30 de noviembre de 2009

EN DICIEMBRE EN EL MALBA

Yo sé que la gente de Fénix tiene experiencia de sobra pero hace unos días me decían que la venta de entradas para ver a Spinetta estuvo medio complicada y me pregunto si no habran sido demasiado sutiles en la venta Spinetta y las bandas eternas es un buen nombre para entendidos pero la mayoría de la gente no lo es y encima la gente está medio pelotuda. No deberían haber vendido el regreso por una noche de Almendra, Pescado rabioso e Invisible y listo?
-FAMILIA POMAR...!!!!
-...PRESENTE!
-...AHORA...
-...Y SIEMPRE!!!!!


Rafael Krikor


Y para cuando la avenida Chungo?
Alguien debería explicarle a la gente de personal del diario Crítica algo sobre derecho laboral así dejan de llamar a los editores de las distintas secciones para que confeccionen listas con los nombres de quienen en estas últimas semanas participaron de las asambleas y cumpieron con el quite de colaboración que la comisión interna estableció como plan de lucha.


Llega el fin de año, y con él las fiestas y los regalos, por eso Rubín y Los Subtitulados y yo queremos regalarles el último clip que hicimos, el de "El Rey de la Ansiedad", el último corte del disco "Desayuno de Campeones", que incluye la actuación de Liniers (el humorista gráfico, no nos alcanzó el presupuesto para resucitar al Virrey). Este es el link: http://www.youtube.com/watch?v=Ns150wIrkcg . Disfrutenlo.
Un abrazo y recuerden que "toda la música es sagrada".

--
Gabriel Lichtmann

En 1946 funcionaba a pleno el código Hays y las películas debían cuidarse mucho con el tema del sexo sobre todo. Teniendo en cuenta eso es increíble que ese año se haya filmado este western verdaderamente sorprendente y hot.
Pearl (Jennifer Jones) es mestiza, hija de una india y un mexicano, cuando empieza la película su padre mata a su madre que era bastante ligerita y le metía los cuernos de manera desembozada. Pearl sufre y se abraza al padre. Pasa algo ahí con el asunto de Electra. no Carmen no, la del complejo. El padre se declara culpable y lo cuelgan. Pearl se va a Texas a vivir con una prima del padre Lorie Belle (Lilian Gish). En el ranchito, de un millón de hectáreas, viven Jesse (Joseph Cotten) y Lewt (Gregory Peck) y la llegada de la mestiza provoca incendios varios. Jess es abogado bueno, recto, moral y escrupuloso. Lewt es todo lo contrario es mas parece que ni siquiera recibió una educación formal. A quien elige Pearl? Claro al taimado y salvaje Lewt pero ojo que la mestiza no se priva de comerle el bocho al inocentón abogado.
King Vidor dirigió con maestría y la dirección de arte con esos cielos rojos que van marcando el crecimiento del drama es un verdadero lujo. Peck no se caracterizó en su carrera por hacer villanos, en esta película está realmente desatado y jennifer Jones que no por nada era la novia del productor de la película, david O Szelnick, nunca estuvo mejor fotografiada. Alguna vez el amigo jonny Stacatto me contó que había visto esta película a los doce años y que viendo a Jennifer en esta película aprebdió ciertas cosas de la vida.
Cuando el drama se desata los amantes se persiguen a los tiros por las montañas, sexo, violencia, lujuria, un western que vale la pena ver.





Cómo me gustaría ser negro

Esto es parte de un mal sueño...
Bailas como un puercoespín
Girando a mi alrededor
Sin tu amor soy un delfín
Que no tiene monitor
Si yo fuera un ciudadano de primera
Amparado por una constitución
Yo te podría decir que me cago en tu amor
Y que me gustaría ser negro
Y con mucho olor
Entro solo al cabaret
Veo lo que quería ver más
El pescado de un ballet
No paraba de sangrar
Si estuviera enamorado por primera vez
Quizás te podría alcanzar un algodón
Pero no hay por aquí nada blanco mi amor
Como me gustaría ser negro
Y con mucho olor
Hablando al pueblo por televisión.

Charly García

La navidad nos trajo la novedad de un nuevo trabajo de Los Beatles. Lo curioso es que no es un trabajo sino varios. Por un lado la película para la BBC, por otro los discos y digo en plural porque acá en las islas se han lanzado dos EP con los temas que conforman la banda de sonido del show de televisión mientras que en el resto del mundo se lanzara el tradicional LP con los temas encuestión mas una serie de simples que en Gran Bretaña se han conocido desde un poco antes del lanzamiento de Sgt Pepper.
Magical Mistery tour es el nombre de todo el asunto y para algunos es una extensión del disco que salió a mitad de año. Para mi gusto este puñado de canciones liberadas del lastre de Sgt Pepper se vuelven luminosas, leves, etéreas y sencillamente geniales.
la película en cambio es otro tema, en unas décadas quizás se pueda entender pero para 1967 el programa que puso al aire la BBC no tiene ni pies ni cabezas. Los Beatles y una verdadera corte de los milagros se suben a un micro a dar vueltas por la campiña a ver que pasa y lo único que pasa es que los Fab Four cantan una serie de temas imbuidos de las imágenes mas lisérgicas que uno pueda imaginar.
Si el tema de apertura remite a Sgt Pepper el resto de la temas dinamita la idea de la banda fantasma y resalta el estilo de cada uno de los autores de los temas de manera muy clara. Después de apertura The fool on the Hill the Lennon nos mete de lleno en la psicodelia y el non sense. Blue jay way suena a experimentación total de Harrison y el final con I´m the wallruus reafirma el gusto de John por lo surrealista.
El disco que se venderá afuera se completará con joyas como penny Lane, Strawbery fields forever y el tema con el que los Fab four aparecieron cantando para el mundo en lo que fue la primera transmisión mundial de un evento. Todos los vimos a ellos mas un grupo de amigos cantando algo tan simple y básico como que todo lo que necesitamos es amor. Que es fácil de cantar pero que en Vietnam, por poner sólo un ejemplo, se hace difícil de poner en práctica.

28 de noviembre de 2009


Malba cine en Diciembre- día por día

Grilla de programación


Jueves 3

14:00 M, el vampiro negro, de Fritz Lang

16:00 Yo quiero a mamá, pero…, de Carl Reiner

18:00 Adiós muñeca, de Dick Richards

20:00 El socio del silencio, de Daryl Duke

22:00 Tiburón, de Steven Spielberg

00:15 Carrera mortal, de Paul Bartel


Viernes 4

14:00 Usurpadores de cuerpos, de Don Siegel

16:00 Schizo, de Peter Walker

18:00 El otro, de Robert Mulligan

20:00 El amarillo, de Sergio Masa

22:00 El diablo en la Srta. Jones, de Gerard Damiano

00:00 Garganta profunda, de Gerard Damiano


Sábado 5

14:00 Un burgués pequeño, pequeño, de Mario Monicelli

16:10 Venecia rojo shocking, de Nicholas Roeg

18:00 Matadero 5, de George Roy Hill

20:00 Gallero, de Sergio Masa

22:00 Perros de paja, de Sam Peckimpah

00:00 Kapanga Todoterreno, de Farsa Producciones


Domingo 6

13:00 El salario del miedo, de Henri-Georges Clouzot

15:00 El otro, de Robert Mulligan

17:00 Dios y el Diablo en la tierra del sol, de Glauber Rocha

19:00 Todos Mienten, de Matías Piñeiro

20:30 Castro, de Alejo Moguillansky

22:00 Correccional de mujeres, de Emilio Vieyra


Jueves 10

14:00 Informes y testimonios: La tortura política en Argentina 1966-1972, de Carlos Vallina, Silvia y Alfredo Oroz, Diego Eijo, Ricardo Moretti y Eduardo Giorello

16:00 El robot humano, de Mike Hodges

18:00 Resistir, de Jorge Cedrón

19:30 Tierra en trance, de Glauber Rocha

21:45 I… como Ícaro, de Henri Verneuil

00:00 Soylent Green, de Richard Fleischer


Viernes 11

14:00 Invasión, de Hugo Santiago

16:15 Héroes, de Tony Maylam

18:00 El marinero que cayó de la gracia del mar, de Lewis John Carlino

20:00 El amarillo, de Sergio Masa

22:00 No moriré sola, de Adrián Garcia Bogliano

00:00 La violencia del sexo, de Meir Zarchi


Sábado 12

14:00 Correccional de mujeres, de Emilio Vieyra

16:00 El socio del silencio, de Daryl Duke

18:00 Yo quiero a mamá, pero…, de Carl Reiner

20:00 Gallero, de Sergio Masa

22:00 Asesinos S.A., de Alan J. Pakula

00:00 Kapanga Todoterreno, de Farsa Producciones


Domingo 13

15:00 El otro, de Robert Mulligan

17:00 ¿Quién puede matar a un niño?, de Narciso Ibáñez Serrador

19:00 Todos Mienten, de Matías Piñeiro

20:30 Castro, de Alejo Moguillansky

22:00 Nada por perder, de Enrique Aguilar


Jueves 17

14:00 El salario del miedo, de Henri-Georges Clouzot

16:10 Tiempo de revancha, de Adolfo Aristarain

18:10 Network, de Sidney Lumet

20:10 Miami RMX, de Gustavo Postiglione

22:00 Contacto en Francia, de William Friedklin

00:00 Matadero 5, de George Roy Hill


Viernes 18

14:00 El marinero que cayó de la gracia del mar, de Lewis John Carlino

16:00 Carrera mortal, de Paul Bartel

18:00 ¿Quién puede matar a un niño?, de Narciso Ibáñez Serrador

20:00 El amarillo, de Sergio Masa

22:00 Historia de locura común, de Marco Ferreri

00:00 Perdita Durango, de Alex de la Iglesia


Sábado 19

14:00 Nada por perder, de Enrique Aguilar

16:00 Tiempo de revancha, de Adolfo Aristarain

18:00 El marinero que cayó de la gracia del mar, de Lewis John Carlino

20:00 Gallero, de Sergio Masa

22:00 Network, de Sidney Lumet

00:00 Kapanga Todoterreno, de Farsa Producciones


Domingo 20

15:00 Soylent Green, de Richard Fleischer

17:00 Dios y el Diablo en la tierra del sol, de Glauber Rocha

19:00 Todos Mienten, de Matías Piñeiro

20:30 Castro, de Alejo Moguillansky

22:00 Noches sin lunas ni soles, de José Martínez Suárez


Sábado 26

14:00 Noches sin lunas ni soles, de José Martínez Suárez

16:00 Contacto en Francia, de William Friedklin

18:00 Un burgués pequeño, pequeño, de Mario Monicelli

20:00 Gallero, de Sergio Masa

22:00 The Crazies, de George Romero

00:00 Kapanga Todoterreno, de Farsa Producciones


Domingo 27

14:00 Danton, de Andrjzej Wajda

16:30 Héroes, de de Tony Maylam

19:00 Todos Mienten, de Matías Piñeiro

20:30 Castro, de Alejo Moguillansky

22:00 En retirada, de Juan Carlos Desanzo



Sábado 2 de enero

14:00 En retirada, de Juan Carlos Desanzo

16:00 Yo quiero a mamá, pero…, de Carl Reiner

17:40 Tiburón, de Steven Spielberg

20:00 Gallero, de Sergio Masa

22:00 Soylent Green, de Richard Fleischer

00:00 Kapanga Todoterreno, de Farsa Producciones


Domingo 3 de enero

14:00 Resistir, de Jorge Cedrón

16:00 Tierra en trace, de Glauber Rocha

19:00 Todos Mienten, de Matías Piñeiro

20:30 Castro, de Alejo Moguillansky

22:00 Tiempo de revancha, de Adolfo Aristarain



Entrada General: $13.- Estudiantes y jubilados: $7.-

Abono: $56.- Estudiantes y jubilados: $28.-

MV: exhibiciones con música en vivo


AVISO: La programación puede sufrir alteraciones por imprevistos técnicos.
Para dejar definitivamente en claro cual es el compromiso de Macri con el tema del matrimonio gay, que algunos confunden con una convicción de carácter liberal, Martín Caparrós escribió una columna en Crítica en la que simplemente fue a los archivos para ver que piensa realmente del tema Macri. Si no tienen paciencia se los adelanto para Mauri los homosexuales son enfermos. Los que tienen paciencia lean la nota que está muy bien.

Jefes, gays, cardenales
Si el señor Jorge Bergoglio fuera, además de todo, sacerdote jesuita, yo me preguntaría si su reproche público al señor jefe Macri por su ataque de estatismo nupcial no fue una puesta en escena para nosotros los pavotes. M. Caparrós

Si el señor Jorge Bergoglio fuera, además de todo, sacerdote jesuita, yo me preguntaría si su reproche público al señor jefe Macri por su ataque de estatismo nupcial no fue una puesta en escena para nosotros los pavotes.

–Pero mi estimado, cómo se le ocurre pensar que un prelado de la santa madre va a hacer algo que no sea auténtico honesto verdadero.

–No, sí, tiene razón. No sé cómo se me ocurrió tal baliverna.

O, mejor dicho, sé: porque, en medio del peor escándalo por espionaje, escuchas ilegales, incompetencia supina en la designación de dirigentes y varias otras barrabasadas cometidas por su poder municipal, ahora estamos hablando de cómo el señor jefe Macri defendió una posición casi moderna frente a la paleocracia católica apostólica. O sea: que el señor jefe pasó, en un microfonazo milagroso, de sospechoso de brutas irregularidades a consecuente sostenedor de las opiniones públicas. Fue lo que los americanos llaman una win-win situation o –en lengua perinola– todos ganan, porque el señor Bergoglio tampoco se sacrificó demasiado: quedó, frente a su paleogrey, como un defensor tan arduo de sus convicciones que no trepida en reivindicarlas incluso ante su poderoso más cercano. Puede sonar raro: está visto que para el señor jefe Macri nada lo es demasiado.

(Ya pasaron quince años desde el día en que el joven Macri descubrió que la papa estaba en La Boca y hacia allí, boquipapa, encaró. La maniobra –¿a quién se le ocurrió?– fue brillante: le alcanzó con aplicar técnicas y chequeras del marketing político a unas elecciones vecinales. Ganar la presidencia de Boca le costó 6.000 votos –muchos menos que el diputado más barato– y le reportó, a cambio, exposición pública e incluso cierto afecto popular. Ya nadie recuerda que su gestión estuvo, durante tres años, a punto de naufragar porque no conseguía su único objetivo: ganar un campeonato. Y pocos que, bajo su mando, el Club Atlético Boca Juniors dejó de ser un club para convertirse en una empresa de servicios futbolísticos premium con un estadio donde la mitad de las tribunas populares fueron convertidas en las plateas más caras del país: todo un modelo. Llevado a cabo –más faltaba–con el apoyo de la barra más brava, ese programa de exclusión le permitió lanzarse. Ya pasaron, desde entonces, quince años, y el señor Macri, no tan joven, ha pasado por los avatares más diversos).

Ahora el señor jefe Macri se cansó de decir, a la salida de la oficina del señor Bergoglio –porque le pidió una cita, lo fue a ver a su oficina, le dijo que quería explicarle qué había hecho como si nuestro jefe de gobierno le debiera explicaciones a un prelado–, que no vetó el matrimonio homosexual porque debía ser fiel a sus principios. Quizás alguien pensó –pero nadie le dijo– aquella frase del marxismo línea Groucho: “Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”. Quizás alguien lo pensó porque recordó lo que el ¿mismo? señor Macri dijo hace unos años cuando un periodista de Página/12 le preguntó si aceptaría jugadores homosexuales en su equipo de fútbol.

“–No se me ha presentado la situación. Es una situación complicada. La homosexualidad es una enfermedad, no es una persona ciento por ciento sana.

–¿Realmente cree que es una enfermedad?

–Sí, por supuesto, es una desviación.

–Pero la OMS no la incluye en su listado.

–Mi opinión es que es una desviación no deseada.

–Creer que es una enfermedad es una idea bastante antigua.

–¿Qué quiere que le haga? Yo le tengo que decir lo que pienso. ¿Y qué voy a pensar? ¿Que lo que hacen está bárbaro? ¿Usted festejaría que su hijo fuera homosexual? Por favor. El mundo nos ha hecho para que nos juntemos con una mujer. ¿Por qué nos vamos a juntar con un hombre? Está bien que es más cómodo. Se puede ir a jugar al tenis y después se puede ir a.... todo con el mismo tipo. ¡Pero, por favor!”.

El señor Macri tenía principios, entonces, claros, contundentes –aunque quizá flaquearan levemente cuando dijo que juntarse con un hombre era “más cómodo”: para el señor, la comodidad debe ser un valor importante. Quizás, entonces, frente al micrófono en la puerta de la oficina del señor Bergoglio, algún periodista estuvo tentado de preguntarle por qué había cambiado de idea. No lo hicieron –porque para eso solemos estar los periodistas. La respuesta que no dio me intriga. Supongo, para empezar, que pesaron las encuestas: siete de cada diez porteños están a favor de que los homosexuales puedan casarse –entre ellos. Y, para seguir, pesó el contexto: en medio del desastre de su policía recontracéfala y de su tropa de choque contra pobres, el señor jefe y sus brillantes asesores deben haber imaginado que no tenían plafond para tomar una medida tan paleocristiana como vetar esa posibilidad. Los caminos del señor, sabíamos, son inescrutables: quizá la comunidad gay porteña deba alguna parte de sus bodas al Fino Palacios y al más grueso Chamorro.

El señor Bergoglio, en cambio, sí mostró sus convicciones firmes. Decíamos que, aún a riesgo de pelearse un poquito con su pollo, lo reconvino en público. Hay mal pensados que murmuran que el señor Bergoglio quiere hacer de papa y que hacer de cardenal de una ciudad con casamientos gay le baja puntos –mientras, para colmo, la señora Fernández se va a encontrar con el auténtico ex nazi vaticano. Pero yo creo que, además, el señor Bergoglio y sus señores tienen convicciones firmes. Muchas veces me pregunto por qué su iglesia se empecina tanto en esos temas –aborto, salud reproductiva, homosexualidad– cuando podrían dejarlo correr un poco más y dedicarse a aumentar su grey siendo menos paleos: se ve que realmente creen en eso.

–¿Vio? Es bueno que haya gente que no cambia.

–Sí, yo también suelo creerlo. Hasta que lo pienso dos segundos tres quintos.

Pero lo cierto es que, desde la semana próxima, dos hombres o dos mujeres van a poder casarse en Buenos Aires. Supongo que es un avance en las libertades públicas; a mí me apena. Lo cual no tiene que ver con la libertad ni con lo público; resulta, una vez más, de mi infinita capacidad de error. Yo me sentía cercano a la pelea de gays y lesbianas porque estaban fuera del sistema Estado-Iglesia –y creía que querían estar ahí. Era una pelea que, de algún modo, ponía en cuestión ese sistema, lo atacaba en su base: las Iglesias y los Estados siempre sostuvieron que sólo podían convivir una mujer y un hombre; los gays, frente a eso, tenían dos opciones: romper con ese sistema e inventar formas nuevas, o pedirle al sistema que los aceptara. Yo, que nunca me casé, que nunca quise dejar que el Estado se metiera en mi cama, me equivoqué cuando supuse que compartíamos esa idea de –módica– ruptura.

Ahora –en los últimos diez o veinte años– se hizo claro que lo que querían era entrar en el sistema: es una opción. Así que su gran logro de estos días es el derecho a someter al Estado sus decisiones más íntimas, erigirlo en la instancia superior que legitima con quién duermen y comen, con quién acumulan o despilfarran, con quién viven. O sea: replicar, con diferencias menores, el modelo de familia burguesa –con herencia, con bienes gananciales, con patria potestad, con rebajas de impuestos, con divorcios en los tribunales– que siempre los había excluido y, de paso, consolidar la institución, legitimándola. Si eso era lo que querían, me alegro de que lo hayan conseguido. Es su privilegio y su derecho; a mí me apena. Y no me extraña que haya sido el señor jefe Macri quien les haya dado el empujón definitivo.

27 de noviembre de 2009

Para que no digan que este blog sólo se venera las carnes firmes y turgentes acá va esta foto de un elenco de notables que va a protagonizar: Las chicas del calendario



Y la pregunta que se cae de madura es: a cual de estas veteranas Dora Baret, María Rosa Fugazot, Virginia Lago, Linda Peretz, Norma Pons, María Valenzuela y Rita Terranova. le entran muchachos?

26 de noviembre de 2009

MALBA CINE EN DICIEMBRE!
adelanto

¿La violencia está en nosotros?

Programadores invitados: Jorge Bernárdez y Sebastián Rotstein

Durante todo el mes de Diciembre


Un grupo de películas unidas por una visión común, por una idea sobre el mundo o sencillamente por pertenecer a un mismo período. Al principio esa idea común fue la de unir películas realizadas en los setenta, quizás la última década que produjo grandes títulos unidos por una estética determinada y, lo que es mas importante, por el hecho de ser libres, libres hasta la libérrimo, libres hasta empujar al espectador a enfurecerse, libres hasta el punto de que alguien podría decir “esta gente confunde libertad con libertinaje”.


En el ordenamiento final se incluyeron películas de otras décadas y se establecieron cuatro programas diferentes: 1. Sexo, violencia y venganza; 2. Opresión, sumisión y violencia; 3. Políticas; 4. Cine policial argentino. Si bien los programas establecen diferencias por género, existe además un hilo conductor entre ellos que es el del cuerpo: por un lado como objeto de pasión y lujuria, y por otro como objeto en tensión a ser sojuzgado, dominado y/destruido.


Uno de los programas reúne algunos clásicos del cine triple X pero a esa visión festiva del sexo le corresponde otra. Por eso aparecen también películas en las que surge la violencia sexual como una forma de ejercer el poder. A su vez, en algunos casos esto provoca venganza por mano propia, es decir, violencia irracional como respuesta a otras violencias previas. La pregunta subsecuente es inevitable: ¿Todos somos monstruos en potencia?


Otro eje temático está vinculado a películas de los ‘70 que encaran de manera directa el tema del individuo y los poderes que lo gobiernan de manera directa u oculta. En estos casos, la violencia aparece como algo latente, que espera para estallar y ejercer su propio poder y dominio. Por un lado está la violencia ejercida de manera encantadora y por otro la violencia más brutal y callejera. Ya sea en los habitantes inocentes de un pequeño pueblo que saca a relucir su más absoluto instinto animal generando un contagio irreversible, o en la violencia mediática, por su ejercicio del poder de la noticia y el universo económico que se mueve alrededor.


En otros casos la violencia bélica y la violencia doméstica aparecen combinadas en la misma vida de un hombre que encuentra un mundo ideal alejado de cualquier ser humano, como una forma de vivir a salvo de todo tipo de conflicto posible. O la violencia en el futuro, hecha deporte, donde las diferencias sociales son parte del perverso juego. O la violencia desde un costado más satírico, instalada en los vínculos familiares, que también tiene su propia estructura de poder interna. Tal vez en un futuro, el desorden, la sumisión y la corrupción estén tan instalados que si un policía entra a una casa a investigar algún crimen, se lleve pertenencias de la víctima ante la inacción de los dueños de casa. Quedar impávidos frente a cualquiera de estos abusos es, tal vez, lo que el futuro nos depara.


En el medio de ese panorama tan desolador apareció, fuera de programa, una película especial, Héroes. Alegría pura. Lo que el pasado nos dejó. Un bonus track de otro disco. La alegría infinita de lo que fue y tal vez nunca volverá a ser.






1. Sexo, violencia y venganza

Garganta profunda (Deep Throat, EUA-1972) de Gerard Damiano, c/Linda Lovelace, Harry Reems, Dolly Sharp, Bill Harrison, William Love, Carol Connors, Gerard Damiano. 61’.




Una mujer sufre una mutación extraña que incide en su pérdida de placer sexual: tiene el clítoris en la garganta. A la larga descubre que sólo puede alcanzar el orgasmo por vía oral. Garganta profunda quizás haya sido la película porno más influyente de los setenta, sobre todo porque logró romper el cerco de las salas triple X, y se transformó en la película de este tipo que más recaudó en relación con su costo. Se trata de un verdadero clásico del cine condicionado que, a pesar de los años transcurridos, sigue siendo provocador.


El diablo en la Srta. Jones (The Devil in Miss Jones, EUA-1973) de Gerard Damiano, c/Georgina Spelvin, John Clemens, Harry Reems, Marc Stevens, Levi Richards, Judith Hamilton, Gerard Damiano. 74’




Un año después de sacudir al mundo del cine con Garganta profunda, Gerard Damiano apostó a renovar el género y lo hizo apelando al mismísimo demonio. Una mujer de vida rutinaria y abúlica pone fin a su vida y al pasar al más allá le dicen que es candidata al infierno, así que pide una segunda oportunidad para desquitarse y merecer el castigo eterno. Vuelve así a la tierra para realizarse en el pecado y el pecado elegido es, desde luego, la lujuria. Damiano sabía lo que el público buscaba en sus películas y filmaba de manera generosa gran cantidad de momentos de alto voltaje. El final sorpresivo y aleccionador deja al espectador con un mensaje, que no vamos a revelar.


El marinero que cayó de la gracia del mar (The Sailor Who Fell from Grace with the Sea, Gran Bretaña-1976) de Lewis John Carlino, c/Sarah Miles, Kris Kristofferson, Jonathan Kahn, Margo Cunningham, Earl Rhodes. 104’.





Ante la muerte de su padre, el niño Jonathan Osborne desarrolla una extraña obsesión por su madre, Anne, a quien espía desde su habitación. Anne tiene una enorme carencia afectiva y siente su sexo a flor de piel. Mientras entabla un vínculo con Jim, un marinero, Jonathan encuentra su lugar en una extraña secta de niños que se despersonalizan identificándose con números en lugar de nombres. Basada en la novela de Mishima, la acción se traslada a una isla inglesa. Erótica, sensual y, por sobre todas las cosas, muy perturbadora –sobre todo en su extraordinario plano final-, la película podría pensarse como una especie de prólogo para ¿Quién puede matar a un niño? de Narciso Ibañez Serrado




La venganza del sexo (I Spit on Your Grave, EUA-1978) de Meir Zarchi, c/Camille Keaton, Eron Tabor, Richard Pace, Anthony Nichols, Gunter Kleemann. 95’. Doblada al castellano.

Jennifer Hills tiene ganas de pasar unos días tranquilos en las afueras de Nueva York para poder terminar su nueva novela. Pero a los pocos días es atacada por unos lugareños que abusan de ella con total sadismo, humillándola y destruyendo lo que ya tenía escrito. Jennifer se recompone como puede y decide encarar una venganza sin límites. Como dice su tráiler: “no habrá jurado que la juzgue por lo que hará”. También conocida como Odio tus vísceras o El día de la mujer, este film sólo encontró repercusión en su relanzamiento y con el título de Escupiré sobre tu tumba, al inspirar varias campañas en su contra. Es la fuente de inspiración para Irreversible de Gaspar Noé. Camille Keaton ganó el premio a la mejor actriz del Festival de Stiges. Se está preparando una remake para el 2011.


Schizo (Gran Bretaña-1976) de Pete Walker, c/Lynne Frederick, John Leyton, Stephanie Beacham, John Fraser, Jack Watson. 109’.


Haskins no está nada contento con el casamiento de Samantha y Alan. Tan poco contento está, que hará todo lo posible, después de cercar psicológicamente a Samantha, para que ésta enfrente un oscuro secreto de su pasado. La muchacha se queda cada vez más sola y nadie le cree cuando dice que es perseguida y acosada por un “loco demente”. Con un desarrollo extraño y quizá con cierta esquizofrenia en su propia estructura, la película deja de lado la primera tentación del whodunit para ir concentrándose cada vez más en el oscuro abismo del secreto a develar. Fue promocionada con la frase: “Cuando la mano derecha no sabe a quién está matando la mano izquierda”.



Historia de locura común (Storie di ordinaria follia, Italia / Francia-1981) de Marco Ferreri, c/Ben Gazzara, Ornella Muti, Susan Tyrrell, Tanya Lopert, Roy Brocksmith, Katya Berger. 101’.




Marco Ferreri y Bukowski son una dupla imbatible. Los textos salvajes y autobiográficos del casi pornógrafo Bukowski pasados por la mirada de Marco Ferreri alcanzan un inusual grado de poesía. Ben Gazzara es aquí el encargado de ponerse en la piel del escritor y a pesar de lo odiosas que pueden ser las comparaciones lo hace de manera mas atinada de lo que llegó a hacerlo Mickey Rourke.


Perdita Durango (México / EUA / España-1997) de Alex de la Iglesia, c/Rosie Pérez, Javier Bardem, Harley Cross, Aimee Graham, James Gandolfini, Screamin' Jay Hawkins. 126’.





Romeo Dolorosa y Perdita Durango disfrutan haciendo el mal. Y si es con una cierta dosis de tortura, mejor aún. Luego de aceptar un encargo de un Jefe Mafioso para trasladar un cargamento desde la frontera mexicana hasta las Vegas, Romeo y Perdita deciden llevarse un “snack” para el camino. Una parejita de jóvenes vírgenes, inocentes y bien sajones. Para unos, un descenso al infierno, para otros una violenta, aunque novedosa, forma de perder la inocencia en el sentido total de la palabra. Chicas con armas, botas y jeans ajustados. Hombres violentos y camperas de cuero. Sexo, sangre y lágrimas.


No moriré sola (Argentina, 2008) de Adrián García Bogliano, c/Andrea Duarte, Gimena Blesa, Magdalena De Santo, Marisol Tur, Andrés Aramburu. 86’.





Carol, Moira, Jazmín y Leonor manejan un Dodge y están volviendo a su pueblo desde la ciudad de La Plata. Las cuatro son jóvenes y atractivas. Caminos de tierra, rutas desiertas. Ningún otro auto. Están solas en el mundo. Pero en un momento encuentran, al costado del camino, a una mujer brutalmente atacada. Cuando hacen la denuncia en la comisaría local, las cuatro amigas descubrirán el peor de los secretos. Una espiral hacia el infierno que pareciera no tener fondo. Filmada en nueve días y con entera producción de Paura Flics, la película recorrió con éxito diferentes festivales.



2. Opresión, sumisión y violencia

El vampiro negro (M, Alemania-1931) de Fritz Lang, c/Peter Lorre, Ellen Widmann, Inge Landgut, Otto Wernicke, Theodor Loos, Gustaf Gründgens. 105’.




Hay un asesino de niñas y la policía recibe grandes presiones para que lo atrapen. Durante la investigación, los criminales de la ciudad sufren los acosos policiales y deciden armar su propio ejército para dar con el asesino y juzgarlo ellos mismos. Basada en un artículo que Fritz Lang leyó en un diario y usando criminales verdaderos para hacer de sí mismos, la película recorre las diferentes formas de violencia representadas por el asesino, la policía y el crimen organizado.


El salario del miedo (Le salaire de la peur, Francia-1952) de Henri-Georges Clouzot, c/Yves Montand, Charles Vanel, Peter Van Eyck, Vera Clouzot, Folco Lulli. 120’.




Existe un pueblo perdido en el medio de la jungla destinado a los criminales que ni siquiera pueden ir a la cárcel. Es allí donde escapan para que nadie los encuentre. La vida es aburrida y tediosa. Pero un pozo de petróleo explota y ahora la petrolera necesita cuatro voluntarios para que trasladen en dos camiones una cantidad de litros de nitroglicerina para apagar el incendio. En el trayecto, cualquier movimiento violento puede hacer volar todo por el aire. La tensión es difícil de tolerar a medida que los camiones se acercan a destino y los cuatro conductores tienen los nervios cada vez más alterados.


La invasión de los usurpadores de cuerpos (Invasion of the Body Snatchers, EUA-1956) de Don Siegel, c/Kevin McCarthy, Dana Wynter, Larry Gates, King Donovan, Carolyn Jones. 80’




El Dr. Benel vuelve a su pequeño pueblo y va notando un extraño cambio en el comportamiento de los habitantes. Hasta que descubre que éstos están siendo duplicados por extraterrestres sin emociones. La única forma de evitar ser duplicado es no dormirse, lo que funciona como una metáfora para enfrentar la “normalización” colectiva y la posibilidad de vivir para siempre la vida de esa forma. Se estrenó en Argentina con el título Muertos vivientes.


Dios y el Diablo en la tierra del sol (Deus e o Diabo na terra do sol, Brasil-1964) de Glauber Rocha, c/Othon Bastos, Geraldo del Rey, Sonia Dos Humildes, Joao Gama, Yona Magalhaes. 110’.




Manuel es un campesino humilde que asesina a su patrón y debe huir de la hacienda. En su huida se cruzará con un cangaceiro brutal que arrasa el territorio y asesina sin plan establecido, con un predicador que lanza un sermón moralista y con Antonio Das Mortes un mercenario a sueldo de los patrones del sertao. Manuel conocerá con ellos las trampas que uno y otro le tienden, sin que nada cambie nunca en el lugar.


Invasión (Argentina, 1969) de Hugo Santiago, c/Lautaro Murúa, Olga Zubarry, Juan Carlos Paz, Roberto Villanueva, Martín Adjemián. 125’.




El guión de Borges y Bioy Casares, más allá de su aspecto de cuento fantástico, esconde una fábula política. La historia de Invasión es la de la lucha de nosotros contra ELLOS, la historia de una rebelión que no cesa. Hugo Santiago fue quien logró que ambos escritores trabajaran sobre una línea de relato apenas esbozada, hasta llegar a componer el guión de esta obra maestra.


Yo quiero a mamá, pero… (Where’s Poppa?, EUA-1970) de Carl Reiner, c/George Segal, Ruth Gordon, Trish Van Devere, Ron Leibman, Rae Allen, Vincent Gardenia. 82’.





Gordon tiene cerca de 40 años y se levanta cansado para empezar su día. Como siempre, se pega una ducha y se afeita. Luego vuelve a su habitación y de una caja saca un disfraz de Orangután. En la habitación de al lado, su anciana madre duerme. La puerta se abre y Gordon la despierta saltándole en la cama, esperando que muera de un ataque al corazón. Pero la madre es de hierro y ante cada intento de interferencia en el vínculo con su hijo, hace literalmente cualquier cosa para seguir siendo la dueña de su Gordon. Una película incómoda, de violencia demencial y de una incorrección extrema. Una rareza absoluta que cuesta creer que exista.


Contacto en Francia (The French Connection, EUA-1971) de William Friedkin, c/Gene Hackman, Fernando Rey, Roy Scheider, Tony LoBianco, Marcel Bozzuffi. 104’.



Las calles de Nueva York son difíciles de domar, pero Jimmy y Buddy conocen todos sus laberintos. Estar tanto tiempo en ellas agudiza sus sentidos y así es como una simple sospecha se transforma en la punta de una enorme red de tráfico de heroína a través de un contacto francés. Alain Charmier es el cerebro de toda la operación: distinguido, exquisito, atento. Aunque no lo parezca, siempre está un paso adelante de todos. Es una lucha permanente entre la razón, la pasión, la intuición, los viajes en subte y la institución policial. Con sus persecuciones callejeras casi mudas (del estilo de Besos robados y Todos rieron), también se puede entender como una película donde dos tipos de cine se disputan el predominio sobre un mismo terreno de juego. Una Obra Maestra.


Perros de paja (Straw Dogs, EUA-1971) de Sam Peckinpah, c/Dustin Hoffman, Susan George, Peter Vaughan, T. P. McKenna, Peter Arne, David Warner. 113’.




Amy se ha casado y vuelve a su pueblo natal con David, su marido. David es un joven matemático, ultra racional y controlado. Un joven preparado. Amy se comporta como la “señora de”. Pero ese rol causa risa en los que la conocen por su pasado. Y poco hacen por evitar ocultarlo delante de David que intenta comprender o justificar para, en verdad, no enfrentarse consigo mismo y su condición de Hombre. Como pareciera no haber límites, los lugareños siguen avanzando en sus humillaciones. Amy, a la vez, va sintiendo que su pasado la llama, o más bien la arrebata, y aunque lo rechaza, también le gusta. David tendrá que ponerse a prueba y lo que sale de él tendrá poco que ver con el joven matemático y preparado.


Matadero 5 (Slaughterhouse-Five, EUA-1972) de George Roy Hill, c/Michael Sacks, Ron Leibman, Eugene Riche, Sharon Gans, Valerie Perrine. 104’





Billy Pilgrim vive varias vidas, paralelas en tiempo y espacio. Por un lado es un prisionero de guerra en la Segunda Guerra Mundial. Por otro es un padre de clase media estadounidense, con cierto desapego por su familia y una obsesión por una actriz que ve en la tele, Montana Wildhack, con la cual Billy olvida que es prisionero de una guerra más cotidiana. En ambas vidas hay un ahogo que lo va rodeando. Entonces la mente de Billy genera lo que pareciera ser una solución, otra vida alternativa donde lo mejor confluye en un extraño y único planeta donde solo vive él con sus fantasías.


El otro (The Other, EUA-1972) de Robert Mulligan, c/Uta Hagen, Diana Muldaur, Chris Udvarnoky, Martin Udvarnoky. 108’.

Dos hermanos gemelos viven en la campiña, uno es perverso y promueve el descontrol, el otro es apocado y termina pagando el pato de las acciones del primero. Robert Mulligan, que también hizo la melancólica Verano del ´42 (1971) se destapó al año siguiente con esta oscura historia de terror que impacta sobre el espectador sin necesidad de recurrir a la exhibición de tripas o a fuertes golpes de música. En cambio, hay un sabio empleo del melodrama, el terror psicológico y la sensación de que lo espantoso puede habitar aún en los lugares más bucólicos.


The Crazies (EUA-1972) de George A. Romero, c/Lane Carroll, W. G. McMillan, Harold Wayne Jones, Lloyd Hollar. 103’.





Un avión del ejército que transporta una vacuna sobre la que están experimentando se cae cerca de Evans City, una pequeña ciudad del estado de Pennsylvania. El resultado es que la gente enloquece por culpa de la vacuna y se desata una ola de violencia incontenible que deriva en una intervención del ejército y en la posible matanza de toda la ciudad para ocultar lo sucedido. Cine político de alto voltaje.


Soylent Green (EUA-1973) de Richard Fleischer, c/Charlton Heston, Edward G. Robinson, Joseph Cotten, Leigh Taylor-Young, Chuck Connors. 97’.




El policía Thorn comparte su vivienda con el anciano Sol Roth, producto de la superpoblación en los lugares más pobres. Los que no tienen vivienda duermen en los pasillos y escaleras de los edificios. Todos ellos están privados de comer carne o cualquier otra cosa que estimule los sentidos y se alimentan a base de unas galletas de nombre Soylent que son producidas por Simonson, un magnate que vive en la zona más adinerada (y alejada) de la ciudad. Pero cuando Simonson es asesinado en su casa sin oponer resistencia, Thorn será el encargado de develar que fue lo que sucedió. Y para eso tendrá también que descubrir LA verdad. Fue la última película de Edward G. Robinson. Se estrenó en Argentina con el título Cuando el destino nos alcance.


Venecia rojo shocking (Don’t Look Now, Gran Bretaña-1973) de Nicolas Roeg, c/Julie Christie, Donald Sutherland, Hilary Mason, Clelia Matania. 110’.






Un matrimonio decide hacer un viaje para reponerse de la muerte de su hija pero estando en Venecia comienzan a ocurrir cosas que, además de inquietarlos, los llevan a creer que la niña aún vive. Nicolas Roeg dirigió de manera estilizada esta película desoladora.


Asesinos S.A. (The Parallax View, EUA-1974) de Alan Pakula, c/Warren Beatty, Paula Prentiss, William Daniels, Walter McGinn, Hume Cronyn. 105’.






Alan Pakula filmó en los setenta una trilogía sobre el poder que está conformada por Klute, Asesinos S.A. y Todos los hombres del presidente. En el comienzo de la segunda hay un senador, futuro candidato a presidente, que es asesinado. Detrás de ese asesinato hay una organización que, se advierte, maneja los hilos del mundo. Joseph Frady (Warren Beatty) es el periodista que investigará el hecho hasta las últimas consecuencias, algo que a los que manejan la cosa no suele gustarles.


El robot humano (The Terminal Man, EUA-1974) de Mike Hodges, c/George Segal, Joan Hackett, Richard Dysart, Jill Clayburgh. 107’. Doblada al castellano.



George Segal es Harry Benson, una especie de genio de la programación de computadoras que sufre ataques de epilepsia y por momentos tiene ausencias que derivan en reacciones extremadamente violentas. La solución es implantarle un chip que controle esos impulsos y programe las conductas de Benson. Pero algo falla y Benson se transforma en una máquina de matar. Segal logra una caracterización increíble y la película, a pesar del tiempo transcurrido, no ha perdido ni originalidad ni vigencia. Se basa en una novela de Michael Crichton.


Carrera mortal (Deathrace 2000, EUA-1975) de Paul Bartel, c/David Carradine, Simone Griffeth, Sylvester Stallone, Mary Woronov, Roberta Collins. 84’







Frankenstein es un hábil corredor de autos fabricado por el sistema. Y en el futuro eso puede significar demasiado ya que el nuevo deporte nacional es el de atropellar gente, acumular puntos y eliminar, de paso, el problema de la superpoblación. Y si esto no alcanza, el evento también se transmite por televisión, lo que genera fanáticos dispuestos a dar la vida por sus héroes del volante. De acuerdo a la edad y el género del atropellado varía la cantidad de puntos que se reciben. El film tiene algunos vínculos con Rollerball donde la violencia es el deporte, y a la vez la distracción de una sociedad cada vez más sumisa.



Tiburón (Jaws, EUA-1975) de Steven Spielberg, c/Richard Dreyfuss, Roy Scheider, Robert Shaw, Murray Hamilton. 125’.





No importa que haya sido la película que cambió para siempre el negocio del cine. No importa que en plena filmación Spielberg se haya tirado en la playa impotente y pensando que ese tiburón mecánico acabaría con su incipiente carrera. Lo que importa es la adrenalina de los espectadores en su butaca cuando el barco pesquero Orca se lanza a la pesca del escualo. Lo que importa es la química del trío protagónico y la sensación de peligro que se tiene cuando empieza a escucharse la música de John Williams. Tantantantan…


Adiós, muñeca (Farewell, My Lovely-Gran Bretaña-1975) de Dick Richards, c/Robert Mitchum, Charlotte Rampling, John Ireland, Sylvia Miles, Jack O'Halloran. 97’.





Robert Mitchun da vida al mejor Marlowe de todos. Su mirada, en la que se adivinan litros de whisky y cientos de cigarrillos de todo tipo, marca el relato del comienzo al fin. La historia es una de esas clásicas tramas en las que Chandler combinaba relaciones económicas, vinculaciones políticas y las sazonaba con dosis adecuadas de sexo. Charlotte Rampling se luce y Silvia Miles fue nominada al Oscar ese año por esta película.


Network (EUA-1976) de Sidney Lumet, c/William Holden, Faye Dunaway, Peter Finch, Robert Duvall. 121’.






Al saber que será despedido de su noticiero por los bajos ratings, el periodista Howard Beale anuncia que se pegará un tiro en cámara “dentro de 7 días”. Esto le devuelve el éxito y genera un nuevo programa: “El Profeta loco del aire”, donde se pone a gritar verdades sobre el universo. Mientras es parte de un circo inofensivo, los números mandan y todos contentos. Pero cuando lo que dice empieza a hacer efecto en los que lo ven, la Cadena comienza a pensar en sacarse el problema de encima y, al mismo tiempo, elevar las mediciones. Paddy Chayefsky escribió esta película donde aprovecha para profundizar aun más sobre la despersonalización del ser humano, uno de sus temas recurrentes. El film se estrenó en Argentina con el título Poder que mata.


¿Quién puede matar a un niño? (España-1976) de Narciso Ibáñez Serrador, c/Lewis Fiander, Prunella Ransome, Antonio Janzo, María Luisa Arias. 90’.



Una pareja de turistas ingleses llegan a pasar una vacaciones a una pequeña playa española. Una mañana llegan en un bote a la isla que está enfrente de la playa, lugar en apariencia calmo y apacible, ya que los únicos habitantes son niños. Y son niños bastante especiales ya que no sienten mucho agrado por los adultos. Esta parejita de ingleses, a meses de ser padres, se ven acorralados y acosados por niños de diferentes edades en un estado de furia permanente y violencia interminable, como una venganza ciega.





El socio del silencio (The Silent Partner, Canadá-1978) de Daryl Duke, c/Elliott Gould, Christopher Plummer, Susannah York, Celine Lomez. 103’.





Elliot Gould y Christopher Plummer se sacan chispas en un juego de gato vs. ratón donde, hasta el final, no se sabe quién es quién. Gould es un humilde y silencioso cajero de un banco, Plummer es un asaltante dispuesto a matar para alcanzar el objetivo. La película fue un éxito de cartelera al momento de su estreno y sorprendió por su guión (de Curtis Hanson), un verdadero mecanismo de relojería que no escatima ni sexo ni violencia.


I… como Ícaro (I…comme Icare, Francia-1979) de Henri Verneuil, c/Yves Montand, Pierre Vernier, Jean Francois Garraud, Jean Lescot. 120’.





Un presidente re-electo es asesinado mientras saluda desde su auto en una gira. La versión oficial es que fue víctima de un solo asesino. Pero el fiscal Henri tiene dudas y comienza su investigación. Así, aparece una filmación casera del asesinato. Pero también aparecen testigos muertos. Y aparece el Experimento Milgram que demuestra el concepto de “obediencia a la autoridad”. Y aparece la Operación I… como Ícaro. Hay varios puntos de contacto con Asesinos S. A., empezando por el hecho de que ambas películas toman como referencia el asesinato de un presidente para describir e intentar desenredar todos los mecanismos del poder.


Tiempo de revancha (Argentina-1981) de Adolfo Aristarain, c/Federico Luppi, Haydée Padilla, Julio De Grazia, Ulises Dumont, José Jofre Soares, Aldo Barbero, Enrique Liporace. 112’.





Pedro Bengoa necesita trabajar y con la ayuda de una agencia, y ante la desaprobación de su padre, cambia un poco su pasado para conseguir un puesto en Tulsaco, una petrolera. Con su mujer se muda al sur y mantiene un perfil bajo hasta que se encuentra con Bruno Di Toro, quien tiene una idea para falsear un accidente y aparentar una mudez psicológica. Pedro termina tomando su lugar y llevando adelante el engaño, aunque las cosas no resultan fáciles. Tulsaco sospecha e intentará, con toda su fuerza corporativa, anular los intentos de Pedro por demostrarse capaz de enfrentarlos. Hecha en 1981 bajo el gobierno militar, sigue siendo una de las películas más impactantes del cine argentino.



3. Policiales argentinos

En retirada (Argentina, 1984) de Juan Carlos Desanzo, c/Rodolfo Ranni, María Vaner, Julio De Grazia, Osvaldo Terranova, Lydia Lamaison. 87’.





Con astuto guión escrito por José Pablo Feimann, Carlos Oves y Juan Carlos Desanzo esta película se mete en el clima de efervescencia democrática post dictadura para narrar los días de El oso (Ranni) un mano de obra desocupada que busca volver a ocuparse y que no le suelten la mano. Pero los tiempos han cambiado, los servicios del Oso ya no son necesarios y su presencia comienza a ser molesta para los de arriba y los nuevos tiempos democráticos. Gerardo Sofovich aporta su presencia en un papel a su medida.


Noches sin lunas ni soles (Argentina, 1984) de José Martínez Suárez, c/Alberto de Mendoza, Luisina Brando, Lautaro Murúa, Arturo Maly, Cacho Espíndola. 95’.





Un delincuente se escapa de un juzgado para ir a buscar a su amigo de toda la vida, que está enfermo y a punto de morir. Cairo (Alberto de Mendoza) tiene el destino marcado y es Ana (Luisina Brando) -una prostituta que le da protección- la que trata de sacarlo de ese camino sin retorno. Lautaro Murúa es el Inspector Maidana, quien persigue a Cairo. Un clásico del noir criollo, con grandes actuaciones, basado en el libro de Ruben Tizziani.


Correccional de mujeres (Argentina, 1986) de Emilio Vieyra, c/Julio de Grazia, Edda Bustamante, Erika Wallner, Tony Vilas, Mónica Villa, Rubén Stella. 90’.






Tras la muerte de su novio una mujer se hace meter presa para descubrir quien fue el asesino y así queda al descubierto una trama de corruptela política. Emilio Vieyra fue uno de los directores que protagonizó el destape post dictadura en los ´80. Esta película combina denuncias de corrupción en el régimen carcelario con momentos de erotismo protagonizados entre otras por Edda Bustamente y Silvia Peyrou, dos starlets de esa década que convocaban a un público ávido de emociones fuertes.


Nada por perder (Argentina, 2001) de Enrique Aguilar, c/Osvaldo Sabatini, Paola Krum, Audry Gutiérrez Alea, Gerardo Romano, Lito Cruz. 120’.





Gonzalo Romero tiene una vida tranquila. Todas las mañana se levanta, hace ejercicio y desayuna con su mujer. Están esperando un hijo. Gonzalo tiene un trabajo y un buen grupo de amistades. Pero un accidente con un familiar de un político influyente, hace que el mundo de Gonzalo comience a desmoronarse de a poco hasta perderlo todo. Ya viviendo en la calle, y ante sus últimos momentos de desesperación, Gonzalo lee una noticia en el diario, el Político que le arruinó la vida se candidatea para la presidencia de la nación. Esto es lo que le dará fuerzas a Gonzalo para adquirir una nueva personalidad y encarar una venganza que excede lo personal.


4. Políticas

Tierra en trance (Terra em trance, Brasil-1967) de Glauber Rocha, c/Jardel Filho, Paulo Autran, José Lewgoy, Glauce Rocha, Paulo Gracindo. 106’.








Paulo Martins, un poeta anarquista, tiene un arma en sus manos y camina moribundo por un desierto. Varios años atrás, Paulo se compromete con dos diferentes candidatos a una gobernación, un progresista y un conservador, solo para descubrirse perdido en sus propias convicciones. Se verá en copia nueva, gestionada por APROCINAIN, con apoyo de Kodak y Cinecolor.


Informes y testimonios; la tortura política en Argentina 1966-1972 (Argentina, 1973) de Diego Eijo, Eduardo Giorello, Ricardo Moretti, Alfredo Oroz, Carlos Vallina y Silvia Verga. 95’.

Esta película clandestina, realizada por un grupo de estudiantes universitarios de la ciudad de La Plata, se proyectó en sindicatos, universidades y distintos espacios militantes y tuvo un breve paso por las salas comerciales en 1973 durante el gobierno de Cámpora. Combina testimonios documentales con minuciosas reconstrucciones de distintas formas de represión y tortura sobre militantes políticos durante el onganiato.


Un burgués pequeño, pequeño (Un borghese piccolo piccolo, Italia-1977) de Mario Monicelli, c/Alberto Sordi, Shelley Winters, Vincenzo Crocitti, Romolo Valli. 122’.







El Albertone que supo representar a lo largo de su carrera a una galería de personajes que vivían de las trapisondas, arribistas de poca monta y vagonetas consuetudinarios, todos seres que hacían de su carisma un arma de cuidado, abandonó esa cuerda en esta película de Monicelli. El personaje gris, el burócrata estatal que Sordi representa aquí, se vuelve un monstruo cuando su hijo muere en un atentado terrorista. Una película impactante que habla de aquella Italia sacudida por la violencia de las Brigadas Rojas en los setenta retratada por dos de sus artistas emblemáticos: Monicelli y Sordi.


Resistir (Francia, 1978) de Jorge Cedrón. Largometraje documental. 70’.



La cúpula del movimiento montonero elaboró esta película dirigida por Jorge Cedrón en 1978 en París. Resistir es la historia argentina del siglo XX vista por este sector político pero además se lo puede ver a su entonces líder, Mario Firmenich, entrevistado por Jorge Cedrón, quien además elaboró toda una zona documental en colaboración con el poeta Juan Gelman. Un documento histórico que durante años fue imposible ver.


Danton (Polonia / Francia-1982) dir. Andrzej Wajda, c/Gérard Depardieu, Wojciech Pszoniak, Patrice Chereau, Angela Winkler. 136’.



La mirada de Wajda sobre la revolución francesa y el enfrentamiento entre Danton (Gérard Depardieu) y Robepierre (Wojciech Pszoniak). Danton enfrenta el régimen de terror en que deviene el proceso revolucionario que él apoyo y lo hace diciéndole a Robespierre que entre ser un decapitador o un decapitado prefiere esto último. Una frase bastante imprudente a juzgar por el resultado final. El duelo interpretativo entre Depardieu y Pszoniak y la puesta en escena de Wajda hacen de esta película una experiencia difícil de olvidar.


Miami RMX (Argentina, 2004) de Gustavo Postiglione. Ensayo documental. 70’.

Esta película es un ejercicio extremo del rosarino Gustavo Postiglione, un realizador acostumbrado a provocar desde lo formal y lo ideológico. Esta película pensada a partir de su libro Cine instantáneo se mete de manera crítica y virulenta en el tema de la identidad del cine argentino y analiza el proceso de la producción independiente. El cine de Postiglione es aún más independiente que lo que se conoce como cine independiente.



5. Bonus track

Héroes (Hero, Gran Bretaña-1987) de Tony Maylam. Largometraje documental. 86’.




La película comenzaba con imágenes de las consecuencias del terremoto que interrumpió la ilusión camino al mundial para los propios anfitriones, los mexicanos. Sin embargo el evento logró llevarse a cabo y, según se percibe en este “institucional”, de entre esas ruinas emerge consagratoriamente Diego Armando Maradona. Y es así como su presencia termina envolviendo toda la película. Cuando se estrenó aquí, la gente volvía a gritar los goles en el cine. ¡Ah… la primavera alfonsinista! Curiosidades: Valeria Lynch cantando Me das cada día más y el desnudo frontal de Nery Pumpido.

LAS FECHAS Y HORARIOS DE CADA PELÍCULA EN UN PRÓXIMO POST!



Gracias a uno de los distinguidos comentaristas acá está a legítima Keyra
Esta Keyra es la que pedían?



El comentarista Mauro propuso este separados al nacer



y tiene razón!