Me levanto temprano para recorrer la ciudad pero antes desayuno y me encuentro que en la pantalla de la tele aparecen unos chicos refugiados de algún remoto paraje tercermundista, tapados con frazadas y quejándose de que no hay gas en la escuela. Ah no! No es un extraño país tercermundista es Buenos aires que visto desde un hotel de Formosa parece Biafra. Pienso que estoy cansado, que la argentina es una versión real del día de la marmota pero sin Bill Murray y sin Andie Macdowall es decir sin gracia y sin belleza
Deseché todos los consejos sobre visitas posibles, evité la casa de productos regionales indígenas y el no se que de la biosfera y en cambio me fui a caminar primro por la costanera y después por el centro de la capital que estaba atestada de motos de baja cilindrada y de bicicletas, de puestos de venta de chipá y de una cantidad llamativa de compañías que prestan plata. Había gente haciendo cola en los cajeros automáticos y en la casas que prestan guita, dicen los que saben que el salario del estado no es el mejor del mundo y que por eso la gente pide plata muy seguido.
Formosa tiene dos canales del estado aunque uno es en verdad un canal intervenido desde hace años. Para desgracia de los televidentes de los dos canales fui invitado por las producciones de los dos magazines del mediodía por lo que aparecí en las dos señales con diferencia de unos pocos minutos. En Magazine 08 que va por el canal 3 me preguntaron cosas raras y en el otro me preguntaron cosas rarísimas, para poner un ejemplo digamos que de repente me encontré opinando sobre la mismísima provincia anfitriona y en un gesto de valentía inusitada dije poco menos que para los porteños Formosa es poco mas que los yacarés y lugares de pesca. Una declaración que no me hizo ganar la llaves de la ciudad.
Después de la actividad mediática llegó la hora de comer yacaré frito y pacú con salsa de Hongos en La ribera que está en la mismísima costanera. Los dos animalitos se crían en cautiverio me aclaran, no vaya a ser que piense que tenemos cazadores furtivos que nos proveen la carne de esos bichos de miércoles.
Del yacaré se come la cola y el pacú se cría porque es mas desconfiado que la mierda y es difícil de pescar. Me cuentan que se intentó criar dorado pero que son bastante asesinitos me dice quien me cuenta esa historia que se completa con el dato de que se comían entre ellos y el asunto no funcionó.
Me tiro a dormir porque la siesta en Formosa es un ritual que nadie elude, en la tele Jorge Rial habla y habla de la lucha de clases. Pobrecito Jorge dice que lo llaman grasa porque es popular y no Jorge te llaman grasa porque seguís siendo el pibe de Munro aunque te rodees de gente como Hadad y el negro Oro, aunque quieras olvidarte de tu militancioa en el PI y ya no quede nada del buen compañero que apoyaba la lucha sindical en la redacción de La razón aquella de los ochenta con Pirillo cómo editor. Jorge no le busques vueltas sos grasa y decir que le dicen petera o Fiona tirapedos a una concursante de Bailando por un sueño no te ayuda mucho para dejar de ser grasulín y de paso te digo que Show match es grasa también aunque sea tan caro y tan vistoso. ¿A eso se redujo la lucha de clases? ¿A ser grasa o no en la tele? Si Marx, Karl digo, se levantara de la tumba se rompería la cabeza con la lápida.
De Angelis sigue en la ruta y el gobierno dice que esas medidas que Alberto Fernández informó el otro día son todo lo que hay, el día de la marmota continúa y mañana ya nunca mas será otro día.
La charla en El colorado tuvo matices diferentes a la de Pirané, pero también estuvieron las fuerzas vivas de la ciudad, autoridad policial incluida. Por alguna razón terminamos hablando de Patti y de los setenta.
Salimos de allí a la medianoche y al volver al hotel ya no quedaba mucho por hacer.
Así que no hice nada mas salvo dormirme viendo a Javier Calamaro cantándole a las ballenas francas que francamente no se si merecían semejante recibimiento y que vaya uno a saber si después de eso vuelven.
La vuelta fue vía resistencia Chaco porque los vuelos parecen lanchas colectivas del delta que dejan gente en las distintas paradas.
Y se acabó el viaje y el día de la marmota continúa.










































