Thursday, July 31, 2008
Señoras y Señores
¡Admiren las gordas!
¡Muy gordas!
¡Qué hermosura de gordura!
¡Abandonen las dietas!
¡Engordar para gozar!
¡Gozar para engordar!
Los gordos estamos de moda se acabó lo que se daba, la dictadura de la delgadez ha pasado a cuarteles de invierno, esos cuerpos esmirriados, el look cadáver que la moda trató de imponer en la Argentina ha fracasado. Ya en nuestro lenguaje usamos la palabra groso como exclamación a favor de algo y el premio mayor de la lotería es el Gordo de Navidad, las porciones de Macdonald y de Burger son cada mas grandes, las gaseosas de los multicines aumenta su tamaño sin parar. Moria Casán, no sólo está cada vez mas parecida a un travesti sino que por mas tratamientos que haga no puede ocultar su categoría de peso pesado, Cármen Barbieri que se autocalifica como Diva (si no se lo dice ella quien mas se lo puede decir) es una verdadera percherona, ellas son dos muestras de que a los Argentinos la delgadez no nos llama. Podríamos agregar en este listado claro a ese sex symbol estrambótico para una sociedad plagada de mataputos que es Florencia de la V. Florencia no es precisamente un libélula.
La cartelera teatral cuenta con dos éxitos en los que la gordura es protagonista, Gorda en la que una actriz española de contundente figura es la estrella del espectáculo y Hairspray donde una gordita y Enrique Pinti se lucen en una obra contra la discriminación.
El colmo de esta avanzada de nosostros los gordos es La Tota Santillán que a pesar de ese La que antecede al poco varonil apodo de Tota el tipo se reveló como un verdadero objeto sexual, un verdadero sátiro virgen o como dice mi amigo el negro: Ese gordo objeto del deseo.
La tota come bien y no sólo panqueques, rubias de todos los números conocidos de Koleston a las que ahora se agrego una morocha con lo cual es de suponer que en el futuro lo espera alguna colorada, natural o no.
Ahora solo falta que Hombre le da la tapa a Ana Maria Giunta y listo
¡Admiren las gordas!
¡Muy gordas!
¡Qué hermosura de gordura!
¡Abandonen las dietas!
¡Engordar para gozar!
¡Gozar para engordar!
Los gordos estamos de moda se acabó lo que se daba, la dictadura de la delgadez ha pasado a cuarteles de invierno, esos cuerpos esmirriados, el look cadáver que la moda trató de imponer en la Argentina ha fracasado. Ya en nuestro lenguaje usamos la palabra groso como exclamación a favor de algo y el premio mayor de la lotería es el Gordo de Navidad, las porciones de Macdonald y de Burger son cada mas grandes, las gaseosas de los multicines aumenta su tamaño sin parar. Moria Casán, no sólo está cada vez mas parecida a un travesti sino que por mas tratamientos que haga no puede ocultar su categoría de peso pesado, Cármen Barbieri que se autocalifica como Diva (si no se lo dice ella quien mas se lo puede decir) es una verdadera percherona, ellas son dos muestras de que a los Argentinos la delgadez no nos llama. Podríamos agregar en este listado claro a ese sex symbol estrambótico para una sociedad plagada de mataputos que es Florencia de la V. Florencia no es precisamente un libélula.
La cartelera teatral cuenta con dos éxitos en los que la gordura es protagonista, Gorda en la que una actriz española de contundente figura es la estrella del espectáculo y Hairspray donde una gordita y Enrique Pinti se lucen en una obra contra la discriminación.
El colmo de esta avanzada de nosostros los gordos es La Tota Santillán que a pesar de ese La que antecede al poco varonil apodo de Tota el tipo se reveló como un verdadero objeto sexual, un verdadero sátiro virgen o como dice mi amigo el negro: Ese gordo objeto del deseo.
La tota come bien y no sólo panqueques, rubias de todos los números conocidos de Koleston a las que ahora se agrego una morocha con lo cual es de suponer que en el futuro lo espera alguna colorada, natural o no.
Ahora solo falta que Hombre le da la tapa a Ana Maria Giunta y listo
Wednesday, July 30, 2008
"No soy enfermo. Me han recluido. Me consideran un incapaz. Quiénes son mis jueces…
Quiénes responderán por mí.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo.
Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo. Y me aislé. Me fui de todos, aun de mí…
Hoy es la demencia un estado natural.
Todas las palabras son esenciales. Lo difícil es dar con ellas.
El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida.
El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad."
(Jacobo Fijman, "Todo lo que uno recibe es pasión")
Tengo un par de amigo que cada vez que me veían me decían que ya que estaba en la tele debía hacer algo sobre Jacobo Fijman, el problema es que como no soy de la poesía Fijman era apenas una sombra, un poeta judío rescatado por Marechal con el nombre de Samuel Tesler.
...) Ya es hora de que los porteños abandonen su estupida reserva. Los treinta y dos filosofos extranjeros que nos han deshonrado con su visita, despues de tomarle el pulso a Buenos Aires y de introducirle un termometro en su orificio anal, diagnosticaron que nustra ciudad es triste. ¿Razones? No las dieron: estaban ocupados en hartarse de nuestro famoso 'Chilled Beef'. Los gringos ignoraban que Buenos Aires es un archipielago de hombres islas incomunicados.
Samuel dejo escapar una risita malevola y añadio
-Lo que no puedo entender es como nuestro gran Macedonio (Fernandez), viviendo en Buenos Aires, ha podido llegar a esta sorprendente conclusion metafisica: "El mundo es un almismo ayoico." ¡Dios le perdone los neologismos! Yo, en las mismas circunstancias hubiera llegado a otra muy diferente.
-¿A Cual? -pregunto el visitante.
-A la que sigue, redonda, musical y significativa: "El mundo es un yoismo al pedo."
Adan Buenosayres
de Leopoldo Marechal
Pero pasó el tiempo y me metí a investigar un poco, y Fijman se transformo en algo mas que el personaje que inspiró a Marechal. Descubrí un verdadero poeta maldito tan maldito que fue a parar al borda.
Mis amigos ya no me dicen nada porque suponen que es un caso perdido y que yo no debo saber como hacer algo sobre Fijman en la tele y algo de razón tienen porque un medio en el que La Tota Santillán consume varias horas diarias de programación no sé que espacio queda para los poetas malditos.
Lo que sigue es un reportaje que descubrí dando vueltas por la red y les dejo al final un poema de Fijman-
Reportaje a Jacobo Fijman, por Vicente Zito Lema
[Originalmente publicado en Crisis, Buenos Aires, 1970]
Luego de más de un año de entrevistas, lo que más nos ha impresionado de Jacobo Fijman fue su humor; corrosivo. En el extricto sentido de humor surrelista. Su autencidad de poeta: que trasciende hasta en sus menores gestos. Que le ha determinado estas formas de vida. Estos castigos sobre su persona. Más allá de los que supieron de su situación y nada hicieron, la enorme bondad de Jacobo Fijman, equilibrando tantas de nuestras maldades, perdonándonos.
¿Cuáles son sus relaciones con los colores; y en especial con el blanco, el rojo y el negro?
Los colores centrales son el violeta y el verde. Y los periféricos son el rojo, el amarillo, el anaranjado y el azul. Yo siento preferencia por el blanco y negro. Me gustaría ir vestido todo de negro con guantes blancos. Estos son los dos primeros colores nombrados en el Génesis. Separó Dios la luz de las tinieblas... Amo el blanco, el negro es melancolía. En cuanto al rojo. ¡Ah! El accidente del aire fácilmente conjuga con el fuego. Pero el secreto es saber cuál es el accidente.
¿Cómo siente la poesía?
Es un estado de ánimo, antes de la reflexión. Yo he tenido una infancia poética. Desde niño me llamaban el poeta.
¿Qué autores han tenido mayor incidencia en su formación literaria? En mi infancia toda la obra de Sherlock Holmes; que me sirvió después para hacerle una crítica a Dostoiesky, quien alardeaba de sus novelas psicológicas. También Pushkin, un negro comprado por un embajador de Pedro El Grande y Víctor Hugo. Ya de grande, ningún escritor ha tenido en mí una influencia decisiva. Aunque he leido muchísimo; especialemente a Santo Tomás de Aquino, a todos los maestros de la patrística latina y griega.
¿Cuál es su símbolo?
La palabra; que es símbolo. Y cruz, el símbolo de San Atanasio.
¿Hay equilibrio entre su poesía y al que le cortan la lengua por no mentir?
Sí. En primer lugar, por aquello "de que al principio fue el verbo". Y quise dar con ello.
¿Qué valor le asiste a un asesinato?
Los asesinatos tienen el valor de que el asesino va al infierno. Es pecado de segundo modo. Primer modo es pensarlo. En general, la decapitación es el más fácil de los métodos de matar. Y el más espantoso es el estrangulamiento. Pero yo deploro los asesinatos.
¿Qué significan los títulos de cada uno de sus libros?
Molino Rojo recuerda la demencia, el vértigo. Yo buscaba un título para esa obra que significara mis estados y reparé en un molinito viejo que tenía en la cocina. De color rojo. Para moler pimienta. Y ví en ese objeto todo lo que mi poesía quería expresar. Estrella de la Mañana, en cambio, se refiere a los estados místicos que yo había adquirido en esos años. Ya había sido bautizado, convirtiéndome a la religión católica, y quise expresar con ese título la encarnación de la verdad. En cuanto a Hecho de Estampas, yo trataba de volver a la filosofía escolástica. Y volver fundamentalmente a Aristóteles. Y en una visita al museo del Louvre quedé impresionado por los maestros clásicos, por su pintura religiosa. Cuando luego ví unas estampas de esos cuadros religiosos, las asocié a mis poemas. De ahí Hecho de Estampas.
¿En qué medida la enfermedad mental puede influir en una obra artística?
Corelli, el músico, escribió una sonata, "La Locura", después de estudiar esas enfermedades. Después de tocar la sonata, él salía a la calle a conocer gente. Y veía que todos estaban locos. Yo he estudiado psiquiatría. Y sé que los ciegos y sordomudos son dementes. En cuanto a mi obra, los médicos dicen que no hay en ella signos de enfermedad. Y yo lo creo; ya que no hay en mi poesía nada en contra de la gramática. Hay que estudiar.
¿Cómo se relaciona el hecho de ser usted violinista con su poesía?
En la medida. Mi poesía es toda medida. De una manera que la acerca a lo musical.
¿Cuál es su visión de la realidad?
La realidad es el ente. Y el ideal de realidad Dios. Ente increado. No hay nada más real y más evidente que Dios.
¿Cuáles son las cosas a las que tiene mayor afecto?
No es muy fuerte mi afecto con los objetos. Además, prácticamente no tengo nada. Alguna ropa, unos libros, una pipa...n Pero hay casa hasta donde un cuadro de Modigliani está fuera de lugar. Y amo entonces la mesa y el mantel.
¿Piensa que su obra se identifica con alguna corriente poética?
No. Está fuera de cualquier escuela literaria. Nunca seguí a nadie. Aunque espontáneamente me considero un surrealista. Los surrealistas son auténticos poetas; pero blasfeman y son satánicos. Un poeta tiene que estar al servicio de Dios. Y sino es que está al servicio del demonio.
¿Por qué dejó de publicar su poesía?
En primer lugar porque la publicación de mis libros me la tenía que pagar yo. Y apenas tenía para comer... Pero fundamentalmente, por miedo a perderme en la literatura y alejarme de Dios.
¿Se considera un santo?
No sólo me considero, lo soy. Pero mejor no decirlo porque no lo entenderían. Para los médicos eso es enfermedad. Y ellos no saben lo que es un santo. Solo tratan a los demás como enfermos. Se guían por los síntomas. Y otras obligaciones no tienen. En esta sociedad está prohibido ser santo. Aún por la Iglesia.
¿Tiene miedo de la muerte?
Ningún miedo. El que hace la vía ya no tiene miedo. Además ya lo he dicho; me considero un muerto. Un muerto en vida. Vivo en Cristo. Todas las enfermedades ya están en potencia. Simplemente se hacen visibles en el momento de morir.
¿La Biblia es un texto poético?
La Biblia es un libro de Dios. Y no tiene fondo. Aunque realmente el Apocalipsis es un poema terrible.
¿Para qué escribe?
Lo hago para que mis actos se ordenen a Dios. Buscando la verdad y no la oscuridad. Escribo para Dios y para mi perfección. Y dios sencillamente lo aprueba. Y esto dicho en lengua baja. Para que todos me entiendan.
¿Para qué pinta?
Entre mi pintura y mi poesía hay una misma mano. Las mismas concepciones. De niño me dijeron que sería un gran pintor. Y entonces quemé todo. Ahora lo hago para perfeccionar mis sentidos, externos e interiores. Sólo de esa forma es válido pintar y escribir. Y hasta que los pintores y escritores no lo entiendan, deberían dejar esas cosas. Porque están mintiendo. El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
¿Cómo ve esta ciudad?
Es una ciudad que no es buena. Es realmente mala. Corrupta. Llena de gente depravada. Hay una falta absoluta de moralidad. Es una ciudad hipócrita. Hasta parece que fuera la hipocresía su estado natural.
¿Qué motivó su conversión de judío a católico?
No es conversión de judío a católico. Es simplemente la aceptación de la religión católica, apostólica y romana. Porque lo de judío no se pierde. Esta conversión es una concepción de la gracia. Porque Dios seguramente ha encontrado méritos para convertirme. Para concederme ese conocimiento y esa fe.
¿Ha sufrido castigos?
Sí. Pero no me quejo. ¿Quien se podría quejar luego de la pasión de Cristo? Hace ya de esto muchos años. Yo era joven (...) "yo soy el Cristo Rojo" fue mi única respuesta a los golpes y me quedé quieto contra la pared...
¿Por qué está internado en este sitio?
Según los médicos debido a que estoy enfermo. Trastornos mentales. Yo creo sin embargo que la mayoría de la gente padece de trastornos mentales, incluso los propios médicos. El que más o el que menos padece de psicosis. ¿Y es que alguien sabe lo que es el alma, lo que es el intelecto? En el año 1942 me aplicaron electroshock. Se ve que querían sacarme la enfermedad del cuerpo. Pero yo no me quejo. Los médicos son buenos, hacen lo que pueden. Recetan, dan consejos... Y además si me fuera de acá ¿adonde iría?. No tengo nada, no tengo a nadie.
¿Cuál es esa demencia que se invoca en su poesía?
Es la demencia en sentido total. Hay formas que obedecen a los nervios centrales y otras a los periféricos. Y puede ser también un castigo. El que va a nacer elige ser bueno o malo. Eso tambien pasa hasta con las vacas. Ahora bien, la mayoría de los dementes tiene la médula desviada. Cualquier enfermedad, aún el cáncer, es estado de locura. Y hay incluso gente que se alegra de estar loca. La demencia debe ser vista desde un punto de referencia moral. Y a esa pobre gente que está en este hospicio, habría que darle buena comida; la comida es mala. Enseñarles a sentarse en la mesa, a no robar, a no blasfemar. Y cambiar fundamentalmente la higiene. En mi poesía invocaba la locura. Aquí se conoce la locura. Ya estaban anunciados mis sufrimientos. Yo soy el Jacobo Fijman que aparece en los textos de Notredamus. Y ese día vi como un puñal. Y me dije:"Quien sabe lo que van a creer de mí, quien sabe lo que van a hacer de mí". Pero yo nunca he querido ser dictador. Ni matar a nadie. Soy un santo.
¿Se siente un enfermo mental?
No. Rotundamente. No. En primer lugar porque tengo intelecto, agente y paciente. Y mis obras prueban que no sólo soy hombre de razón, sino de razón de gracia. Los médicos no entienden esas cosas. Se portan fácilmente bien. Pero no pueden ser lo que no son. Simplemente toman la temperatura de la piel. Dan pastillas, inyecciones, como si se tratara de un almacén. Y olvidan que en el fondo es una cuestión moral. Y es que no conozco a nadie que pueda entender la mente. Sin embargo no los odio. Hacen lo que pueden. Lo terrible es que nos traen para que uno no se muera por la calle. Y luego todos nos morimos aquí.
Vicente Zito Lema
SUB-DRAMA
Desolaciones.
Altos silencios
Que balancean sus cabezas truncas
esencialmente.
Han caído mis esperanzas
como palomas muertas.
Desbandes.
El canto de mi mismo se alucina.
Cristales rotos.
Murga carnavalesca.
¡las risas rojas!
Cifras desafinadas y arbitrarias;
¡el dolor más eterno!
Me trasvasa el espanto sus caminos.
Pavor de candelabros;
Romance de agonía.
¿Quién soy?
Ha perdido su espacio
completamente el universo.
Se cierran las estrellas en mis ojos.
Nadie y nada.
Terribles apariencias
aplastan el cristal de sus sarcasmos.
Pasa un convoy de brujas caprichosas;
cuelgan mis extensiones deformadas.
Mi corazón es una isla roja
en que destacan sus banderas negras
los días de mi anhelo.
Las miradas ardientes de mis ojos,
¿en qué se apoyarán mañana?
Canciones de mi ser,
hemisferios de dicha,
volúmenes de aromas
¿en qué tambor de soles
se agitarán mañana?
Orientes y occidentes.
Se quebrarán mis ejes.
Lo sé.
¡Llueve sin latitud el dolor más eterno!
Han caído mis esperanzas
como palomas muertas.
Pavor de candelabros; romance de agonía.
Jacobo Fijman
Quiénes responderán por mí.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo.
Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo. Y me aislé. Me fui de todos, aun de mí…
Hoy es la demencia un estado natural.
Todas las palabras son esenciales. Lo difícil es dar con ellas.
El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida.
El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad."
(Jacobo Fijman, "Todo lo que uno recibe es pasión")
Tengo un par de amigo que cada vez que me veían me decían que ya que estaba en la tele debía hacer algo sobre Jacobo Fijman, el problema es que como no soy de la poesía Fijman era apenas una sombra, un poeta judío rescatado por Marechal con el nombre de Samuel Tesler.
...) Ya es hora de que los porteños abandonen su estupida reserva. Los treinta y dos filosofos extranjeros que nos han deshonrado con su visita, despues de tomarle el pulso a Buenos Aires y de introducirle un termometro en su orificio anal, diagnosticaron que nustra ciudad es triste. ¿Razones? No las dieron: estaban ocupados en hartarse de nuestro famoso 'Chilled Beef'. Los gringos ignoraban que Buenos Aires es un archipielago de hombres islas incomunicados.
Samuel dejo escapar una risita malevola y añadio
-Lo que no puedo entender es como nuestro gran Macedonio (Fernandez), viviendo en Buenos Aires, ha podido llegar a esta sorprendente conclusion metafisica: "El mundo es un almismo ayoico." ¡Dios le perdone los neologismos! Yo, en las mismas circunstancias hubiera llegado a otra muy diferente.
-¿A Cual? -pregunto el visitante.
-A la que sigue, redonda, musical y significativa: "El mundo es un yoismo al pedo."
Adan Buenosayres
de Leopoldo Marechal
Pero pasó el tiempo y me metí a investigar un poco, y Fijman se transformo en algo mas que el personaje que inspiró a Marechal. Descubrí un verdadero poeta maldito tan maldito que fue a parar al borda.
Mis amigos ya no me dicen nada porque suponen que es un caso perdido y que yo no debo saber como hacer algo sobre Fijman en la tele y algo de razón tienen porque un medio en el que La Tota Santillán consume varias horas diarias de programación no sé que espacio queda para los poetas malditos.
Lo que sigue es un reportaje que descubrí dando vueltas por la red y les dejo al final un poema de Fijman-
Reportaje a Jacobo Fijman, por Vicente Zito Lema
[Originalmente publicado en Crisis, Buenos Aires, 1970]
Luego de más de un año de entrevistas, lo que más nos ha impresionado de Jacobo Fijman fue su humor; corrosivo. En el extricto sentido de humor surrelista. Su autencidad de poeta: que trasciende hasta en sus menores gestos. Que le ha determinado estas formas de vida. Estos castigos sobre su persona. Más allá de los que supieron de su situación y nada hicieron, la enorme bondad de Jacobo Fijman, equilibrando tantas de nuestras maldades, perdonándonos.
¿Cuáles son sus relaciones con los colores; y en especial con el blanco, el rojo y el negro?
Los colores centrales son el violeta y el verde. Y los periféricos son el rojo, el amarillo, el anaranjado y el azul. Yo siento preferencia por el blanco y negro. Me gustaría ir vestido todo de negro con guantes blancos. Estos son los dos primeros colores nombrados en el Génesis. Separó Dios la luz de las tinieblas... Amo el blanco, el negro es melancolía. En cuanto al rojo. ¡Ah! El accidente del aire fácilmente conjuga con el fuego. Pero el secreto es saber cuál es el accidente.
¿Cómo siente la poesía?
Es un estado de ánimo, antes de la reflexión. Yo he tenido una infancia poética. Desde niño me llamaban el poeta.
¿Qué autores han tenido mayor incidencia en su formación literaria? En mi infancia toda la obra de Sherlock Holmes; que me sirvió después para hacerle una crítica a Dostoiesky, quien alardeaba de sus novelas psicológicas. También Pushkin, un negro comprado por un embajador de Pedro El Grande y Víctor Hugo. Ya de grande, ningún escritor ha tenido en mí una influencia decisiva. Aunque he leido muchísimo; especialemente a Santo Tomás de Aquino, a todos los maestros de la patrística latina y griega.
¿Cuál es su símbolo?
La palabra; que es símbolo. Y cruz, el símbolo de San Atanasio.
¿Hay equilibrio entre su poesía y al que le cortan la lengua por no mentir?
Sí. En primer lugar, por aquello "de que al principio fue el verbo". Y quise dar con ello.
¿Qué valor le asiste a un asesinato?
Los asesinatos tienen el valor de que el asesino va al infierno. Es pecado de segundo modo. Primer modo es pensarlo. En general, la decapitación es el más fácil de los métodos de matar. Y el más espantoso es el estrangulamiento. Pero yo deploro los asesinatos.
¿Qué significan los títulos de cada uno de sus libros?
Molino Rojo recuerda la demencia, el vértigo. Yo buscaba un título para esa obra que significara mis estados y reparé en un molinito viejo que tenía en la cocina. De color rojo. Para moler pimienta. Y ví en ese objeto todo lo que mi poesía quería expresar. Estrella de la Mañana, en cambio, se refiere a los estados místicos que yo había adquirido en esos años. Ya había sido bautizado, convirtiéndome a la religión católica, y quise expresar con ese título la encarnación de la verdad. En cuanto a Hecho de Estampas, yo trataba de volver a la filosofía escolástica. Y volver fundamentalmente a Aristóteles. Y en una visita al museo del Louvre quedé impresionado por los maestros clásicos, por su pintura religiosa. Cuando luego ví unas estampas de esos cuadros religiosos, las asocié a mis poemas. De ahí Hecho de Estampas.
¿En qué medida la enfermedad mental puede influir en una obra artística?
Corelli, el músico, escribió una sonata, "La Locura", después de estudiar esas enfermedades. Después de tocar la sonata, él salía a la calle a conocer gente. Y veía que todos estaban locos. Yo he estudiado psiquiatría. Y sé que los ciegos y sordomudos son dementes. En cuanto a mi obra, los médicos dicen que no hay en ella signos de enfermedad. Y yo lo creo; ya que no hay en mi poesía nada en contra de la gramática. Hay que estudiar.
¿Cómo se relaciona el hecho de ser usted violinista con su poesía?
En la medida. Mi poesía es toda medida. De una manera que la acerca a lo musical.
¿Cuál es su visión de la realidad?
La realidad es el ente. Y el ideal de realidad Dios. Ente increado. No hay nada más real y más evidente que Dios.
¿Cuáles son las cosas a las que tiene mayor afecto?
No es muy fuerte mi afecto con los objetos. Además, prácticamente no tengo nada. Alguna ropa, unos libros, una pipa...n Pero hay casa hasta donde un cuadro de Modigliani está fuera de lugar. Y amo entonces la mesa y el mantel.
¿Piensa que su obra se identifica con alguna corriente poética?
No. Está fuera de cualquier escuela literaria. Nunca seguí a nadie. Aunque espontáneamente me considero un surrealista. Los surrealistas son auténticos poetas; pero blasfeman y son satánicos. Un poeta tiene que estar al servicio de Dios. Y sino es que está al servicio del demonio.
¿Por qué dejó de publicar su poesía?
En primer lugar porque la publicación de mis libros me la tenía que pagar yo. Y apenas tenía para comer... Pero fundamentalmente, por miedo a perderme en la literatura y alejarme de Dios.
¿Se considera un santo?
No sólo me considero, lo soy. Pero mejor no decirlo porque no lo entenderían. Para los médicos eso es enfermedad. Y ellos no saben lo que es un santo. Solo tratan a los demás como enfermos. Se guían por los síntomas. Y otras obligaciones no tienen. En esta sociedad está prohibido ser santo. Aún por la Iglesia.
¿Tiene miedo de la muerte?
Ningún miedo. El que hace la vía ya no tiene miedo. Además ya lo he dicho; me considero un muerto. Un muerto en vida. Vivo en Cristo. Todas las enfermedades ya están en potencia. Simplemente se hacen visibles en el momento de morir.
¿La Biblia es un texto poético?
La Biblia es un libro de Dios. Y no tiene fondo. Aunque realmente el Apocalipsis es un poema terrible.
¿Para qué escribe?
Lo hago para que mis actos se ordenen a Dios. Buscando la verdad y no la oscuridad. Escribo para Dios y para mi perfección. Y dios sencillamente lo aprueba. Y esto dicho en lengua baja. Para que todos me entiendan.
¿Para qué pinta?
Entre mi pintura y mi poesía hay una misma mano. Las mismas concepciones. De niño me dijeron que sería un gran pintor. Y entonces quemé todo. Ahora lo hago para perfeccionar mis sentidos, externos e interiores. Sólo de esa forma es válido pintar y escribir. Y hasta que los pintores y escritores no lo entiendan, deberían dejar esas cosas. Porque están mintiendo. El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
¿Cómo ve esta ciudad?
Es una ciudad que no es buena. Es realmente mala. Corrupta. Llena de gente depravada. Hay una falta absoluta de moralidad. Es una ciudad hipócrita. Hasta parece que fuera la hipocresía su estado natural.
¿Qué motivó su conversión de judío a católico?
No es conversión de judío a católico. Es simplemente la aceptación de la religión católica, apostólica y romana. Porque lo de judío no se pierde. Esta conversión es una concepción de la gracia. Porque Dios seguramente ha encontrado méritos para convertirme. Para concederme ese conocimiento y esa fe.
¿Ha sufrido castigos?
Sí. Pero no me quejo. ¿Quien se podría quejar luego de la pasión de Cristo? Hace ya de esto muchos años. Yo era joven (...) "yo soy el Cristo Rojo" fue mi única respuesta a los golpes y me quedé quieto contra la pared...
¿Por qué está internado en este sitio?
Según los médicos debido a que estoy enfermo. Trastornos mentales. Yo creo sin embargo que la mayoría de la gente padece de trastornos mentales, incluso los propios médicos. El que más o el que menos padece de psicosis. ¿Y es que alguien sabe lo que es el alma, lo que es el intelecto? En el año 1942 me aplicaron electroshock. Se ve que querían sacarme la enfermedad del cuerpo. Pero yo no me quejo. Los médicos son buenos, hacen lo que pueden. Recetan, dan consejos... Y además si me fuera de acá ¿adonde iría?. No tengo nada, no tengo a nadie.
¿Cuál es esa demencia que se invoca en su poesía?
Es la demencia en sentido total. Hay formas que obedecen a los nervios centrales y otras a los periféricos. Y puede ser también un castigo. El que va a nacer elige ser bueno o malo. Eso tambien pasa hasta con las vacas. Ahora bien, la mayoría de los dementes tiene la médula desviada. Cualquier enfermedad, aún el cáncer, es estado de locura. Y hay incluso gente que se alegra de estar loca. La demencia debe ser vista desde un punto de referencia moral. Y a esa pobre gente que está en este hospicio, habría que darle buena comida; la comida es mala. Enseñarles a sentarse en la mesa, a no robar, a no blasfemar. Y cambiar fundamentalmente la higiene. En mi poesía invocaba la locura. Aquí se conoce la locura. Ya estaban anunciados mis sufrimientos. Yo soy el Jacobo Fijman que aparece en los textos de Notredamus. Y ese día vi como un puñal. Y me dije:"Quien sabe lo que van a creer de mí, quien sabe lo que van a hacer de mí". Pero yo nunca he querido ser dictador. Ni matar a nadie. Soy un santo.
¿Se siente un enfermo mental?
No. Rotundamente. No. En primer lugar porque tengo intelecto, agente y paciente. Y mis obras prueban que no sólo soy hombre de razón, sino de razón de gracia. Los médicos no entienden esas cosas. Se portan fácilmente bien. Pero no pueden ser lo que no son. Simplemente toman la temperatura de la piel. Dan pastillas, inyecciones, como si se tratara de un almacén. Y olvidan que en el fondo es una cuestión moral. Y es que no conozco a nadie que pueda entender la mente. Sin embargo no los odio. Hacen lo que pueden. Lo terrible es que nos traen para que uno no se muera por la calle. Y luego todos nos morimos aquí.
Vicente Zito Lema
SUB-DRAMA
Desolaciones.
Altos silencios
Que balancean sus cabezas truncas
esencialmente.
Han caído mis esperanzas
como palomas muertas.
Desbandes.
El canto de mi mismo se alucina.
Cristales rotos.
Murga carnavalesca.
¡las risas rojas!
Cifras desafinadas y arbitrarias;
¡el dolor más eterno!
Me trasvasa el espanto sus caminos.
Pavor de candelabros;
Romance de agonía.
¿Quién soy?
Ha perdido su espacio
completamente el universo.
Se cierran las estrellas en mis ojos.
Nadie y nada.
Terribles apariencias
aplastan el cristal de sus sarcasmos.
Pasa un convoy de brujas caprichosas;
cuelgan mis extensiones deformadas.
Mi corazón es una isla roja
en que destacan sus banderas negras
los días de mi anhelo.
Las miradas ardientes de mis ojos,
¿en qué se apoyarán mañana?
Canciones de mi ser,
hemisferios de dicha,
volúmenes de aromas
¿en qué tambor de soles
se agitarán mañana?
Orientes y occidentes.
Se quebrarán mis ejes.
Lo sé.
¡Llueve sin latitud el dolor más eterno!
Han caído mis esperanzas
como palomas muertas.
Pavor de candelabros; romance de agonía.
Jacobo Fijman

God only knows
I may not always love you
But long as there are stars above you
You never need to doubt it
Ill make you so sure about it
God only knows what Id be without you
If you should ever leave me
Though life would still go on believe me
The world could show nothing to me
So what good would living do me
God only knows what Id be without you
God only knows what Id be without you
If you should ever leave me
Well life would still go on believe me
The world could show nothing to me
So what good would living do me
God only knows what Id be without you
God only knows what Id be without you
God only knows
God only knows what Id be without you
God only knows what Id be without you
God only knows
God only knows what Id be without you
God only knows what Id be without you
God only knows
God only knows what Id be without you
God only knows what Id be without you
God only knows
God only knows what Id be without you
God only knows what Id be without you
God only knows
God only knows what Id be without you
God only knows what Id be without you
God only knows
God only knows what Id be without you

Hoy cuando me enteré de que habían amenazado de muerte a Carmen Barbieri me acordé de una película de Haneke en la que un adolescente mata a su amiga con una pistola de un solo tiro que se usa para matar chanchos.
Supongo que recordé esa película porque me parece que es la mejor arma para despachar a Barbieri.
En el acto pensé que no se puede ser tan jodido y que esa relación entre las dos cosas es típica de un tipo de mierda y me dije que no podía postear semejante animalada y un segundo después subí este post de puro jodido.
Tuesday, July 29, 2008
POLITICA | EXCLUSIVO
Grobocopatel: "El próximo gerente general de mi empresa tendría que ser artista"

Esta noticia incompleta es de Perfil y lo que le falta contar es que se viene el reality de Grobo en el que un montón aspirantes a gerente mostrarán sus habilidades.
Sojizando por un sueño se llama el programa y lo conducirán Martín Wullich y Pancho Ibañez.
El jurado se anuncia conformado por Macri padre, El Ing Rocca (Techint) y la Señora de Noble
Juntamos la emoción de talento argentino con la impudicia de Bailando por un sueño y el afán de pararse para toda la cosecha de todos los argentinos. Si con esto no hacemos mas de 35 lo llamamos a Moreno y arreglamos los números
Grobocopatel: "El próximo gerente general de mi empresa tendría que ser artista"

Esta noticia incompleta es de Perfil y lo que le falta contar es que se viene el reality de Grobo en el que un montón aspirantes a gerente mostrarán sus habilidades.
Sojizando por un sueño se llama el programa y lo conducirán Martín Wullich y Pancho Ibañez.
El jurado se anuncia conformado por Macri padre, El Ing Rocca (Techint) y la Señora de Noble
Juntamos la emoción de talento argentino con la impudicia de Bailando por un sueño y el afán de pararse para toda la cosecha de todos los argentinos. Si con esto no hacemos mas de 35 lo llamamos a Moreno y arreglamos los números

En los setenta, el gordo, militaba en Montoneros y estaba metido en la lucha armada. Hoy es periodista y sigue diciendo que esa es la solución pero sus amigo se le ríen en la cara y le dicen que no joda que con los ciento cuarenta kilos que tiene si llega a correr veinte metros lo mas seguro es que termine con un infarto masivo.
Viene de una familia gorila, tan gorila que la abuela cuando se enteró lo de la lucha armada y su militancia en montoneros le perdonó lo de la lucha armada pero no que fuera en nombre del peronismo.
De sus años de lucha por la patria socialista la anécdota que sus amigos no olvidan es cuando cierta vez en Puente Pacífico se escapó de dos móviles de la policía. La cana lo había cercado y el futuro gordo sacó dos chumbos y con uno en cada mano salió corriendo tirando tiros en medio de una multitud aterrorizada. Pero en el medio de la huida se le cruzo un miembro de la familia al que hacía mucho que no veía y que no sabía de sus actividades políticas. El acorralado guerrillero paró, saludó al pariente mientras miraba para todos lados con las armas listas para disparar y siguió corriendo después por la cintura cósmica del sur en busca seguramente de algún show de Bombita de Rodríguez.
Un viejo amigo de la casa me contaba el otro día que en ocasión de la caída de Allende en Chile una multitud marchó a protestar a la embajada de Chile y llegando a la puerta de la delegación un vecino de la Av Libertador arrojó un sifón de soda a la columna. En cinco minutos no quedó nada sano del edificio y hasta el quinto piso todos los vidrios fueron hechos añicos. Arrancaron el portero eléctrico de la entrada , imagínense la furia de esa multitud.
Mientras escuchaba esas historias pensaba que no estaría mal que algún escritor rescatará algo de estos hechos que duermen en algún rincón de la memoria de quienes participaron de todo aquello.
Ahh los que se preguntan por el futuro del Dr Gustavo López que estaba en la dirección de los medios públicos ante la llegada de Tristán Bauer, pueden estar tranquilos porque va de segundo de Parrilli.
Ahora dicen que a las 18 de hoy le aceptaron en presidencia todo lo que pedía Tristán Bauer y que por supuesto contamos acá mucho antes.
Un garganta profunda me contó que Tristán Bauer para agarrar Canal 7 pidió:
- Depender de presidencia
- Seguir manejando Encuentro
- Manejar también Radio Nacional
Su socio parece ser Omar Cerasuolo.
- Depender de presidencia
- Seguir manejando Encuentro
- Manejar también Radio Nacional
Su socio parece ser Omar Cerasuolo.
Dice mi amigo El negro que un Domingo mas sin fútbol y sale de caño.
Ja, como si necesitara excusas para eso
Ja, como si necesitara excusas para eso
Monday, July 28, 2008
El quinto disco de Biily Joel es del año 1977 ya acaba de ser relanzado con un extraordinario CD extra con una actuación en vivo.

La lista de temas de The stranger es contundente
"Movin' Out (Anthony's Song)" –
"The Stranger" –
"Just the Way You Are" –
"Scenes From An Italian Restaurant" –
"Vienna" –
"Only the Good Die Young" –
"She's Always a Woman" –
"Get It Right the First Time" –
"Everybody Has a Dream" -
Y el show que se conoce ahora tiene entre otras cosas el estreno de Just the way you are
y una banda realmente extraordinaria .

La lista de temas de The stranger es contundente
"Movin' Out (Anthony's Song)" –
"The Stranger" –
"Just the Way You Are" –
"Scenes From An Italian Restaurant" –
"Vienna" –
"Only the Good Die Young" –
"She's Always a Woman" –
"Get It Right the First Time" –
"Everybody Has a Dream" -
Y el show que se conoce ahora tiene entre otras cosas el estreno de Just the way you are
y una banda realmente extraordinaria .
Cómo que todavía no vuelve el fútbol?
Otro Domingo gris sin futbol y nos suicidamos en masa.
Otro Domingo gris sin futbol y nos suicidamos en masa.
Política del rebelde. Tratado de la resistencia y la insumisión [fragmento]
Michel Onfray
Las jerarquías son ficticias, las desigualdades fantoches; no hay superhombres, ni infrahombres, tampoco hombres convertidos en animales, en contraste con otros ungidos por los dioses del Valhalla: nada vale el artificio cuando la esencia lo dice todo y expresa la verdad absoluta de la especie. De los SS, Robert Antelme, en L'Espéce Humaine, escribe: "Pueden matar a un hombre, pero no pueden transformarlo en otra cosa". Esa es la primera verdad descubierta en el campo de concentración, de naturaleza ontológica: la existencia de una sola y única especie, y la naturaleza esencial de lo humano en el hombre, enclavada en el cuerpo, visceralmente asociada con la carne, el esqueleto, la piel y los huesos, con lo que queda de un ser, mientras un hálito, incluso frágil, aún lo anime. La verdad de un ser humano es su propio cuerpo.
Devastados por los furúnculos, destruidos por el ántrax, las heridas hormigueantes de gusanos, la carne devorada por los piojos, la piel violeta, agujeros que horadan la cara, la sangre consumida por los parásitos, los miembros helados y podridos, rapados, sin pelos, forzados cada día a bailar una danza macabra hasta el agotamiento, hasta la postración, incluso hasta que la muerte invada finalmente y para siempre el cuerpo: hasta en estos extremos el cuerpo del hombre triunfa en el lugar inexpugnable de su humanidad. Esta es la segunda verdad surgida de los campos, que sobrevuela los cadáveres. Ante la naturaleza y ante la muerte, sostiene Antelme, no hay diferencia sustancial. La esencia es la existencia, y viceversa. Ninguna precede a la otra, están fusionadas, como el cuerpo y su sombra.
De modo que esta ontología puesta de relieve por una fisiología -si no es al revés- exige que se sepa que lo esencial es el individuo y no, por cierto, el sujeto, el hombre o la persona. Lo que muestran los campos, tercera verdad, es que más allá de todos los artificios posibles e imaginables, comunes y familiares tanto para los nazis como para los amantes de ideologías gregarias que hacen del primero un sujeto de derecho, del segundo un género de la especie humana, o una persona que se mueve en un escenario metafísico, lo que hace a la irreductibilidad de un ser es su individualidad, y no su subjetividad, su humanidad o su personalidad.
El individuo es quien sufre, padece, tiene hambre y frío, habrá de morir o saldrá adelante, es él, en su cuerpo, y por lo tanto en su alma, que recibe los golpes, siente el avance de los parásitos, así como la debilidad, la muerte o el horror. Todo nuevo rostro que se dibuja en la arena después de la muerte del hombre pasa por esa voluntad deliberada de realización del individuo, y nada más.
Por otra parte, quizás el hombre haya vivido sus últimos momentos en los campos. Después de que Foucault dio las fechas de nacimiento, podría formularse la hipótesis de una fecha de defunción, para esculpir y materializar en una lápida los extremos entre los cuales desarrolló su enseñanza. Y, además, es necesario acabar de una vez con ese término que, jugando con la duplicidad y la pluralidad de las definiciones, permite someter al conjunto de la humanidad, incluida su mitad femenina, bajo la sola y única rúbrica de Hombre.
Siempre me molestó que, en ese registro, las mujeres fueran hombres –por ellas, si me lo permiten-. Pues los campos han demostrado, más allá de las variaciones semánticas y de las diversidades, que la individualidad es lo que tienen en común los seres humanos, sin importar su sexo, edad, color de piel, función social, educación, proveniencia, pasado: un solo cuerpo, aprisionado en los límites indivisibles de su individualidad solipsista. La fisiología que constituye la ontología ignora lo diverso para definir un solo y único principio.
Del sujeto podemos decir, desgraciadamente, que ha sido exacerbado en esta época y en estos lugares. Define al ser por la relación y la exterioridad, negándole una identidad propia que se le atribuye solamente por y en la sumisión, la subsunción a un principio trascendente, superándolo: la ley, el derecho, la necesidad o cualquier otra cosa que incita a hacer la economía de sí en provecho de una entidad estructurado por su participación, su docilidad. El sujeto es siempre de algo o de alguien. De modo tal que siempre encontramos un sujeto menos sujeto que otro, en la medida en que, apoyado sobre el principio en cuestión, uno se siente incesantemente autorizado para someter a otro: el juez, el político, el docente, el prelado, el moralista, el ideólogo, todos aman tanto a los sujetos sometidos que temen o detestan al individuo, insumiso. El sujeto se define en relación con la institución que lo permite, de ahí la distinción entre los buenos y los malos sujetos, los brillantes y los mediocres, es decir: aquellos que consienten el principio de la sumisión y los otros. Con su preocupación por la conciencia que se rebela y no acepta, Antelme recuerda que un sujeto no se define por su conciencia libre sino por su entendimiento sometido, fabricado para consentir la obediencia.
La persona tampoco me agrada. Aquí también la etimología, etrusca en este caso, recuerda que la palabra proviene de la máscara utilizada en la escena. Que el ser sea con relación a lo que se somete o por su modo de presentarse, no me convence, ni en uno ni en otro caso. La metáfora barroca del teatro, la vida como sueño o novela, la necesidad de la astucia o de la hipocresía, del juego social que presupone la persona del teatro, implican también el recurso al artificio: el ser para el otro no es el ser en su resplandor, ni en su miseria. El campo de concentración olvidó al hombre, celebró al sujeto, tornó improbable a la persona y puso de manifiesto al individuo. Las tres figuras de la sumisión funcionaron en la juridicidad, el humanismo y el personalismo. Quedan por formular las condiciones de posibilidad de un individualismo que no sea egoísmo.
Lejos de la red, de la estructura, de las formas exteriores que dibujan los contornos provenientes de lo social, la figura del individuo remite a la indivisibilidad, a la irreductibilidad. Es lo que queda cuando se despoja al ser de todos sus oropeles sociales. Bajo las sucesivas capas que designan al sujeto, al hombre y a la persona, encontramos el núcleo duro, entero, la mónada cuya identidad nada, salvo la muerte -y quizá ni eso-, puede quebrar. Unidad distinta en una serie jerárquica formada por géneros y especies, elemento indivisible, cuerpo organizado que vive su propia existencia, y que no podría dividirse sin desaparecer, ser humano en cuanto identidad biológica, entidad diferente de todas las otras, si no unidad de la que se componen las sociedades: el individuo sigue siendo irreductiblemente la piedra angular con la que se organiza el mundo.
La certeza del individuo, su naturaleza primera, atómica, obliga a deducir y a pronunciarse por el solipsismo. Sin hacer concesiones a las extravagancias metafísicas y excesivas de un Berkeley, se puede adelantar la idea de un solipsismo -solus ipse- en virtud de lo cual cada individualidad está condenada a vivir su única vida, y sólo su vida, a sentir, experimentar, tanto lo positivo como lo negativo, solamente para sí y por sí. Todos hemos conocido, conocemos o habremos de conocer los goces y los sufrimientos, las heridas y las caricias, las risas y las lágrimas, los llantos y las alegrías, la vejez, la angustia y el miedo, la muerte, pero estamos solos, sin poder transferir la menor sensación, imagen o sentimiento a un tercero, excepto bajo el modo participativo, pero desesperadamente ajeno, apartado y extraño. Cuarta lección para aprender del campo de concentración, siempre en el terreno ontológico: La constante evidencia del solipsismo y la condena del individuo a sí mismo. L'Espéce Humaine hace del campo de concentración el lugar de este experimento. Las escenas de violencia física, las palizas son descriptas con sobriedad. De la misma manera, con el tono de un moralista que hubiese tomado lecciones de concisión y lucidez de la Rochefoucault, Antelme afirma que cada uno "sabía que entre la vida de un compañero y la propia, se elegía la propia".
Reducido a la pura individualidad, a la protección de lo que en si constituye el sustrato de toda vida y de toda supervivencia, Robert Antelme saca a luz un principio denominado por él la vena del cuerpo, según el cual, ante el espectáculo del golpeado, del torturado, existe siempre, en el fondo de sí, allí donde se estancan y yacen las partes malditas, una satisfacción de un tipo particular, un modo extraño de gozar que supone el placer de no ser el hombre golpeado. No significa que se disfruta con el sufrimiento del otro, sino que es una forma de autoprotección, para evitar que aquel sufrimiento nos contamine, puesto que el hecho vale como placer de un dolor evitado, principio de un hedonismo negativo. Afectado por la compasión, fragilizado por la misericordia, toda individualidad sometida al ritmo y a las cadencias violentas de los campos de concentración habría estallado, lisa y llanamente. Vena del cuerpo, pues...
Se trata de hacer algo del individuo descripto, mostrado y reducido de este modo, de esta figura causada por la indigencia y la deconstrucción máxima. Caído al grado cero de la unidad, frente a lo que permite construir o reconstruir, ahora se trata de ascender hacia una complejidad que determine y defina el pasaje de la metafísica a la política. Toda política, tradicionalmente, propone un arte para someter al individuo y hacer de él un sujeto por medio de las desventajas y ventajas que concede una persona. Se distingue como técnica de integración de la individualidad en una lógica holista en la que el átomo pierde su naturaleza, su fuerza y su potencia. Proclamadas todas las utopías, pero también los proyectos de sociedad que pretendieron reivindicar la ciencia, lo positivo y el utilitarismo más sobrio, plantearon este axioma: el individuo debe ser destruido, luego reciclado, integrado en una comunidad proveedora de sentido. Todas las teorías del contrato social se apoyan sobre esta lógica: fin del ser indivisible, abandono del cuerpo propio y advenimiento del cuerpo social, único habilitado, luego, para reivindicar la indivisibilidad y la unidad habitualmente asociadas al individuo.
Ahora bien, la política que construya sobre, por y para la mónada aún no ha sido escrita. Como arte de olvidar, descuidar, contener, retener, canalizar, superar o pulverizar al individuo, desde hace siglos, propone variaciones, basadas todas en el tema de esta negación. El individuo nunca es percibido y concebido como entelequia, sino siempre como parcela, fragmento que exige, para ser realmente, un gran todo promotor de sentido y de verdad. Sumisión, sujeción, servidumbre, renuncia, subsunción, siempre en nombre del todo al que se le exige terminar con la parte, la que triunfa, sin embargo, como un todo por sí sola.
Todas las políticas apuntaron a esta transmutación del individuo en sujeto: los monárquicos en nombre del Rey, imagen del derecho divino, representante del principio de unidad celestial en la Tierra; los comunistas, en virtud del cuerpo social pacificado, armónico, sin clases, guerras, ni contradicciones, resuelto, en definitiva, bajo el modo monoteísta; los fascistas, en aras de la nación homogénea, la patria militarizada y sana; los capitalistas, obsesionados por la ley del mercado, la regulación mecánica de sus flujos de dinero y de los beneficios fáciles. Tradicionalistas e integristas, junto a ortodoxos y dogmáticos, cuentan con diligentes auxiliares del lado de los positivistas, de los cientificistas y de algunos sociólogos para quienes el sacrificio de lo diverso se hace en nombre de los universales con los que comulgan: Dios, el Rey, el Socialismo, el Comunismo, el Estado, la Nación, la Patria, el Dinero, la Sociedad, la Raza y otros artificios combatidos desde siempre por los nominalistas.
En esos mundos donde triunfa el culto de los ideales, universales generadores de mitologías -totalitarias o democráticas-, el individuo resulta un dato desdeñable. Se lo tolera o se lo celebra sólo cuando pone su vida al servicio de la causa que lo supera y a la cual todos consagran un culto: el Prelado, el Ministro, el Militante, el Revolucionario, el Funcionario, el Soldado, el Capitalista brillan como auxiliares de estas divinidades celebradas por la mayoría. ¿Dónde están las individualidades luminosas y solitarias, mágicas y magníficas? ¿En qué se convirtieron las excepciones radiantes en las que se encarna, hasta la incandescencia, la conciencia que no se disuelve bajo la opresión? ¿Qué pasó con aquellos cometas que atraviesan el cielo, solos, magníficos, antes de hundirse en la noche?
Querer una política libertaria es invertir las perspectivas: someter la economía a la política, pero también poner la política al servicio de la ética, hacer que prime la ética de la convicción sobre la ética de la responsabilidad, luego reducir las estructuras a la única función de máquinas al servicio de los individuos, y no a la inversa. Es posible entender el campo de concentración como la demostración exacerbada de lo que consagra el triunfo total y absoluto de los universales planteados como tales -la raza pura de un Reich milenario-, y de la voluntad de erradicar al individuo para construir una vasta e inmensa máquina hornogénea, purificada, fija, detenida en lo que es el modelo, absoluta en cuanto a fijación y negación de todo dinamismo: la muerte, cuando todo libertario desea y celebra la vida.
A la inversa de los modelos platónico, hobbesiano, rousseauniano, hegeliano, y marxista, modelos que- celebran una sociedad cerrada que, en sus variaciones encarnadas, desembocan en el nazismo y el estalinismo, luego, en todos los totalitarismos que procedieron, de alguna manera, de esta lógica de clausura, la política libertario busca la sociedad abierta, los flujos de circulación libres para las *individualidades capaces de moverse con libertad, de asociarse, también de separarse, de no ser retenidas y contenidas por argumentos de autoridad que las pondría en peligro, mellaría su identidad, incluso la haría imposible y hasta la suprimiría. Mientras Maquiavelo expresa la verdad política autoritaria, La Boétie formula la posibilidad de su vertiente libertaria.
Michel Onfray
Las jerarquías son ficticias, las desigualdades fantoches; no hay superhombres, ni infrahombres, tampoco hombres convertidos en animales, en contraste con otros ungidos por los dioses del Valhalla: nada vale el artificio cuando la esencia lo dice todo y expresa la verdad absoluta de la especie. De los SS, Robert Antelme, en L'Espéce Humaine, escribe: "Pueden matar a un hombre, pero no pueden transformarlo en otra cosa". Esa es la primera verdad descubierta en el campo de concentración, de naturaleza ontológica: la existencia de una sola y única especie, y la naturaleza esencial de lo humano en el hombre, enclavada en el cuerpo, visceralmente asociada con la carne, el esqueleto, la piel y los huesos, con lo que queda de un ser, mientras un hálito, incluso frágil, aún lo anime. La verdad de un ser humano es su propio cuerpo.
Devastados por los furúnculos, destruidos por el ántrax, las heridas hormigueantes de gusanos, la carne devorada por los piojos, la piel violeta, agujeros que horadan la cara, la sangre consumida por los parásitos, los miembros helados y podridos, rapados, sin pelos, forzados cada día a bailar una danza macabra hasta el agotamiento, hasta la postración, incluso hasta que la muerte invada finalmente y para siempre el cuerpo: hasta en estos extremos el cuerpo del hombre triunfa en el lugar inexpugnable de su humanidad. Esta es la segunda verdad surgida de los campos, que sobrevuela los cadáveres. Ante la naturaleza y ante la muerte, sostiene Antelme, no hay diferencia sustancial. La esencia es la existencia, y viceversa. Ninguna precede a la otra, están fusionadas, como el cuerpo y su sombra.
De modo que esta ontología puesta de relieve por una fisiología -si no es al revés- exige que se sepa que lo esencial es el individuo y no, por cierto, el sujeto, el hombre o la persona. Lo que muestran los campos, tercera verdad, es que más allá de todos los artificios posibles e imaginables, comunes y familiares tanto para los nazis como para los amantes de ideologías gregarias que hacen del primero un sujeto de derecho, del segundo un género de la especie humana, o una persona que se mueve en un escenario metafísico, lo que hace a la irreductibilidad de un ser es su individualidad, y no su subjetividad, su humanidad o su personalidad.
El individuo es quien sufre, padece, tiene hambre y frío, habrá de morir o saldrá adelante, es él, en su cuerpo, y por lo tanto en su alma, que recibe los golpes, siente el avance de los parásitos, así como la debilidad, la muerte o el horror. Todo nuevo rostro que se dibuja en la arena después de la muerte del hombre pasa por esa voluntad deliberada de realización del individuo, y nada más.
Por otra parte, quizás el hombre haya vivido sus últimos momentos en los campos. Después de que Foucault dio las fechas de nacimiento, podría formularse la hipótesis de una fecha de defunción, para esculpir y materializar en una lápida los extremos entre los cuales desarrolló su enseñanza. Y, además, es necesario acabar de una vez con ese término que, jugando con la duplicidad y la pluralidad de las definiciones, permite someter al conjunto de la humanidad, incluida su mitad femenina, bajo la sola y única rúbrica de Hombre.
Siempre me molestó que, en ese registro, las mujeres fueran hombres –por ellas, si me lo permiten-. Pues los campos han demostrado, más allá de las variaciones semánticas y de las diversidades, que la individualidad es lo que tienen en común los seres humanos, sin importar su sexo, edad, color de piel, función social, educación, proveniencia, pasado: un solo cuerpo, aprisionado en los límites indivisibles de su individualidad solipsista. La fisiología que constituye la ontología ignora lo diverso para definir un solo y único principio.
Del sujeto podemos decir, desgraciadamente, que ha sido exacerbado en esta época y en estos lugares. Define al ser por la relación y la exterioridad, negándole una identidad propia que se le atribuye solamente por y en la sumisión, la subsunción a un principio trascendente, superándolo: la ley, el derecho, la necesidad o cualquier otra cosa que incita a hacer la economía de sí en provecho de una entidad estructurado por su participación, su docilidad. El sujeto es siempre de algo o de alguien. De modo tal que siempre encontramos un sujeto menos sujeto que otro, en la medida en que, apoyado sobre el principio en cuestión, uno se siente incesantemente autorizado para someter a otro: el juez, el político, el docente, el prelado, el moralista, el ideólogo, todos aman tanto a los sujetos sometidos que temen o detestan al individuo, insumiso. El sujeto se define en relación con la institución que lo permite, de ahí la distinción entre los buenos y los malos sujetos, los brillantes y los mediocres, es decir: aquellos que consienten el principio de la sumisión y los otros. Con su preocupación por la conciencia que se rebela y no acepta, Antelme recuerda que un sujeto no se define por su conciencia libre sino por su entendimiento sometido, fabricado para consentir la obediencia.
La persona tampoco me agrada. Aquí también la etimología, etrusca en este caso, recuerda que la palabra proviene de la máscara utilizada en la escena. Que el ser sea con relación a lo que se somete o por su modo de presentarse, no me convence, ni en uno ni en otro caso. La metáfora barroca del teatro, la vida como sueño o novela, la necesidad de la astucia o de la hipocresía, del juego social que presupone la persona del teatro, implican también el recurso al artificio: el ser para el otro no es el ser en su resplandor, ni en su miseria. El campo de concentración olvidó al hombre, celebró al sujeto, tornó improbable a la persona y puso de manifiesto al individuo. Las tres figuras de la sumisión funcionaron en la juridicidad, el humanismo y el personalismo. Quedan por formular las condiciones de posibilidad de un individualismo que no sea egoísmo.
Lejos de la red, de la estructura, de las formas exteriores que dibujan los contornos provenientes de lo social, la figura del individuo remite a la indivisibilidad, a la irreductibilidad. Es lo que queda cuando se despoja al ser de todos sus oropeles sociales. Bajo las sucesivas capas que designan al sujeto, al hombre y a la persona, encontramos el núcleo duro, entero, la mónada cuya identidad nada, salvo la muerte -y quizá ni eso-, puede quebrar. Unidad distinta en una serie jerárquica formada por géneros y especies, elemento indivisible, cuerpo organizado que vive su propia existencia, y que no podría dividirse sin desaparecer, ser humano en cuanto identidad biológica, entidad diferente de todas las otras, si no unidad de la que se componen las sociedades: el individuo sigue siendo irreductiblemente la piedra angular con la que se organiza el mundo.
La certeza del individuo, su naturaleza primera, atómica, obliga a deducir y a pronunciarse por el solipsismo. Sin hacer concesiones a las extravagancias metafísicas y excesivas de un Berkeley, se puede adelantar la idea de un solipsismo -solus ipse- en virtud de lo cual cada individualidad está condenada a vivir su única vida, y sólo su vida, a sentir, experimentar, tanto lo positivo como lo negativo, solamente para sí y por sí. Todos hemos conocido, conocemos o habremos de conocer los goces y los sufrimientos, las heridas y las caricias, las risas y las lágrimas, los llantos y las alegrías, la vejez, la angustia y el miedo, la muerte, pero estamos solos, sin poder transferir la menor sensación, imagen o sentimiento a un tercero, excepto bajo el modo participativo, pero desesperadamente ajeno, apartado y extraño. Cuarta lección para aprender del campo de concentración, siempre en el terreno ontológico: La constante evidencia del solipsismo y la condena del individuo a sí mismo. L'Espéce Humaine hace del campo de concentración el lugar de este experimento. Las escenas de violencia física, las palizas son descriptas con sobriedad. De la misma manera, con el tono de un moralista que hubiese tomado lecciones de concisión y lucidez de la Rochefoucault, Antelme afirma que cada uno "sabía que entre la vida de un compañero y la propia, se elegía la propia".
Reducido a la pura individualidad, a la protección de lo que en si constituye el sustrato de toda vida y de toda supervivencia, Robert Antelme saca a luz un principio denominado por él la vena del cuerpo, según el cual, ante el espectáculo del golpeado, del torturado, existe siempre, en el fondo de sí, allí donde se estancan y yacen las partes malditas, una satisfacción de un tipo particular, un modo extraño de gozar que supone el placer de no ser el hombre golpeado. No significa que se disfruta con el sufrimiento del otro, sino que es una forma de autoprotección, para evitar que aquel sufrimiento nos contamine, puesto que el hecho vale como placer de un dolor evitado, principio de un hedonismo negativo. Afectado por la compasión, fragilizado por la misericordia, toda individualidad sometida al ritmo y a las cadencias violentas de los campos de concentración habría estallado, lisa y llanamente. Vena del cuerpo, pues...
Se trata de hacer algo del individuo descripto, mostrado y reducido de este modo, de esta figura causada por la indigencia y la deconstrucción máxima. Caído al grado cero de la unidad, frente a lo que permite construir o reconstruir, ahora se trata de ascender hacia una complejidad que determine y defina el pasaje de la metafísica a la política. Toda política, tradicionalmente, propone un arte para someter al individuo y hacer de él un sujeto por medio de las desventajas y ventajas que concede una persona. Se distingue como técnica de integración de la individualidad en una lógica holista en la que el átomo pierde su naturaleza, su fuerza y su potencia. Proclamadas todas las utopías, pero también los proyectos de sociedad que pretendieron reivindicar la ciencia, lo positivo y el utilitarismo más sobrio, plantearon este axioma: el individuo debe ser destruido, luego reciclado, integrado en una comunidad proveedora de sentido. Todas las teorías del contrato social se apoyan sobre esta lógica: fin del ser indivisible, abandono del cuerpo propio y advenimiento del cuerpo social, único habilitado, luego, para reivindicar la indivisibilidad y la unidad habitualmente asociadas al individuo.
Ahora bien, la política que construya sobre, por y para la mónada aún no ha sido escrita. Como arte de olvidar, descuidar, contener, retener, canalizar, superar o pulverizar al individuo, desde hace siglos, propone variaciones, basadas todas en el tema de esta negación. El individuo nunca es percibido y concebido como entelequia, sino siempre como parcela, fragmento que exige, para ser realmente, un gran todo promotor de sentido y de verdad. Sumisión, sujeción, servidumbre, renuncia, subsunción, siempre en nombre del todo al que se le exige terminar con la parte, la que triunfa, sin embargo, como un todo por sí sola.
Todas las políticas apuntaron a esta transmutación del individuo en sujeto: los monárquicos en nombre del Rey, imagen del derecho divino, representante del principio de unidad celestial en la Tierra; los comunistas, en virtud del cuerpo social pacificado, armónico, sin clases, guerras, ni contradicciones, resuelto, en definitiva, bajo el modo monoteísta; los fascistas, en aras de la nación homogénea, la patria militarizada y sana; los capitalistas, obsesionados por la ley del mercado, la regulación mecánica de sus flujos de dinero y de los beneficios fáciles. Tradicionalistas e integristas, junto a ortodoxos y dogmáticos, cuentan con diligentes auxiliares del lado de los positivistas, de los cientificistas y de algunos sociólogos para quienes el sacrificio de lo diverso se hace en nombre de los universales con los que comulgan: Dios, el Rey, el Socialismo, el Comunismo, el Estado, la Nación, la Patria, el Dinero, la Sociedad, la Raza y otros artificios combatidos desde siempre por los nominalistas.
En esos mundos donde triunfa el culto de los ideales, universales generadores de mitologías -totalitarias o democráticas-, el individuo resulta un dato desdeñable. Se lo tolera o se lo celebra sólo cuando pone su vida al servicio de la causa que lo supera y a la cual todos consagran un culto: el Prelado, el Ministro, el Militante, el Revolucionario, el Funcionario, el Soldado, el Capitalista brillan como auxiliares de estas divinidades celebradas por la mayoría. ¿Dónde están las individualidades luminosas y solitarias, mágicas y magníficas? ¿En qué se convirtieron las excepciones radiantes en las que se encarna, hasta la incandescencia, la conciencia que no se disuelve bajo la opresión? ¿Qué pasó con aquellos cometas que atraviesan el cielo, solos, magníficos, antes de hundirse en la noche?
Querer una política libertaria es invertir las perspectivas: someter la economía a la política, pero también poner la política al servicio de la ética, hacer que prime la ética de la convicción sobre la ética de la responsabilidad, luego reducir las estructuras a la única función de máquinas al servicio de los individuos, y no a la inversa. Es posible entender el campo de concentración como la demostración exacerbada de lo que consagra el triunfo total y absoluto de los universales planteados como tales -la raza pura de un Reich milenario-, y de la voluntad de erradicar al individuo para construir una vasta e inmensa máquina hornogénea, purificada, fija, detenida en lo que es el modelo, absoluta en cuanto a fijación y negación de todo dinamismo: la muerte, cuando todo libertario desea y celebra la vida.
A la inversa de los modelos platónico, hobbesiano, rousseauniano, hegeliano, y marxista, modelos que- celebran una sociedad cerrada que, en sus variaciones encarnadas, desembocan en el nazismo y el estalinismo, luego, en todos los totalitarismos que procedieron, de alguna manera, de esta lógica de clausura, la política libertario busca la sociedad abierta, los flujos de circulación libres para las *individualidades capaces de moverse con libertad, de asociarse, también de separarse, de no ser retenidas y contenidas por argumentos de autoridad que las pondría en peligro, mellaría su identidad, incluso la haría imposible y hasta la suprimiría. Mientras Maquiavelo expresa la verdad política autoritaria, La Boétie formula la posibilidad de su vertiente libertaria.
Sunday, July 27, 2008
Ojo con estas dos bandas, que son amigas de la casa y valen la pena
Sobre todo en Invierno
Sel- K (Sombras en las calles
Sobre todo en Invierno
Sel- K (Sombras en las calles
La sección La balanza de la revista Noticias es lo único interesante que hay en esas páginas y hoy con la flecha apuntando hacia arriba se lee lo siguiente:
Román Lejtman
En Pileta exhibe aabdominales con malla ultradherente . Metrosexual en forma
La sola idea dan ganas de arrancarse los ojos para evitar ver eso.
Pero unas páginas antes la revista desconcierta en una doble página llamando DIVOS a Jorge Ríal y a Gastón Portal. Si estos son nuestros DIVOS que venga un tsunami y nos arrastrre de una vez.
Román Lejtman
En Pileta exhibe aabdominales con malla ultradherente . Metrosexual en forma
La sola idea dan ganas de arrancarse los ojos para evitar ver eso.
Pero unas páginas antes la revista desconcierta en una doble página llamando DIVOS a Jorge Ríal y a Gastón Portal. Si estos son nuestros DIVOS que venga un tsunami y nos arrastrre de una vez.

HOORAY FOR CAPTAIN SPAULDING
From the film "Animal Crackers" (1936)
(Bert Kalmar / Harry Ruby)
Groucho Marx, Zeppo Marx, Margaret Dumont & Chorus
(All)
At last we are to meet him,
The famous Captain Spaulding.
From climates hot and scalding,
The Captain has arrived.
Most heartily we'll greet him,
With plain and fancy cheering.
Until he's hard of hearing.
The Captain has arrived.
At last - The Captain has arrived.
(Hives)
Mr. Horatio W. Jamison, Field Secretary to Captain Spaulding.
(Jamison)
I represent the Captain who insists on my informing you of these conditions under
which he camps here.
In one thing he is very strict, he wants his women young and picked and as for men,
he won't have any tramps here.
(All)
As for men he won't have any tramps here,
There must be no tramps.
(Jamison)
The men must all be very old,
The women warm, the champagne cold.
It's under these conditions that he camps here.
(Voice off Screen)
I'm announcing Captain Jeffery Spaulding.
(All)
He's announcing Captain Jeffery Spaulding,
Oh dear, he is coming,
At last he's here.
(Spaulding)
Hello, I must be going,
I cannot stay, I came to say, I must be going.
I'm glad I came, but just the same I must be going.
La La.
(Mrs. Rittenhouse)
For my sake you must stay.
If you should go away,
You'd spoil this party I am throwing.
(Spaulding)
I'll stay a week or two,
I'll stay the summer thru,
But I am telling you,
I must be going.
(All)
Before you go,
Will you oblige us,
And tell us of your deeds so glowing?
(Spaulding)
I'll do anything you say,
In fact I'll even stay!
(All)
Good!
(Spaulding)
But I must be going.
(Jamison)
There's something that I'd like to say,
That he's too modest to relay.
The Captain is a moral man.
Sometimes he finds it trying.
(Spaulding)
This fact I emphasize with stress,
I never take a drink unless - Somebody's buying.
(All)
The Captain is a very moral man.
(Jamison)
If he hears anything obscene, He'll naturally repel it.
(Spaulding)
I hate a dirty joke I do,
Unless it's told by someone who -
Knows how to tell it.
(All)
The Captain is a very moral man.
Hooray for Captain Spaulding, The African explorer.
(Spaulding)
Did someone call me Shnorrer?
(All)
Hooray, Hooray, Hooray.
(Jamison)
He went into the jungle where all the monkeys throw nuts.
(Spaulding)
If I stay here I'll go nuts.
(All)
Hooray, Hooray, Hooray.
He put all his reliance, In courage and defiance,
And risked his life for science.
(Spaulding)
Hey, hey.
(Mrs. Rittenhouse)
You are the only white man to cover every acre.
(Spaulding)
I think I'll try and make her.
(All)
Hooray, Hooray, Hooray.
He put all his reliance, In courage and defiance,
And risked his life for science.
(Spaulding)
Hey, hey.
(All)
Hooray for Captain Spaulding, The African explorer.
He brought his name undying fame
And that is why we say, Hooray, Hooray, Hooray.
(Spaulding attempts to speak)
My friends, I am highly gratified at this magnificent display of effusion and I want
you to know.........
(All)
Hooray for Captain Spaulding, The African explorer.
He brought his name undying fame
And that is why we say, Hooray, Hooray, Hooray.
(Spaulding)
My friends, I am highly gratified at this magnificent display of effusion and I want
you to know.........
Hooray for Captain Spaulding, The African big hero.....
Well, somebody's got to do it!

Enjoy yourself, it's later than you think
You work and work for years and years, you're always on the go
You never take a minute off, too busy makin' dough
Someday, you say, you'll have your fun, when you're a millionaire
Imagine all the fun you'll have in your old rockin' chair
Enjoy yourself, it's later than you think
Enjoy yourself, while you're still in the pink
The years go by, as quickly as a wink
Enjoy yourself, enjoy yourself, it's later than you think
You're gonna take that ocean trip, no matter, come what may
You've got your reservations made, but you just can't get away
Next year for sure, you'll see the world, you'll really get around
But how far can you travel when you're six feet underground?
Your heart of hearts, your dream of dreams, your ravishing brunette
She's left you and she's now become somebody else's pet
Lay down that gun, don't try, my friend, to reach the great beyond
You'll have more fun by reaching for a redhead or a blonde
Enjoy yourself, it's later than you think
Enjoy yourself, while you're still in the pink
The years go by, as quickly as a wink
Enjoy yourself, enjoy yourself, it's later than you think
Sigue vacante el puesto de director de Canal 7 y quizás se habrá una vacante mas para conductora de noticiero.
Ojo que si bien Rosario Lufrano y Carlos Asnaghi (gerente de Deporte) están afuera el director de programación sigue en su cargo porque no le aceptaron la renuncia.
Bauer todavía no acepta, es que la dirección de Canal 7 es una oferta imposible de no rechazar.
Ojo que si bien Rosario Lufrano y Carlos Asnaghi (gerente de Deporte) están afuera el director de programación sigue en su cargo porque no le aceptaron la renuncia.
Bauer todavía no acepta, es que la dirección de Canal 7 es una oferta imposible de no rechazar.
60 razones (M. Rios)
Las velas en la tarta, los amigos,
los recuerdos, las fiestas de guardar,
el calor de las 6 de la mañana,
las luces encendidas de aquel bar.
Los lunes disfrazados de domingo.
La maleta, el reloj de la estación.
Los goles en el último minuto,
si llega la ocasión.
La vida me convence con la vida,
y 60 razones
cuando llueve, me saco de la manga
un as de corazones.
Los coches aparcados en el bosque.
Los labios, en el bosque de la piel.
Las sorpresas, el cuerpo conocido.
La puerta que se cierra en un hotel.
Los dias en que soy un caballero.
Las noches, en que pierdo la razon.
Y las naves dispuestas a quemarse,
si llega la ocasión.
La vida me convence con la vida...
Los músicos, la gente de mi banda,
otro whisky con hielo, por favor.
Las ciudades que rompen el silencio.
Una copa, un amor, el rock’n’roll.
Todo lo que se callan los traidores
Todo lo que me dice una canción.
Y tus labios color de marihuana,
si llega la ocasion
La vida me convence con la vida...
60 razones

EL BLUES DEL AUTOBUS
(Miguel Ríos)
Cada día despierto
en distinta habitación
donde doy con mis huesos
cuando está saliendo el sol,
dormimos poco y mal
quemando la salud
para llegar al quinto infierno
donde cantaré de nuevo
¿qué estarás haciendo tú?
Cada dia un concierto
un ensayo una tensión
que controlo sabiendo
que es mi vida lo que doy,
no hay trampa ni cartón
soy como veis que soy
sé más por perro que por viejo
pero empiezo a echar de menos
un minuto entre tu y yo...
Vivo en la carretera
dentro de un autobús
vivo en la carretera
aparcado en un blues
vivo en la carretera
siempre miro hacia el sur
vivo en la carretera
el blues del autobús...
Las velas en la tarta, los amigos,
los recuerdos, las fiestas de guardar,
el calor de las 6 de la mañana,
las luces encendidas de aquel bar.
Los lunes disfrazados de domingo.
La maleta, el reloj de la estación.
Los goles en el último minuto,
si llega la ocasión.
La vida me convence con la vida,
y 60 razones
cuando llueve, me saco de la manga
un as de corazones.
Los coches aparcados en el bosque.
Los labios, en el bosque de la piel.
Las sorpresas, el cuerpo conocido.
La puerta que se cierra en un hotel.
Los dias en que soy un caballero.
Las noches, en que pierdo la razon.
Y las naves dispuestas a quemarse,
si llega la ocasión.
La vida me convence con la vida...
Los músicos, la gente de mi banda,
otro whisky con hielo, por favor.
Las ciudades que rompen el silencio.
Una copa, un amor, el rock’n’roll.
Todo lo que se callan los traidores
Todo lo que me dice una canción.
Y tus labios color de marihuana,
si llega la ocasion
La vida me convence con la vida...
60 razones

EL BLUES DEL AUTOBUS
(Miguel Ríos)
Cada día despierto
en distinta habitación
donde doy con mis huesos
cuando está saliendo el sol,
dormimos poco y mal
quemando la salud
para llegar al quinto infierno
donde cantaré de nuevo
¿qué estarás haciendo tú?
Cada dia un concierto
un ensayo una tensión
que controlo sabiendo
que es mi vida lo que doy,
no hay trampa ni cartón
soy como veis que soy
sé más por perro que por viejo
pero empiezo a echar de menos
un minuto entre tu y yo...
Vivo en la carretera
dentro de un autobús
vivo en la carretera
aparcado en un blues
vivo en la carretera
siempre miro hacia el sur
vivo en la carretera
el blues del autobús...
Esta nota la escribió Martín Caparrós para Crítica (el diario mas influyente pero menos vendido) es extraña básicamente porque reinstala la tan vilipendiada teoría de los demonios, me parece. De un lado los combatientes por la revolución y del otro lado los esbirros del stablishment y en el medio el pueblo o lo que hoy se conoce como La gente.
Hay algo claro y es que en los setenta la democracia no era un valor a defender y eso está presente en los cantos que entonaban los miles de militantes que participaban de las marchas.
Menéndez no deja de ser un hijo de puta porque los montoneros lucharan por el socialismo porque se supone que hasta en las guerras hay códigos y se violan los códigos al menos hay que tener el valor de firmar las órdenes y hacerse cargo de lo que se hizo.
El peor acuerdo
Nunca hubiera pensado que alguna vez podía llegar a estar de acuerdo con el hijo de puta del ex general Luciano Benjamín Menéndez. Y sin embargo, ayer.
Ayer, en su alegato final, el ex Menéndez, ex jefe de una de las unidades militares más asesinas, el Tercer Cuerpo de Ejército, hombre de cuchillos tomar y de presos matar, peroró en su defensa. Dijo, en síntesis, que las fuerzas armadas argentinas pelearon y ganaron para “evitar el asalto de la subversión marxista”. Y yo también lo creo.
Con algunos matices. La subversión marxista –o más o menos marxista, de la que yo también formaba parte– quería, sin duda, asaltar el poder en la Argentina para cambiar radicalmente el orden social. No queríamos un país capitalista y democrático: queríamos una sociedad socialista, sin economía de mercado, sin desigualdades, sin explotadores ni explotados, y sin muchas precisiones acerca de la forma política que eso adoptaría –pero que, sin duda, no sería la “democracia burguesa” que condenábamos cada vez que podíamos.
Por eso estoy de acuerdo con el hijo de mil putas cuando dice que “los guerrilleros no pueden decir que actuaban en defensa de la democracia”. Tan de acuerdo que lo escribí por primera vez en 1993, cuando vi a Firmenich diciendo por televisión que los Montoneros peleábamos por la democracia: mentira cochina. Entonces escribí que creíamos muy sinceramente que la lucha armada era la única forma de llegar al poder, que incluso lo cantábamos: “Con las urnas al gobierno / con las armas al poder”, y que falsear la historia era lo peor que se les podía hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos. Me indigné y, de tan indignado, quise escribir La voluntad para contar quiénes habían sido y qué querían realmente los militantes revolucionarios de los años sesentas y setentas.
(A propósito: es la misma falsificación que se comete cuando se dice, como lo ha hecho Kirchner, que este gobierno pelea por realizar los sueños de aquellos militantes: esos sueños, está claro, eran muy otros. En esa falsificación, Kirchner y el asesino ex se acercan; ayer Menéndez decía que “los guerrilleros del 70 están hoy en el poder”, sin ver que, si acaso, los que están alrededor del gobierno son personas que estuvieron alrededor de esa guerrilla en los setentas y que cambiaron, como todo cambió, tanto en los treinta últimos años que ya no tienen nada que ver con todo aquello, salvo para usarlo como figura retórica.)
Es curioso cómo se reescribió aquella historia. Hoy la mayoría de los argentinos tiende a olvidar que estaba en contra de la violencia revolucionaria, que prefería el capitalismo y que estuvo muy satisfecha cuando los militares salieron a poner orden. “Ostentamos el dudoso mérito en ser el primer país en el mundo que juzga a sus soldados victoriosos, que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas”, dijo el asesino –y tiene razón. Pero la sociedad argentina se armó un relato según el cual todos estaban en contra de los militares o, por lo menos, no tenían ni idea. Es cierto que no podían haber imaginado que esa violencia era tan bruta, tan violenta, pero había que ser muy esforzado o muy boludo para no darse cuenta de que, más allá de detalles espantosos, las fuerzas armadas estaban reprimiendo con todo.
El relato de la inocencia mayoritaria se ha impuesto, pese a sus contradicciones evidentes. Los mismos medios que ahora cuentan con horror torturas y asesinatos las callaron entonces; los mismos partidos políticos que se hacían los tontos ahora las condenan; los mismos ciudadanos que se alegraban privada y hasta públicamente del retorno del orden ahora se espantan. Y todos ellos conforman esta masa de ingratos a la que se dirige el muy hijo de exputa: “Luchamos por y para ustedes” –les dice y, de hecho, los militares preservaron para ellos el capitalismo y la democracia burguesa. Pero la sociedad argentina se ha inventado un pasado limpito en el que unos pocos megaperversosasesinos como éste hicieron a espaldas de todos lo que ellos jamás habrían permitido, y les resulta mucho más cómodo. Como les resulta mucho más cómodo, ahora, indignarse con el ex que repensar qué hicieron entonces, a quién apoyaron, en qué los benefició la violencia de los represores, y lo fácil que les resultó, muchos años después, asombrarse, impresionarse e indignarse.
El ex Menéndez es, sin duda, un asesino, y ojalá que se pudra en la cárcel. Es obvio que no es lo mismo la violencia de un grupo de ciudadanos que la violencia del Estado, pero es tonto negar que nosotros proponíamos la guerra popular y prolongada como forma de llegar al poder. Y también es obvio que la violencia de los militares no les sirvió sólo para vencer a la guerrilla: lo habrían podido conseguir con mucho menos.
Durante mucho tiempo me equivoqué pensando que los militares habían exagerado: que la amenaza revolucionaria era menor, que no justificaba semejante despliegue. Tardé en entender que los militares y los ricos argentinos habían usado esa amenaza como excusa para corregir la estructura socioeconómica del país: para convertir a la Argentina en una sociedad con menos fábricas y por lo tanto menos obreros reivindicativos, para disciplinar a los díscolos de cualquier orden, y para cumplir con las órdenes reservadas del secretario de Estado USA, su compañero Kissinger, que les dijo en abril de 1976 que debían volver a convertir a nuestro país en un exportador de materia prima agropecuaria.
Es lo que dijo el ex: “¡Y nosotros estamos siendo juzgados! ¿Para quién ganamos la batalla?”. Porque es cierto que la ganaron, y que su resultado principal no son estos juicios sino este país sojero.
Ése es el punto en que casi todos se hacen los boludos. La indignación siempre fue más fácil que el pensamiento. Supongo que es mejor que muchos, para sentirse probos, prefieran condenar a los militares antes que seguir apoyándolos como entonces. Pero no deja de inquietarme que todo sea tan fácil y que sólo un asesino hijo de puta suelte, de vez en cuando, ciertas verdades tremebundas.
Martín Caparrós
Hay algo claro y es que en los setenta la democracia no era un valor a defender y eso está presente en los cantos que entonaban los miles de militantes que participaban de las marchas.
Menéndez no deja de ser un hijo de puta porque los montoneros lucharan por el socialismo porque se supone que hasta en las guerras hay códigos y se violan los códigos al menos hay que tener el valor de firmar las órdenes y hacerse cargo de lo que se hizo.
El peor acuerdo
Nunca hubiera pensado que alguna vez podía llegar a estar de acuerdo con el hijo de puta del ex general Luciano Benjamín Menéndez. Y sin embargo, ayer.
Ayer, en su alegato final, el ex Menéndez, ex jefe de una de las unidades militares más asesinas, el Tercer Cuerpo de Ejército, hombre de cuchillos tomar y de presos matar, peroró en su defensa. Dijo, en síntesis, que las fuerzas armadas argentinas pelearon y ganaron para “evitar el asalto de la subversión marxista”. Y yo también lo creo.
Con algunos matices. La subversión marxista –o más o menos marxista, de la que yo también formaba parte– quería, sin duda, asaltar el poder en la Argentina para cambiar radicalmente el orden social. No queríamos un país capitalista y democrático: queríamos una sociedad socialista, sin economía de mercado, sin desigualdades, sin explotadores ni explotados, y sin muchas precisiones acerca de la forma política que eso adoptaría –pero que, sin duda, no sería la “democracia burguesa” que condenábamos cada vez que podíamos.
Por eso estoy de acuerdo con el hijo de mil putas cuando dice que “los guerrilleros no pueden decir que actuaban en defensa de la democracia”. Tan de acuerdo que lo escribí por primera vez en 1993, cuando vi a Firmenich diciendo por televisión que los Montoneros peleábamos por la democracia: mentira cochina. Entonces escribí que creíamos muy sinceramente que la lucha armada era la única forma de llegar al poder, que incluso lo cantábamos: “Con las urnas al gobierno / con las armas al poder”, y que falsear la historia era lo peor que se les podía hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos. Me indigné y, de tan indignado, quise escribir La voluntad para contar quiénes habían sido y qué querían realmente los militantes revolucionarios de los años sesentas y setentas.
(A propósito: es la misma falsificación que se comete cuando se dice, como lo ha hecho Kirchner, que este gobierno pelea por realizar los sueños de aquellos militantes: esos sueños, está claro, eran muy otros. En esa falsificación, Kirchner y el asesino ex se acercan; ayer Menéndez decía que “los guerrilleros del 70 están hoy en el poder”, sin ver que, si acaso, los que están alrededor del gobierno son personas que estuvieron alrededor de esa guerrilla en los setentas y que cambiaron, como todo cambió, tanto en los treinta últimos años que ya no tienen nada que ver con todo aquello, salvo para usarlo como figura retórica.)
Es curioso cómo se reescribió aquella historia. Hoy la mayoría de los argentinos tiende a olvidar que estaba en contra de la violencia revolucionaria, que prefería el capitalismo y que estuvo muy satisfecha cuando los militares salieron a poner orden. “Ostentamos el dudoso mérito en ser el primer país en el mundo que juzga a sus soldados victoriosos, que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas”, dijo el asesino –y tiene razón. Pero la sociedad argentina se armó un relato según el cual todos estaban en contra de los militares o, por lo menos, no tenían ni idea. Es cierto que no podían haber imaginado que esa violencia era tan bruta, tan violenta, pero había que ser muy esforzado o muy boludo para no darse cuenta de que, más allá de detalles espantosos, las fuerzas armadas estaban reprimiendo con todo.
El relato de la inocencia mayoritaria se ha impuesto, pese a sus contradicciones evidentes. Los mismos medios que ahora cuentan con horror torturas y asesinatos las callaron entonces; los mismos partidos políticos que se hacían los tontos ahora las condenan; los mismos ciudadanos que se alegraban privada y hasta públicamente del retorno del orden ahora se espantan. Y todos ellos conforman esta masa de ingratos a la que se dirige el muy hijo de exputa: “Luchamos por y para ustedes” –les dice y, de hecho, los militares preservaron para ellos el capitalismo y la democracia burguesa. Pero la sociedad argentina se ha inventado un pasado limpito en el que unos pocos megaperversosasesinos como éste hicieron a espaldas de todos lo que ellos jamás habrían permitido, y les resulta mucho más cómodo. Como les resulta mucho más cómodo, ahora, indignarse con el ex que repensar qué hicieron entonces, a quién apoyaron, en qué los benefició la violencia de los represores, y lo fácil que les resultó, muchos años después, asombrarse, impresionarse e indignarse.
El ex Menéndez es, sin duda, un asesino, y ojalá que se pudra en la cárcel. Es obvio que no es lo mismo la violencia de un grupo de ciudadanos que la violencia del Estado, pero es tonto negar que nosotros proponíamos la guerra popular y prolongada como forma de llegar al poder. Y también es obvio que la violencia de los militares no les sirvió sólo para vencer a la guerrilla: lo habrían podido conseguir con mucho menos.
Durante mucho tiempo me equivoqué pensando que los militares habían exagerado: que la amenaza revolucionaria era menor, que no justificaba semejante despliegue. Tardé en entender que los militares y los ricos argentinos habían usado esa amenaza como excusa para corregir la estructura socioeconómica del país: para convertir a la Argentina en una sociedad con menos fábricas y por lo tanto menos obreros reivindicativos, para disciplinar a los díscolos de cualquier orden, y para cumplir con las órdenes reservadas del secretario de Estado USA, su compañero Kissinger, que les dijo en abril de 1976 que debían volver a convertir a nuestro país en un exportador de materia prima agropecuaria.
Es lo que dijo el ex: “¡Y nosotros estamos siendo juzgados! ¿Para quién ganamos la batalla?”. Porque es cierto que la ganaron, y que su resultado principal no son estos juicios sino este país sojero.
Ése es el punto en que casi todos se hacen los boludos. La indignación siempre fue más fácil que el pensamiento. Supongo que es mejor que muchos, para sentirse probos, prefieran condenar a los militares antes que seguir apoyándolos como entonces. Pero no deja de inquietarme que todo sea tan fácil y que sólo un asesino hijo de puta suelte, de vez en cuando, ciertas verdades tremebundas.
Martín Caparrós
Los pobres y los ricos: No sólo es más fácil que entre en el cielo un pobre que un rico, sino que tiene muchas posibilidades de hacerlo varios años antes.
Reaccionarios: En lo único que estoy de acuerdo con las personas que quisieran haber vivido hace doscientos años, es en que yo también quisiera que ellos hubieran vivido hace doscientos años.
El peligro de las drogas: Hasta el momento una de las drogas que más daño ha causado a la Humanidad ha sido la gasolina.
La Iglesia sigue firme en su postura: la homosexualidad es cosa de maricones.
La empresa: En muchas empresas el silencio no es oro, el silencio es un sobre.
Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco.
Ahorro: En toda guerra, los generales que no quieren tirar el dinero devuelven el casco cuando se les muere un soldado.
La gente de derechas: Lo peor que suele tener mucha gente de derechas es que muchas veces no sabe que lo es.
España: España sólo hay una. Y esto es algo que el resto del mundo nosabe agradecernos
El neocapitalismo: El neocapitalismo son los mismos collares con distintos perros.
Política recreativa: Hay mucha gente que piensa como si fuera de izquierda y actúa como si fuera manca.
Matices: Un perezoso es un millonario que no trabaja. Un vago es un pobre que no quiere trabajar.
Historia: En la batalla de Covadonga ya ganaron las derechas
El Perich
.
Reaccionarios: En lo único que estoy de acuerdo con las personas que quisieran haber vivido hace doscientos años, es en que yo también quisiera que ellos hubieran vivido hace doscientos años.
El peligro de las drogas: Hasta el momento una de las drogas que más daño ha causado a la Humanidad ha sido la gasolina.
La Iglesia sigue firme en su postura: la homosexualidad es cosa de maricones.
La empresa: En muchas empresas el silencio no es oro, el silencio es un sobre.
Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco.
Ahorro: En toda guerra, los generales que no quieren tirar el dinero devuelven el casco cuando se les muere un soldado.
La gente de derechas: Lo peor que suele tener mucha gente de derechas es que muchas veces no sabe que lo es.
España: España sólo hay una. Y esto es algo que el resto del mundo nosabe agradecernos
El neocapitalismo: El neocapitalismo son los mismos collares con distintos perros.
Política recreativa: Hay mucha gente que piensa como si fuera de izquierda y actúa como si fuera manca.
Matices: Un perezoso es un millonario que no trabaja. Un vago es un pobre que no quiere trabajar.
Historia: En la batalla de Covadonga ya ganaron las derechas
El Perich
.
Friday, July 25, 2008
Para estas vacaciones de invierno, Nazarena y Garbellano decidieron montar un espectáculo en la zona de Tigre en donde, con ayuda de la Intendencia del lugar, instalarán una carpa en un gran predio que tendrá capacidad para 2 mil personas. Esto salió publicado por ahí.

No me queda claro si es la carpa de Nazarena o por Nazarena.
Cuando yo era chico estaban Gaby, fofó y Miliky o Pipo pescador, o sea tres idiotas que le cantaban a la gallina turuleca y un nabo que andaba comiendo torta en el auto de papá. Envidio a los chicos de hoy.

No me queda claro si es la carpa de Nazarena o por Nazarena.
Cuando yo era chico estaban Gaby, fofó y Miliky o Pipo pescador, o sea tres idiotas que le cantaban a la gallina turuleca y un nabo que andaba comiendo torta en el auto de papá. Envidio a los chicos de hoy.
Este título pertenece a Minuto uno
La policía cree que el doble asesinato en el Unicenter fue un ajuste de cuentas de narcos
A ver un grupo comando entra a Unicenter acribilla a dos colombianos y la policía 18 horas despúés llega a esta conclusión.
Yo pensaba que podía ser un suicidio.
La policía cree que el doble asesinato en el Unicenter fue un ajuste de cuentas de narcos
A ver un grupo comando entra a Unicenter acribilla a dos colombianos y la policía 18 horas despúés llega a esta conclusión.
Yo pensaba que podía ser un suicidio.
Thursday, July 24, 2008
Dos ideas para sit com nacionales
- Flor (Florencia de la V) y su novio viven en un edificio al cual se mudan e Roberto (Roberto Piazza y su marido). Las dos parejas traban amistad y cuando se juntan a comer terminan los cuatro en la cocina.
(bueno les doy un primer capítulo que mas quieren!)
- Una sit com sobre la amistad entre el hombre y la mujer. El es mujeriego y ella lesbiana y se la pasan compitiendo para levantarse minas.
- Flor (Florencia de la V) y su novio viven en un edificio al cual se mudan e Roberto (Roberto Piazza y su marido). Las dos parejas traban amistad y cuando se juntan a comer terminan los cuatro en la cocina.
(bueno les doy un primer capítulo que mas quieren!)
- Una sit com sobre la amistad entre el hombre y la mujer. El es mujeriego y ella lesbiana y se la pasan compitiendo para levantarse minas.
Una amiga, que no es mi amiga x, me acusó hoy de no ser lo suficientemente valiente como para tomar Ayahuasca, le dije que ya había tomado suficientes porquerías en mi vida, y que ella hace terapia y toma estas cosas porque necesita conocerse y que yo no necesito eso porque yo ya me conozco y no me gusto demasiado.
Pero ella dice que no, que es mentira, que soy demasiado creído y que mi ego es enorme y que soy agrandado. Entonces le dije que no soy un agrandado sino que soy un grande. No le gustó demasiado el chiste y cambió de conversación porque tenía que contarme que andaba con algún amorío. Cuando le pregunté si estaba de novia me dijo que no, que a ella todos la usan y que ella quisiera ser novia o mejor aún señora pero que los tipos no le vemos ese costado. ese pensamiento me llevó a una leve reflexión sobre que coge demasiado bien y con demasiadas ganas lo que a algunos hombres nos gusta pero no para todo el tiempo. Somos vagos y tanto ímpetu todo el tiempo nos apabulla y entonces nos casamos o juntamos con mujeres menos empeñosas y a las chicas intensas como mi amiga las dejamos de amantes.
- Son unos boludos. Redondeó ella y yo asentí, mas por solidaridad que por otra cosa.
Aprovechando el rumbo de la charla le dije a mi amiga que en nombre de los viejos tiempos podríamos darnos una revolcada pero se negó.
- Vos ya tuviste tu oportunidad- me reprochó- ahora sos un amigo
- Preferis coger con un desconocido!
Se río, o sea no solo soy un amigo sino que me pasó lo peor que nos puede pasar a los tipos pasé casi a categoría de amiga.
_ Mirá que no soy uno de esos amiguitos gays que te gusta cultivar, es mas no creo en la amistad entre el hombre y la mujer.
- Yo te quiero boludito- me dijo mientras me daba un beso en la frente y se fue sin dejarme ni la plata del café y el brownie
Pero ella dice que no, que es mentira, que soy demasiado creído y que mi ego es enorme y que soy agrandado. Entonces le dije que no soy un agrandado sino que soy un grande. No le gustó demasiado el chiste y cambió de conversación porque tenía que contarme que andaba con algún amorío. Cuando le pregunté si estaba de novia me dijo que no, que a ella todos la usan y que ella quisiera ser novia o mejor aún señora pero que los tipos no le vemos ese costado. ese pensamiento me llevó a una leve reflexión sobre que coge demasiado bien y con demasiadas ganas lo que a algunos hombres nos gusta pero no para todo el tiempo. Somos vagos y tanto ímpetu todo el tiempo nos apabulla y entonces nos casamos o juntamos con mujeres menos empeñosas y a las chicas intensas como mi amiga las dejamos de amantes.
- Son unos boludos. Redondeó ella y yo asentí, mas por solidaridad que por otra cosa.
Aprovechando el rumbo de la charla le dije a mi amiga que en nombre de los viejos tiempos podríamos darnos una revolcada pero se negó.
- Vos ya tuviste tu oportunidad- me reprochó- ahora sos un amigo
- Preferis coger con un desconocido!
Se río, o sea no solo soy un amigo sino que me pasó lo peor que nos puede pasar a los tipos pasé casi a categoría de amiga.
_ Mirá que no soy uno de esos amiguitos gays que te gusta cultivar, es mas no creo en la amistad entre el hombre y la mujer.
- Yo te quiero boludito- me dijo mientras me daba un beso en la frente y se fue sin dejarme ni la plata del café y el brownie

Hitsville UK
They cried the tears, they shed the fears,:
Up and down the land,
They stole guitars or used guitars
- so the tape would understand,
Without even the slightest hope of a 1000 sales
Just as if, as if there was, a hitsville in u.k.,
I know the boy was all alone, til the hitsville hit u.k.
They say true talent will allways emerge in time,
When lightening hits small wonder -
Its fast rough factory trade,
No expense accounts, or lunch discounts
Or hypeing up the charts,
The band went in, n knocked em dead, in 2 min. 59
- no slimy deals, with smarmy eels - in hitsville u.k.
Lets shaken say, well operate - in hitsville u.k.
The mutants, creeps and musclemen,
Are shaking like a leaf,
It blows a hole in the radio,
When it hasnt sounded good all week,
A miken boom, in your living room - in hitsville u.k.
No consumer trials, or a.o.r., in hitsville u.k.,
Now the boys and girls are not alone,
Now the hitsvilles hit u.k.
Dijo Menéndez
"Ostentamos el dudoso mérito de ser el primer país en la historia del mundo que juzga a sus soldados victoriosos.(…) ¿Para quién ganamos la batalla?"
Habría que decir que también ostentamos el dudoso honor de que nuestros militares se jacten de haber ganado una guerra contra los propios ciudadanos.
"Ostentamos el dudoso mérito de ser el primer país en la historia del mundo que juzga a sus soldados victoriosos.(…) ¿Para quién ganamos la batalla?"
Habría que decir que también ostentamos el dudoso honor de que nuestros militares se jacten de haber ganado una guerra contra los propios ciudadanos.
Después de la renuncia de Rosario Lufrano a la dirección de Canal 7 parece que en presidencia estarían buscando que el nuevo director sea Tristán.
Lo que no queda muy claro es si se trata de Bauer o del otro.
Lo que no queda muy claro es si se trata de Bauer o del otro.
Venía caminando por Juramento por la cuadra del Museo Larreta y un par de chicas iban caminando hacia cabildo una mas adelante que la otra. La que venía mas adelante iba fumando y la que venía un poco mas atrás decidió sobrepasarla. Al momento de hacerlo usó las carpetas que llevaba en la mano para abanicarse y disipar el humo de manera ostensible.
De este pequeño episodio se desprenden un par de reflexiones:
A- Ya no se puede fumar ni siquiera en la calle
B- Hay minas que son muy pero muy conchudas.
De este pequeño episodio se desprenden un par de reflexiones:
A- Ya no se puede fumar ni siquiera en la calle
B- Hay minas que son muy pero muy conchudas.
Se supo:
Rosario Lufrano renunció porque estaba harta de ir a la Casa Rosada y escuchar a la presidenta Cristina hablar maravillas del canal Encuentro.
Rosario Lufrano renunció porque estaba harta de ir a la Casa Rosada y escuchar a la presidenta Cristina hablar maravillas del canal Encuentro.

Resulta que este blog entrega cada tanto el premio cabeza de termo pero por esta vez vamos a cambiar por el premio Picana de oro y el destinatario es el

Este sujeto que ven en la foto es Luciano Benjamín Menéndez y hoy nos regaló una pieza literaria de alta factura, nada de titubeos, nada de falta de concordancia ni de oraciones simples. Con la verba inflamada del idioma cuartelero, los militares le hacen al idioma lo mismo que a la gente que detienen, Benjamín nos regaló frases sacadas del arcón de los recuerdos del faccista argentino y dijo que ellos lucharon contra comabatientes del marxismo internacional y lanzó frases memorables:
"es falso lo que vienen sosteniendo los subversivos, quienes ahora hablan de la inexistencia de la guerra contrarrevolucionaria y llaman represión ilegal a los esfuerzos defensivos de las fuerzas legales". También sostuvo que "no se persiguió a enemigos políticos".
"verdaderos ejércitos clandestinos, combatientes organizados en comandos y unidades a imitación de los militares", a quienes atribuyó 1.500 muertes y 21.500 atentados.
"La Argentina rechazó la invasión armada marxista. Estos delincuentes subversivos ensangrentaron al país en 10 años", agregó.
"los subversivos no se han sacado aún la piel de cordero".
"Ahora se apropiaron de la legalidad y pretenden ser pacíficos ciudadanos (…) Desde el poder intentan convertirnos en su sistema esclavista".
"Los argentinos sufrimos una guerra desatada por los sicarios vernáculos del comunismo internacional, los mismos que hoy persisten en sus objetivos", señaló.
"Ostentamos el dudoso mérito de ser el primer país en la historia del mundo que juzga a sus soldados victoriosos.(…) ¿Para quién ganamos la batalla?"
Por todo esto no podemos no entregarle este premio para que se lo lleve a la celda donde, si existe justicia, debería terminar sus días.
Pero como es un viejo de mierda la justicia se va a apiadar y lo va amandar a la casa casi seguro, y me pregunto ¿no es un castigo excesivo para su familia?
Beautiful world
My my my it’s a beautiful world
I like swimming in the sea
I like to go out beyond the white breakers
Where a man can still be free (or a woman if you are one)
I like swimming in the sea.
My my my it’s a beautiful world
I like drinking Irish tea
With a little bit of lapsang souchong
I like making my own tea.
My my my it’s a beautiful world
I like driving in my car
Roll the top down sometimes I travel quite far
Drive to the ocean stare up at the stars
I like driving in my car
All around is anger automatic guns
It’s death in large numbers no respect for women or our little ones
I tried talking to Jesus but He just put me on hold
Said He’d been swamped by calls this week
And He couldn’t shake His cold
And still this emptiness persists
Perhaps this is as good as it gets
When you’ve given up the drink and those nasty cigarettes
Now I leave the party early at least with no regrets
I watch the sun as it comes up I watch it as it sets
Yeah this is as good as it gets.
My my my it’s a beautiful world
I like sleeping with Marie
She is one sexy girl full of mystery
She says she doesn’t love me but she likes my company
For now that’s good enough for me
Colin Hay
Wednesday, July 23, 2008
Mi amiga x está muy preocupada porque no sabe que hacer con los contactos de mail de los conocidos suyos que ya la palmaron.
Y lo peor es que me trasladó la inquietud, se los borra así nomás?
Y lo peor es que me trasladó la inquietud, se los borra así nomás?

Moon River
Moon River, wider than a mile,
I'm crossing you in style some day.
Oh, dream maker, you heart breaker,
wherever you're going I'm going your way.
Two drifters off to see the world.
There's such a lot of world to see.
We're after the same rainbow's end--
waiting 'round the bend,
my huckleberry friend,
Moon River and me.
Tuesday, July 22, 2008

El ego y la cocaína eran las dos principales drogas del primer elenco de SNL. El ego hizo que Chevy Chase se bajara de ese éxito por lo celos que lo carcomían al ver que John Belushi se iba transformando lentamente en la estrella del show. Belushi era payaso, actor, bailarín y cantante.
Pero el gran Belushi, que también se fue tratando de armar una carrera en cine y realizarse como estrella de Rock, terminó sus días por culpa de una sobredosis de speedballs en una habitación del Chateau Marmont luego de una noche de juerga.
El DVD 2 de la caja de los 25 años de SNL es presentado por Martin Short. El elenco se va renovando y los dos principales números de esa temporada son Short y Billy Cristal mas un negro dueño de una gracia poco común Eddie Murphy antes de ser la insufrible estrella que llegí a ser.
Musicalmente el show arranca Tina Turner, sigue James Brown, se luce Queen con Crazy Litle thing called love, Talking heads, John Cougar y se termina con Duran Duran y la que, según dice la viuda de Kurt Cobain en un disco en vivo, es la mejora canción que escuchaste en tu vida pero no te atreves a confesarlo Hungry like a Wolf
Hungry like a Wolf
(ha ha!)
Dark in the city, night is a wire
Steam in the subway, earth is a fire
Do-do do do, do do do, do do do, do do do, do do
Woman you want me, give me a sign
And catch my breathing even closer behind
Do-do do do, do do do, do do do, do do do, do do
In touch with the ground
Im on the hunt Im after you
Smell like I sound, Im lost in a crowd
And Im hungry like the wolf
Straddle the line, in discord and rhyme
Im on the hunt Im after you
Mouth is alive with juices like wine
And Im hungry like the wolf
Stalked in the forest, too close to hide
Ill be upon you by the moonlight side
Do-do do do, do do do, do do do, do do do, do do
High blood drumming ony our skin its so tight
You feel my heart, Im just a moment behind
Do-do do do, do do do, do do do, do do do, do do
In touch with the ground
Im on the hunt Im after you
Scent and a sound, Im lost and Im found
And Im hungry like the wolf
Strut on a line, its discord and rhyme
I howl and I whine Im after you
Mouth is alive all running inside
And Im hungry like the wolf
-
(hungry like the wolf
Hungry like the wolf
Hungry like the wolf)
Burning the ground I break from the crowd
Im on the hunt Im after you
I smell like I sound, Im lost and Im found
And Im hungry like the wolf
Strut on a line, its discord and rhyme
Im on the hunt Im after you
Mouth is alive with juices like wine
And Im hungry like the wolf
Burning the ground I break from the crowd
Im on the hunt Im after you
Scent and a sound, Im lost and Im found
And Im hungry like the wolf
Strut on a line, its discord and rhyme
I howl and I whine Im after you
Mouth is alive all running inside
And Im hungry like the wolf...

Sophia Loren ya era madurita cuando yo era chico, sus películas siempre me resultaron mas bien intrascendentes, en Hollywood filmó centenares de porquerías que el ciclo Cine de Superacción del viejo canal once se encargaban de programar de manera casi obsesiva. Loren con Cary Grant, Loren con Charlton Heston, Loren con Brando, Loren con Peter Sellers y nunca la película era ni siquiera decorosa. Hasta que la vi en Dos mujeres donde De Sica logró sacarle algo de actuación y después en Un día muy particular con el gran Marcello Mastroianni.
Hace un tiempo en uno de esas salas inmundas en las que se proyecta (en realidad se pasan en DVD) películas de cine arte un trailer la mostraba a Sophia y yo pensé que de repente había entrado en una máquina del tiempo porque todo olía a tres décadas atrás . Esa noche me juramenté no ver esa antigualla en la que Sophia trabaja con Giancarlo Giannini y los dirige Lina Wertmuller, que hace rato que desbarrancó. No había que ser muy perspicaz para darse cuenta que esa película no podía ser buena.
La crítica y amiga de la casa Josefina Sartora escribió una crítica de la cual la gente de El amante rescata un párrafo: “Frente al cine moderno, su narración convencional puede resultar un tanto anticuada, pero Francesca e Nunziata constituye un melodrama familiar clásico y sólido que llega para beneplácito de los amantes del cine italiano. Y de Sofia, por supuesto.”
Así que me confirmó las peores sospechas, ahora, si ustedes sienten saudades del cine italiano o de Sophia vayan tranquilos y cuéntenme si me equivoqué o no dejándola pasar de largo.
Sexducción
Alrededor de la inflación erótica actual y de lo porno una especie de denuncia unánime reconcilia a las feministas, los moralistas, los estetas, escandalizados por el envilecimiento del ser humano rebajado a la categoría de objeto y por el sexo-máquina que disuelve las relaciones de seducción en una orgía repetitiva y sin misterio. Pero ¿y si lo esencial no estuviera ahí, y si lo porno propiamente fuera una figura de seducción? ¿Pues qué otra cosa hace, sino destruir el orden arcaico de la Ley de la Prohibición, abolir el orden coercitivo de la Censura y de la represión en beneficio de un verlo-todo, hacerlo-todo, decirlo-todo, que define el trabajo mismo de la seducción? Una vez más es el punto de vista moral el que reduce lo porno a la reificación y el orden industrial o serial del sexo: aquí todo está permitido, hay que ir siempre más lejos, buscar dispositivos inauditos, nuevas combinaciones en una libre disposición del cuerpo, una libe empresa en el cuerpo que convierte lo porno, contrariamente a lo que dicen sus detractores, en un agente de desestandarización y de subjetivización del sexo y por el sexo, al igual que todos los movimientos de liberación sexual.
Gilles Lipovetsky (La era del vacío. Fragmento; Sexducción)

Suspicius mind
We're caught in a trap
I can't walk out
Because I love you too much baby
Why can't you see
What you're doing to me
When you don't believe a word I say?
We can't go on together
With suspicious minds
And we can't build our dreams
On suspicious minds
So, if an old friend I know
Drops by to say hello
Would I still see suspicion in your eyes?
Here we go again
Asking where I've been
You can't see these tears are real
I'm crying
We can't go on together
With suspicious minds
And we can't build our dreams
On suspicious minds
Oh let our love survive
Or dry the tears from your eyes
Let's don't let a good thing die
When honey, you know
I've never lied to you
Mmm yeah, yeah
La Tota Santillán disfrazado de Marlon Brando en el padrino es igualito al felpudo periodístico, Tití Fernández.
Monday, July 21, 2008
Fui a ver Los superagentes y no voy a meterme a hacer la crítica de la peli porque es inexistente esa cosa. No tiene gracia, ni ritmo, ni acción, ni pies ni cabeza.
Hay un aspecto de la película sobre el que si me parece que vale la pena detenerse un poco. De un tiempo a esta parte pasa algo con estas películas y es algo que no entendía demasiado bien que era y viendo esta película me saltó claramente y que en cierta forma me parece esclarecedor de algunas cosas
Lo que hacemos en la vida nos define de distintas maneras, nuestras ocupaciones son algo mas que una manera de ganarnos la plata para pagar el gas. Yo no creo que la dignidad del trabajo pase por la plata que se recibe sino mas bien por lo que de cada uno de nosotros hay en nuestro trabajo sea cual fuere.
En las películas de los súper agentes de Bauleo, Bo y De Grazia, todos ellos eran súper agentes, sabían pelear y manejaban algunos gadgets que les daban para la lucha contra el crimen. Es cierto que el personaje de De Grazia era lo que se llama el comic relief pero nunca dejaba de lado que era agente y hasta podía resolver situaciones de peligro.
En las películas de la brigada explosiva, que sólo vi en Volver, sus protagonistas eran torpes y lo peor de la fuerza policial pero eran policías.
En la nueva generación de estas dos franquicias nacionales nadie es profesional, en el caso de la vergonzosa película de la Brigada explosiva que se conoció hace unos meses los protagonistas son unos buscas que terminan formando parte de la brigada y en esta de los súper agentes ni siquiera el personaje de Gianola que empieza siendo el que aparentemente es el profesional lo es del todo. Buscas a los que les da lo mismo salvar el mundo que vender panchos o revistas de historietas, agentes secretos que llegan por que son hijos de la jardinera de un ex agente. Comparen eso con Jason Bourne.
Bueno no nos vayamos tan lejos en Tiempo de valientes de Szifron uno de los protagonistas es policía y el otro es psicoanalista y actúa en consecuencia durante toda la película.
Podemos achacar este tema a la desidia de los guionistas, pero prefiero ir un poco mas allá. Estas características de dos películas populares están marcando algo mas que el hecho de que Scallella y Mentasti no gastan guita en gente que escriba. Hay un reflejo de la sociedad. Aún en muchas de las comedias de la picaresca porteña de los ´70 Porcel y Olmedo tenían sus ocupaciones, enfermeros, vendedores de autos o abogados, aquello era un reflejo de la clase media que se veía por la calle,
En la nueva camada de películas populares las ocupaciones de los antihéroes, no hay nunca héroes, son la nada misma, nadie se enorgullece de lo que hace, nadie tiene una ética de lo laboral ni hablemos de encontrar un dejo épico por algún lado. Protagonistas casi lúmpenes reflejo de una clase media cuyos hijos no saben ni agarrar los cubiertos para comer y se meten a trabajar de telemarketer.
Claro si Argentina Sono Film hiciera estas películas para mostrar eso estaríamos en presencia de algo importante pero como lo hacen apenas para ganar plata, estamos en presencia de otra estafa mas del cine argentino.
Hay un aspecto de la película sobre el que si me parece que vale la pena detenerse un poco. De un tiempo a esta parte pasa algo con estas películas y es algo que no entendía demasiado bien que era y viendo esta película me saltó claramente y que en cierta forma me parece esclarecedor de algunas cosas
Lo que hacemos en la vida nos define de distintas maneras, nuestras ocupaciones son algo mas que una manera de ganarnos la plata para pagar el gas. Yo no creo que la dignidad del trabajo pase por la plata que se recibe sino mas bien por lo que de cada uno de nosotros hay en nuestro trabajo sea cual fuere.
En las películas de los súper agentes de Bauleo, Bo y De Grazia, todos ellos eran súper agentes, sabían pelear y manejaban algunos gadgets que les daban para la lucha contra el crimen. Es cierto que el personaje de De Grazia era lo que se llama el comic relief pero nunca dejaba de lado que era agente y hasta podía resolver situaciones de peligro.
En las películas de la brigada explosiva, que sólo vi en Volver, sus protagonistas eran torpes y lo peor de la fuerza policial pero eran policías.
En la nueva generación de estas dos franquicias nacionales nadie es profesional, en el caso de la vergonzosa película de la Brigada explosiva que se conoció hace unos meses los protagonistas son unos buscas que terminan formando parte de la brigada y en esta de los súper agentes ni siquiera el personaje de Gianola que empieza siendo el que aparentemente es el profesional lo es del todo. Buscas a los que les da lo mismo salvar el mundo que vender panchos o revistas de historietas, agentes secretos que llegan por que son hijos de la jardinera de un ex agente. Comparen eso con Jason Bourne.
Bueno no nos vayamos tan lejos en Tiempo de valientes de Szifron uno de los protagonistas es policía y el otro es psicoanalista y actúa en consecuencia durante toda la película.
Podemos achacar este tema a la desidia de los guionistas, pero prefiero ir un poco mas allá. Estas características de dos películas populares están marcando algo mas que el hecho de que Scallella y Mentasti no gastan guita en gente que escriba. Hay un reflejo de la sociedad. Aún en muchas de las comedias de la picaresca porteña de los ´70 Porcel y Olmedo tenían sus ocupaciones, enfermeros, vendedores de autos o abogados, aquello era un reflejo de la clase media que se veía por la calle,
En la nueva camada de películas populares las ocupaciones de los antihéroes, no hay nunca héroes, son la nada misma, nadie se enorgullece de lo que hace, nadie tiene una ética de lo laboral ni hablemos de encontrar un dejo épico por algún lado. Protagonistas casi lúmpenes reflejo de una clase media cuyos hijos no saben ni agarrar los cubiertos para comer y se meten a trabajar de telemarketer.
Claro si Argentina Sono Film hiciera estas películas para mostrar eso estaríamos en presencia de algo importante pero como lo hacen apenas para ganar plata, estamos en presencia de otra estafa mas del cine argentino.
- El problema - decía mi amigo Horacio Marmurek, mientras salíamos de la Aavant premiere de Los superagentes, la nueva generación - es que nuestras divas son todas ancianas, Moria, Alfano, Susana, Mirtha y se encargaron de obturar el camino para las mas nuevas y sin que se dieran cuanta les creió como diva un travesti, o sea, Florencia de la V
Iwish you were here
So, so you think you can tell
Heaven from Hell,
blue skies from pain?
Can you tell a green field
from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get you to trade
your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange
a walk on part in the war
for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
swimming in a fish bowl,
year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.
¿Así que creés que podés diferenciar
el paraíso del infierno,
el cielo azul del dolor?
¿Podés diferenciar un campo verde
de un frío riel de acero?
¿Una sonrisa de un velo?
¿En serio creés que podés diferenciarlos?
¿Y te hicieron cambiar
tus héroes por fantasmas?
¿Cenizas calientes por árboles?
¿Aire caliente por una brisa fresca?
¿Consuelo de tontos por monedas?
¿Y cambiaste
tener un papel secundario en la guerra
por el de protagonista en una jaula?
Cómo quisiera que estés acá,
no somos más que dos almas perdidas
nadando en una pecera,
año tras año,
corriendo sobre el mismo lugar de siempre,
¿y qué encontramos?
Los mismos miedos de siempre.
Quisiera que estés acá.
So, so you think you can tell
Heaven from Hell,
blue skies from pain?
Can you tell a green field
from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get you to trade
your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange
a walk on part in the war
for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
swimming in a fish bowl,
year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.
¿Así que creés que podés diferenciar
el paraíso del infierno,
el cielo azul del dolor?
¿Podés diferenciar un campo verde
de un frío riel de acero?
¿Una sonrisa de un velo?
¿En serio creés que podés diferenciarlos?
¿Y te hicieron cambiar
tus héroes por fantasmas?
¿Cenizas calientes por árboles?
¿Aire caliente por una brisa fresca?
¿Consuelo de tontos por monedas?
¿Y cambiaste
tener un papel secundario en la guerra
por el de protagonista en una jaula?
Cómo quisiera que estés acá,
no somos más que dos almas perdidas
nadando en una pecera,
año tras año,
corriendo sobre el mismo lugar de siempre,
¿y qué encontramos?
Los mismos miedos de siempre.
Quisiera que estés acá.

SOLIDARIDAD YA!
Contra las amenazas – Unidad Popular
>
> Acto Solidaridario con Ignacio Copani
>
> Martes 22 de Julio de 2008
>
> Teatro Bambalinas – Chacabuco 955
>
> 19.30 hs
>
>
>
> Ante las agresiones y amenazas dirigidas a Ignacio Copani y su familia, a partir de su Canción “Cacerolas de Teflón” la Federación de Sociedades Gallegas de la Republica Argentina invita a participar del acto de repudio a la intolerancia, a las amenazas y a toda violencia que se quiera ejercer contra el que piensa diferente.
>
>
>
> Ignacio Copani creador popular que canta y opina a través de sus versos siempre ha estado comprometido con todas las causa nobles y justas desde siempre. Para aquellos que lo desconocen Ignacio ha sufrido directamente la represión del terrorismo de estado de la dictadura militar y el exilio.
>
> Consideramos que las amenazas hoy al Compañero Ignacio Copani son a todos los que integramos el amplio y variado abanico del movimiento popular.
>
> Por eso convocamos al acto de solidaridad con Ignacio Copani a realizarse el martes 22 de julio a las 19.30 hs. en el Salón Teatro Bambalinas, Chacabuco 955 de la Capital Federal.
>
>
>
>
>
> Francisco Lores
>
> Presidente F S G
>
> Coordinador
> Luis C Fernandez Te Cel 155-771-6214
>
>
>
> Correo Electronico para solidaridad y adhesiones : solidaridadcopani@yahoo.com.ar
>
>
>
¿Cómo es eso de que: Ya empieza la rural?
Y lo de los últimos cuatro meses que mierda fue?
Y lo de los últimos cuatro meses que mierda fue?
¡PERIODISTAS DEL MUNDO, UNÍOS!
¿Por qué en los últimos diez años las redacciones periodísticas, pero también las productoras de tele y radio, han reducido su flota a su casi mínima expresión?
¿Por qué cuesta tanto mover el salario de los/as trabajadores/as de prensa como para actualizarlo, algo que se logra con bastantes mejores resultados en otros gremios (sólo por poner un par de ejemplos: los camioneros y los/as trabajadores/as de subterráneos)?
En buena medida, esta precarización generalizada se debe a que nuestro gremio ha quedado dividido en dos claros sectores: los que trabajan adentro de los medios (como personal de planta) y los que están afuera (como colaboradores o freelance). Si cada vez hay menos puestos fijos y los pocos que quedan son crecientemente pauperizados y con sueldos cada día más miserables, es porque allá afuera existe un ejército de mano de obra que ofrece su trabajo en las peores condiciones: son los/as colaboradores/as.
Los/as colaboradores trabajan por un pago absolutamente depreciado, ya que en la mayoría de los medios prácticamente no se ha modificado el estipendio por esta labor en los últimos 10 años (diciembre de 2001 mediante). Los/as colaboradores también se hacen cargo de absolutamente
todos los gastos de producción de su trabajo (teléfono, conexión a Internet, viáticos, etc.) y de buena parte del gasto de la reproducción de su fuerza de trabajo, de la que, cuando se trabaja en relación de dependencia, debería hacerse cargo el empleador (como por ejemplo, obra social o los días por enfermedad, parto, etc.).
¿Por qué una empresa periodística va a elegir contratar a alguien y hacerse cargo no sólo de su sueldo sino también de las cargas sociales (obra social, jubilación, etc.) si le resulta mucho, muchísimo más económico y menos conflictivo tener un una redacción atomizada en el éter (ya que no tiene que lidiar con personas que se puedan agrupar en un mismo espacio de trabajo para poder reclamar por mejoras)?
Por lo visto, el problema de los/as trabajadores/as de planta está íntimamente relacionado al de los/as trabajadores/as externos (colaboradores o freelance). Mientras no nos unamos en los reclamos por mejoras laborales, la situación de ambos sectores va a seguir empeorando.
Los/as periodistas colaboradores/as que nos venimos organizando desde hace poco más de un año tenemos la certeza de que la depreciación de nuestro salario y el empeoramiento nuestras condiciones de trabajo también implican precarización para los/as que están dentro de las redacciones.
Por eso consideramos que es importante unirse en esta lucha, porque si no, perdemos todos/as.
Más: http://periodistascolaboradores.blogspot.com/
Réplicas a: periodistas.colaboradores@gmail.com
¿Por qué en los últimos diez años las redacciones periodísticas, pero también las productoras de tele y radio, han reducido su flota a su casi mínima expresión?
¿Por qué cuesta tanto mover el salario de los/as trabajadores/as de prensa como para actualizarlo, algo que se logra con bastantes mejores resultados en otros gremios (sólo por poner un par de ejemplos: los camioneros y los/as trabajadores/as de subterráneos)?
En buena medida, esta precarización generalizada se debe a que nuestro gremio ha quedado dividido en dos claros sectores: los que trabajan adentro de los medios (como personal de planta) y los que están afuera (como colaboradores o freelance). Si cada vez hay menos puestos fijos y los pocos que quedan son crecientemente pauperizados y con sueldos cada día más miserables, es porque allá afuera existe un ejército de mano de obra que ofrece su trabajo en las peores condiciones: son los/as colaboradores/as.
Los/as colaboradores trabajan por un pago absolutamente depreciado, ya que en la mayoría de los medios prácticamente no se ha modificado el estipendio por esta labor en los últimos 10 años (diciembre de 2001 mediante). Los/as colaboradores también se hacen cargo de absolutamente
todos los gastos de producción de su trabajo (teléfono, conexión a Internet, viáticos, etc.) y de buena parte del gasto de la reproducción de su fuerza de trabajo, de la que, cuando se trabaja en relación de dependencia, debería hacerse cargo el empleador (como por ejemplo, obra social o los días por enfermedad, parto, etc.).
¿Por qué una empresa periodística va a elegir contratar a alguien y hacerse cargo no sólo de su sueldo sino también de las cargas sociales (obra social, jubilación, etc.) si le resulta mucho, muchísimo más económico y menos conflictivo tener un una redacción atomizada en el éter (ya que no tiene que lidiar con personas que se puedan agrupar en un mismo espacio de trabajo para poder reclamar por mejoras)?
Por lo visto, el problema de los/as trabajadores/as de planta está íntimamente relacionado al de los/as trabajadores/as externos (colaboradores o freelance). Mientras no nos unamos en los reclamos por mejoras laborales, la situación de ambos sectores va a seguir empeorando.
Los/as periodistas colaboradores/as que nos venimos organizando desde hace poco más de un año tenemos la certeza de que la depreciación de nuestro salario y el empeoramiento nuestras condiciones de trabajo también implican precarización para los/as que están dentro de las redacciones.
Por eso consideramos que es importante unirse en esta lucha, porque si no, perdemos todos/as.
Más: http://periodistascolaboradores.blogspot.com/
Réplicas a: periodistas.colaboradores@gmail.com

Leí por ahí que Jessica Cirio dijo en un reportaje que busca un hombre que la llene completamente, pero no solo eso, dijo también que no le importa la belleza que busca un hombre inteligente y gracioso y todas esas cosas que dicen estas chicas en los reportajes.
Rubias taradas, morochas infartantes, coloradas cachondas, todas coinciden en buscar tipos inteligentes, cultos y graciosos.
Y nosotros que? Los que somos carilindos y de buen físico, los que somos pura imagen, los que apenas servimos como objeto sexual ¿Que nos espera? ¿Nos conformarermos con los restos? ¿Nos toca Gladys Florimonti?
Sunday, July 20, 2008

Hola soy Charles Manson dice Chevy Chase y a continuación comienza a contar la historia de Saturday Night live. La caja que celebró en su momento los 25 años del programa tiene varios discos pero ya el primer disco te deja si aliento.
El primer invitado musical del programa fue Billy Joel que cantó Only the good die young y a continuación quien aparece es el mismísimo John Belushi con su clásica interpretación de Beethoven. El músico está sentado al piano, inapetente y sus criadas le dicen que tiene que comer pero en cuanto se van el tipo se manda un saque, no parece que fuera rapé precisamente, se pone unos anteojos oscuros y canta Wath I say de Ray Charles con sus criadas haciéndole los coros. Ah, una de ellas es Gilda Radner.
El resto de ese DVD no baja en ningún momento, Chevy Chase junto a Dan Ayckroyd aparecen haciendo uno de los primeros Weekend up date, steve Martin hace de un Faraón que se manda con un soul, y lo que quizás sea el punto mas alto de este primer disco de la caja es la performance de Andy Kaufman. Admitamos que para nosotros el principal problema para disfrutar de Man on the moon fue a falta de conocimiento sobre la carrera de este excéntrico humorista que en el cine interpretó Jim Carrey. Lo que aparece en este DVD es kaufman en distintas facetas pero queda claro que era un animal, que podía poner nervioso al púclico con sus chistes entre naif y estúpidos y acto seguido transformarse en un seductor Elvis Presley.
Musicalmente los invitados van desde el ya mencionado Billy Joel a Greateful dead, entre ellos pasan Paty Smith, Mick Jagger y peter Tosh, Simon y Garfunkel y esa gran banda que empezó como sketch del programa y que llegaría al cine un par de años después, los Blues Brothers.

Gardenia
I kinda like the way you dot your "J"s
With giant circles of naïveté
The kind of circles include everything
Don't mean to damn you with the faintest phrase
It's just a symptom of the blave age
I want to live in
He would be amazed.
So you've got some curb appeal
But can you cook a three course meal?
Or are you just a present waiting to be opened up and parceled out again? Hey!
You are a gardenia,
pressed in the campaign journal in the rucksack of an Afrikaaner candidate for mild reform.
It's like we're at a Ponzi Scheme now
There's no escaping
Without a door prize
They're operating at significant loss.
And now the way that you watch your weight,
Richard Avedon, Richard Avedon would,
Richard Avedon would surely approve.
So much for your curb appeal.
So much for your three course meals.
'Cause I am not a present waiting to be opened up and parceled out again. Hey!
Well the torture of the Van Wyk Expressway at 5pm on friday gives you some idea of how rejection makes me feel.
Well you are a Gardenia,
You are a gardenia.
El cuento de navidad de Auggie Wren
Paul Auster
Le oí este cuento a Auggie Wren.
Dado que Auggie no queda demasiado bien en él, por lo menos no todo lo bien que a él le habría gustado, me pidió que no utilizara su verdadero nombre.
Aparte de eso, toda la historia de la cartera perdida, la anciana ciega y la comida de Navidad es exactamente como él me la contó.
Auggie y yo nos conocemos desde hace casi once años.
Él trabaja detrás del mostrador de un estanco en la calle Court, en el centro de Brooklyn, y como es el único estanco que tiene los puritos holandeses que a mí me gusta fumar, entro allí bastante a menudo.
Durante mucho tiempo apenas pensé en Auggie Wren.
Era el extraño hombrecito que llevaba una sudadera azul con capucha y me vendía puros y revistas, el personaje pícaro y chistoso que siempre tenía algo gracioso que decir acerca del tiempo, de los Mets o de los políticos de Washington, y nada más.
Pero luego, un día, hace varios años, él estaba leyendo una revista en la tienda cuando casualmente tropezó con la reseña de un libro mío.
Supo que era yo porque la reseña iba acompañada de una fotografía, y a partir de entonces las cosas cambiaron entre nosotros.
Yo ya no era simplemente un cliente más para Auggie, me había convertido en una persona distinguida.
A la mayoría de la gente le importan un comino los libros y los escritores, pero resultó que Auggie se consideraba un artista.
Ahora que había descubierto el secreto de quién era yo, me adoptó como a un aliado, un confidente, un camarada.
A decir verdad, a mí me resultaba bastante embarazoso.
Luego, casi inevitablemente, llegó el momento en que me preguntó si estaría yo dispuesto a ver sus fotografías.
Dado su entusiasmo y buena voluntad, no parecía que hubiera manera de rechazarle.
Dios sabe qué esperaba yo.
Como mínimo, no era lo que Auggie me enseñó al día siguiente.
En una pequeña trastienda sin ventanas abrió una caja de cartón y sacó doce álbumes de fotos negros e idénticos.
Dijo que aquélla era la obra de su vida, y no tardaba más de cinco minutos al día en hacerla.
Todas las mañanas durante los últimos doce años se había detenido en la esquina de la Avenida Atlantic y la calle Clinton exactamente a las siete y había hecho una sola fotografía en color de exactamente la misma vista.
El proyecto ascendía ya a más de cuatro mil fotografías.
Cada álbum representaba un año diferente y todas las fotografías estaban dispuestas en secuencia, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, con las fechas cuidadosamente anotadas debajo de cada una.
Mientras hojeaba los álbumes y empezaba a estudiar la obra de Auggie, no sabía qué pensar.
Mi primera impresión fue que se trataba de la cosa más extraña y desconcertante que había visto nunca.
Todas las fotografías eran iguales.
Todo el proyecto era un curioso ataque de repetición que te dejaba aturdido, la misma calle y los mismos edificios una y otra vez, un implacable delirio de imágenes redundantes.
No se me ocurría qué podía decirle a Auggie; así que continué pasando las páginas, asintiendo con la cabeza con fingida apreciación.
Auggie parecía sereno, mientras me miraba con una amplia sonrisa en la cara, pero cuando yo llevaba ya varios minutos observando las fotografías, de repente me interrumpió y me dijo:
- Vas demasiado deprisa.
Nunca lo entenderás si no vas más despacio.
Tenía razón, por supuesto.
Si no te tomas tiempo para mirar, nunca conseguirás ver nada.
Cogí otro álbum y me obligué a ir más pausadamente.
Presté más atención a los detalles, me fijé en los cambios en las condiciones meteorológicas, observé las variaciones en el ángulo de la luz a medida que avanzaban las estaciones.
Finalmente pude detectar sutiles diferencias en el flujo del tráfico, prever el ritmo de los diferentes días (la actividad de las mañanas laborables, la relativa tranquilidad de los fines de semana, el contraste entre los sábados y los domingos).
Y luego, poco a poco, empecé a reconocer las caras de la gente en segundo plano, los transeúntes camino de su trabajo, las mismas personas en el mismo lugar todas las mañanas, viviendo un instante de sus vidas en el objetivo de la cámara de Auggie.
Una vez que llegué a conocerles, empecé a estudiar sus posturas, la diferencia en su porte de una mañana a la siguiente, tratando de descubrir sus estados de ánimo por estos indicios superficiales, como si pudiera imaginar historias para ellos, como si pudiera penetrar en los invisibles dramas encerrados dentro de sus cuerpos.
Cogí otro álbum.
Ya no estaba aburrido ni desconcertado como al principio.
Me di cuenta de que Auggie estaba fotografiando el tiempo, el tiempo natural y el tiempo humano, y lo hacía plantándose en una minúscula esquina del mundo y deseando que fuera suya, montando guardia en el espacio que había elegido para sí.
Mirándome mientras yo examinaba su trabajo, Auggie continuaba sonriendo con gusto.
Luego, casi como si hubiera estado leyendo mis pensamientos, empezó a recitar un verso de Shakespeare.
- Mañana y mañana y mañana - murmuró entre dientes -, el tiempo avanza con pasos menudos y cautelosos.
Comprendí entonces que sabía exactamente lo que estaba haciendo.
Eso fue hace más de dos mil fotografías.
Desde ese día Auggie y yo hemos comentado su obra muchas veces, pero hasta la semana pasada no me enteré de cómo había adquirido su cámara y empezado a hacer fotos.
Ése era el tema de la historia que me contó, y todavía estoy esforzándome por entenderla.
A principios de esa misma semana me había llamado un hombre del New York Times y me había preguntado si querría escribir un cuento que aparecería en el periódico el día de Navidad.
Mi primer impulso fue decir que no, pero el hombre era muy persuasivo y amable, y al final de la conversación le dije que lo intentaría.
En cuanto colgué el teléfono, sin embargo, caí en un profundo pánico.
¿Qué sabía yo sobre la Navidad?, me pregunté.
¿Qué sabía yo de escribir cuentos por encargo?
Pasé los siguientes días desesperado; guerreando con los fantasmas de Dickens, O. Henry y otros maestros del espíritu de la Natividad.
Las propias palabras "cuento de Navidad" tenían desagradables connotaciones para mí, en su evocación de espantosas efusiones de hipócrita sensiblería y melaza.
Ni siquiera los mejores cuentos de Navidad eran otra cosa que sueños de deseos, cuentos de hadas para adultos, y por nada del mundo me permitiría escribir algo así.
Sin embargo, ¿cómo podía nadie proponerse escribir un cuento de Navidad que no fuera sentimental?
Era una contradicción en los términos, una imposibilidad, una paradoja.
Sería como tratar de imaginar un caballo de carreras sin patas o un gorrión sin alas.
No conseguía nada.
El jueves salí a dar un largo paseo, confiando en que el aire me despejaría la cabeza.
Justo después del mediodía entré en el estanco para reponer mis existencias, y allí estaba Auggie, de pie detrás del mostrador, como siempre.
Me preguntó cómo estaba.
Sin proponérmelo realmente, me encontré descargando mis preocupaciones sobre él.
- ¿Un cuento de Navidad? - dijo él cuando yo hube terminado.
¿Sólo es eso?
Si me invitas a comer, amigo mío, te contaré el mejor cuento de Navidad que hayas oído nunca.
Y te garantizo que hasta la última palabra es verdad.
Fuimos a Jack's, un restaurante angosto y ruidoso que tiene buenos sandwiches de pastrami y fotografías de antiguos equipos de los Dodgers colgadas de las paredes.
Encontramos una mesa al fondo, pedimos nuestro almuerzo y luego Auggie se lanzó a contarme su historia.
- Fue en el verano del setenta y dos - dijo.
Una mañana entró un chico y empezó a robar cosas de la tienda.
Tendría unos diecinueve o veinte años, y creo que no he visto en mi vida un ratero de tiendas más patético.
Estaba de pie al lado del expositor de periódicos de la pared del fondo, metiéndose libros en los bolsillos del impermeable.
Había mucha gente junto al mostrador en aquel momento, así que al principio no le vi.
Pero cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, empecé a gritar.
Echó a correr como una liebre, y cuando yo conseguí salir de detrás del mostrador, él ya iba como una exhalación por la avenida Atlantic.
Le perseguí más o menos media manzana, y luego renuncié.
Se le había caído algo, y como yo no tenía ganas de seguir corriendo me agaché para ver lo que era.
Resultó que era su cartera.
No había nada de dinero, pero sí su carnet de conducir junto con tres o cuatro fotografías.
Supongo que podría haber llamado a la poli para que le arrestara.
Tenía su nombre y dirección en el carnet, pero me dio pena.
No era más que un pobre desgraciado, y cuando miré las fotos que llevaba en la cartera, no fui capaz de enfadarme con él.
Robert Goodwin. Así se llamaba.
Recuerdo que en una de las fotos estaba de pie rodeando con el brazo a su madre o abuela.
En otra estaba sentado a los nueve o diez años vestido con un uniforme de béisbol y con una gran sonrisa en la cara.
No tuve valor.
Me figuré que probablemente era drogadicto.
Un pobre chaval de Brooklyn sin mucha suerte, y, además, ¿qué importaban un par de libros de bolsillo?
Así que me quedé con la cartera.
De vez en cuando sentía el impulso de devolvérsela, pero lo posponía una y otra vez y nunca hacía nada al respecto.
Luego llega la Navidad y yo me encuentro sin nada que hacer.
Generalmente el jefe me invita a pasar el día en su casa, pero ese año él y su familia estaban en Florida visitando a unos parientes.
Así que estoy sentado en mi piso esa mañana compadeciéndome un poco de mí mismo, y entonces veo la cartera de Robert Goodwin sobre un estante de la cocina.
Pienso qué diablos, por qué no hacer algo bueno por una vez, así que me pongo el abrigo y salgo para devolver la cartera personalmente.
La dirección estaba en Boerum Hill, en las casas subvencionadas.
Aquel día helaba, y recuerdo que me perdí varias veces tratando de encontrar el edificio.
Allí todo parece igual, y recorres una y otra vez la misma calle pensando que estás en otro sitio.
Finalmente encuentro el apartamento que busco y llamo al timbre.
No pasa nada.
Deduzco que no hay nadie, pero lo intento otra vez para asegurarme.
Espero un poco más y, justo cuando estoy a punto de marcharme, oigo que alguien viene hacia la puerta arrastrando los pies.
Una voz de vieja pregunta quién es, y yo contesto que estoy buscando a Robert Goodwin.
- ¿Eres tú, Robert? - dice la vieja, y luego descorre unos quince cerrojos y abre la puerta.
Debe tener por lo menos ochenta años, quizá noventa, y lo primero que noto es que es ciega.
- Sabía que vendrías, Robert - dice -.
Sabía que no te olvidarías de tu abuela Ethel en Navidad.
Y luego abre los brazos como si estuviera a punto de abrazarme.
Yo no tenía mucho tiempo para pensar, ¿comprendes?
Tenía que decir algo deprisa y corriendo, y antes de que pudiera darme cuenta de lo que estaba ocurriendo, oí que las palabras salían de mi boca.
- Está bien, abuela Ethel - dij e-.
He vuelto para verte el día de Navidad.
No me preguntes por qué lo hice.
No tengo ni idea.
Puede que no quisiera decepcionarla o algo así, no lo sé.
Simplemente salió así y de pronto, aquella anciana me abrazaba delante de la puerta y yo la abrazaba a ella.
No llegué a decirle que era su nieto.
No exactamente, por lo menos, pero eso era lo que parecía.
Sin embargo, no estaba intentando engañarla.
Era como un juego que los dos habíamos decidido jugar, sin tener que discutir las reglas.
Quiero decir que aquella mujer sabía que yo no era su nieto Robert.
Estaba vieja y chocha, pero no tanto como para no notar la diferencia entre un extraño y su propio nieto.
Pero la hacía feliz fingir, y puesto que yo no tenía nada mejor que hacer, me alegré de seguirle la corriente.
Así que entramos en el apartamento y pasamos el día juntos.
Aquello era un verdadero basurero, podría añadir, pero ¿qué otra cosa se puede esperar de una ciega que se ocupa ella misma de la casa?
Cada vez que me preguntaba cómo estaba yo le mentía.
Le dije que había encontrado un buen trabajo en un estanco, le dije que estaba a punto de casarme, le conté cien cuentos chinos, y ella hizo como que se los creía todos.
- Eso es estupendo, Robert - decía, asintiendo con la cabeza y sonriendo.
Siempre supe que las cosas te saldrían bien.
Al cabo de un rato, empecé a tener hambre.
No parecía haber mucha comida en la casa, así que me fui a una tienda del barrio y llevé un montón de cosas.
Un pollo precocinado, sopa de verduras, un recipiente de ensalada de patatas, pastel de chocolate, toda clase de cosas.
Ethel tenía un par de botellas de vino guardadas en su dormitorio, así que entre los dos conseguimos preparar una comida de Navidad bastante decente.
Recuerdo que los dos nos pusimos un poco alegres con el vino, y cuando terminamos de comer fuimos a sentarnos en el cuarto de estar, donde las butacas eran más cómodas.
Yo tenía que hacer pis, así que me disculpé y fui al cuarto de baño que había en el pasillo.
Fue entonces cuando las cosas dieron otro giro.
Ya era bastante disparatado que hiciera el numerito de ser el nieto de Ethel, pero lo que hice luego fue una verdadera locura, y nunca me he perdonado por ello.
Entro en el cuarto de baño y, apiladas contra la pared al lado de la ducha, veo un montón de seis o siete cámaras.
De treinta y cinco milímetros, completamente nuevas, aún en sus cajas, mercancía de primera calidad.
Deduzco que eso es obra del verdadero Robert, un sitio donde almacenar botín reciente.
Yo no había hecho una foto en mi vida, y ciertamente nunca había robado nada, pero en cuanto veo esas cámaras en el cuarto de baño, decido que quiero una para mí.
Así de sencillo.
Y, sin pararme a pensarlo, me meto una de las cajas bajo el brazo y vuelvo al cuarto de estar.
No debí ausentarme más de unos minutos, pero en ese tiempo la abuela Ethel se había quedado dormida en su butaca.
Demasiado Chianti, supongo.
Entré en la cocina para fregar los platos y ella siguió durmiendo a pesar del ruido, roncando como un bebé.
No parecía lógico molestarla, así que decidí marcharme.
Ni siquiera podía escribirle una nota de despedida, puesto que era ciega y todo eso, así que simplemente me fui.
Dejé la cartera de su nieto en la mesa, cogí la cámara otra vez y salí del apartamento.
Y ése es el final de la historia.
- ¿Volviste alguna vez? - le pregunté.
- Una sola - contestó.
Unos tres o cuatro meses después.
Me sentía tan mal por haber robado la cámara que ni siquiera la había usado aún.
Finalmente tomé la decisión de devolverla, pero la abuela Ethel ya no estaba allí.
No sé qué le había pasado, pero en el apartamento vivía otra persona y no sabía decirme dónde estaba ella.
- Probablemente había muerto.
- Sí, probablemente.
- Lo cual quiere decir que pasó su última Navidad contigo.
- Supongo que sí.
Nunca se me había ocurrido pensarlo.
- Fue una buena obra, Auggie.
Hiciste algo muy bonito por ella.
- Le mentí y luego le robé.
No veo cómo puedes llamarle a eso una buena obra.
- La hiciste feliz.
Y además la cámara era robada.
No es como si la persona a quien se la quitaste fuese su verdadero propietario.
- Todo por el arte, ¿eh, Paul?
- Yo no diría eso.
Pero por lo menos le has dado un buen uso a la cámara.
- Y ahora tienes un cuento de Navidad, ¿no?
- Sí - dije -.
Supongo que sí.
Hice una pausa durante un momento, mirando a Auggie mientras una sonrisa malévola se extendía por su cara.
Yo no podía estar seguro, pero la expresión de sus ojos en aquel momento era tan misteriosa, tan llena del resplandor de algún placer interior, que repentinamente se me ocurrió que se había inventado toda la historia.
Estuve a punto de preguntarle si se había quedado conmigo, pero luego comprendí que nunca me lo diría.
Me había embaucado, y eso era lo único que importaba.
Mientras haya una persona que se la crea, no hay ninguna historia que no pueda ser verdad.
- Eres un as, Auggie - dije -.
Gracias por ayudarme.
- Siempre que quieras - contestó él, mirándome aún con aquella luz maníaca en los ojos.
Después de todo, si no puedes compartir tus secretos con los amigos, ¿qué clase de amigo eres?
- Supongo que estoy en deuda contigo.
- No, no.
Simplemente escríbela como yo te la he contado y no me deberás nada.
- Excepto el almuerzo.
- Eso es.
Excepto el almuerzo.
Devolví la sonrisa de Auggie con otra mía y luego llamé al camarero y pedí la cuenta.
Paul Auster
Le oí este cuento a Auggie Wren.
Dado que Auggie no queda demasiado bien en él, por lo menos no todo lo bien que a él le habría gustado, me pidió que no utilizara su verdadero nombre.
Aparte de eso, toda la historia de la cartera perdida, la anciana ciega y la comida de Navidad es exactamente como él me la contó.
Auggie y yo nos conocemos desde hace casi once años.
Él trabaja detrás del mostrador de un estanco en la calle Court, en el centro de Brooklyn, y como es el único estanco que tiene los puritos holandeses que a mí me gusta fumar, entro allí bastante a menudo.
Durante mucho tiempo apenas pensé en Auggie Wren.
Era el extraño hombrecito que llevaba una sudadera azul con capucha y me vendía puros y revistas, el personaje pícaro y chistoso que siempre tenía algo gracioso que decir acerca del tiempo, de los Mets o de los políticos de Washington, y nada más.
Pero luego, un día, hace varios años, él estaba leyendo una revista en la tienda cuando casualmente tropezó con la reseña de un libro mío.
Supo que era yo porque la reseña iba acompañada de una fotografía, y a partir de entonces las cosas cambiaron entre nosotros.
Yo ya no era simplemente un cliente más para Auggie, me había convertido en una persona distinguida.
A la mayoría de la gente le importan un comino los libros y los escritores, pero resultó que Auggie se consideraba un artista.
Ahora que había descubierto el secreto de quién era yo, me adoptó como a un aliado, un confidente, un camarada.
A decir verdad, a mí me resultaba bastante embarazoso.
Luego, casi inevitablemente, llegó el momento en que me preguntó si estaría yo dispuesto a ver sus fotografías.
Dado su entusiasmo y buena voluntad, no parecía que hubiera manera de rechazarle.
Dios sabe qué esperaba yo.
Como mínimo, no era lo que Auggie me enseñó al día siguiente.
En una pequeña trastienda sin ventanas abrió una caja de cartón y sacó doce álbumes de fotos negros e idénticos.
Dijo que aquélla era la obra de su vida, y no tardaba más de cinco minutos al día en hacerla.
Todas las mañanas durante los últimos doce años se había detenido en la esquina de la Avenida Atlantic y la calle Clinton exactamente a las siete y había hecho una sola fotografía en color de exactamente la misma vista.
El proyecto ascendía ya a más de cuatro mil fotografías.
Cada álbum representaba un año diferente y todas las fotografías estaban dispuestas en secuencia, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, con las fechas cuidadosamente anotadas debajo de cada una.
Mientras hojeaba los álbumes y empezaba a estudiar la obra de Auggie, no sabía qué pensar.
Mi primera impresión fue que se trataba de la cosa más extraña y desconcertante que había visto nunca.
Todas las fotografías eran iguales.
Todo el proyecto era un curioso ataque de repetición que te dejaba aturdido, la misma calle y los mismos edificios una y otra vez, un implacable delirio de imágenes redundantes.
No se me ocurría qué podía decirle a Auggie; así que continué pasando las páginas, asintiendo con la cabeza con fingida apreciación.
Auggie parecía sereno, mientras me miraba con una amplia sonrisa en la cara, pero cuando yo llevaba ya varios minutos observando las fotografías, de repente me interrumpió y me dijo:
- Vas demasiado deprisa.
Nunca lo entenderás si no vas más despacio.
Tenía razón, por supuesto.
Si no te tomas tiempo para mirar, nunca conseguirás ver nada.
Cogí otro álbum y me obligué a ir más pausadamente.
Presté más atención a los detalles, me fijé en los cambios en las condiciones meteorológicas, observé las variaciones en el ángulo de la luz a medida que avanzaban las estaciones.
Finalmente pude detectar sutiles diferencias en el flujo del tráfico, prever el ritmo de los diferentes días (la actividad de las mañanas laborables, la relativa tranquilidad de los fines de semana, el contraste entre los sábados y los domingos).
Y luego, poco a poco, empecé a reconocer las caras de la gente en segundo plano, los transeúntes camino de su trabajo, las mismas personas en el mismo lugar todas las mañanas, viviendo un instante de sus vidas en el objetivo de la cámara de Auggie.
Una vez que llegué a conocerles, empecé a estudiar sus posturas, la diferencia en su porte de una mañana a la siguiente, tratando de descubrir sus estados de ánimo por estos indicios superficiales, como si pudiera imaginar historias para ellos, como si pudiera penetrar en los invisibles dramas encerrados dentro de sus cuerpos.
Cogí otro álbum.
Ya no estaba aburrido ni desconcertado como al principio.
Me di cuenta de que Auggie estaba fotografiando el tiempo, el tiempo natural y el tiempo humano, y lo hacía plantándose en una minúscula esquina del mundo y deseando que fuera suya, montando guardia en el espacio que había elegido para sí.
Mirándome mientras yo examinaba su trabajo, Auggie continuaba sonriendo con gusto.
Luego, casi como si hubiera estado leyendo mis pensamientos, empezó a recitar un verso de Shakespeare.
- Mañana y mañana y mañana - murmuró entre dientes -, el tiempo avanza con pasos menudos y cautelosos.
Comprendí entonces que sabía exactamente lo que estaba haciendo.
Eso fue hace más de dos mil fotografías.
Desde ese día Auggie y yo hemos comentado su obra muchas veces, pero hasta la semana pasada no me enteré de cómo había adquirido su cámara y empezado a hacer fotos.
Ése era el tema de la historia que me contó, y todavía estoy esforzándome por entenderla.
A principios de esa misma semana me había llamado un hombre del New York Times y me había preguntado si querría escribir un cuento que aparecería en el periódico el día de Navidad.
Mi primer impulso fue decir que no, pero el hombre era muy persuasivo y amable, y al final de la conversación le dije que lo intentaría.
En cuanto colgué el teléfono, sin embargo, caí en un profundo pánico.
¿Qué sabía yo sobre la Navidad?, me pregunté.
¿Qué sabía yo de escribir cuentos por encargo?
Pasé los siguientes días desesperado; guerreando con los fantasmas de Dickens, O. Henry y otros maestros del espíritu de la Natividad.
Las propias palabras "cuento de Navidad" tenían desagradables connotaciones para mí, en su evocación de espantosas efusiones de hipócrita sensiblería y melaza.
Ni siquiera los mejores cuentos de Navidad eran otra cosa que sueños de deseos, cuentos de hadas para adultos, y por nada del mundo me permitiría escribir algo así.
Sin embargo, ¿cómo podía nadie proponerse escribir un cuento de Navidad que no fuera sentimental?
Era una contradicción en los términos, una imposibilidad, una paradoja.
Sería como tratar de imaginar un caballo de carreras sin patas o un gorrión sin alas.
No conseguía nada.
El jueves salí a dar un largo paseo, confiando en que el aire me despejaría la cabeza.
Justo después del mediodía entré en el estanco para reponer mis existencias, y allí estaba Auggie, de pie detrás del mostrador, como siempre.
Me preguntó cómo estaba.
Sin proponérmelo realmente, me encontré descargando mis preocupaciones sobre él.
- ¿Un cuento de Navidad? - dijo él cuando yo hube terminado.
¿Sólo es eso?
Si me invitas a comer, amigo mío, te contaré el mejor cuento de Navidad que hayas oído nunca.
Y te garantizo que hasta la última palabra es verdad.
Fuimos a Jack's, un restaurante angosto y ruidoso que tiene buenos sandwiches de pastrami y fotografías de antiguos equipos de los Dodgers colgadas de las paredes.
Encontramos una mesa al fondo, pedimos nuestro almuerzo y luego Auggie se lanzó a contarme su historia.
- Fue en el verano del setenta y dos - dijo.
Una mañana entró un chico y empezó a robar cosas de la tienda.
Tendría unos diecinueve o veinte años, y creo que no he visto en mi vida un ratero de tiendas más patético.
Estaba de pie al lado del expositor de periódicos de la pared del fondo, metiéndose libros en los bolsillos del impermeable.
Había mucha gente junto al mostrador en aquel momento, así que al principio no le vi.
Pero cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, empecé a gritar.
Echó a correr como una liebre, y cuando yo conseguí salir de detrás del mostrador, él ya iba como una exhalación por la avenida Atlantic.
Le perseguí más o menos media manzana, y luego renuncié.
Se le había caído algo, y como yo no tenía ganas de seguir corriendo me agaché para ver lo que era.
Resultó que era su cartera.
No había nada de dinero, pero sí su carnet de conducir junto con tres o cuatro fotografías.
Supongo que podría haber llamado a la poli para que le arrestara.
Tenía su nombre y dirección en el carnet, pero me dio pena.
No era más que un pobre desgraciado, y cuando miré las fotos que llevaba en la cartera, no fui capaz de enfadarme con él.
Robert Goodwin. Así se llamaba.
Recuerdo que en una de las fotos estaba de pie rodeando con el brazo a su madre o abuela.
En otra estaba sentado a los nueve o diez años vestido con un uniforme de béisbol y con una gran sonrisa en la cara.
No tuve valor.
Me figuré que probablemente era drogadicto.
Un pobre chaval de Brooklyn sin mucha suerte, y, además, ¿qué importaban un par de libros de bolsillo?
Así que me quedé con la cartera.
De vez en cuando sentía el impulso de devolvérsela, pero lo posponía una y otra vez y nunca hacía nada al respecto.
Luego llega la Navidad y yo me encuentro sin nada que hacer.
Generalmente el jefe me invita a pasar el día en su casa, pero ese año él y su familia estaban en Florida visitando a unos parientes.
Así que estoy sentado en mi piso esa mañana compadeciéndome un poco de mí mismo, y entonces veo la cartera de Robert Goodwin sobre un estante de la cocina.
Pienso qué diablos, por qué no hacer algo bueno por una vez, así que me pongo el abrigo y salgo para devolver la cartera personalmente.
La dirección estaba en Boerum Hill, en las casas subvencionadas.
Aquel día helaba, y recuerdo que me perdí varias veces tratando de encontrar el edificio.
Allí todo parece igual, y recorres una y otra vez la misma calle pensando que estás en otro sitio.
Finalmente encuentro el apartamento que busco y llamo al timbre.
No pasa nada.
Deduzco que no hay nadie, pero lo intento otra vez para asegurarme.
Espero un poco más y, justo cuando estoy a punto de marcharme, oigo que alguien viene hacia la puerta arrastrando los pies.
Una voz de vieja pregunta quién es, y yo contesto que estoy buscando a Robert Goodwin.
- ¿Eres tú, Robert? - dice la vieja, y luego descorre unos quince cerrojos y abre la puerta.
Debe tener por lo menos ochenta años, quizá noventa, y lo primero que noto es que es ciega.
- Sabía que vendrías, Robert - dice -.
Sabía que no te olvidarías de tu abuela Ethel en Navidad.
Y luego abre los brazos como si estuviera a punto de abrazarme.
Yo no tenía mucho tiempo para pensar, ¿comprendes?
Tenía que decir algo deprisa y corriendo, y antes de que pudiera darme cuenta de lo que estaba ocurriendo, oí que las palabras salían de mi boca.
- Está bien, abuela Ethel - dij e-.
He vuelto para verte el día de Navidad.
No me preguntes por qué lo hice.
No tengo ni idea.
Puede que no quisiera decepcionarla o algo así, no lo sé.
Simplemente salió así y de pronto, aquella anciana me abrazaba delante de la puerta y yo la abrazaba a ella.
No llegué a decirle que era su nieto.
No exactamente, por lo menos, pero eso era lo que parecía.
Sin embargo, no estaba intentando engañarla.
Era como un juego que los dos habíamos decidido jugar, sin tener que discutir las reglas.
Quiero decir que aquella mujer sabía que yo no era su nieto Robert.
Estaba vieja y chocha, pero no tanto como para no notar la diferencia entre un extraño y su propio nieto.
Pero la hacía feliz fingir, y puesto que yo no tenía nada mejor que hacer, me alegré de seguirle la corriente.
Así que entramos en el apartamento y pasamos el día juntos.
Aquello era un verdadero basurero, podría añadir, pero ¿qué otra cosa se puede esperar de una ciega que se ocupa ella misma de la casa?
Cada vez que me preguntaba cómo estaba yo le mentía.
Le dije que había encontrado un buen trabajo en un estanco, le dije que estaba a punto de casarme, le conté cien cuentos chinos, y ella hizo como que se los creía todos.
- Eso es estupendo, Robert - decía, asintiendo con la cabeza y sonriendo.
Siempre supe que las cosas te saldrían bien.
Al cabo de un rato, empecé a tener hambre.
No parecía haber mucha comida en la casa, así que me fui a una tienda del barrio y llevé un montón de cosas.
Un pollo precocinado, sopa de verduras, un recipiente de ensalada de patatas, pastel de chocolate, toda clase de cosas.
Ethel tenía un par de botellas de vino guardadas en su dormitorio, así que entre los dos conseguimos preparar una comida de Navidad bastante decente.
Recuerdo que los dos nos pusimos un poco alegres con el vino, y cuando terminamos de comer fuimos a sentarnos en el cuarto de estar, donde las butacas eran más cómodas.
Yo tenía que hacer pis, así que me disculpé y fui al cuarto de baño que había en el pasillo.
Fue entonces cuando las cosas dieron otro giro.
Ya era bastante disparatado que hiciera el numerito de ser el nieto de Ethel, pero lo que hice luego fue una verdadera locura, y nunca me he perdonado por ello.
Entro en el cuarto de baño y, apiladas contra la pared al lado de la ducha, veo un montón de seis o siete cámaras.
De treinta y cinco milímetros, completamente nuevas, aún en sus cajas, mercancía de primera calidad.
Deduzco que eso es obra del verdadero Robert, un sitio donde almacenar botín reciente.
Yo no había hecho una foto en mi vida, y ciertamente nunca había robado nada, pero en cuanto veo esas cámaras en el cuarto de baño, decido que quiero una para mí.
Así de sencillo.
Y, sin pararme a pensarlo, me meto una de las cajas bajo el brazo y vuelvo al cuarto de estar.
No debí ausentarme más de unos minutos, pero en ese tiempo la abuela Ethel se había quedado dormida en su butaca.
Demasiado Chianti, supongo.
Entré en la cocina para fregar los platos y ella siguió durmiendo a pesar del ruido, roncando como un bebé.
No parecía lógico molestarla, así que decidí marcharme.
Ni siquiera podía escribirle una nota de despedida, puesto que era ciega y todo eso, así que simplemente me fui.
Dejé la cartera de su nieto en la mesa, cogí la cámara otra vez y salí del apartamento.
Y ése es el final de la historia.
- ¿Volviste alguna vez? - le pregunté.
- Una sola - contestó.
Unos tres o cuatro meses después.
Me sentía tan mal por haber robado la cámara que ni siquiera la había usado aún.
Finalmente tomé la decisión de devolverla, pero la abuela Ethel ya no estaba allí.
No sé qué le había pasado, pero en el apartamento vivía otra persona y no sabía decirme dónde estaba ella.
- Probablemente había muerto.
- Sí, probablemente.
- Lo cual quiere decir que pasó su última Navidad contigo.
- Supongo que sí.
Nunca se me había ocurrido pensarlo.
- Fue una buena obra, Auggie.
Hiciste algo muy bonito por ella.
- Le mentí y luego le robé.
No veo cómo puedes llamarle a eso una buena obra.
- La hiciste feliz.
Y además la cámara era robada.
No es como si la persona a quien se la quitaste fuese su verdadero propietario.
- Todo por el arte, ¿eh, Paul?
- Yo no diría eso.
Pero por lo menos le has dado un buen uso a la cámara.
- Y ahora tienes un cuento de Navidad, ¿no?
- Sí - dije -.
Supongo que sí.
Hice una pausa durante un momento, mirando a Auggie mientras una sonrisa malévola se extendía por su cara.
Yo no podía estar seguro, pero la expresión de sus ojos en aquel momento era tan misteriosa, tan llena del resplandor de algún placer interior, que repentinamente se me ocurrió que se había inventado toda la historia.
Estuve a punto de preguntarle si se había quedado conmigo, pero luego comprendí que nunca me lo diría.
Me había embaucado, y eso era lo único que importaba.
Mientras haya una persona que se la crea, no hay ninguna historia que no pueda ser verdad.
- Eres un as, Auggie - dije -.
Gracias por ayudarme.
- Siempre que quieras - contestó él, mirándome aún con aquella luz maníaca en los ojos.
Después de todo, si no puedes compartir tus secretos con los amigos, ¿qué clase de amigo eres?
- Supongo que estoy en deuda contigo.
- No, no.
Simplemente escríbela como yo te la he contado y no me deberás nada.
- Excepto el almuerzo.
- Eso es.
Excepto el almuerzo.
Devolví la sonrisa de Auggie con otra mía y luego llamé al camarero y pedí la cuenta.
Este título es de Minuto uno
Ingrid Betancourt pide "libertad para todos" junto a Juanes y Miguel Bosé en la Torre Eiffel
Flanqueada por los cantantes Juanes y Miguel Bosé, Ingrid Betancourt pidió hoy "libertad para todos" al abrir un concierto en París por los rehenes en Colombia.
Error, hay que pedir libertad para todos menos para Juanes!
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Flanqueada por los cantantes Juanes y Miguel Bosé, Ingrid Betancourt pidió hoy "libertad para todos" al abrir un concierto en París por los rehenes en Colombia.
Error, hay que pedir libertad para todos menos para Juanes!
Cuando Sgt Pepper llegó a la disquerías revolucionó para siempre el mercado del pop y del rock. Pero en este libro además de conocer lo que pasaba alrededor de los Fab four en 1967 y entender las influencias (Pet sound) uno toma conciencia de la trama de amores y celos de la época. Ahí aparece Brian Willson dejando su salud mental en el camino de lograr terminar un disco que terminara de desbancar a los Beatles del tope de los charts, Pink Floyd trabajando aún con Syd Barret pero también empezando a sufrir el viaje hacia la locura de ese líder aparentemente irremplazable, las discográficas que de repente dejaban de manejar a unos chicos pelilargos a los que ponían a grabar singles sin parar y se enfrentaban a tipos que empiezan a pensar como artistas y quieren el control de su obra.
Sgt. Pepper es el primer disco que los Beatles logran que se venda tal cual ellos lo pensaron en el mercado de Estados unidos, hasta ese año sus discos eran descuartizados y rearmados para tener mas material para lanzar a la venta. Ni siquiera las tapas de las ediciones americanas eran iguales a las británicas en esa época.

Pero el punto alto de este libro es el ataque a la idea de Sgt Pepper como disco conceptual. Paul andaba con ganas de hacer un disco con canciones del norte pero eso desaparece en cuanto empiezan a grabar, Lennon estaba demasiado metido en Ácido
como para ponerse a pensar en esas cosas, Harrison no sólo estaba experimentando con la misma droga sino que empezaba su viaje hacia la India con lo que Pepper es un disco netamente MacCartney. Es él quien inventa la idea de la banda del pueblo, es él quien para competir con Lennon que acababa de grabar Strawbery fields mete en sus canciones recuerdos de la niñez. Pero de concepto al estilo Tommy o El lado oscuro de la luna no hay muchos indicios.
Lennon con el tiempo se mostraría enojado por la versión definitiva de Srawbery... y dirá que Sgt Pepper era un poquito pretencioso. Hay grandes momentos en la historia como el encuentro de Paul con Bob Dylan a quien le lleva el acetato del disco y el gurú le dijo después de escucharlo algo así como: Ahh, entiendo, Quieren dejar de ser unos chicos piolas.
En fin, un libro que te sumerge en los ´60, en la interna del rock de la época y que te hace volver a escuchar algunas obras maestras de la época para verificar si se mantienen vigentes o no.
Sgt. Pepper es el primer disco que los Beatles logran que se venda tal cual ellos lo pensaron en el mercado de Estados unidos, hasta ese año sus discos eran descuartizados y rearmados para tener mas material para lanzar a la venta. Ni siquiera las tapas de las ediciones americanas eran iguales a las británicas en esa época.

Pero el punto alto de este libro es el ataque a la idea de Sgt Pepper como disco conceptual. Paul andaba con ganas de hacer un disco con canciones del norte pero eso desaparece en cuanto empiezan a grabar, Lennon estaba demasiado metido en Ácido
como para ponerse a pensar en esas cosas, Harrison no sólo estaba experimentando con la misma droga sino que empezaba su viaje hacia la India con lo que Pepper es un disco netamente MacCartney. Es él quien inventa la idea de la banda del pueblo, es él quien para competir con Lennon que acababa de grabar Strawbery fields mete en sus canciones recuerdos de la niñez. Pero de concepto al estilo Tommy o El lado oscuro de la luna no hay muchos indicios.
Lennon con el tiempo se mostraría enojado por la versión definitiva de Srawbery... y dirá que Sgt Pepper era un poquito pretencioso. Hay grandes momentos en la historia como el encuentro de Paul con Bob Dylan a quien le lleva el acetato del disco y el gurú le dijo después de escucharlo algo así como: Ahh, entiendo, Quieren dejar de ser unos chicos piolas.
En fin, un libro que te sumerge en los ´60, en la interna del rock de la época y que te hace volver a escuchar algunas obras maestras de la época para verificar si se mantienen vigentes o no.
Travessia
Quando você foi embora
Fez-se noite o meu viver
Forte eu sou mas não tem jeito
Hoje eu tenho que chorar
Minha casas não é minha
E nem é meu este lugar
Estou só e não existo
Muito tenho pra falar
Solto a voz nas estradas
Já não quero parar
Meu caminho é de pedras
Como posso sonhar
Sonho é feito de brisa
Vento vem terminar
Vou fechar o meu pranto
Vou querer me matar
Vou seguindo pela vida
Me esquecendo de você
Eu não quero mais a morte
Tenho muito que viver
Vou querer amar de novo
E se não der não vou sofrer
Já não sonho
Hoje faço com meu braço o meu viver
Solto a voz nas estradas
Já não quero parar
Meu caminho é de pedras
Como posso sonhar
Sonho é feito de brisa
Vento vem terminar
Vou fechar o meu pranto
Vou querer me matar
Milton Nascimento
Saturday, July 19, 2008
Para dejar en claro las cosas, el gobierno es tan torpe que no sabe ni transmitir lo que piensa (si es que piensa) ni es hábil para neutralizar el discurso opositor. Lejos de ser tan maquiavélico como lo pintan es mas bien temeroso e incapaz de usar los medios de manera inteligente.
Pero lo importante de la votación del Miércoles es que confirmó que el que tiene plata y maneja los medios, sea el estado o un grupo de presión, logra lo que quiere mas allá del bien común, esto suponiendo que alguien en todo esto haya pensado en el bien común y no en los dos mil palos en juego.
O sea, no hay nada nuevo bajo el sol muchachos.
Rap del exilio
Charly García.
Tuve un amor en Paraguay,
una flor que se quemó mal.
No alcancé a decir que sí,
que ya se sacó el toque y me lo dejó a mí.
Si, me exilé en Madrid, y me fui a New York
sólo porque seguí a Perón.
Tenía un sólido futuro artístico
y me comí el bajón.
Yo tenía tres libros,
y una foto del Che
ahora tengo mil años
y muy poco que hacer.
Vamo' a baila',
vamo' a baila'
vamo' a baila
Pero lo importante de la votación del Miércoles es que confirmó que el que tiene plata y maneja los medios, sea el estado o un grupo de presión, logra lo que quiere mas allá del bien común, esto suponiendo que alguien en todo esto haya pensado en el bien común y no en los dos mil palos en juego.
O sea, no hay nada nuevo bajo el sol muchachos.
Rap del exilio
Charly García.
Tuve un amor en Paraguay,
una flor que se quemó mal.
No alcancé a decir que sí,
que ya se sacó el toque y me lo dejó a mí.
Si, me exilé en Madrid, y me fui a New York
sólo porque seguí a Perón.
Tenía un sólido futuro artístico
y me comí el bajón.
Yo tenía tres libros,
y una foto del Che
ahora tengo mil años
y muy poco que hacer.
Vamo' a baila',
vamo' a baila'
vamo' a baila
IT WAS A VERY GOOD YEAR
When I was seventeen
It was a very good year
It was a very good year for small town girls
And soft summer nights
We'd hide from the lights
On the village green
When I was seventeen
When I was twenty-one
It was a very good year
It was a very good year for city girls
Who lived up the stair
With all that perfumed hair
And it came undone
When I was twenty-one
When I was thirty-five
It was a very good year
It was a very good year for blue-blooded girls
Of independent means
We'd ride in limousines
Their chauffeurs would drive
When I was thirty-five
But now the days grow short
I'm in the autumn of the year
And now I think of my life as vintage wine
From fine old kegs
From the brim to the dregs
And it poured sweet and clear
It was a very good year
It was a mess of good years
Rainy days and monday
Talkin' to myself and feelin' old
Sometimes I'd like to quit
Nothing ever seems to fit
Hangin' around
Nothing to do but frown
Rainy Days and Mondays always get me down.
What I've got they used to call the blues
Nothin' is really wrong
Feelin' like I don't belong
Walkin' around
Some kind of lonely clown
Rainy Days and Mondays always get me down.
Funny but it seems I always wind up here with you
Nice to know somebody loves me
Funny but it seems that it's the only thing to do
Run and find the one who loves me.
What I feel has come and gone before
No need to talk it out
We know what it's all about
Hangin' around
Nothing to do but frown
Rainy Days and Mondays always get me down.
Paul williams
You´re killing me
However you feel,
whatever it takes,
whenever it's real,
whatever awaits,
whatever you need,
however so slight,
whenever it's real,
whenever it's right.
I've been thinking long and hard about the things you said to me,
like a bitter stranger,
and now I see the long, the short, the middle and what's in between,
I could spit on a stranger,
(pull me out)
you're a bitter stranger.
(pull me out)
Whatever you feel,
whatever it takes,
whenever it's real,
whatever awaits me,
whatever you need,
however so slight,
Wherever it leads,
whenever it's right
Honey I'm a prize and you're a catch
and we're a perfect match,
like two bitter strangers,
and now I see the long,
the short of it and I can make it last,
I could spit on a stranger,
(pull me out)
you're a bitter stranger,
(pull me out)
I could spit on a stranger,
(pull me out)
you're a bitter stranger.
(pull me out)
I could spit on a stranger,
(pull me out)
you're a bitter stranger.
I see the sunshine in your eyes,
I'll try the things you'll never try,
I'll be the one that leaves
you high...high...high
Pavement
En el 2001 LA GENTE, ese nuevo sujeto de la política, estaba indignada ante el derrumbe de la economía y pedía que se fueran todos, todos lo Romero, los Rodríguez Saa, los Saadi, los Duhalde, los Menem, los De la Rúa, los Barrionuevo, los Sushi y cualquiera que hubiera tenido que ver con ese desastre que se estaba viviendo.
En el 2008 LA GENTE, está orgullosa del sistema político, orgullosa del senado que le dijo basta al despótico gobierno elegido hace seis meses por LA GENTE. Los responsables de este nuevo espíritu democrático son los senadores Rodrígiuez Saa, Saadi, Romero, Menem, Chiche Duhalde, la mujer de Barrionuevo, aquellos odiados de antaño fueron los protagonistas de este renacer de la fe.
Esta semana los vimos renacer ante nuestros ojos y nos dimos cuenta de que se habían ido todos, pero al senado!
Ah, los sushi también están de vuelta en la cultura de la ciudad que gobierna Macri.
En una palabra es mentira que hay cosas de las que no se vuelve, en la Argentina todos vuelven de casi cualquier cosa. Si hasta Arquímedes Puccio se volvió un anciano amable que puede terminar sus días en una cama cómoda y no en una celda gris, húmeda y oscura.
En el 2008 LA GENTE, está orgullosa del sistema político, orgullosa del senado que le dijo basta al despótico gobierno elegido hace seis meses por LA GENTE. Los responsables de este nuevo espíritu democrático son los senadores Rodrígiuez Saa, Saadi, Romero, Menem, Chiche Duhalde, la mujer de Barrionuevo, aquellos odiados de antaño fueron los protagonistas de este renacer de la fe.
Esta semana los vimos renacer ante nuestros ojos y nos dimos cuenta de que se habían ido todos, pero al senado!
Ah, los sushi también están de vuelta en la cultura de la ciudad que gobierna Macri.
En una palabra es mentira que hay cosas de las que no se vuelve, en la Argentina todos vuelven de casi cualquier cosa. Si hasta Arquímedes Puccio se volvió un anciano amable que puede terminar sus días en una cama cómoda y no en una celda gris, húmeda y oscura.

Knockin´on heavens door
Mama take this badge from me
I can't use it anymore
It's getting dark too dark to see
Feels like I'm knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knoci´n on heavens door
Mama put my guns in the ground
I can't shoot them anymore
That cold black cloud is comin' down
Feels like I'm knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Knock-knock-knockin' on heaven's door
"You just better start sniffin' your own
rank subjugation jack 'cause it's just you
against your tattered libido, the bank and
the mortician, forever man and it wouldn't
be luck if you could get out of life alive"*
Knock-knock-knockin' on heaven's door
Bob Dylan

20 th man century
This is the age of machinery,
A mechanical nightmare,
The wonderful world of technology,
Napalm, hydrogen bombs, biological warfare,
This is the twentieth century,
But too much aggravation
It's the age of insanity,
What has become of the green pleasant fields of Jerusalem.
Ain't got no ambition, I'm just disillusioned
I'm a twentieth century man but I don't wanna be here.
My mama said she can't understand me
She can't see my motivation
Just give me some security,
I'm a paranoid schizoid product of the twentieth century.
You keep all your smart modern writers
Give me William Shakespeare
You keep all your smart modern painters
I'll take Rembrandt, Titian, Da Vinci and Gainsborough,
Girl we gotta get out of here
We gotta find a solution
I'm a twentieth century man but I don't want to die here.
I was born in a welfare state
Ruled by bureaucracy
Controlled by civil servants
And people dressed in grey
Got no privacy, got no liberty
Cos the twentieth century people
Took it all away from me.
Don't wanna get myself shot down
By some trigger happy policeman,
Gotta keep a hold on my sanity
I'm a twentieth century man but I don't wanna die here.
My mama says she can't understand me
She can't see my motivation
Ain't got no security,
I'm a twentieth century man but I don't wanna be here.
This is the twentieth century
But too much aggravation
This is the edge of insanity
I'm a twentieth century man but I don't wanna be here.

Oh la la
poor old Granddad, I laughed at all his words
I thought he was a bitter man
he spoke of women's ways
they'll trap you when they use you
before you even now
for love is blind and you're far to kind
don't ever let it show
I wish that I knew what I know now
when I was younger
I wish that I knew what I know now
when I was stronger
the can-can such a pretty show
will steal your heart away
but backstage back on earth again
the dressing rooms are grey
they come on strong and it ain't too long
for they make you feel a man
but love is blind and you soon will find
you're just a boy again
when you want her lips, you get her cheek
makes you wonder where you are
if you want some more then she's fast asleep
leaves you twinkling with the stars
poor young grandson there's nothing I can say
you'll have to learn, just like me
and that's the hardest way
ooh la la
ooh la la, la la, yeah
I wish that I knew what I know now
when I was younger
I wish that I knew what I know now
when I was stronger
Friday, July 18, 2008

Piano man
Its nine oclock on a saturday
The regular crowd shuffles in
Theres an old man sitting next to me
Makin love to his tonic and gin
He says, son, can you play me a memory?
Im not really sure how it goes
But its sad and its sweet and I knew it complete
When I wore a younger mans clothes
La la la, de de da
La la, de de da da da
Chorus:
Sing us a song, youre the piano man
Sing us a song tonight
Well, were all in the mood for a melody
And youve got us feelin alright
Now john at the bar is a friend of mine
He gets me my drinks for free
And hes quick with a joke or to light up your smoke
But theres someplace that hed rather be
He says, bill, I believe this is killing me.
As the smile ran away from his face
Well Im sure that I could be a movie star
If I could get out of this place
Oh, la la la, de de da
La la, de de da da da
Now paul is a real estate novelist
Who never had time for a wife
And hes talkin with davy whos still in the navy
And probably will be for life
And the waitress is practicing politics
As the businessmen slowly get stoned
Yes, theyre sharing a drink they call loneliness
But its better than drinkin alone
Chorus
Its a pretty good crowd for a saturday
And the manager gives me a smile
cause he knows that its me theyve been comin to see
To forget about life for a while
And the piano, it sounds like a carnival
And the microphone smells like a beer
And they sit at the bar and put bread in my jar
And say, man, what are you doin here?
Oh, la la la, de de da
La la, de de da da da

tu amor
charly garcia
Yo quise el fin y había más
Yo quise más, no había fin
Lo que yo quise encontrar
Estaba atrás y no aquí.
Desde las sombras no ví las
Sombras y no ví luz.
No voy a llorar
Si nadie me acompaña
No voy a dejar ni un camino sin andar
Aunque sea el fin del amor
Yo he visto el fin del disfraz
Yo quiero el fin del dolor
Pero no hay fin siempre hay más.
No existe sombra,
No existe culpa,
No existe cruz.
No voy a esperar
Las caras que yo extraño,
No voy a esperar
Que el destino hable por mí.
Y en medio de las lluvias del invierno
No hay tiempo ni lugar,
Yo sé que entenderás
Que amor
Para quien busca una respuesta
Es un poquito más que hacerme bien.
Yo tuve el fin y era más
Yo tuve el más y era el fin
Yo tuve el mundo a mis pies
Y no era nada sin tí
Crucé la línea final por
Tu amor
Tan fuerte como el no-amor
Tu amor
Parábola de un mundo mejor
Tu amor me enseña a vivir
Tu amor me enseña a sentir
Tu amor.
Yo tuve el fin y era más
Yo tuve más y era el fin
Yo tuve el mundo a mis pies y no era nada sin tí.
Seremos salvos por nuestro amor.
A dos días de su momento de gloria Cleto empieza a tener detractores, lean esto
Carrió duda: ¿fue sincero el voto de Julio Cobos?
Esperamos tu comentario
La titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, destacó que el voto negativo del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, fue “correcto” pero puso en duda si fue “por conciencia o por conveniencia”.
"No sé si el voto de Cobos fue por conciencia o por conveniencia, pero fue un voto correcto", señaló la titular de la Coalición Cívica en diálogo con C5N luego de la derogación del proyecto de ley sobre las retenciones enviado por el Gobierno al Congreso.
Carrió duda de la sinceridad del voto de Cobos y asegura que “todo se va a saber en dos meses” y destacó que se van a ver las “ambiciones y las especulaciones” aunque también se atajó: “Tampoco puedo prejuzgar”.
Para la titular de la Coalición Cívica que durante el conflicto Gobierno-Campo estuvo del lado de los ruralistas aseguró que Palermo fue como el “17 de octubre”. "Palermo es una bisagra histórica, compuesta por las clases medias, sociales y rurales que tienen que hacer clase media a los sectores pobres. Es como un 17 de octubre", dijo.
Claro estaba todo fenómeno pero Lilita vio los recibimientos en el interior y que en el horizonte asoma un nuevo referente que el pisa el poncho y empieza a buscar el pelo al huevo.
Carrió duda: ¿fue sincero el voto de Julio Cobos?
Esperamos tu comentario
La titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, destacó que el voto negativo del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, fue “correcto” pero puso en duda si fue “por conciencia o por conveniencia”.
"No sé si el voto de Cobos fue por conciencia o por conveniencia, pero fue un voto correcto", señaló la titular de la Coalición Cívica en diálogo con C5N luego de la derogación del proyecto de ley sobre las retenciones enviado por el Gobierno al Congreso.
Carrió duda de la sinceridad del voto de Cobos y asegura que “todo se va a saber en dos meses” y destacó que se van a ver las “ambiciones y las especulaciones” aunque también se atajó: “Tampoco puedo prejuzgar”.
Para la titular de la Coalición Cívica que durante el conflicto Gobierno-Campo estuvo del lado de los ruralistas aseguró que Palermo fue como el “17 de octubre”. "Palermo es una bisagra histórica, compuesta por las clases medias, sociales y rurales que tienen que hacer clase media a los sectores pobres. Es como un 17 de octubre", dijo.
Claro estaba todo fenómeno pero Lilita vio los recibimientos en el interior y que en el horizonte asoma un nuevo referente que el pisa el poncho y empieza a buscar el pelo al huevo.
Thursday, July 17, 2008
Hay tipos que solo quieren ver al mundo arder

La frase que está encima de la foto se la dice Alfred (Michel Caine) a Bruce Wayne (Christian Bale) tratando de explicarle la naturaleza del enemigo al que se enfrenta.
La nueva película de Batman es una entrada al mundo de las pesadillas, el Guasón de Hether Ledger es un villano que sin dudas quedará en la historia del cine. Anarquía pura, el mal desencadenado. Nunca sabremos que pasó por la cabeza de Ledger cuando se mando todas esas pastillas que se tragó pero el legado que queda es una actuación soberbia que mete miedo y transforma la película de Nolan en una experiencia inquietante.
La pantalla arde y en medio de ese fuego es la imagen de Ledger la que se consume.
La frase que está encima de la foto se la dice Alfred (Michel Caine) a Bruce Wayne (Christian Bale) tratando de explicarle la naturaleza del enemigo al que se enfrenta.
La nueva película de Batman es una entrada al mundo de las pesadillas, el Guasón de Hether Ledger es un villano que sin dudas quedará en la historia del cine. Anarquía pura, el mal desencadenado. Nunca sabremos que pasó por la cabeza de Ledger cuando se mando todas esas pastillas que se tragó pero el legado que queda es una actuación soberbia que mete miedo y transforma la película de Nolan en una experiencia inquietante.
La pantalla arde y en medio de ese fuego es la imagen de Ledger la que se consume.
Ser siempre opositor es divertido, da lustre, te hace ganar amigos, te transforma en el alma de la fiesta y te asegura una libertad y una comodidad únicas.
Ser oficialista es gris, es complejo, es un incordio porque se trata de apoyar siempre lo que el poder decide y el poder toma rumbos no siempre ideales, ni lindos y a veces ni siquiera correctos.
Porque la lógica del poder es la de mantener el poder y de paso si se puede propender al bien común pero para hacer eso el que se monta en los sillones mullidos del poder debe estar dispuesto seguir sentado allí la mayor cantidad de tiempo posible. Así lo ven ellos, al menos.
El poder,por otro lado, exige del oficialista que lo sea de por vida, no soporta disidencias, ni dudas, ni chistes.
Este blog no es oficialista porque duda, porque se ríe, porque no hace un seguimiento hasta el fin de las razones del gobierno.
Pero, claro, tampoco es opositor todo el tiempo y eso es un problema porque eso te lanza al desierto.
Alguna vez un funcionario oficialista me calificó de fronterizo y poco confiable. Para los opositores que leen este blog aspiro a no sé que coro de miños Kirchneristas.
Me la chupan unos y otros en fila, me reservo el derecho de ser opositor u oficilista según el tema, a poner una solicitada como la que posteé un poco mas abajo y a seguir diciendo que lo mejor que tiene el gobierno es la oposición aunque ya no sea tan así porque de Enero a Julio el oficialismo revivió gente que parecía estar acabada y ahora hasta Barrionuevo los bardea.
De eso va este blog, de lo que se me canta. Apenas eso.
Ser oficialista es gris, es complejo, es un incordio porque se trata de apoyar siempre lo que el poder decide y el poder toma rumbos no siempre ideales, ni lindos y a veces ni siquiera correctos.
Porque la lógica del poder es la de mantener el poder y de paso si se puede propender al bien común pero para hacer eso el que se monta en los sillones mullidos del poder debe estar dispuesto seguir sentado allí la mayor cantidad de tiempo posible. Así lo ven ellos, al menos.
El poder,por otro lado, exige del oficialista que lo sea de por vida, no soporta disidencias, ni dudas, ni chistes.
Este blog no es oficialista porque duda, porque se ríe, porque no hace un seguimiento hasta el fin de las razones del gobierno.
Pero, claro, tampoco es opositor todo el tiempo y eso es un problema porque eso te lanza al desierto.
Alguna vez un funcionario oficialista me calificó de fronterizo y poco confiable. Para los opositores que leen este blog aspiro a no sé que coro de miños Kirchneristas.
Me la chupan unos y otros en fila, me reservo el derecho de ser opositor u oficilista según el tema, a poner una solicitada como la que posteé un poco mas abajo y a seguir diciendo que lo mejor que tiene el gobierno es la oposición aunque ya no sea tan así porque de Enero a Julio el oficialismo revivió gente que parecía estar acabada y ahora hasta Barrionuevo los bardea.
De eso va este blog, de lo que se me canta. Apenas eso.
Tal cual lo anunciamos Cleto se transformó en el héroe de la jornada que terminó a las cinco de la matina. Los senadores trabajaron un par de semanas en seis meses y se volvieron héroes del sistema de´mocrático. No habrá puestos sobrantes?
Cobos tuvo un gesto que los grandes medios y LA GENTE resaltan como una demostración de valentía y de civismo.
Humanamente y moralmente estoy de acuerdo pero es un traidor y es mas, es doblemente traidor porque antes había traicionado a su partido y ahora traicionó a una alianza que se armó a su alrededor.
Que esperaban los K?
Si te llevas un traidor esta que te hizo habrá sido la primera pero seguro que no va a ser la última.
Los dejo caceroleando tranquilos.
Cobos tuvo un gesto que los grandes medios y LA GENTE resaltan como una demostración de valentía y de civismo.
Humanamente y moralmente estoy de acuerdo pero es un traidor y es mas, es doblemente traidor porque antes había traicionado a su partido y ahora traicionó a una alianza que se armó a su alrededor.
Que esperaban los K?
Si te llevas un traidor esta que te hizo habrá sido la primera pero seguro que no va a ser la última.
Los dejo caceroleando tranquilos.
Wednesday, July 16, 2008
Estaba escuchando a Dolina cuando comentó algo que le mandó un oyente que aparecé en el sitio web de History Channel.sobre Oberdam Sallustro y la Argentina misma, lean esto.

April 10, 1972
Fiat executive is executed
Italian Fiat executive Oberdan Sallustro was executed by Argentine Communist guerrillas 20 days after he was kidnapped in Buenos Aires. During the '60s and '70s, Argentina was a violent ideological battleground. Communist organizers resisted the oppression of the Fascist dictator Juan Peron. The era was famous for its "desaparecidos," the inexplicable disappearances of Peron's political opponents at the hands of his security forces. Unfortunately, it was not only Peron who was guilty of atrocities. Sallustro was very likely targeted as a member of Fiat because of Peron's strong love for Italy. A symbol of the established power, Sallustro fell victim to a battle over which he had no control. His murder was regarded as a tragedy. Communist revolutionaries tried to claim that his execution was "approved" by the people of Argentina, but the argument was hollow.
Para los que no saben inglés les cuento lo que dice la gente del sitio web de History Channel: Sallustro fue ejecutado por la guerrilla comunista que entre los ´60 y ´70 mantuvo una lucha constante contra el dictador fascista Juan Perón. Esta era, según History, era famosa por la existencia de los Desaparecidos que eran luchadores que desaparecían inexplicablemente por culpa de la policía de Perón. Pero parece que Perón no era el único sanguinario porque los comunistas se lo cargaron a Sallustro porque Perón admiraba a Italia.

April 10, 1972
Fiat executive is executed
Italian Fiat executive Oberdan Sallustro was executed by Argentine Communist guerrillas 20 days after he was kidnapped in Buenos Aires. During the '60s and '70s, Argentina was a violent ideological battleground. Communist organizers resisted the oppression of the Fascist dictator Juan Peron. The era was famous for its "desaparecidos," the inexplicable disappearances of Peron's political opponents at the hands of his security forces. Unfortunately, it was not only Peron who was guilty of atrocities. Sallustro was very likely targeted as a member of Fiat because of Peron's strong love for Italy. A symbol of the established power, Sallustro fell victim to a battle over which he had no control. His murder was regarded as a tragedy. Communist revolutionaries tried to claim that his execution was "approved" by the people of Argentina, but the argument was hollow.
Para los que no saben inglés les cuento lo que dice la gente del sitio web de History Channel: Sallustro fue ejecutado por la guerrilla comunista que entre los ´60 y ´70 mantuvo una lucha constante contra el dictador fascista Juan Perón. Esta era, según History, era famosa por la existencia de los Desaparecidos que eran luchadores que desaparecían inexplicablemente por culpa de la policía de Perón. Pero parece que Perón no era el único sanguinario porque los comunistas se lo cargaron a Sallustro porque Perón admiraba a Italia.
Solicitada Movimiento Proyecto Sur.
« en: Hoy a las 09:20:36 »
Una Nueva Estafa al Pueblo Argentino.
Frente al tratamiento en el Senado de la Nación del proyecto de Ley sobre las retenciones, Movimiento Proyecto Sur denuncia una nueva y grave estafa económica e informativa.
Entre el 11 de noviembre del 2007 y el 31 de mayo del 2008, Argentina exportó soja por u$s 9.660 millones.
En ese período, las cerealeras le cobraron a los productores las retenciones vigentes (entre 35 y 49%, de acuerdo al momento) y sin embargo, le pagaron al Estado retenciones del 24,45% promedio (equivalente a u$s 2.361 millones). Es decir, se quedaron con una diferencia de u$s 1.169 millones.
Este hecho, reconocido en el debate en la Cámara de Diputados, por funcionarios del gobierno nacional y las propias cerealeras, fue denunciado por nuestro diputado Claudio Lozano, junto a Mario Cafiero, Eduardo Macaluse (SI), Verónica Benas (SI), Lisandro Viale (PS) y Emilio Martínez Garbino (Concertación Entrerriana).
Además, Claudio Lozano presentó –junto al bloque del SI- un proyecto alternativo, alineado con lo que venimos planteando desde un principio: RETENCIONES MOVILES Y MUY GRADUALMENTE SEGMENTADAS, para no recargar al pequeño y beneficiar al grande.
Resulta inadmisible que esta denuncia parlamentaria contra los exportadores de granos por defraudación y estafa en perjuicio del Estado haya sido desoída e incluso silenciada.
No fue obra de la naturaleza lo que en Octubre del 2007 combinó la filtración pública del primer aumento de las retenciones a la soja (del 27,5% al 35% en Noviembre) con el ¨no cierre¨ del registro de exportadores. No fue anecdótica la intervención del Senador Urquía (oficialista y dueño de Aceitera General Deheza, una de las principales beneficiarias del negociado) distorsionando los alcances de la ley que desde diputados se había elaborado para evitar el negociado. Tampoco resultó menor la decisión oficial de demorar cuatro meses la reglamentación de lo que quedó de la ley y que permitió la consumación efectiva del negociado. Los elementos son obvios y contundentes y se requiere de una Comisión Investigadora que desde el Parlamento produzca todas las pruebas que correspondan, pero que además deje en claro si estamos en presencia de un simple negocio de algunos funcionarios con las cerealeras, o si la propia Resolución 125 se definió con el solo objetivo de cubrirles las espaldas a las mismas. Tamaña cuestión no puede soslayarse. Es más, resulta francamente absurdo y abstracto luego de esta demostración, que el Parlamento siga debatiendo ratificar o suspender una resolución por la cual el Estado no ha cobrado un peso. ¡Y que ha servido para que los productores paguen retenciones por encima del 35 y 40% mientras el Estado ha percibido, como máximo, el 24,45%! Las diferencias de entre 11 y 25 puntos entre lo que le retienen al productor al comprarle la cosecha, y lo que terminan liquidándole al Estado, explican los u$s 1.1169 millones que Bunge, Cargill, Dreyfus, Aceitera Gral Deheza, LDC, Nidera, Molinos y otros se han apropiado a expensas de todos los argentinos. Lo expuesto no supone solo una denuncia. Implica un cambio drástico del eje político bajo el cual se debe abordar la resolución de este conflicto. Este es el camino que desde un primer momento le propusimos al oficialismo parlamentario y que consiste en desplazar falacias y abstracciones para avanzar en:
- Frenar el negociado;
- Constituir una Comisión Parlamentaria de Investigación;
- Remoción de los funcionarios sospechados;
- Recuperar los recursos públicos;
- Instituir un nuevo sistema de retenciones móviles que tome en cuenta los costos de producción locales, que profundice la diferencia a favor de los pequeños y medianos productores con y sin tierra, al tiempo que compense adecuadamente al conjunto de los cultivos y no solo a la soja tal cual lo hace el proyecto oficial.
Sintetizando, la Resolución 125 no se cumple. El Estado no ha cobrado un dólar de las famosas retenciones móviles por encima del 35% que las exportadoras sí les han cobrado a los productores, y lo más paradójico del caso, es que de esta forma no se están entrando un solo peso al Fondo para hospitales y escuelas creado por el gobierno en el medio del conflicto.
PROYECTO SUR fue -oportuno es recordarlo- la primera fuerza que desde los orígenes del conflicto planteo que tanto el gobierno como el campo estaban dejando afuera del problema a las mayores beneficiarias de la renta agraria -las exportadoras del cereal- y denunciamos las reiteradas estafas contra el fisco producidas por la tercerización de las exportaciones y operaciones en negro. ¿Qué puede decirse de un gobierno que todavía ha sido incapaz de imponer un eficaz control público sobre las exportadoras de granos, minerales e hidrocarburos? ¿Cómo puede aceptarse que la riqueza de la Nación, que son sus recursos naturales, se extraiga y exporte a simple declaración jurada de las corporaciones? ¿A qué ciudadano o empresario nacional le permiten llevarse divisas de los bancos públicos y meses después declarar lo extraído? ¿La justicia no debería proceder contra estos delitos de negligencia o complicidad de los mayores funcionarios con el saqueo de la Nación?
PROYECTO SUR ha defendido desde sus orígenes las retenciones móviles y segmentadas y exigió que se hagan extensivas a la minería. Hemos criticado la aplicación del proyecto que metía en la misma bolsa a poderosos y pequeños, como lo hace con su reaccionario sistema impositivo que iguala injustamente a todos con el IVA.
PROYECTO SUR, a través de Claudio lozano, presento junto al bloque del SI un proyecto alternativo al del oficialismo que –estamos seguros- hubiera puesto fin a este conflicto, consolidando la facultad del Estado de intervenir en la economía. Y reclamó ante todo, la formación de una Comisión Investigadora de la Estafa que se está cometiendo.
Estamos convencidos que no es cierto de que haya dos posiciones, la del gobierno y la del campo. Una popular y democrática y otra golpista y "destituyente". La realidad es más compleja. Y no puede ser simplificada por la existencia de grupos minoritarios y marginales con vocación "golpista" que pretenden sacar provecho del reclamo del "campo". Este planteo dicotómico, por un lado, relativiza el negociado y, por otro, niega la existencia de miles de pequeños y medianos productores junto a la emergencia de una burguesía media rural, todos protagonistas de los pueblos del interior y que son claves –junto a las comunidades originarias, los agricultores familiares y los y las trabajadores/as rurales y urbanos- para un proyecto de desarrollo nacional con soberanía popular y justicia social.
En tal sentido, ratificamos la necesidad de definir una política agropecuaria nacional de amplio consenso, regida por los principios de la soberanía alimentaria y la democratización de las relaciones económicas, que sea capaz de distinguir los diferentes sectores sociales del agro y también las diferentes regiones a la hora de los costos, con políticas que tengan especialmente en cuenta a los agricultores familiares y que castiguen fuertemente el trabajo precario e ilegal en el campo.
Ha sido la negativa tozuda e incomprensible a la justa solución que planteamos lo que ha impedido la construcción de un proyecto de consenso y lo que explica nuestro voto negativo. Voto conciente contra la mentira y la estafa. Voto que en todo momento sostuvo que este problema no se resolvía ni con un amontonamiento antikirchnerista en el que conviven las buenas intenciones con los que no quieren regulación alguna, ni tampoco con propuestas regulatorias asociadas al negociado. Es el gobierno y sus profundas contradicciones el responsable de tanto desatino y, por supuesto, de sus consecuencias.
Por Movimiento PROYECTO SUR:
Fernando "Pino" Solanas, Alcira Argumedo, Luis Brunati, Claudio Lozano, Jorge Cardelli, Leopoldo González, Mario Mazzitelli, Jorge Selser, Carlos Del Frade.
En el momento en que escribo esto todo indica que la votación en el Senado está empoatada en 35 votos para cada lado y hay dos senadores que no han adelantado su postura.
De seguir así la definición de la ley quedará en manos de un tipo que se llama Cleto y que es radical. Me sumo a la idea de Fredy Storani acerca de que nadie que es llame Cleto debería dedicarse a la política y agrego que no me imagino el colapso de Cleto si todo finalmente queda en sus manos.
De seguir así la definición de la ley quedará en manos de un tipo que se llama Cleto y que es radical. Me sumo a la idea de Fredy Storani acerca de que nadie que es llame Cleto debería dedicarse a la política y agrego que no me imagino el colapso de Cleto si todo finalmente queda en sus manos.
Tuesday, July 15, 2008

Corazón de neón
(Joaquín Sabina - Javier Gurruchaga - Antonio Carmona)
La ciudad donde vivo ha crecido
de espaldas al cielo.
La ciudad donde vivo es el mapa
de la soledad.
Al que llega le da un caramelo
con el veneno de la ansiedad.
La ciudad donde vivo es mi cárcel
y mi libertad.
La ciudad donde vivo
Es un ogro con dientes de oro
Un amante de lujo
que siempre quise seducir
La ciudad junta al Dios y al Diablo
Al funcionario y al travestí
La ciudad donde vivo
es un niño limpiando un fusil.
Corazón, corazón, corazón,
corazón de cemento.
Corazón, corazón, corazón,
corazón de neón.
Corazón, corazón, corazón,
enfermo de polución.
Corazón, corazón, corazón,
corazón de neón.
La ciudad donde vivo es un monstruo
con siete cabezas
es un pájaro herido
envuelto en papel celofán.
Un inmenso barril de cerveza
que de repente puede estallar
La ciudad donde vivo
es un templo del bien y del mal.
A mediados de los ´80 las revistas encontraban a cada rato gente dispuesta a narrar los horrores de la dictadura y así desde las páginas de las mas variopintas publicaciones se contaban detalladamente sesiones de tortura de distinta complejidad, se explicaba las existencia de distintos submarinos y uno se enteraba que la parrilla no servía solo para el asado de los Domingos.
Panqueque era uno de los tantos pesados sueltos de la época, mano de obra desocupada que buscaba en que ocuparse mientras rumiaba el rencor que sentía por sus jefes que le habían soltado la mano y lo habían dejado solo frente al odio de ese zurdo de Alfonsín y todos esos cosechadores de café nicaraguense que lo seguían. Un día panqueque pegó onda con un periodista lumpen, roquero, cocainómano y poco adicto a la ducha, Enrique Syms. Enrique le prometió al torturador sin ocupación que le conseguiría unos cuantos miles de dólares siempre que estuviera dispuesto a contar cosas de los años de plomo y Panqueque pensó que era la mejor forma de tomar revancha, hacerse unos pesos y de paso cagar a todos esos milicos de escritorio que lo habían abandonado a su suerte.
Una tarde en la redacción de El porteño se reunieron Enrique Syms y Gabriel Levinas, por entonces director de la revista. Syms le propuso ganarse unos pesos conectando a Panqueque con algún medio dispuesto a pagar por los relatos de horror que tenía Panqueque para contar. Levinas dice que él no tocó un peso de aquello y que conectó efectivamente al pesado con un equipo de un canal de televisión holandés o algo así que precedió a desembolsar una buena cantidad de miles de dólares a cambio del relato que tenía Panqueque. Syms cobró la suma estipulada, le tiró unos cientos al declarante arrepentido y desapareció de los lugares que solía frecuentar.
Durante un tiempo Panqueque acosó a Levinas por los miles de dólares que faltaban de lo prometido y el periodista no sabía ya como decirle que el no había tenido nada que ver. Lejos de la redacción de El porteño, en Brasil mas precisamente, un tal Enrique se pasaba los días fumando porro y tomando caipirinha con los dólares de los holandeses.
Una vez que Levinas logró que el pesado entendiera que no era él quien se había mexicaneado la guita logró darle una mano como para que no quedara en la calle y así fue como el torturador pasó a desempeñarse como guardaespaldas de Norman Brisky, actor de larga trayectoria en la izquierda y de mil batallas en el campo poupular. Panqueque era eficiente y brutal, un espectador que se lanzó a saludar al actor casi pierde un ojo por un paraguas manejado con maestría por el guardaespaldas que pensó que el fan quería matar al actor.
No eran épocas fáciles para Panqueque y se ve que alguna cuenta le quedaba por saldar así que una noche al llegar a la casa se encontró con que alguien había cagado a palos a su mujer. Los gastos de la internación corrieron por cuenta de Gabriel Levinas que parece que se apiadó del estado de la pobre mujer y de que Panqueque no tenía ni un peso. De allí en mas Panqueque desarrollo una apego enorme y una deuda de gratitud eterna.
Cuentan que en función de esa lealtad una tarde que estaba con el periodista y lo escuchó pelearse con la ex mujer Panqueque le dijo que no se preocupara.
- Yo me ocupo de ella- prometió Panqueque
- No, no es necesario que te ocupes de nada- Contestó el periodista alarmado por las consecuencias que la ayuda de Panqueque podría tener.
- Está claro que usted me va a decir que no, pero está bien. Usted no tiene por que enterarse.
La charla posterior duró un par de horas tras la cuales parece ser que panqueque entendió finalmente que no tenía nada de que ocuparse.
Eso al menos es lo que dice Levinas cuando cuenta la historia de Panqueque.
Panqueque era uno de los tantos pesados sueltos de la época, mano de obra desocupada que buscaba en que ocuparse mientras rumiaba el rencor que sentía por sus jefes que le habían soltado la mano y lo habían dejado solo frente al odio de ese zurdo de Alfonsín y todos esos cosechadores de café nicaraguense que lo seguían. Un día panqueque pegó onda con un periodista lumpen, roquero, cocainómano y poco adicto a la ducha, Enrique Syms. Enrique le prometió al torturador sin ocupación que le conseguiría unos cuantos miles de dólares siempre que estuviera dispuesto a contar cosas de los años de plomo y Panqueque pensó que era la mejor forma de tomar revancha, hacerse unos pesos y de paso cagar a todos esos milicos de escritorio que lo habían abandonado a su suerte.
Una tarde en la redacción de El porteño se reunieron Enrique Syms y Gabriel Levinas, por entonces director de la revista. Syms le propuso ganarse unos pesos conectando a Panqueque con algún medio dispuesto a pagar por los relatos de horror que tenía Panqueque para contar. Levinas dice que él no tocó un peso de aquello y que conectó efectivamente al pesado con un equipo de un canal de televisión holandés o algo así que precedió a desembolsar una buena cantidad de miles de dólares a cambio del relato que tenía Panqueque. Syms cobró la suma estipulada, le tiró unos cientos al declarante arrepentido y desapareció de los lugares que solía frecuentar.
Durante un tiempo Panqueque acosó a Levinas por los miles de dólares que faltaban de lo prometido y el periodista no sabía ya como decirle que el no había tenido nada que ver. Lejos de la redacción de El porteño, en Brasil mas precisamente, un tal Enrique se pasaba los días fumando porro y tomando caipirinha con los dólares de los holandeses.
Una vez que Levinas logró que el pesado entendiera que no era él quien se había mexicaneado la guita logró darle una mano como para que no quedara en la calle y así fue como el torturador pasó a desempeñarse como guardaespaldas de Norman Brisky, actor de larga trayectoria en la izquierda y de mil batallas en el campo poupular. Panqueque era eficiente y brutal, un espectador que se lanzó a saludar al actor casi pierde un ojo por un paraguas manejado con maestría por el guardaespaldas que pensó que el fan quería matar al actor.
No eran épocas fáciles para Panqueque y se ve que alguna cuenta le quedaba por saldar así que una noche al llegar a la casa se encontró con que alguien había cagado a palos a su mujer. Los gastos de la internación corrieron por cuenta de Gabriel Levinas que parece que se apiadó del estado de la pobre mujer y de que Panqueque no tenía ni un peso. De allí en mas Panqueque desarrollo una apego enorme y una deuda de gratitud eterna.
Cuentan que en función de esa lealtad una tarde que estaba con el periodista y lo escuchó pelearse con la ex mujer Panqueque le dijo que no se preocupara.
- Yo me ocupo de ella- prometió Panqueque
- No, no es necesario que te ocupes de nada- Contestó el periodista alarmado por las consecuencias que la ayuda de Panqueque podría tener.
- Está claro que usted me va a decir que no, pero está bien. Usted no tiene por que enterarse.
La charla posterior duró un par de horas tras la cuales parece ser que panqueque entendió finalmente que no tenía nada de que ocuparse.
Eso al menos es lo que dice Levinas cuando cuenta la historia de Panqueque.
Después de darme por vencido con respecto al tema del campo y de no opinar para evitar lo que hacen otros que hablan cómo si fueran hijos de Patoruzú sobre el precio de la leche y no toman ni un cortado o se explayan acerca del precio de los tomates pero cuando les ofrecen ensalada dicen que eso es para los conejos.
Hoy escuché casi todos los discursos, decidí zambullirme de lleno en esta fiesta de la democracia.
Sigo sin entender mucho pero estas son algunas de las cosas que me dejó el súper Martes
- La gente del campo ni siquiera sabe le nombre del lugar en el que hablaban, decían monumento a los españoles, no, no y no. es el monumento de los españoles porque nos lo regaló España para celebrar el centenario, Es decir a esa Argentina de estancieros viajando a Europa con la vaca atada. es bastante simbólico que hayan hablado ahí.
- Kirchner tampoco sabía donde hablaba porque invitaba a la plaza de los dos congresos y es la plaza del congreso pero bueno Néstor mandó pocas cosas al congreso.
- Los dirigentes del campo atacaron a los ´90, pero no a la dictadura supongo que para no irritar a la Sociedad rural.
- Néstor atacó a los 90, al campo, a la clase media y a la dictadura. Néstor es bastante calentón, o sea.
- Los pooles son malísimos. eso si los del campo negocian con ellos y Néstor lo llevó a Grobocopatel a Venezuela y le regaló un tremendo negocio
- EL campo se va a quedar haciendo vigilia en Palermo, pero en vigilia se come pescado. En esta frase debe haber algo parecido a un chiste pero todavía no lo descifro.
- Que feo el carmelazo de De Angelis, los medios enloquecen a la gente.
- Scioli dijo que hay que abrazar a la democracia, los comentarios se los dejo a ustedes.
- Uno de los del campo recitó el preámbulo desde el acto en el obelisco de Raúl que no lo escuchaba y está buenísimo!
- Parece que el lomo hace estragos entre los seguidores de Néstor, si Perón se llevó la mas maravillosa música en sus oídos yo guardaré por siempre el recuerdo de la plaza del congreso bramando por el precio del lomo.
Y así estamos, ahora nos espera otra fiesta de la democracia y mañana vamos a ver a los senadores.
¿Qué?
Ahh no saben que mierda es un senador, ni para que sirven!
Bueno les regalo esta parte de la Constitución donde explican que son y que hacen
Capítulo Segundo
Del Senado
Art. 54.- El Senado se compondrá de tres senadores por cada provincia y tres por la ciudad de Buenos Aires, elegidos en forma directa y conjunta, correspondiendo dos bancas al partido político que obtenga el mayor número de votos, y la restante al partido político que le siga en número de votos. Cada senador tendrá un voto.
Art. 55.- Son requisitos para ser elegidos senador: tener la edad de treinta años, haber sido seis años ciudadano de la Nación, disfrutar de una renta anual de dos mil pesos fuertes o de una entrada equivalente, y ser natural de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia inmediata en ella.
Art. 56.- Los senadores duran seis años en el ejercicio de su mandato, y son reelegibles indefinidamente; pero el Senado se renovará a razón de una tercera parte de los distritos electorales cada dos años.
Art. 57.- El vicepresidente de la Nación será presidente del Senado; pero no tendrá voto sino en el caso que haya empate en la votación.
Art. 58.- El Senado nombrará un presidente provisorio que lo presida en caso de ausencia del vicepresidente, o cuando éste ejerce las funciones de presidente de la Nación.
Art. 59.- Al Senado corresponde juzgar en juicio público a los acusados por la Cámara de Diputados, debiendo sus miembros prestar juramento para este acto.
Cuando el acusado sea el presidente de la Nación, el Senado será presidido por el presidente de la Corte Suprema. Ninguno será declarado culpable sino a mayoría de los dos tercios de los miembros presentes.
Art. 60.- Su fallo no tendrá más efecto que destituir al acusado, y aun declararle incapaz de ocupar ningún empleo de honor, de confianza o a sueldo en la Nación. Pero la parte condenada quedará, no obstante, sujeta a acusación, juicio y castigo conforme a las leyes ante los tribunales ordinarios.
Art. 61.- Corresponde también al Senado autorizar al presidente de la Nación para que declare en estado de sitio, uno o varios puntos de la República en caso de ataque exterior.
Art. 62.- Cuando se vaciase alguna plaza de senador por muerte, renuncia u otra causa, el Gobierno a que corresponda la vacante hace proceder inmediatamente a la elección de un nuevo miembro.
Hoy escuché casi todos los discursos, decidí zambullirme de lleno en esta fiesta de la democracia.
Sigo sin entender mucho pero estas son algunas de las cosas que me dejó el súper Martes
- La gente del campo ni siquiera sabe le nombre del lugar en el que hablaban, decían monumento a los españoles, no, no y no. es el monumento de los españoles porque nos lo regaló España para celebrar el centenario, Es decir a esa Argentina de estancieros viajando a Europa con la vaca atada. es bastante simbólico que hayan hablado ahí.
- Kirchner tampoco sabía donde hablaba porque invitaba a la plaza de los dos congresos y es la plaza del congreso pero bueno Néstor mandó pocas cosas al congreso.
- Los dirigentes del campo atacaron a los ´90, pero no a la dictadura supongo que para no irritar a la Sociedad rural.
- Néstor atacó a los 90, al campo, a la clase media y a la dictadura. Néstor es bastante calentón, o sea.
- Los pooles son malísimos. eso si los del campo negocian con ellos y Néstor lo llevó a Grobocopatel a Venezuela y le regaló un tremendo negocio
- EL campo se va a quedar haciendo vigilia en Palermo, pero en vigilia se come pescado. En esta frase debe haber algo parecido a un chiste pero todavía no lo descifro.
- Que feo el carmelazo de De Angelis, los medios enloquecen a la gente.
- Scioli dijo que hay que abrazar a la democracia, los comentarios se los dejo a ustedes.
- Uno de los del campo recitó el preámbulo desde el acto en el obelisco de Raúl que no lo escuchaba y está buenísimo!
- Parece que el lomo hace estragos entre los seguidores de Néstor, si Perón se llevó la mas maravillosa música en sus oídos yo guardaré por siempre el recuerdo de la plaza del congreso bramando por el precio del lomo.
Y así estamos, ahora nos espera otra fiesta de la democracia y mañana vamos a ver a los senadores.
¿Qué?
Ahh no saben que mierda es un senador, ni para que sirven!
Bueno les regalo esta parte de la Constitución donde explican que son y que hacen
Capítulo Segundo
Del Senado
Art. 54.- El Senado se compondrá de tres senadores por cada provincia y tres por la ciudad de Buenos Aires, elegidos en forma directa y conjunta, correspondiendo dos bancas al partido político que obtenga el mayor número de votos, y la restante al partido político que le siga en número de votos. Cada senador tendrá un voto.
Art. 55.- Son requisitos para ser elegidos senador: tener la edad de treinta años, haber sido seis años ciudadano de la Nación, disfrutar de una renta anual de dos mil pesos fuertes o de una entrada equivalente, y ser natural de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia inmediata en ella.
Art. 56.- Los senadores duran seis años en el ejercicio de su mandato, y son reelegibles indefinidamente; pero el Senado se renovará a razón de una tercera parte de los distritos electorales cada dos años.
Art. 57.- El vicepresidente de la Nación será presidente del Senado; pero no tendrá voto sino en el caso que haya empate en la votación.
Art. 58.- El Senado nombrará un presidente provisorio que lo presida en caso de ausencia del vicepresidente, o cuando éste ejerce las funciones de presidente de la Nación.
Art. 59.- Al Senado corresponde juzgar en juicio público a los acusados por la Cámara de Diputados, debiendo sus miembros prestar juramento para este acto.
Cuando el acusado sea el presidente de la Nación, el Senado será presidido por el presidente de la Corte Suprema. Ninguno será declarado culpable sino a mayoría de los dos tercios de los miembros presentes.
Art. 60.- Su fallo no tendrá más efecto que destituir al acusado, y aun declararle incapaz de ocupar ningún empleo de honor, de confianza o a sueldo en la Nación. Pero la parte condenada quedará, no obstante, sujeta a acusación, juicio y castigo conforme a las leyes ante los tribunales ordinarios.
Art. 61.- Corresponde también al Senado autorizar al presidente de la Nación para que declare en estado de sitio, uno o varios puntos de la República en caso de ataque exterior.
Art. 62.- Cuando se vaciase alguna plaza de senador por muerte, renuncia u otra causa, el Gobierno a que corresponda la vacante hace proceder inmediatamente a la elección de un nuevo miembro.

Nathan Zuckerman es puro cuento. Todo consiste en suplantar la identidad, ¿no es así?. Es el don novelístico fundamental. Zuckerman es un escritor que quiere ser un médico que se hace pasar por un pornógrafo.Yo soy un escritor que escribo un libro haciéndome pasar por un escritor, que quiere ser un médico que se hace pasar por un pornógrafo, que entonces, para exacerbar la suplantación, para rozar el límite, finge que es un crítico literario muy conocido.
Hacer una falsa biografía, una historia falsa, elaborar una existencia medio imaginaria a partir de un drama real de mi vida es mi vida. Tiene que haber algo de placer en este trabajo, y es este, ir por ahí disfrazado. Actuar como un personaje. Hacerse pasar por lo que uno no es. Fingir. La mascarada traviesa e ingeniosa. Piense en un ventrílocuo. Habla de manera que su voz parece proceder de alguien que encuentra a una cierta distancia de él. pero si no se encontrara en tu línea de visión no disfrutarías en absoluto de su arte. Su arte consiste en estar presente y ausente.: es mas el mismo siendo al mismo tiempo alguien mas, pero no "es" ninguna de las dos cosas cuando baja la cortina. Como escritor, no tienes porqué abandonar del todo tu biografía para embarcarte en un acto de suplantación de la identidad. Puede resultar mas interesante cuando no lo haces así.. La distorsionas, la caricaturizas, la parodias, la torturas y la subviertes, la explotas... todo para darle a la biografía la dimensión que estimulará tu vida verbal. Hay millones de persona que hacen esto todo el tiempo, claro está, y no con la justificación de hacer literatura. Lo quieren hacer de verdad. resultan increíbles las mentiras que puede sostener la gente detrás de la máscara de sus rostros reales. Piense en al arte del adúltero, que soporta una presión tremenda y se enfrenta a grandes dificultades, maridos y mujeres comunes y corrientes que se morirían de verguenza en un escenario, y sin embargo en el teatro de su casa, solos ante el público del esposo engañado, fingen inocencia y fidelidad con innegable talento dramático. Son grandes actuaciones, muy buenas, concebidas con genialidad para cosas muuy pequeñas y concretas, actuaciones naturalistas de una meticulosidad impecable, y todas ellas realizadas por amateurs absolutos. Gente que finge maravillosamente ser "ellos mismos" . La mentira puede adoptar las formas mas sutíles ya sabe. ¿Por qué debería un novelista, una persona que se dedica a fingir, ser menos hábil o mas fiable que un imperturbable y poco imaginativo contable aburguesado que engaña a su mujer?
Hay que ser muy ingenuo para no entender que un escritor es un actor que representa la obra que mejor sabe, sin restar importancia a cuando se pone la máscara de la primera persona del singular, Puede que esa sea la mejor máscara de todas para actuar en segunda persona. Algunos- muchos- fingen ser mas adorables de lo que son y otros fingen serlo menos. Eso no viene al caso. La literatura no es un concurso de belleza moral. Su poder surge de la autoridad y de la audacia con la que se pone en marcha la suplantación; lo que cuenta es la creencia que inspira. La pregunta que hay que hacer sobre un escritor no es porque se comporta tan mal sino que gana al llevar esta máscara.
Para mi escribir no es algo natural que hago sin más, del modo en que los peces nadan y los pájaros vuelan. se trata de algo que se hace con cierta provocación, con una urgencia particular. Es la transformación a través de una elaborada suplantación, de una urgencia personal en un acto público, en ambos sentidos del término. Extraer los rasgos de tu ser ajenos a tu moralidad puede resultar un ejercicio espiritual duro, tanto para el escritor, como para el lector. Puedes acabar mas sintiéndote como un tragasables que como un ventrílocuo o un farsante. A veces te utilizas con mucha dureza para alcanzar lo que, literalmente, te supera. La persona que finge no puede permitirse los instintos humanos ordinarios que guían a la gente en lo que desea presentar y en lo que desea ocultar.
Philip Roth- The Paris Review
Los detectives salvajes (fragmento)
Roberto Bolaño
¿De qué hablamos? De muchas cosas. De su familia, del pueblo de donde era originario, de sus primeros días en el DF, de lo mucho que le había costado acostumbrarse a la ciudad, de sus sueños. Quería ser poeta, bailarín, cantante, quería tener cinco hijos (como los dedos de una mano, dijo, y extendió la palma de la mano hacia arriba, casi rozándome la cara), quería probar suerte en Churubusco, decía que Oceransky lo había probado para una obra de teatro, quería pintar (me contó con todo lujo de detalles las ideas que tenía para unos cuadros), en fin, en un momento de nuestra charla estuve tentado de decirle que en realidad no tenía ni idea de lo que verdaderamente quería, pero preferí callarme.
Después me invitó a su casa. Vivo solo, dijo. Le pregunté, temblando, dónde vivía. En la Roma Sur, dijo, en un cuarto de azotea muy cerca de las estrellas. Le respondí que en verdad ya era demasiado tarde, más de las doce, y que debía acostarme pues al día siguiente iba a llegar a México el novelista francés J. M. G. Arcimboldi y unos amigos y yo le íbamos a organizar un recorrido por lugares de interés en nuestra caótica capital. ¿Quién es Arcimboldi?, dijo Piel Divina. Ay, estos real visceralistas realmente son unos ignorantes. Uno de los mejores novelistas franceses, le dije, su obra, sin embargo, casi no está traducida, al español, quiero decir, salvo una o dos novelas aparecidas en Argentina, en fin, yo lo he leído en francés, por supuesto. No me suena de nada, dijo, y volvió a insistir en que lo acompañara a su casa.
¿Por qué quieres que vaya contigo?, le dije mirándolo a los ojos. Por regla general, no suelo ser tan temerario. Tengo algo que decirte, dijo él, es algo que te interesará. ¿Cuánto me interesará?, dije yo. El me miró como si no entendiera y dijo, de pronto agresivo: ¿cuánto de qué?, ¿cuánta feria? No, me apresuré a aclarar, cuánto me interesará lo que tienes que decirme. Tuve que refrenarme para no revolverle el pelo, para no decirle tontito, no estés a la defensiva. Es algo sobre los real visceralistas, dijo. Huy, no me interesa nada, dije. Siento decírtelo, no te lo tomes a mal, pero los real visceralistas (Dios, qué nombre) me resultan indiferentes. Lo que tengo que contarte sí que interesará, seguro que te interesará, están preparando algo grande, ni te lo imaginas, dijo él.
Por un momento, no lo niego, se me pasó por la cabeza la idea de una acción terrorista, vi a los real visceralistas preparando el secuestro de Octavio Paz, los vi asaltando su casa (pobre Marie-José, qué desastre de porcelanas rotas), los vi saliendo con Octavio Paz amordazado, atado de pies y manos y llevado en volandas o como una alfombra, incluso los vi perdiéndose por los arrabales de Netzahualcóyotl en un destartalado Cadillac negro con Octavio Paz dando botes en el maletero, pero pronto me repuse, debían de ser los nervios, las rachas de viento que a veces recorren Insurgentes (estábamos hablando en la acera) y que suelen inocular en los peatones y en los automovilistas las ideas más descabelladas. Así que volví a rechazar su invitación y él volvió a insistir. Lo que te voy a contar, dijo, va a remover los cimientos de la poesía mexicana, tal vez dijera latinoamericana, no, mundial no, digamos que en su desvarío se mantenía en los límites del español. Aquello que me quería contar iba a trastornar la poesía en lengua española. Vaya, dije, ¿algún manuscrito desconocido de Sor Juana Inés de la Cruz? ¿Un texto profético de Sor Juana sobre el destino de México? Pero no, por supuesto, era algo que habían encontrado los real visceralistas, y los real visceralistas eran incapaces de asomarse a las bibliotecas perdidas del siglo XVII. ¿Qué es, pues?, le dije. Te lo diré en mi casa, dijo Piel Divina y me puso una mano en el hombro, como si tirara de mí, como si me sacara otra vez a bailar en la pista atroz del Priapós.
Extracto de la novela de Roberto Bolaño, "Los detectives salvajes" (Anagrama, 1998).
Roberto Bolaño
¿De qué hablamos? De muchas cosas. De su familia, del pueblo de donde era originario, de sus primeros días en el DF, de lo mucho que le había costado acostumbrarse a la ciudad, de sus sueños. Quería ser poeta, bailarín, cantante, quería tener cinco hijos (como los dedos de una mano, dijo, y extendió la palma de la mano hacia arriba, casi rozándome la cara), quería probar suerte en Churubusco, decía que Oceransky lo había probado para una obra de teatro, quería pintar (me contó con todo lujo de detalles las ideas que tenía para unos cuadros), en fin, en un momento de nuestra charla estuve tentado de decirle que en realidad no tenía ni idea de lo que verdaderamente quería, pero preferí callarme.
Después me invitó a su casa. Vivo solo, dijo. Le pregunté, temblando, dónde vivía. En la Roma Sur, dijo, en un cuarto de azotea muy cerca de las estrellas. Le respondí que en verdad ya era demasiado tarde, más de las doce, y que debía acostarme pues al día siguiente iba a llegar a México el novelista francés J. M. G. Arcimboldi y unos amigos y yo le íbamos a organizar un recorrido por lugares de interés en nuestra caótica capital. ¿Quién es Arcimboldi?, dijo Piel Divina. Ay, estos real visceralistas realmente son unos ignorantes. Uno de los mejores novelistas franceses, le dije, su obra, sin embargo, casi no está traducida, al español, quiero decir, salvo una o dos novelas aparecidas en Argentina, en fin, yo lo he leído en francés, por supuesto. No me suena de nada, dijo, y volvió a insistir en que lo acompañara a su casa.
¿Por qué quieres que vaya contigo?, le dije mirándolo a los ojos. Por regla general, no suelo ser tan temerario. Tengo algo que decirte, dijo él, es algo que te interesará. ¿Cuánto me interesará?, dije yo. El me miró como si no entendiera y dijo, de pronto agresivo: ¿cuánto de qué?, ¿cuánta feria? No, me apresuré a aclarar, cuánto me interesará lo que tienes que decirme. Tuve que refrenarme para no revolverle el pelo, para no decirle tontito, no estés a la defensiva. Es algo sobre los real visceralistas, dijo. Huy, no me interesa nada, dije. Siento decírtelo, no te lo tomes a mal, pero los real visceralistas (Dios, qué nombre) me resultan indiferentes. Lo que tengo que contarte sí que interesará, seguro que te interesará, están preparando algo grande, ni te lo imaginas, dijo él.
Por un momento, no lo niego, se me pasó por la cabeza la idea de una acción terrorista, vi a los real visceralistas preparando el secuestro de Octavio Paz, los vi asaltando su casa (pobre Marie-José, qué desastre de porcelanas rotas), los vi saliendo con Octavio Paz amordazado, atado de pies y manos y llevado en volandas o como una alfombra, incluso los vi perdiéndose por los arrabales de Netzahualcóyotl en un destartalado Cadillac negro con Octavio Paz dando botes en el maletero, pero pronto me repuse, debían de ser los nervios, las rachas de viento que a veces recorren Insurgentes (estábamos hablando en la acera) y que suelen inocular en los peatones y en los automovilistas las ideas más descabelladas. Así que volví a rechazar su invitación y él volvió a insistir. Lo que te voy a contar, dijo, va a remover los cimientos de la poesía mexicana, tal vez dijera latinoamericana, no, mundial no, digamos que en su desvarío se mantenía en los límites del español. Aquello que me quería contar iba a trastornar la poesía en lengua española. Vaya, dije, ¿algún manuscrito desconocido de Sor Juana Inés de la Cruz? ¿Un texto profético de Sor Juana sobre el destino de México? Pero no, por supuesto, era algo que habían encontrado los real visceralistas, y los real visceralistas eran incapaces de asomarse a las bibliotecas perdidas del siglo XVII. ¿Qué es, pues?, le dije. Te lo diré en mi casa, dijo Piel Divina y me puso una mano en el hombro, como si tirara de mí, como si me sacara otra vez a bailar en la pista atroz del Priapós.
Extracto de la novela de Roberto Bolaño, "Los detectives salvajes" (Anagrama, 1998).
Monday, July 14, 2008
No, no, no se preocupen. El combo Beijing de Mac Donalds no está hecho con picadillo de opositor al régimen chino.
Está hecho con la misma cosa de siempre.
Está hecho con la misma cosa de siempre.
Ví en lo de Susana que Florencia de la V está en la nueva película de la serie de Los superagentes.
O sea, están: Tiburón, Delfín, Mojarrita y tararira!
O sea, están: Tiburón, Delfín, Mojarrita y tararira!
Ayer en Página 12, José Pablo Feiman escribió una contratapa a favor del gobierno que incluía esta frase: yo tengo una certeza absoluta, definitiva: prefiero equivocarme con David Viñas, León Ferrari o Roberto Cossa a tener razón con Carrió o Chiche Gelblund.
Yo carezco de certezas en general, salvo por la grandeza absoluta de Boca Juniors, pero me atrevo a decir que sería mejor dejar de equivocarnos porque no sé hasta cuando se aguanta el argumento de que lo mejor que tiene el gobierno es la oposición. Aunque sea cierto.
Yo carezco de certezas en general, salvo por la grandeza absoluta de Boca Juniors, pero me atrevo a decir que sería mejor dejar de equivocarnos porque no sé hasta cuando se aguanta el argumento de que lo mejor que tiene el gobierno es la oposición. Aunque sea cierto.
Ultimo momento!
Parece que Kirchner tiene problemas para armar sus huestes para el acto en la plaza del congreso, ya sabemos que Kirchner arma huestes mientras que los dirigentes del campo convocan personas, parece que no consigue tucumanos para el acto después de lo sucedido en los dos actos anteriores.
Es mas para mañana ya habrían renovado sus seguros de vida Palito Ortega, Mercedes Sosa, el Gral Bussi y el que quedó de Los Tucu Tucu.
Parece que Kirchner tiene problemas para armar sus huestes para el acto en la plaza del congreso, ya sabemos que Kirchner arma huestes mientras que los dirigentes del campo convocan personas, parece que no consigue tucumanos para el acto después de lo sucedido en los dos actos anteriores.
Es mas para mañana ya habrían renovado sus seguros de vida Palito Ortega, Mercedes Sosa, el Gral Bussi y el que quedó de Los Tucu Tucu.
Sunday, July 13, 2008

Me perdí los últimos capítulos de Dr House y hoy pude ver el anteúltimo. Si bien Eduardo Fabregat había escrito algo al respecto admito que me superó y que es uno de los mejores de la serie que de por sí es buenísimo. A propósito me calienta mucho la Dra Cuddy y el baile en el caño que hace en este capítulo es mas erótico que cualquier cosa de esas que hacen en Tinelli
El cine humorístico de sketches no es claro lo mas preciado del séptimo arte pero la vida del cinéfilo no está hecha solo de Goddard o Passolini. Recuerdo que alguna vez mi viejo me habló de cierta película alocada que acá se habría titulado Loquibambia. La película según el era una especie de locura que se tomaba libertades inconcebibles, nunca pude verla. Después de haberme alimentado con Buster Keaton, Chaplin y Peter Sellers llegó una etapa de cine cómico de distintas procedencia, recuerdo una películas francesas de un grupete conocido en los setenta como Los cinco locos pero entonces apareció Mel Brooks con Locuras en el Oeste y su seguidilla imbatible, El joven Frankenstein, Las locuras del Dr Mel brooks (horrible título para High anxiety) y Silent movie. Cuando Donde está el piloto? (Airplane) hizo estallar la boleterías yo ya había visto una película anterior, del mismo grupo de creativos de Airplane una cosa llamada Locura yanky que en realidad se llamaba Kentucky fried movie que dirigió John Landis.
No hay edición de Kentucky fried moviecon subtítulos en castellano y es una pena. la película recurre a todo para hacer reír desde lo mas escátologico a lo mas sutíl y se puede ver como una crítica de costumbres o como una animalada pero seguro que provoca en alguna momento carcajadas genuinas y eso la hace valiosa.
Claro después vino la película de culto de los ochenta Amazon women on the moon con el famoso segmento de BB king los negros whithout soul que también fue dirigida por Landis.
Acabo de ver The onion, the movie la película tiene entre sus responsables a uno de los Zucker es decir a uno de los de Kentucky fried movie y de Airplane. The onion hace honor a esa tradición de película que persiguen hacer reír de manera desmadrada, torpe y quizás un poco macarrónica pero que son mas efectivas que la mierda aunque nunca ganen un Oso en Berlin ni una concha Santa teresita.
No hay edición de Kentucky fried moviecon subtítulos en castellano y es una pena. la película recurre a todo para hacer reír desde lo mas escátologico a lo mas sutíl y se puede ver como una crítica de costumbres o como una animalada pero seguro que provoca en alguna momento carcajadas genuinas y eso la hace valiosa.
Claro después vino la película de culto de los ochenta Amazon women on the moon con el famoso segmento de BB king los negros whithout soul que también fue dirigida por Landis.
Acabo de ver The onion, the movie la película tiene entre sus responsables a uno de los Zucker es decir a uno de los de Kentucky fried movie y de Airplane. The onion hace honor a esa tradición de película que persiguen hacer reír de manera desmadrada, torpe y quizás un poco macarrónica pero que son mas efectivas que la mierda aunque nunca ganen un Oso en Berlin ni una concha Santa teresita.
El asunto es que no hago a tiempo para reseñar así que mientras les dejo de aelanto un temita de Tom Pêtty and the hertabrekers. Cuando termine de escuchar la caja que estoy escuchando sin parar desde hace una semana escribiré el comentario correspondientes.
Breackdown
Its all right if you love me
Its al l right if you dont
Im not afraid of you runnin away
Honey, I get the feelin you wont
There is no sense in pretendin
Your eyes give you give away
Something inside you is feelin like I do
Weve said all there is to say
Baby, breakdown, go ahead give it to me
Breakdown, honey take me through the night
Breakdown, Im standing here, can you see?
Breakdown, its all right
Its all right
Its all right
Breakdown, go ahead give it to me
Breakdown, honey take me through the night
Breakdown, Im standing here, can you see?
Breakdown, its all right
Its all right
Its all right
Breackdown
Its all right if you love me
Its al l right if you dont
Im not afraid of you runnin away
Honey, I get the feelin you wont
There is no sense in pretendin
Your eyes give you give away
Something inside you is feelin like I do
Weve said all there is to say
Baby, breakdown, go ahead give it to me
Breakdown, honey take me through the night
Breakdown, Im standing here, can you see?
Breakdown, its all right
Its all right
Its all right
Breakdown, go ahead give it to me
Breakdown, honey take me through the night
Breakdown, Im standing here, can you see?
Breakdown, its all right
Its all right
Its all right
Saturday, July 12, 2008
Acabo de ver en TVR a la profesora a la que le quemaron el pelo y subieron la imagen a Internet.
No me voy a poner moralista porque entre cuarto y quinto año provoqué desmanes, en la división llegamos a quemar tantas veces la instalación eléctrica del Julio A Roca que nos pusieron una instalación indpendiente del resto del colegio, le cambiamos la ubicación de todo el mobiliario del aula de una hora para la otra a una profesora y salvajadas parecidas. Es mas en quinto año mi madre volvió de una reunión con el preceptor y me pidió por favor que la cortemos y dejemos de arruinarle la vida a ese pobre hombre.
Con lo cual todas la pelotudeces que se han dicho en estos días me chupan un huevo y en defensa de los alumnos digo que habiendo escuchado hablar a esa profesora se quedaron cortos. Es una idiota.
No me voy a poner moralista porque entre cuarto y quinto año provoqué desmanes, en la división llegamos a quemar tantas veces la instalación eléctrica del Julio A Roca que nos pusieron una instalación indpendiente del resto del colegio, le cambiamos la ubicación de todo el mobiliario del aula de una hora para la otra a una profesora y salvajadas parecidas. Es mas en quinto año mi madre volvió de una reunión con el preceptor y me pidió por favor que la cortemos y dejemos de arruinarle la vida a ese pobre hombre.
Con lo cual todas la pelotudeces que se han dicho en estos días me chupan un huevo y en defensa de los alumnos digo que habiendo escuchado hablar a esa profesora se quedaron cortos. Es una idiota.
El futuro
Qué lindo era el futuro,
el futuro
del pizarrón de cuarto grado,
todo hecho con tizas de colores
y una confianza buena,
de las viejas,
de esas que ya no se consiguen
ni pagando al contado.
era realmente lindo, lindo
aquel futuro
del pizarrón de cuarto,
había chicos decentes
tomados de la mano
chicos con las orejas limpias
y las medias derechas
y los dientes seguramente cepillados.
Juro que era lindísmo
el futuro
del pizarrón de cuarto grado
Había toros, libélulas y ríos
había trenes, palomas y silos y aeroplanos
había campos y escuelas y edificios altísimos
había vacas y ovejas
bellamente pastando
Había una iglesia y un trigal
y un puerto con muchísimos barcos
Al fondo, por supuesto,
un ancho sol naciente en amarillo,
con sus ojos, su boca, su sonrisa
en realidad
bastante parecido
al de la tapa del cuaderno 'Sol de Mayo'
pero de todos modos era una maravilla
aquel futuro
del pizarrón de cuarto grado
¡Ah, si pudiera entrar en el futuro!
en el futuro aquel en seis colores
del pizarrón de cuarto grado
Cómo caminaría derechito
hacia el gordo sonriente en amarillo
acogedor, humano
Cómo andaría entre toros, libélulas y ríos
y trenes y palomas y aeroplanos
A lo mejor iría
tomado de la mano
de algún chico decente, buenito, bien peinado
Caminaríamos alegres y llenos de esperanza
porque, es claro...
el camino sería bello y fácil
como eran los caminos del futuro
en el lindo futuro
del pizarrón de cuarto grado
Sin barreras, sin piedras,
sin pozos, sin semáforos
nadie nos pediría documentos
ni nos requisarían baleros subversivos
ni nos sospecharían ladrones
o extremistas o infiltrados
Nadie nos metería, por supuesto,
en un atroz fantasmagórico Ford Falcon,
ni mucho menos iríamos a aparecer al otro dia
junto a un montón de cápsulas servidas,
ni dirían los diarios
con sus letras chiquititas y su fea sintaxis
cosas como "se procedió a identificarlos"
No, no,
sencillamente no,
porque eso no figuraba para nada en el futuro,
porque eso la señorita no lo había dibujado
con borrador, y tiza y esperanza
en el prolijo y diáfano futuro
del pizarrón de cuanto grado
El cual como se sabe estaba todo hecho
con tizas de colores
con un redondo sol de Sol de Mayo
y una confianza buena,
de las viejas,
de esas que ya no se consiguen
ni pagando al contado.
Humberto Constantini
Qué lindo era el futuro,
el futuro
del pizarrón de cuarto grado,
todo hecho con tizas de colores
y una confianza buena,
de las viejas,
de esas que ya no se consiguen
ni pagando al contado.
era realmente lindo, lindo
aquel futuro
del pizarrón de cuarto,
había chicos decentes
tomados de la mano
chicos con las orejas limpias
y las medias derechas
y los dientes seguramente cepillados.
Juro que era lindísmo
el futuro
del pizarrón de cuarto grado
Había toros, libélulas y ríos
había trenes, palomas y silos y aeroplanos
había campos y escuelas y edificios altísimos
había vacas y ovejas
bellamente pastando
Había una iglesia y un trigal
y un puerto con muchísimos barcos
Al fondo, por supuesto,
un ancho sol naciente en amarillo,
con sus ojos, su boca, su sonrisa
en realidad
bastante parecido
al de la tapa del cuaderno 'Sol de Mayo'
pero de todos modos era una maravilla
aquel futuro
del pizarrón de cuarto grado
¡Ah, si pudiera entrar en el futuro!
en el futuro aquel en seis colores
del pizarrón de cuarto grado
Cómo caminaría derechito
hacia el gordo sonriente en amarillo
acogedor, humano
Cómo andaría entre toros, libélulas y ríos
y trenes y palomas y aeroplanos
A lo mejor iría
tomado de la mano
de algún chico decente, buenito, bien peinado
Caminaríamos alegres y llenos de esperanza
porque, es claro...
el camino sería bello y fácil
como eran los caminos del futuro
en el lindo futuro
del pizarrón de cuarto grado
Sin barreras, sin piedras,
sin pozos, sin semáforos
nadie nos pediría documentos
ni nos requisarían baleros subversivos
ni nos sospecharían ladrones
o extremistas o infiltrados
Nadie nos metería, por supuesto,
en un atroz fantasmagórico Ford Falcon,
ni mucho menos iríamos a aparecer al otro dia
junto a un montón de cápsulas servidas,
ni dirían los diarios
con sus letras chiquititas y su fea sintaxis
cosas como "se procedió a identificarlos"
No, no,
sencillamente no,
porque eso no figuraba para nada en el futuro,
porque eso la señorita no lo había dibujado
con borrador, y tiza y esperanza
en el prolijo y diáfano futuro
del pizarrón de cuanto grado
El cual como se sabe estaba todo hecho
con tizas de colores
con un redondo sol de Sol de Mayo
y una confianza buena,
de las viejas,
de esas que ya no se consiguen
ni pagando al contado.
Humberto Constantini
Primera y última carta de Franz Kafka a Mílena Jesenská, enviadas entre 1920 1922:
Estimada Frau Mílena:
Le escribí unas líneas desde Praga y luego desde Merano. No ha habido respuesta. Por supuesto, esas líneas no exigían contestación inmediata y si su silencio no es más que una señal de una relativa bienaventuranza _lo cual con frecuencia se traducen una cierta resistencia a escribir _ me doy por satisfecho. Pero también existe la posibilidad de _y por eso le escribo _ de que mis líneas la hayan herido de alguna manera. ¡Qué torpe sería! ¡Mí mano, contra toda mi voluntad!, si ese fuera el caso. O bien _y eso sería mucho peor por cierto _que ese momento de sereno respiro, al cual usted aludía, haya pasado y una vez más se inicie una mala época para usted.
Acerca de la primera posibilidad no sé qué decir. ¡Es algo tan ajeno a mi y lo demás me toca tan de cerca! Respecto a la segunda posibilidad no le brindaré consejos _¿cómo podría aconsejarla yo?_; me limitaré a formularle una pregunta: ¿Por qué no abandona Viena por un tiempo? ¿Usted no carece de asilo como otra gente? ¿No extraería nuevas fuerzas de una estadía en Bohemia? Y, si por razones que yo desconozco, no quisiera visitar Bohemia, podría viajara a algún otro lugar. Quizás incluso Merano sea conveniente. ¿Lo conoce?
De modo que espero dos cosas. La continuación de su silencio, lo cual significa: “No hay razón para preocuparse, me va bastante bien.” O bien unas pocas líneas.
Afectuosamente, Kafka.
He advertido, de pronto, que en realidad no recuerdo su rostro en detalle. Sólo creo ver aún su figura, su vestido, mientras usted se alejaba entre las mesas del café.
Última carta:
Estimada Mílena:
Desde hace tiempo permanece aquí el fragmento de una carta destinada a usted, pero no me llega el momento de continuarla. Los antiguos males han descubierto mi refugio, me han asaltado y me han sometido bastante. Todo me significa un esfuerzo. Todo rasgo trazado con la pluma, todo lo que escribo me parece demasiado importante, como si no guardara relación con mis fuerzas. Y cuando escribo “afectuosos saludos” ¿tendrán realmente esos saludos la fuerza necesaria como para llegar a la bulliciosa, tumultuosa, gris y urbana I _strasse, en donde yo y lo mío no podríamos respirar? Por eso opto por no escribir, espero que lleguen tiempos mejores o peores y permanezco aquí, atendido con eficacia y ternura hasta el límite de lo posible en la Tierra. El mundo sólo llega a mí _aunque de manera muy contundente _a través del alza del costo de vida. No recibo diarios de Praga, los de Berlín me resultan muy caros. ¿Y si usted me enviara, de vez en cuando, algún recorte del Národní Listy, algo al estilo de lo que solía causarme tanto placer? Desde hace algunas semanas, mi dirección es: Steglitz, Grünewaldstrasse 13, Doto. H. Seifi’rt. Y ahora insisto en enviarle mis “afectuosos saludos”. ¡Qué importa si caen al llegar a la puerta del jardín! Quizá eso contribuya a acrecentar su fuerza.
Suyo, K.
Estimada Frau Mílena:
Le escribí unas líneas desde Praga y luego desde Merano. No ha habido respuesta. Por supuesto, esas líneas no exigían contestación inmediata y si su silencio no es más que una señal de una relativa bienaventuranza _lo cual con frecuencia se traducen una cierta resistencia a escribir _ me doy por satisfecho. Pero también existe la posibilidad de _y por eso le escribo _ de que mis líneas la hayan herido de alguna manera. ¡Qué torpe sería! ¡Mí mano, contra toda mi voluntad!, si ese fuera el caso. O bien _y eso sería mucho peor por cierto _que ese momento de sereno respiro, al cual usted aludía, haya pasado y una vez más se inicie una mala época para usted.
Acerca de la primera posibilidad no sé qué decir. ¡Es algo tan ajeno a mi y lo demás me toca tan de cerca! Respecto a la segunda posibilidad no le brindaré consejos _¿cómo podría aconsejarla yo?_; me limitaré a formularle una pregunta: ¿Por qué no abandona Viena por un tiempo? ¿Usted no carece de asilo como otra gente? ¿No extraería nuevas fuerzas de una estadía en Bohemia? Y, si por razones que yo desconozco, no quisiera visitar Bohemia, podría viajara a algún otro lugar. Quizás incluso Merano sea conveniente. ¿Lo conoce?
De modo que espero dos cosas. La continuación de su silencio, lo cual significa: “No hay razón para preocuparse, me va bastante bien.” O bien unas pocas líneas.
Afectuosamente, Kafka.
He advertido, de pronto, que en realidad no recuerdo su rostro en detalle. Sólo creo ver aún su figura, su vestido, mientras usted se alejaba entre las mesas del café.
Última carta:
Estimada Mílena:
Desde hace tiempo permanece aquí el fragmento de una carta destinada a usted, pero no me llega el momento de continuarla. Los antiguos males han descubierto mi refugio, me han asaltado y me han sometido bastante. Todo me significa un esfuerzo. Todo rasgo trazado con la pluma, todo lo que escribo me parece demasiado importante, como si no guardara relación con mis fuerzas. Y cuando escribo “afectuosos saludos” ¿tendrán realmente esos saludos la fuerza necesaria como para llegar a la bulliciosa, tumultuosa, gris y urbana I _strasse, en donde yo y lo mío no podríamos respirar? Por eso opto por no escribir, espero que lleguen tiempos mejores o peores y permanezco aquí, atendido con eficacia y ternura hasta el límite de lo posible en la Tierra. El mundo sólo llega a mí _aunque de manera muy contundente _a través del alza del costo de vida. No recibo diarios de Praga, los de Berlín me resultan muy caros. ¿Y si usted me enviara, de vez en cuando, algún recorte del Národní Listy, algo al estilo de lo que solía causarme tanto placer? Desde hace algunas semanas, mi dirección es: Steglitz, Grünewaldstrasse 13, Doto. H. Seifi’rt. Y ahora insisto en enviarle mis “afectuosos saludos”. ¡Qué importa si caen al llegar a la puerta del jardín! Quizá eso contribuya a acrecentar su fuerza.
Suyo, K.
Friday, July 11, 2008
El pensamiento facilongo, digno de viejas de feria, de algunos comentaristas está dejando bastante que desear.
Leo en el último número de El amante que mis amigos Noriega, El bigote y Porta Fouz se han desayunado con que la gente está mas pelotuda de lo que uno quisiera creer. No lo dicen así claro, Noriega inventa el apodo de BOVOESPECTADOR por la mirada bovina y Porta Fouz se escuda en los fríos números y El bigote arremete contra los espectadores como contra los molinos de viento.
Los tres le piden a la gente algo que ya es tarde para pedir, audacia, riesgo, pensamiento crítico. la pregunta es porque los espectadores de cine (ojo no los cinéfilos que siempre fueron minoría) van a ser distintos del todo?
Los espectadores de cine son bovinos porque lo son los ciudadanos y los vecinos de la ciudad y el mundo en general.
Hay un problema de mercado, el publico inquieto es cada vez menos numeroso y alcanza para sostener el esfuerzo de traer a Scofield o a Satriani pero no para sostener en pantalla al Aniceto de Favio. Por eso en los shows pareciera que nos conocemos todos, porque los que vamos somos mas o menos siempre los mismos.
En la que quizás sea la película del año aparece la humanidad en un futuro lejano que huele a cercanía atemorizante. Gordos, abúlicos, versiones maduras del bebe aquel que miraba los arcos dorados de Mac Donalds en una publicidad de hace unos años, comunicados a través de pantallas, flotando en el espacio con las estrellas ahí nomás pero incapacitados de gozar de ese espectáculo.
En fin me parece bien lo que hacen en este último número de El amante pero en el fondo me pregunto sino será como decía Serge Danney acerca de su participación en el suplemento cultural de un diario, apenas el ladrido de un perro rabioso a la luna.
Aunque sea sólo eso quizás despierten a uno y con eso alcanza, por algo se empieza.
Las largas marchas empiezan con el primer paso.
Los tres le piden a la gente algo que ya es tarde para pedir, audacia, riesgo, pensamiento crítico. la pregunta es porque los espectadores de cine (ojo no los cinéfilos que siempre fueron minoría) van a ser distintos del todo?
Los espectadores de cine son bovinos porque lo son los ciudadanos y los vecinos de la ciudad y el mundo en general.
Hay un problema de mercado, el publico inquieto es cada vez menos numeroso y alcanza para sostener el esfuerzo de traer a Scofield o a Satriani pero no para sostener en pantalla al Aniceto de Favio. Por eso en los shows pareciera que nos conocemos todos, porque los que vamos somos mas o menos siempre los mismos.
En la que quizás sea la película del año aparece la humanidad en un futuro lejano que huele a cercanía atemorizante. Gordos, abúlicos, versiones maduras del bebe aquel que miraba los arcos dorados de Mac Donalds en una publicidad de hace unos años, comunicados a través de pantallas, flotando en el espacio con las estrellas ahí nomás pero incapacitados de gozar de ese espectáculo.
En fin me parece bien lo que hacen en este último número de El amante pero en el fondo me pregunto sino será como decía Serge Danney acerca de su participación en el suplemento cultural de un diario, apenas el ladrido de un perro rabioso a la luna.
Aunque sea sólo eso quizás despierten a uno y con eso alcanza, por algo se empieza.
Las largas marchas empiezan con el primer paso.
Entonces:
Estaba Racing y se fundió
Después vino blanquiceleste y se fundió
Ahora viene Racing social club, ustedes piensan que esta vez no se va a fundir?
Estaba Racing y se fundió
Después vino blanquiceleste y se fundió
Ahora viene Racing social club, ustedes piensan que esta vez no se va a fundir?
Varado en Neuquén después de haber pasado el día en Cipolleti termino de leer La operación Masotta de Carlos Correas. Biografía-ensayo inclasificable con el que Correas rindió homenaje a su amigo- enemigo- compinche Oscar Masotta. Un libro lleno de jerga psicoanalítica afrancesada y cuentos de la interna intelectual de los 50´a los 70´. Masotta aparece como el intelectual torturado que fue coqueteando con la homosexualidad a la que sus amigos Correas y Sebrelli amenazaban con arrastrarlo en festicholas sexuales inagotables que nunca sucedieron. Masotta no se deja seducir por la política como otros de sus compañeros de la época y se mete de lleno en el psicoanalisis para convertirse en exégeta de Freud primero y de Lacan después. Fuera de la interna psi y de los embates de Correas contra el psicoanálisis al que lo pone a la altura del cine en lo que hace a su carga simbólica pero a la altura de cualquier superchería del tipo lectura de la palma de las manos o tirada de cartas lo mejor del libro es el rescate del dandysmo de la época, de las luchas intelectuales que parecen haberse perdido, de la importancia que tenía un artículo en Contorno o de la importancia que tenía un artículo de Sarlo o de Viñas.
Masotta dicho sea de paso era un autodidacta, un tipo que llegó a los claustros y a fundar una instituciones como la escuela Fruediana de distintas ciudades del mundo sin tener diplomas.
Los tiempos cambian y son los blogs en cierta manera el lugar donde el debate intelectual está presente aunque a veces parece muy poco intelectual.
Para quien no vivió esas épocas el libro transmite una joia de vivre y un ímpetu que hace que uno tenga pèna de no haber estado ahí aunque sea como testigo de esa época.
Masotta dicho sea de paso era un autodidacta, un tipo que llegó a los claustros y a fundar una instituciones como la escuela Fruediana de distintas ciudades del mundo sin tener diplomas.
Los tiempos cambian y son los blogs en cierta manera el lugar donde el debate intelectual está presente aunque a veces parece muy poco intelectual.
Para quien no vivió esas épocas el libro transmite una joia de vivre y un ímpetu que hace que uno tenga pèna de no haber estado ahí aunque sea como testigo de esa época.
Yo no quiero ser aguafiestas pero veo mucha gente feliz de que Reutemannn haya vuelto a las primeras planas de los diarios y a sentarse con Bobelli y Silvestre en TN. El Senador Reutemann todavía no aclaró y no parece que sea una preocupación que le impida dormir la razón por la cual entre el 19 y el 21 de Diciembre de 2001 hubo 21 muertos en su provincia.
Ese número es superior al de los muertos de Fernando de la Rúa y furon provocados por la represión policial ordenada por el ex subcampeón de F1.
Siguiendo con TN quiero decir que yo pensaba que Julio Blanck después de su participación estelar en el documental La crisis causó dos nuevas muertes donde explica porqué Clarín puso ese título el día en que su tapa mostró el asesinato de Kosteki y Santillán iba a pensar dos veces la idea de aparecer frente a una cámara pero no, los jueves a las 23 se pone al frente de un programa como si nada.
Ese número es superior al de los muertos de Fernando de la Rúa y furon provocados por la represión policial ordenada por el ex subcampeón de F1.
Siguiendo con TN quiero decir que yo pensaba que Julio Blanck después de su participación estelar en el documental La crisis causó dos nuevas muertes donde explica porqué Clarín puso ese título el día en que su tapa mostró el asesinato de Kosteki y Santillán iba a pensar dos veces la idea de aparecer frente a una cámara pero no, los jueves a las 23 se pone al frente de un programa como si nada.
Wednesday, July 09, 2008
Algunas pavadas que escuché en la calle, juro que no me olvido más el Ipod o la radio o algo que me proteja de todo esto
- Si volviera el servicio militar se acabaría la inseguridad.
- A todos estos del PO habría que darles un par de castañazos y dejarían de tomar colegio.
- Estos montoneros que nos gobiernan solo están alimentados por su resentimiento
- Hay dejar de hablar de los derechos humanos, yo en la época de los militares no andaba en nada raro y nadie me toco un pelo en cambio ahora los honestos estamos detrás de las rejas y los delincuentes andan sueltos.
- Ahora vienen por el agua, el acuífero guaraní es un bien mas apreciado que los yacimientos de petróleo.
- Claro le queman el pelo a una profesora pero si se quiere castigar al alumno aparecen los derechos humanos y lo defienden
- Si volviera el servicio militar se acabaría la inseguridad.
- A todos estos del PO habría que darles un par de castañazos y dejarían de tomar colegio.
- Estos montoneros que nos gobiernan solo están alimentados por su resentimiento
- Hay dejar de hablar de los derechos humanos, yo en la época de los militares no andaba en nada raro y nadie me toco un pelo en cambio ahora los honestos estamos detrás de las rejas y los delincuentes andan sueltos.
- Ahora vienen por el agua, el acuífero guaraní es un bien mas apreciado que los yacimientos de petróleo.
- Claro le queman el pelo a una profesora pero si se quiere castigar al alumno aparecen los derechos humanos y lo defienden
Sale el espectro
Philip Roth
Traducción de Jordi Fibla. Mondadori
1
EL MOMENTO PRESENTE
No había estado en Nueva York desde hacía once años. Aparte de una estancia en Boston para que me extirparan la próstata cancerosa, apenas me había alejado de mi carretera rural de montaña en los Berkshires durante esos once años, y lo que es más, pocas veces había leído un periódico ni escuchado las noticias desde el 11 de septiembre, tres años atrás; sin ninguna sensación de pérdida (tan solo, al comienzo, una especie de sequía en mi interior), había dejado de habitar no solo el gran mundo, sino también el momento presente. Mucho tiempo atrás había aniquilado el impulso de estar en él y formar parte de él.
Pero ahora había conducido los más de doscientos kilómetros en dirección sur hasta Manhattan para ver a un urólogo del hospital Mount Sinai especializado en un procedimiento quirúrgico para ayudar a hombres como yo, incontinentes tras haber sido operados de la próstata. Mediante un catéter inserto en la uretra, inyectaba una forma gelatinosa de colágeno en el lugar en que el cuello de la vejiga se une a la uretra, y de este modo lograba una notable mejora en el cincuenta por ciento de sus pacientes. No eran unas grandes expectativas, sobre todo cuando "una notable mejora" solo significaba el alivio parcial de los síntomas, reduciendo la "incontinencia severa" a "incontinencia moderada", o la "moderada" a "ligera". De todos modos, como sus resultados eran mejores que los obtenidos por otros urólogos que utilizaban más o menos la misma técnica (no había nada que hacer respecto al otro riesgo de una prostatectomía radical, del que yo, como decenas de millares de otros pacientes, no había tenido la suerte de librarme: daño neurológico con resultado de impotencia), fui a Nueva York para consultarle, mucho después de que yo mismo me creyera adaptado a los inconvenientes prácticos de una condición como la mía.
En los años transcurridos desde que me operaron, incluso había considerado superada la vergüenza de orinarme encima y que me había repuesto de la desorientadora conmoción que supone la incontinencia, irritante sobre todo durante los primeros dieciocho meses, período en el que, según el cirujano, se iría reduciendo gradualmente, como así le sucede a un pequeño número de afortunados pacientes. Pero, pese al carácter cotidiano de los hábitos necesarios para mantenerme limpio y libre de olor, lo cierto es que no me había acostumbrado nunca a llevar la ropa interior especial, a cambiar las almohadillas y a enfrentarme a los "accidentes", del mismo modo que no había superado la humillación subyacente, porque allí estaba yo, a los setenta y un años, de regreso al Upper East Side de Manhattan, a no muchas manzanas del lugar donde había vivido cuando era un hombre más joven, vigoroso y sano; allí estaba yo, en la sala de recepción del departamento de urología del hospital Mount Sinai, solo para que al cabo de un rato me asegurasen que, con la adherencia permanente del colágeno al cuello de la vejiga, tenía la posibilidad de ejercer un control sobre mi flujo urinario algo mayor que el que tiene un niño pequeño. Mientras esperaba, imaginando la intervención, hojeando los rimeros de las revistas People y New York, me decía: Totalmente irrelevante. Da media vuelta y regresa a casa.
Me había pasado los once últimos años solo en una casita junto a una carretera de tierra en pleno campo, y había tomado la decisión de vivir aislado de ese modo unos dos años antes de que me diagnosticaran el cáncer. Veo a pocas personas. Desde que, hace un año, falleciera mi amigo y vecino Larry Hollis, pueden pasar dos o tres días sin hablar más que con la mujer que viene a hacer la limpieza todas las semanas y con su marido, que se encarga del mantenimiento de la casa. No asisto a cenas, no voy al cine, no veo la televisión, no tengo teléfono móvil ni vídeo ni reproductor de compactos ni ordenador. Sigo viviendo en la Era de la Máquina de Escribir y no tengo ni idea de lo que es la World Wide Web. Ya no me molesto en votar. Me paso escribiendo la mayor parte del día y a menudo hasta bien entrada la noche. Leo, sobre todo los libros que descubrí cuando era estudiante, las obras maestras de la literatura que siguen ejerciendo sobre mí un poder no menor, y en algunos casos superior, al que ejercieron en mis estimulantes encuentros iniciales con ellas. Últimamente he estado releyendo a Joseph Conrad por primera vez en cincuenta años, lo más reciente su novela La línea de sombra, que me he llevado conmigo a Nueva York para darle otro repaso, pues la había leído de una sentada hacía escasas noches. Escucho música, paseo por los bosques, cuando el tiempo es cálido nado en mi estanque, cuya temperatura, incluso en verano, apenas supera los veinte grados. Allí nado sin bañador, pues nadie puede verme, de modo que si dejo detrás de mí una delgada y ondulante nube de orina que decolora visiblemente las aguas circundantes del estanque, apenas me inmuto y no experimento en absoluto la desazón que sin duda me acometería
si mi vejiga empezara a vaciarse involuntariamente nadando en una piscina pública. Existen unos calzoncillos de plástico con los bordes muy elásticos, diseñados para bañistas incontinentes y que se anuncian como herméticos, pero cuando, tras muchas evasivas, accedí y encargué unos que había visto en un catálogo de material para natación, los probé en el estanque y descubrí que, si bien llevar aquellos grandes bombachos blancos bajo el bañador mitigaba el problema, no lo erradicaba en grado suficiente para atenuar mi cohibición. Antes que correr el riesgo de sentirme avergonzado y molestar a los demás, abandoné la idea de nadar con regularidad en la piscina de la universidad durante la mayor parte del año (con bombachos bajo el bañador) y me limité a seguir tiñendo de amarillo esporádicamente las aguas de mi propio estanque durante los pocos meses de tiempo cálido en los Berkshires, cuando, tanto si llueve como si luce el sol, nado a diario durante media hora.
Un par de veces a la semana bajo de la montaña y voy a Athena, a unos doce kilómetros de distancia, para comprar provisiones, ir a la lavandería, en ocasiones comer o comprarme unos calcetines o elegir una botella de vino o utilizar la biblioteca de la Universidad de Athena. Tanglewood no está lejos, y a lo largo del verano voy allí unas diez veces para escuchar conciertos. No doy lecturas ni conferencias ni enseño en una universidad ni aparezco en la televisión. Cuando se publican mis libros, mantengo una absoluta reserva. Escribo todos los días de la semana, y por lo demás guardo silencio. Me tienta la idea de no publicar nada… ¿No es el trabajo todo lo que necesito, el trabajo y su proceso? ¿Qué importa ya si soy incontinente e impotente?
Larry Hollis trabajó durante toda su vida como abogado de una compañía de seguros de Hartford y, después de jubilarse, él y su esposa Marylynne abandonaron West Hartford y se trasladaron a los Berkshires. Larry era dos años más joven que yo, un hombre meticuloso, maniático, que parecía creer que en esta vida la seguridad solo existía si todo se planeaba minuciosamente y a quien al principio, durante los meses en que intentaba trabar amistad conmigo, me esforcé en lo posible por evitar. Acabé cediendo, no solo por su tenaz deseo de aliviar mi soledad, sino también porque nunca había conocido a nadie como él, un adulto cuya triste biografía infantil, como él mismo la estimaba, había determinado todas las decisiones tomadas desde que su madre murió de cáncer cuando él tenía diez años, solo cuatro después de que el padre, propietario de una tienda de linóleo en Hartford, hubiera sucumbido no Larry Hollis trabajó durante toda su vida como abogado de una compañía de seguros de Hartford y, después de jubilarse, él y su esposa Marylynne abandonaron West Hartford y se trasladaron a los Berkshires. Larry era dos años más joven que yo, un hombre meticuloso, maniático, que parecía creer que en esta vida la seguridad solo existía si todo se planeaba minuciosamente y a quien al principio, durante los meses en que intentaba trabar amistad conmigo, me esforcé en lo posible por evitar. Acabé cediendo, no solo por su tenaz deseo de aliviar mi soledad, sino también porque nunca había conocido a nadie como él, un adulto cuya triste biografía infantil, como él mismo la estimaba, había determinado todas las decisiones tomadas desde que su madre murió de cáncer cuando él tenía diez años, solo cuatro después de que el padre, propietario de una tienda de linóleo en Hartford, hubiera sucumbido no Larry Hollis trabajó durante toda su vida como abogado de una compañía de seguros de Hartford y, después de jubilarse, él y su esposa Marylynne abandonaron West Hartford y se trasladaron a los Berkshires. Larry era dos años más joven que yo, un hombre meticuloso, maniático, que parecía creer que en esta vida la seguridad solo existía si todo se planeaba minuciosamente y a quien al principio, durante los meses en que intentaba trabar amistad conmigo, me esforcé en lo posible por evitar. Acabé cediendo, no solo por su tenaz deseo de aliviar mi soledad, sino también porque nunca había conocido a nadie como él, un adulto cuya triste biografía infantil, como él mismo la estimaba, había determinado todas las decisiones tomadas desde que su madre murió de cáncer cuando él tenía diez años, solo cuatro después de que el padre, propietario de una tienda de linóleo en Hartford, hubiera sucumbido no menos penosamente a la misma enfermedad. A Larry, que era hijo único, lo enviaron a vivir con unos parientes junto al río Naugatuck, al sudoeste de Hartford, en las afueras de la tediosa población industrial de Waterbury, Connecticut, y allí, en un diario infantil de "Cosas que realizar", el muchacho se trazó un proyecto de futuro que siguió al pie de la letra durante el resto de su vida; a partir de entonces, todo lo que emprendió en su vida tenía una causa premeditada. No se contentaba con calificaciones por debajo de sobresaliente, e incluso en su adolescencia cuestionaba enérgicamente a cualquier profesor que no valorase con precisión sus logros. Asistió a cursillos de verano para acelerar su graduación en el instituto y entrar en la universidad antes de cumplir diecisiete años, e hizo lo mismo durante los veranos en la Universidad de Connecticut, donde estudiaba gracias a una beca completa y trabajaba en la sala de calderas de la biblioteca todo el año para costearse el alojamiento y la manutención, de modo que al salir de la universidad pudiera cambiar su nombre, Irwin Golub, por el de Larry Hollis (como había planeado hacer cuando solo tenía diez años) e ingresar en las fuerzas aéreas, para convertirse en piloto de caza y presentarse ante el mundo como teniente Hollis, además de tener derecho a la paga de licenciamiento; al finalizar el servicio, se matriculó en Fordham y, a cambio de sus tres años en las fuerzas aéreas, el gobierno le costeó sus tres años en la facultad de Derecho. Cuando era piloto de las fuerzas aéreas estacionado en Seattle cortejó con tesón a una bonita muchacha recién salida del instituto que se llamaba Collins y que respondía exactamente a los requisitos que para él debía tener una esposa, uno de los cuales era que fuese de extracción irlandesa, de cabello moreno y rizado y con ojos azul claro como los de él. "No quería casarme con una chica judía. No quería que mis hijos se educaran en la religión judía ni tuvieran nada que ver con los judíos." "¿Por qué?", le pregunté. "Porque eso no era lo que quería para ellos", me respondió. Que quería lo que quería y no quería lo que no quería era la respuesta que daba prácticamente a cada pregunta que yo le formulaba sobre la estructura por completo convencional en que había transformado su vida tras aquellos primeros años de apresurada planificación para construirla. Cuando llamó a mi puerta por primera vez para presentarse, solo unos pocos días después de que se hubiera mudado con Marylynne a la casa más cercana a la mía, a menos de un kilómetro carretera abajo, decidió de inmediato que no quería que comiera solo todas las noches y que tenía que cenar en su casa con él y su mujer por lo menos una vez a la semana. No quería que pasara a solas los domingos (no soportaba la idea de que alguien estuviera solo como él lo estuvo cuando era un niño huérfano, y pescaba los domingos en el Naugatuck con su tío, que era inspector estatal de granjas lácteas), así que insistió en que todos los domingos por la mañana haríamos una excursión o, si el tiempo era malo, jugaríamos a ping-pong, un entretenimiento que yo apenas podía soportar pero al que me prestaba antes que verme obligado a conversar con él sobre el oficio de escribir. Me hacía unas preguntas implacables sobre la escritura y no se contentaba hasta que las había respondido a su satisfacción. "¿De dónde sacas las ideas?" "¿Cómo sabes si una idea es buena o mala?" "¿Cómo sabes cuándo has de emplear el diálogo y cuándo debes narrar sin recurrir al diálogo?" "¿Cómo sabes que un libro está terminado?" "¿Cómo seleccionas la primera frase? ¿Cómo seleccionas el título?" "¿Cómo seleccionas la última frase?" "¿Cuál es tu mejor libro?" "¿Cuál es tu peor libro" "¿Te gustan tus personajes?" "¿Has matado alguna vez un personaje?" "He oído decir a un escritor en la televisión que los personajes se apoderan del libro y que son ellos los que lo escriben. ¿Es eso cierto?" Había querido ser padre de un niño y una niña, y solo después de que naciera la cuarta niña Marylynne se rebeló y se negó a seguir tratando de concebir al heredero varón que figuraba en los planes de Larry desde que tenía diez años. Era un hombre corpulento, de cara cuadrada y cabello pajizo, y tenía los ojos algo torcidos, azul claro y torcidos, no como los ojos azul claro de Marylynne, que eran hermosos, y los ojos azul claro de las cuatro bonitas hijas, que habían ido todas a Wellesley porque el amigo más íntimo de Larry en las fuerzas aéreas tenía una hermana en Wellesley, y al conocerla observó que la muchacha exhibía la clase de refinamiento y decoro que él quería ver en una hija suya. Cuando íbamos a un restaurante (cosa que hacíamos cada quince días, el sábado por la noche; también en eso se revelaba inflexible), era de esperar que se mostrara muy exigente con el camarero. Invariablemente se quejaba del pan. No estaba fresco. No era de la clase que a él le gustaba. No había suficiente para todos.
Una noche, después de cenar, se presentó inesperadamente en casa y me entregó dos gatitos de color naranja, uno de pelaje largo y el otro corto, de apenas dos meses de edad. Yo no se los había pedido, ni tampoco me había dicho nada de que fuera a regalármelos. Me explicó que por la mañana había ido al oftalmólogo para hacerse una revisión y que había visto sobre la mesa de la recepcionista el anuncio de que tenía gatitos en adopción. Larry pensó en mí nada más verlo.
Puso los gatitos en el suelo.
-Esta no es la clase de vida que deberías llevar -me dijo.
-¿Quién lleva la clase de vida que debería?
-Pues yo, por ejemplo. Tengo todo lo que siempre he querido. No pienso dejar que sigas experimentando la vida de un solitario. Lo estás llevando al límite, Nathan. Es demasiado extremado.
-Como lo eres tú.
-¡Y un cuerno! No soy yo quien vive así. Tan solo trato de aportarte un poco de normalidad. Esta es una existencia demasiado aislada para cualquier ser humano. Al menos puedes tener un par de gatos para que te hagan compañía. Tengo todas sus cosas en el coche.
Salió de la casa y, al regresar, vació en el suelo un par de grandes bolsas de supermercado que contenían media docena de juguetitos para que las criaturas se abalanzasen sobre ellos, una docena de latas de comida para gatos, una gran bolsa de arena higiénica y un cajón de plástico para que hicieran sus necesidades, dos platos de plástico para la comida y dos cuencos de plástico para el agua.
-Aquí tienes todo lo que necesitas -me dijo-. Son dos preciosidades. Míralos. Te darán muchas satisfacciones.
Llevó a cabo todo esto con una extrema seriedad, y poco era lo que yo podía hacer excepto decirle:
-Has sido muy considerado, Larry.
-¿Cómo vas a llamarles?
-A y B.
-No. Necesitan nombres. Ya estás todo el día con el alfabeto. Al del pelo corto puedes llamarlo Pelón, y al del pelo largo, Peludo.
-Muy bien, así lo haré.
En mi única relación sólida con otra persona había adoptado el papel prescrito por Larry. Obedecía en esencia la disciplina de Larry, como lo hacía todo el mundo en su entorno. Imaginaos, cuatro hijas y ni una sola de ellas había dicho: "Pero preferiría ir a Barnard, preferiría ir a Oberlin". A pesar de que, cuando estaba con él y su familia, nunca tenía la sensación de que fuese un padre tirano e intimidador, pensaba en lo extraño que resultaba, que yo supiera, que ninguna de sus hijas le hubiera llevado jamás la contraria a su padre diciéndole a Wellesley te vas tú y no hay más que hablar. Pero la predisposición de las chicas a carecer de voluntad como obedientes hijas de Larry no me parecía tan sorprendente como la mía propia. El camino de Larry para acceder al poder consistía en tener la aquiescencia de todas las personas a las que amaba; el mío consistía en no tener a nadie en mi vida.
Había traído los gatos un jueves, y los tuve conmigo hasta el domingo. Durante ese tiempo prácticamente no trabajé en mi libro. No hacía más que lanzarles sus juguetes o acariciarlos, juntos o por turno en mi regazo, o me sentaba y los miraba mientras ellos comían o jugaban o se acicalaban o dormían. Su cajón con arena estaba en un rincón de la cocina, y por la noche los dejaba en la sala y cerraba la puerta del dormitorio. Por la mañana, al despertar, lo primero que hacía era correr a la puerta para verlos. Allí estaban, junto a la puerta, esperando a que la abriera.
El lunes por la mañana telefoneé a Larry.
-Por favor, ven a llevarte los gatos -le pedí.
-Los odias.
-Al contrario. Si se quedan, jamás volveré a escribir una palabra. No puedo tener a esos gatos en casa conmigo.
-¿Por qué no? ¿Qué diablos te pasa?
-Son demasiado encantadores.
-Bien. Estupendo. De eso se trata.
-Ven y llévatelos, Larry. Si quieres, yo mismo se los devolveré a la recepcionista del oftalmólogo, pero no puedo seguir teniéndolos aquí.
-¿Qué es esto? ¿Un acto de rebeldía? ¿Una bravata? Soy un hombre disciplinado, pero tú consigues ponerme en evidencia. No te he llevado a dos personas para que vivan contigo, Dios me libre. Te he llevado dos gatitos, dos mininos.
-Los acepté cortésmente, ¿no es cierto? Les he dado una oportunidad, ¿no es así? Llévatelos, por favor.
-No pienso hacerlo.
-Yo no te los pedí, y lo sabes.
-Eso no me demuestra nada. ¿Cuándo pides tú algo? Jamás.
-Dame el número de teléfono de la recepcionista del oftalmólogo.
-No.
-Muy bien, yo mismo me ocuparé.
-Estás loco -replicó él.
-Mira, Larry, dos gatitos no pueden convertirme en una nueva persona.
-Pero eso es precisamente lo que está sucediendo. Exactamente lo que no permites que suceda. No puedo entenderlo… que un hombre de tu inteligencia se vuelva así. No me cabe en la cabeza.
-En la vida hay muchas cosas inexplicables. Mi insignificante impenetrabilidad no debería preocuparte.
-De acuerdo. Tú ganas. Iré a buscar los gatos. Pero aún no he terminado contigo, Zuckerman.
-No tengo motivos para creer que hayas terminado o que puedas terminar. También tú estás un poco loco, ¿sabes?
-¡Y un cuerno!
-Por favor, Hollis, ya soy demasiado mayor para alterarme. Ven a buscar los gatos.
Poco antes de que la cuarta hija se casara en la ciudad de Nueva York con un joven abogado norteamericano de origen irlandés que, como él, había estudiado en la facultad de Derecho de Fordham, a Larry le diagnosticaron cáncer. El mismo día que la familia viajó a Nueva York para asistir a la boda, el oncólogo de Larry hizo que ingresara en el hospital universitario de Farmington, Connecticut. La primera noche en el hospital, después de que la enfermera le hubiera tomado las constantes vitales y le hubiera dado un somnífero, él sacó unas cien píldoras más que ocultaba en el estuche de los utensilios para el afeitado y, con el vaso de agua que estaba en la mesilla de noche, se las tragó en la intimidad de la habitación a oscuras. A primera hora de la mañana siguiente, Marylynne recibió una llamada del hospital informándole de que su marido se había suicidado. Pocas horas después, y a insistencia de ella (no en vano había sido su esposa durante todos aquellos años), la familia siguió adelante con la boda y el banquete, y solo entonces regresaron a los Berkshires para preparar el funeral.
Más adelante me enteré de que Larry había convenido de antemano con el médico que le hospitalizaran aquel día en vez del lunes de la semana siguiente, algo que podría haber conseguido con facilidad. De ese modo la familia estaría reunida en un solo lugar cuando recibieran la noticia de su muerte; además, al suicidarse en el hospital, donde había profesionales que se ocuparían del cadáver, ahorraría en la medida de lo posible a Marylynne y sus hijos los aspectos truculentos del suicidio.
Cuando murió tenía sesenta y ocho años y, con la excepción en el plan previsto en su diario de "Cosas que realizar" de que algún día tendría un hijo llamado Larry Hollis júnior, había logrado asombrosamente todos los objetivos que se propuso alcanzar cuando se quedó huérfano a los diez años. Se las había ingeniado para esperar lo suficiente hasta ver a la menor de sus hijas casada y embarcada en una nueva vida, y finalmente consiguió evitar lo que más temía: que sus hijos fuesen testigos de la insoportable agonía de un padre moribundo, como él mismo lo fue cuando tanto su padre como su madre sucumbieron lentamente al cáncer. Hasta dejó un mensaje para mí. Había pensado incluso en ocuparse de mí. El lunes siguiente al domingo en que todos nos enteramos de su muerte, encontré esta carta entre el correo: "Nathan, muchacho, no me gusta abandonarte así. No puedes estar solo en el ancho mundo. No puedes vivir sin contacto con nadie. Debes prometerme que no seguirás viviendo como lo hacías cuando nos conocimos. Tu leal amigo, Larry".
Este blog se congratula del éxito de La casa de América el programa que conduce fernando Bravo junto a Anita Martínez.
El programa duró dos meses al aire y es una demostración de que Bravo se supera así mismo, es cierto que lo están por levantar pero recordemos que el proyecto anterior del conductor duró una semana.
El programa duró dos meses al aire y es una demostración de que Bravo se supera así mismo, es cierto que lo están por levantar pero recordemos que el proyecto anterior del conductor duró una semana.
Vieron? los K entongan todo y se cayó nomás el puente del glaciar perito Moreno y todos se quedaron medio tarados mirando caer un cubito de hielo enorme en cámara lenta una y otra vez.
El año pasado la nieve, este año el perito Moreno que estarán pensando para el 9 de Julio del año que viene? ehhh ?? Que no están pensando en año que viene sino en el mes que viene?
Ah no! que son de Ambito financiero? En este blog esos rumores no tienen cabida, y ahora los dejo porque me voy a comprar dólares.
El año pasado la nieve, este año el perito Moreno que estarán pensando para el 9 de Julio del año que viene? ehhh ?? Que no están pensando en año que viene sino en el mes que viene?
Ah no! que son de Ambito financiero? En este blog esos rumores no tienen cabida, y ahora los dejo porque me voy a comprar dólares.
Tuesday, July 08, 2008

Robert Crumb es, además de un dibujante y guionista de historietas fantástico, un fanático del blues y del country. Coleccionista además de viejas grabaciones en 75 RPM.
La edición de R. Crumbs, Heroes of blues, jazz and country lo muestra en su salsa. El libro arranca con una introducción a cargo de Terry Zwicoff, el director de las impredibles Ghost World y Bad Santa, para después mostrarnos viñetas de Crumb sobre los pioneros del Country. Las viñetas van acompañadas de textos escritos por especialistas de cada tema y al final del libro en un sobre un CD aguarda y es una pena porque es ideal para escuchar mientras se hojea esta verdadera obra maestra.
El Cd es un bonus que incluye yemas elegidos por el señor Crumb que demuestra tener un buen gusto exquisitojuntando en un mismo disco a verdaderas leyendas del blues, del country y del jazz como Jelly Rolll Morton.

La cuarta temporada de Curb your enthusiasm lleva adelante dos historias en paralelo por un lado la oferta de Mel Broocks a Larry david para que protagonice una nueva puesta de The producers en Broadway y por otro la celebración del décimo aniversario de casamiento de David con Cherryl.
La producción de la obra no es fácil y sufre entre otras cosas la deserción de Ben Stiller, que nunca logra llevarse bien con Larry. Finalmente el compañero será David Swimmer, sí, el de Friends. Dicho sea de paso, tampoco logra congeniar nunca con el protagonista de la serie.
Lo de los diez años y el re casamiento es un poco mas complejo porque Larry logró sacarle a la mujer la proesa de que a los diez años lo iba a dejar tener sexo con otra mujer como regalo de décimo aniversario. Así que larry se pasa la cuarta temporada buscando una mujer para poder gozar del regalo de aniversario.
Pero es en el penúltimo capítulo de la temporada el momento en el que la serie alcanza su máximo nivel de acidez. Larry se reúne con el rabino y este le pide permiso para invitar a la cena de confirmación de los votos maritales a un survivor Larry acepta y de inmediato organiza que sea invitado un amigo de su padre que también es un survivor.
Antes de llegar a la ceremonia Cherryl y David discuten por los votos, es que Cherryl mete la frase: por toda la eternidad. Frente a eso Larry duda porque no sabía que el re matrimonio incluía la eternidad y le dice a su esposa que el tenía otros planes para la eternidad.
Pese todo llega el momento de la cena y se encuentran los dos survivors pero el invitado del rabino es un survivor de la tv, del reality australiano para ser mas exactos mientras que el survivor de Larry viene sobrevivió a un campo de exterminio nazi. Los dos sobrevivientes discuten en la mesa sobre quien pasó mas penurias y el de la tele habla de la falta de zapatillas y de baños, mientras que el otro le cuenta las privaciones que sufrían en los campos de la segunda guerra.
- Usted vio alguna vez mi show- lo increpa el astro televisivo al viejo sobreviviente
-Vos viste mi show? Se llamó Holocausto!
El capítulo sigue un poco mas pero frente a ese momento el resto es silencio.
Ahora parece que el glaciar Perito Moreno se va a romper justo en el feriado del 9 de Julio lo que es claramente una cortina de humo, o de hielo, armada por el gobierno para distrernos.
Hancock es borracho, mala onda, antisocial pero tiene súper poderes. La ciudad de Los Angeles está harta de su accionar irresponsable que hace que cada acto heroico termine costándole a la ciudad millones de dólares.
Ray (Jason Bateman) es un publicista idealista que trata de vender una idea humanitaria a las corporaciones pero a estas las ideas de Ray no lee mueve el amperímetro. Luego de una junta que termina en fracaso Ray queda atrapado en una vía férrea y Hancock lo rescata. Para pagarle el favopr de haberle salvado la vida Ray le propone a Hancock manejarle la imagen. En la casa de ray está Mary (Charlize Theron) y la película se pone cada vez mas rara porque la tensión sexual entre Hancock y Mary es notoria y uno ya no sabe si este súper héroe completara su imagen diferente metiéndose en un triángulo amoroso.
Hasta aquí Hancock es una película diferente, bizarra, innovadora pero la tensión sexual entre el súper héroe y la mujer de Ray esconde un secreto que no vamos a revelar pero que provoca el cambio en la segunda mitad porque a partir de ahí lo que pasa con la película es que vuelve al carril de la normalidad. Digamos que hasta allí la pareja Smith/ Theron incendia la pantalla y muestra química como para ponerse a la altura de las parejas clásicas de Hollywood.
Los súper héroes son solitarios, la película se pone NItszcheana podría decirse, y lo que se arma a partir de ese momento es la clásica recreación del espíritu del súper hombre condenado ala soledad. Hancock empieza siendo un marginal y termina convertido en otro Superman. Esta vuelta de tuerca conservadora es lo que aniquila a esta película que se puede ver con una sonrisa hasta la mitad y que termina siendo mas de lo mismo.










