30 de enero de 2010

Volvió Stacato, vio un montón de cosas pero no puede hablar de todo así que discrepamos con la de Clooney y adelanta una con el peor actor negro de la historia
Samurai dice:
Viste up in the air!
Johnny Stacato dice:
si
Samurai dice:
Y
Johnny Stacato dice:
no
Samurai dice:
No te gustó
Johnny Stacato dice:
la verdad que no no me gustó me aburrió y al final, cuando los despedidos "ven el lado positivo", me pareció autocomplaciente y cuando clooney hace el último speech, pretensiosa.
Samurai dice:
Lo del lado positivo no me parece tan así quiero decir el tono general de la película desmiente lo que se dice
Johnny Stacato dice:
qué dice la película?
Samurai dice:
Que no que los tiran del barco sin salvavidas que te moris sólo
Johnny Stacato dice:
en dónde dice eso? eso es lo que cree el personaje de clooney
no la película
Samurai dice:
y que por mas que te pongan a Cloony para suavizarte la historia la realidad no es esa. El personaje de Clooney es la nada, el párrafo final es cierto que suena pretencioso y es mas literario que cinematográfico
Johnny Stacato dice:
la película es la nada
Samurai dice:
pero bueno por ahí la leí de más, el peligro de la interpretación
Johnny Stacato dice:
no tiene gracia, no tiene ritmo. la historia de amor de clooney es malísima
con una resolución obvia y previscible
Samurai dice:
pero no tiene historia de amor porque no entiende nada
Johnny Stacato dice:
clooney está para darle prestigio a esta "pretendida" cinta de un "pretendido" autor
Samurai dice:
odias a Reitman
Johnny Stacato dice:
qué es lo que no entiende? que si una mina va con vos todo un fin de semana al casamiento de tu hermana y se involucra con tu flia, significa que tiene una familia con hijos?
Samurai dice:
a mí me parece que se deshizo de la cancherez que mostraba en Juno
Johnny Stacato dice:
tramposa como juno y autocomplaciente como michael moore
Samurai dice:
A mi sin embargo me parece una lectura del mundo atendible
Johnny Stacato dice:
los testimonios de los despedidos son reales mechados con actores es una lectura del mundo de ellos no del nuestro
Samurai dice:
eso no lo sabía, lo de los despedidos reales. Si, claro es del mundo de ellos
Johnny Stacato dice:
bueno... fuck them ellos que se vayan a la concha de su madre perdón
Samurai dice:
nosotros hicimos Plata dulce con nuestra crisis
Johnny Stacato dice:
claro! deberíamos estar hablando de eso y farmiga, para nuestra desilución, no es la mina embolas usaron una doble de cuerpo
Samurai dice:
Pero no se sí de acá a poco no te van a mandar a alguien de otra empresa para echarte
OH my god la doble de cuerpo está buena! Bueno al fin no coincidmos!
Yo digo que Up in the air hay que verla y que Clooney está muy bien y que ponerlo en ese papel es una gran idea
Johnny Stacato dice:
el seminario que da no tiene sentido no tiene lógica alguna, ni siquiera desde la lógica es obvio lo que va a pasar con eso es cualquiera ese seminario
Samurai dice:
se lo va a meter en el culo en el seminario se ve entrada
Johnny Stacato dice:
pude ver una peli que no sé que nombre le pondran acá
Samurai dice:
en inglés cual es?
Johnny Stacato dice:
Días de Ira le van a poner en inglés se llama Law Abiding Citizen que sería algo como...
Samurai dice:
Viñas de ira ya se usó
Johnny Stacato dice:
Ciudadano de acuerdo con la ley o Ciudadano por debajo de la ley
Samurai dice:
ajá y trata de que cosa?
Johnny Stacato dice:
Jaimi Foxx (para mi el peor actor negro de la historia)
Samurai dice:
ufff
Johnny Stacato dice:
y Gerald Butler (el peor actor australiano de la historia - o de donde carajo sea)
te la resumo rapido.
Samurai dice:
pinta lindo
Johnny Stacato dice:
dos ladrones roban la casa de butler, violan a su mujer, matan a su hija y creen haberlo matado a él. los atrapan jaimi foxx, abogado de butler hace un arreglo con uno de los asesinos. este asesino manda al frente al otro (que es el que no mató ni violó)y logra reducir su sentencia en pocas palabras, Foxx arregla. butler, decepcionado con el sistema judicial. 10 AÑOS DESPUÉS el día que ejecutan al asesino, lo inyectan.pero antes de morir, se nota que empieza a sufir demasiado
y finalmente muere luego, aparece muerto el otro asesino - el que quedó libre -
entonces... atrapan a butler que acepta su responsabilidad pero con la intención de dejar algunas enseñanzas morales esa es la historia... es como "El Juego del Miedo" conservadora.
Samurai dice:
que lindo un bodriazo Foxx está ta mal como siempre?
Johnny Stacato dice:
no es un bodrio la película es tan cualquiera que es divertida
Samurai dice:
ja
Johnny Stacato dice:
el tema es lo conserva que es y Foxx es malísimo y Butler también
Samurai dice:
malo con malo hacen uno bueno?
Johnny Stacato dice:
es buena la pregunta
Samurai dice:
deberíamos cerar este encuentro derramando una lágrima por dennis hooper
Johnny Stacato dice:
qué pasó? se murió?
Samurai dice:
se nos va, Cáncer de prostata
Johnny Stacato dice:
uh...
Samurai dice:
hablando de conservadores fue el gran hippie conservador
Johnny Stacato dice:
creo que terminó siendo un conservador. pero no sé si fue las dos cosas a la vez.
será que uno cuando se pone elevado en edad, se... conserva?
Samurai dice:
si, totalmente
Johnny Stacato dice:
uf... entonces hablemos de hopper en 20 años. cuando estemos de acuerdo con él.
Samurai dice:
jajaja pero yo soy mas viejo que vos
Johnny Stacato dice:
ah
Samurai dice:
así que me voy a volver conserva antes
Johnny Stacato dice:
entonces me podés adelantar que se me viene de primera mano
Samurai dice:
es más ya me pongo tranquilo cuando veo que hay policías patrullando!
el horrroooorrrrr
El bolero no es lo mío, pero sí como género me interesa poco y nada algunos de sus interpretes siempre me llamaron la atención.
Un de ellos es Daniel Riolobos, de los que ví en la tele cantando esas canciones engoladas y trágicas Riolobos me dejó un imagen grabada a fuego. Fue en alguno de esos programas ómnibus, me arriesgaría a decir que fue en La nche del Domingo de Sofovich. Riolobos cantaba de manera desgarrada, con un faso en la mano y el jopo medio que se le caía para aelante. No era esa imagen engominada de smoking blanco y clavel rojo en el ojal. La canción era esta




En fin una canción más sobre el artista y su entrega y los jirones que deja en cada canción. Hace un tiempo charlando con el hijo de otra de esas voces grandes del bolero Luis Ordoñez confirmé algo de aquella imagen que me había dejado esa preentación televisiva.
Después me enteré de otras y terminé buscando más data y esta es la nota mas interesante que se encuentra en la red, es del sitio de Sudestada.


Daniel Riolobos: El enigma de... la voz

Por: Walter Marini


Fue el más grande cantante de boleros de la historia de este país y una de las voces más exquisitas que dio la música melódica por estas tierras. Nació en Mendoza, viajó por toda Latinoamérica y triunfó. Volvió una y otra vez, pero llamativamente no pudo cautivar del todo al público argentino que siempre se le mostró esquivo.


Cuántas preguntas surgen tras esa figura? Muchas. ¿Cuántas respuestas se encuentran? Pocas. Los años siguen pasando y uno puede pensar con cierta tranquilidad, que no habrá otro cantante igual. Cuesta entender, como habiendo triunfado en el resto del mundo, ese hombre de voz insuperable, de gran carácter, duro y seductor a la vez, no haya podido tener el reconocimiento que sí tuvieron otros por estos lugares.

1- Una noche, aquella noche, en una de sus tantas presentaciones en Puerto Rico, luego de terminar de cantar, a un costado del escenario y tras dejar todo, pero absolutamente todo, en medio de la oscuridad teñida por el humo del tabaco, en el preciso momento en que el artista se toma un respiro, alguien que se había entremezclado entre el público se le acerca y lo abraza efusivamente. Riolobos se sorprende y queda tambaleando, ese alguien era ni más ni menos que Sammy Davis Junior, aquel actor y cantante norteamericano que compartió escenarios con Frank Sinatra y Dean Martin entre otros. Cuando Davis lo soltó, gritó ante todos: “Si yo cantara como tú, créeme que no tendría que hacer estas payasadas que me hicieron famoso”, y luego partió ante la atónita mirada de Riolobos. Un par de horas después, en el hotel donde se encontraba alojado el cantante, volvió a aparecer la figura de Sammy, esta vez acompañado por un músico de la orquesta que oficiaba de traductor, porque Riolobos no sabía inglés, cosa que le importaba poco y nada. Una vez allí, Sammy le dijo: “vine hasta aquí sólo para que me digas una cosa: ¿cuándo respiras? ¿en qué momento? realmente no lo pude descifrar y quiero saberlo”. Riolobos sonrió. Tal vez Sammy no sabía de los orígenes del artista que tenía frente a él.

2- Pedro Nicasio Riolobos Vicario era su verdadero nombre. Nació en Mendoza, en el año 1932, en el barrio Hipódromo de Godoy Cruz. Cómo toda historia de un cantante, sus comienzos fueron similares a los de tantos otros. Cuando apenas tenía tres años ya canturreaba en las reuniones familiares y a los cinco debutaba en una radio sanjuanina, y su padre, asustado, consultó a un médico. Pero por esos días Daniel tenía otra gran pasión, el fútbol. Y allí lo vieron brillar, en 1947, cuando jugó en la primera de Independiente Rivadavia. Hábil goleador, dúctil con el manejo de pelota al igual que con su voz. Una lesión lo dejó afuera de ese mundo. Por ese entonces estudiaba en el conservatorio Rossini, y a partir de 1950, luego de una breve estadía en Buenos Aires -la demanda por cantantes de boleros era escasa en esta ciudad- partió a Chile y comenzó a presentarse como crooner de la orquesta dirigida por el pianista Roberto Ingles hasta que reemplazó al chileno Lucho Gatica.

Al poco tiempo, en La Habana, Cuba, conoció al artista que lo guiaría en su forma de cantar: Benny Moré, “el rey del ritmo”, como se lo conocía en la isla, fue quien le enseñó los secretos de la profesión. “Un día, Benny me encontró ‘fusilado’ y que no podía abrir la boca para cantar. El secreto -me decía- es jugar con los tiempos. Si ves que no puedes llegar arriba con la voz, atrásate, corta las palabras y verás que llegas. Y si no, al revés. Y ya está, chico, ya está. Ahí empecé a conocer lo que era cantar de verdad”. Benny Moré, recuerdan en la Isla que la gente esperaba con ansias cada vez que se presentaba en los bailables de La Tropical y La Sierra, a salón lleno y, a veces, Benny ni aparecía, porque se paseaba de bar en bar, cantando y tomando, y donde lo esperaban, era tan pero tan querido, que el público ni siquiera se enojaba. Riolobos también aprendió todo eso.

En enero de 1959 arribaba a México, allí lo contratarían para actuar en el Teatro Lírico y a partir de allí comenzaría a afianzarse, de la mano de Agustín Lara y de Lucho Gatica. Precisamente con este último tuvo una vida artística paralela que siempre los encontraba juntos en distintos ámbitos, como por ejemplo cuando participaron en un certamen, allá por 1963, y Riolobos se llevó el premio Azteca al Mejor Cantante Internacional y el chileno terminó detrás de él.

3- Sus ojos negros, la mirada penetrante, el cabello tirado hacia atrás y un mechón que se empecinaba en caer sobre su frente cada vez que realizaba algún movimiento, eran algunas de sus características, además de la de ser un fascinador y un verdadero trabajador de la canción y decía: “trato de aprender cada día un poco mejor este oficio de cantar. Algunos dicen que llegan. Es mentira. Siempre se está tratando de llegar. Solo eso”. Un viajante era, un incansable viajante que sufría porque tenía que dejar a su familia siempre, porque la vida del cantante es así, de aeropuerto en aeropuerto, pero igual volvía, siempre volvía. Tal vez para presentarse en algún teatro, para mostrar lo nuevo, porque entre otras cosas, también era un renovador. O regresaba para visitar a su madre Felipa, quien seguía viviendo en su querida Mendoza.

Y entonces cuando volvía hacía estragos, como en 1968, en el Segundo Festival de Buenos Aires de la Canción, el cual ganó con un tema compuesto por Eladia Blázquez, titulado, “No es un juego el amor”. Dany Martin, cantante y ahijado de Riolobos, también participó del evento, y recuerda: “salí segundo con Tiene los ojos tuyos, y le tuve que decir que me ganó porque era el más grande y no por la canción, y me decía que era verdad, que la mía era más linda. Entonces le hacían un reportaje en radio donde lo felicitaban por el premio y decía: ‘sí, pero Tiene los ojos tuyos es mejor’. La canción de Eladia era hermosa pero el tema que yo cantaba tenía letra de mi tío Julio Gutierrez Martín, y confirmando lo que Daniel pensaba la grabó seis meses después”.

En el ’79, en Caracas, Venezuela, se llevaba el primer premio a la mejor interpretación en el Festival OTI de la canción con un tema de Chico Novarro y Raul Parentella, “Cuenta conmigo”. Se presentó con el maestro Oscar Cardozo Ocampo en el piano y arrasó con todos, se los devoró. Y vuelve al país habiendo ganado un certamen que junto con el de Viña del Mar en Chile y el de San Remo en Italia eran de lo más importante de la canción en el mundo. Pero claro, ni siquiera esto alcanzaba para abrir los oídos a la gran multitud, era un artista de culto, ya lo era.

(La nota completa en la edición gráfica de Sudestada Nº 51-Agosto 2006)


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“Fue uno de los mejores cantantes a nivel mundial”

por Guillermo Fuentes Rey (*)

A mediados de la década del sesenta escuchaba mucha radio. Por esos días me detuve en radio Belgrano para sintonizar la audición de Miguel Angel Merellano, un tipo que se preocupaba por difundir grandes intérpretes al igual que el primer Hugo Guerrero Martinheitz con su “Show del minuto”, allí escuché por primera vez a Daniel Riolobos.

En ese momento descubrí a un cantante excepcional, con un repertorio que tenía que ver con lo mejor de la canción latinoamericana. Tiempo después, bastaba ver a Riolobos en vivo para darse cuenta que era uno de los mejores, siempre de smoking o traje negro cruzado junto a un trío que lo acompañaba. Te hipnotizaba cuando cantaba y lo veías ahí, con una una voz privilegiada, gran afinación, manejo de la interpretación y del escenario, y sobre todo porque cantaba con el sentimiento. En mi opinión, Frank Sinatra fue el más grande cantante de todos y Riolobos encajaba en ese modelo de cantante que yo admiraba. Pasó toda su vida yéndose y viniendo del país, con todas las esperanzas de radicarse acá, pero se peleaba con todo el mundo, y lo hacía defendiendo sus derechos y su trayectoria.

Era un tipo que no hablaba bien y muy parco para la conversación, porque todo lo que tenía para decir lo decía cantando. Se peleaba mucho con aquellos que no lo valoraban y por eso parecía un tipo pedante y soberbio, pero cuando él estaba con alguien que lo respetaba, se abría, era tierno, casi un chico, y necesitaba que le diesen una palmada en el hombro porque acá había sufrido mucho. La sinceridad en el mundo artístico es mala palabra, y Daniel no era ningún hipócrita. Él sabía lo que valía, lo decía y lo exponía, y mucha gente lo tomaba como pedantería o soberbia, pero en realidad no lo conocían, era una manera de defenderse.

Tenía un público sensible, de grandes minorías, me animo a decir.

Lamentablemente, la música de hoy es para ver, hay grandes shows montados y nada más. En cambio, grandes como Sinatra, Tony Bennet o el mismo Riolobos, hacían música para escuchar, y lo que importaba era lo que decían, cómo lo decían, y eso se fue perdiendo. Hoy las radios se dedican a difundir todo lo que mandan los grandes sellos discográficos, y pasan lo que está de moda o aquello que se encuentra en el primer plano y lo que está en el segundo o tercero, no le interesa a nadie, por eso no hay investigación. En cambio, en aquella época había una gran preocupación por lo artístico y uno descubría a un Horacio Molina o al mismísimo Waldo de los Ríos, otro gran olvidado. El olvido es un producto de toda esa dinámica que se da en los fenómenos del espectáculo y la cultura. La industria del entretenimiento, esto de consumir rápido y pasar a otra cosa, arrasa con todo y no deja nada.

Cuando Riolobos murió, aquí en el país se hicieron comentarios, y luego se olvidó, pero en México, se hicieron grandes homenajes, y se pasaban los programas donde había participado. El caso de Riolobos tiene su parangón con el de Antonio Carlos Jobim, el mayor compositor de música popular en Brasil. Se quejaba en vida, de la incomprensión que tenía en su país porque lo acusaban de extranjerizante. Él grababa en Estados Unidos, porque allí tenía todos los avances tecnológicos. Sus melodías eran especiales, con una armonía muy cercana al jazz y la gente no le prestaba atención. Le dolía la falta de reconocimiento en Brasil. Lo mismo le pasó a Riolobos. Una pequeña anécdota pinta de cuerpo entero la calidad que tenía, ya que en una oportunidad, Daniel grabó con Victor Buchino en el sello RCA, y uno de los temas que incluyó en el disco lo grabó acostado sobre un cuerpo de sillas.

En un momento tuvo un proyecto para grabar un long play con Astor Piazzolla, al final terminó grabando dos temas: “Uno” y “Garúa”, el último en una versión infernal, con un registro bajo que pocos podrían lograr en el mundo, fueron dos versiones admirables. Es muy injusto lo que pasó con él. Por eso es importante señalar que algunos sellos discográficos lo perjudicaron notablemente. El grabó en un sello chico llamado Cabal, en malas condiciones técnicas, con acompañantes que no estaban a su altura, con problemas de planos de sonido y un proceso de elaboración del disco muy malo donde hizo lo que pudo, que finalmente fue mucho. Creo que los argentinos no nos damos cuenta de los valores que producimos. No se tiene noción de todo lo que Astor Piazzolla se escucha en el mundo, no se sabe lo que significa Atahualpa Yupanqui en gran parte de Europa, y nunca supimos lo que significó en América Latina -especialmente en México-, una figura como Daniel Riolobos. Sin lugar a dudas, Daniel fue uno de los cinco mejores cantantes a nivel mundial en la década del sesenta y principios de los setenta, e incluyo a todos los géneros de la canción.

(*) Es periodista y Director General de la Comisión de Cultura de la Legislatura de Buenos Aires.
Hace unos días en el programa 6,7,8 ironizaban, incomprensiblemente, acerca de una estrella de la NBA que decidió donar mil dólares por cada tanto que convirtiera en un partido y el tipo convirtió veinte puntos así que donó veinte lucas verdes para subsanar las penurias de algunos haitianos. No sé cuantos haitianos habrán comido con la canchereada ddl programa mientras que sí me queda claro que las veinte lucas de la estrella de la NBA fueron algo concreto. Hace un rato leí en Ñ que un tal Carelli Lynch (anoten el nombre que tenemos un nuevo piola en el barrio) se envalentona contra George Clooney y las estrellas que participaron de la colecta de fondos para Haití. La verdad es que a menos que los que erigen en jueces morales y se meten en los bolsillos ajenos no deberían hacerlo a menos que hayan donado sus sueldos para alguna causa noble. El jugador de la NBA jugó lo mejor que pudo, las estrellas participaron de un evento, que carajo hicieron los del programa de canal siete y el columnista de Ñ para mejorar algo del mundo? Hacerse los cancheros y suponerse moralmente superiores desde el más lejano arrabal del mundo? Nada, obviamente, así que a menos que puedan superar esos aportes deberían cerrar el orto y no hacers los cancheros.

29 de enero de 2010


Cómo hacer un buen video de sexo

El equipo de Esquire Estados Unidos le pidió unos consejos a Jim Powers:


1. Ilumina lo que más puedas la habitación. Consigue una lámpara de mano para la acción.

2. No olvides los close-ups. Las cosas más fáciles de grabar son el sexo oral o "cowgirl".

3. Si no haces ruido, parecerás un muerto.

4. Si quieres 30 minutos de material, graba un promedio de 5 minutos por posición y siempre termina con la mejor.

5. Si en verdad quieres que sea bueno, consigue a alguien que grabe.

Jim Powers es un director de cine para adultos, miembro del Salón de la Fama del AVN



También hay que conseguirse algunas atorrantas como las de la foto, claro


Esquire pregunta

¿Kaley Cuoco o Blake Lively?
Señores de pie!

Nine es al cine musical lo que el Cirque du soleil al circo o lo que el canal encuentro a la televisión
De todas maneras se salvan kate Hudson y Penélope Cruz, guachitas lindas!
LA POSTULACIÓN DE LA REALIDAD


Hume notó para siempre que los argumentos de Berkeley no admiten la menor réplica y no producen la menor convicción; yo desearía, para eliminar los de Croce, una sentencia no menos educada y mortal. La de Hume no me sirve, porque la diáfana doctrina de Croce tiene la facultad de persuadir, aunque esta sea la única. Su defecto es ser inmanejable; sirve para cortar una discusión, no para resolverla.
Su fórmula –recordará mi lector– es la identidad de lo estético y de lo expresivo. No la rechazo, pero quiero observar que los escritores de hábito clásico más bien rehuyen lo expresivo. El hecho no ha sido considerado hasta ahora; me explicaré.

El romántico, en general con pobre fortuna, quiere incesantemente expresar; el clásico prescinde contadas veces de una petición de principio. Distraigo aquí de toda connotación histórica las palabras clásico y romántico; entiendo por ellas dos arquetipos de escritor (dos procederes). El clásico no desconfía del lenguaje, cree en la suficiente virtud de cada uno de sus signos. Escribe, por ejemplo: “Después de la partida de los godos y la separación del ejercito aliado, Atila se maravilló del vasto silencio que reinaba sobre los campos de Châlons: la sospecha de una estratagema hostil lo demoró unos días dentro del círculo de sus carros, y su retravesía del Rin confesó la postrer victoria lograda en nombre del imperio occidental. Meroveo y sus francos, observando una distancia prudente y magnificando la opinión de su número con los muchos fuegos que encendían cada noche, siguieron la retaguardia de los hunos hasta los confines de Turingia. Los de Turingia militaban en las fuerzas de Atila: atravesaron, en el avance y en la retirada, los territorios de los francos; cometieron tal vez entonces las atrocidades que fueron vindicadas unos ochenta años después, por el hijo de Clovis. Degollaron a sus rehenes: doscientas doncellas fueron torturadas con implacable y exquisito furor; sus cuerpos fueron descuartizados por caballos indómitos, o aplastados sus huesos bajo el rodar de los carros, y sus miembros insepultos fueron abandonados en los caminos como una presa para perros y buitres.” (Gibbon, Decline and Fall of the Roman Empire, XXXV.) Basta el inciso Después de la partida de los godos para percibir el carácter mediato de esta escritura, generalizadora y abstracta hasta lo invisible. El autor nos propone un juego de símbolos, organizados rigurosamente sin duda, pero cuya animación eventual queda a cargo nuestro. No es realmente expresivo: se limita a registrar una realidad, no a representarla. Los ricos hechos a cuya póstuma alusión nos convida, importaron cargadas experiencias, percepciones, reacciones; éstas pueden inferirse de su relato, pero no están en él. Dicho con mejor precisión: no escribe los primeros contactos de la realidad, sino su elaboración final en concepto. Es el método clásico, el observado siempre por Voltaire, por Swift, por Cervantes. Copio un segundo párrafo, ya casi abusivo, de este último: “Finalmente a Lotario le pareció que era menester en el espacio y lugar que daba la ausencia de Anselmo, apretar el cerco a aquella fortaleza, y así acometió a su presunción con las alabanzas de su hermosura, porque no hay cosa que más presto rinda, y allane las encastilladas torres de la vanidad de las hermosas que la misma vanidad puesta en las lenguas de la adulación. En efecto, él con toda diligencia minó la roca de su entereza con tales pertrechos, que aunque Camila fuera toda de bronce, viniera al suelo. Lloró, rogó, ofreció, aduló, porfió y fingió Lotario con tantos sentimientos, con muestras de tantas veras, que dio al través con el recato de Camila, y vino a triunfar de lo que menos se pensaba y más deseaba.” (Quijote, I, capítulo 34.)

Pasajes como los anteriores, forman la extensa mayoría de la literatura mundial, y aun la menos indigna. Repudiarlos para no incomodar a una fórmula, sería inconducente y ruinoso. Dentro de su notoria ineficacia, son eficaces; falta resolver esa contradicción.
Yo aconsejaría esta hipótesis: la imprecisión es tolerable o verosímil en la literatura, porque a ella propendemos siempre en la realidad. La simplificación conceptual de estados complejos es muchas veces una operación instantánea. El hecho mismo de percibir, de atender, es de orden selectivo: toda atención, toda fijación de nuestra conciencia, comporta una deliberada omisión de lo no interesante. Vemos y oímos a través de recuerdos, de temores, de previsiones. En lo corporal, la inconciencia es una necesidad de los actos físicos. Nuestro cuerpo sabe articular este difícil párrafo, sabe tratar con escaleras, con nudos, con pasos a nivel, con ciudades, con ríos correntosos, con perros, sabe atravesar una calle sin que nos aniquile el tránsito, sabe engendrar, sabe respirar, sabe dormir, sabe tal vez matar: nuestro cuerpo, no nuestra inteligencia. Nuestro vivir es una serie de adaptaciones, vale decir, una educación del olvido. Es admirable que la primera noticia de Utopía que nos dé Thomas Moore, sea su perpleja ignorancia de la “verdadera” longitud de uno de sus puentes...

Releo, para mejor investigación de lo clásico, el párrafo de Gibbon, y doy con una casi imperceptible y ciertamente inocua metáfora, la del reinado del silencio. Es un proyecto de expresión –ignoro si malogrado o feliz– que no parece condecir con el estricto desempeño legal del resto de su prosa. Naturalmente, la justifica su invisibilidad, su índole ya convencional. Su empleo nos permite definir otra de las marcas del clasicismo: la creencia de que una vez fraguada una imagen, ésta constituye un bien público. Para el concepto clásico, la pluralidad de los hombres y de los tiempos es accesoria, la literatura es siempre una sola. Los sorprendentes defensores de Góngora la vindicaban de la imputación de innovar –mediante la prueba documental de la buena ascendencia erudita de sus metáforas. El hallazgo romántico de la personalidad no era ni presentido por ellos. Ahora, todos estamos tan absortos en él, que el hecho de negarlo o de descuidarlo es sólo una de tantas habilidades para “ser personal”. En lo que se refiere a la tesis de que el lenguaje poético debe ser tino, cabe señalar su evanescente resurrección de parte de Arnold, que propuso reducir el vocabulario de los traductores homéricos al de la Authorized Versión de la Escritura, sin otro alivio que la intercalación eventual de algunas libertades de Shakespeare. Su argumento era el poderío y la difusión de las palabras bíblicas...

La realidad que los escritores clásicos proponen es cuestión de confianza, como la paternidad para cierto personaje de los Lehrjahre. La que procuran agotar los románticos es de carácter impositivo más bien: su método continuo es el énfasis, la mentira parcial. No inquiero ilustraciones: todas las páginas de prosa o de verso que son profesionalmente actuales pueden ser interrogadas con éxito.
La postulación clásica de la realidad puede asumir tres modos, muy diversamente accesibles. El de trato más fácil consiste en una notificación general de los hechos que importan. (Salvadas unas incómodas alegorías, el supracitado texto de Cervantes no es mal ejemplo de ese modo primero y espontáneo de los procedimientos clásicos.) El segundo consiste en imaginar una realidad más compleja que la declarada al lector y referir sus derivaciones y efectos. No sé de mejor ilustración que la apertura del fragmento heroico de Tennyson, Mort d’Arthur, que reproduzco en desentonada prosa española, por el interés de su técnica. Vierto literalmente: Así, durante todo el día, retumbó el ruido bélico por las montañas junto al mar invernal, hasta que la tabla del rey Artús, hombre por hombre, había caído en Lyonness en torno de su señor, el rey Artús: entonces, porque su herida era profunda, el intrépido Sir Bediver lo alzó, Sir Bediver el último de sus caballeros, y lo condujo a una capilla cerca del campo, un presbiterio roto, con una cruz rota, que estaba en un oscuro brazo de terreno árido. De un lado yacía el Océano; del otro lado, un agua grande, y la luna era llena. Tres veces ha postulado esa narración una realidad más compleja: la primera, mediante el artificio gramatical del adverbio así; la segunda y mejor, mediante la manera incidental de trasmitir un hecho: porque su herida era profunda; la tercera, mediante la inesperada adición de y la luna era llena. Otra eficaz ilustración de ese método la proporciona Morris, que después de relatar el mítico rapto de uno de los remeros ele Jasón por las ligeras divinidades de un río, cierra de este modo la historia: El agua ocultó a las sonrojadas ninfas y al despreocupado hombre dormido. Sin embargo, antes de perderlos el agua, una atravesó corriendo aquel prado y recogió del pasto la lanza con moharra de bronce, el escudo claveteado y redondo, la espada con el puño de marfil, y la cota de mallas, y luego se arrojó a la corriente. Así, quién podrá contar esas cosas, salvo que el viento las contara o el pájaro que desde el cañaveral las vio y escuchó. Este testimonio final de seres no mentados aún, es lo que nos importa.
El tercer método, el más difícil y eficiente de todos, ejerce la invención circunstancial. Sirva de ejemplo cierto memorabilísimo rasgo de La gloria de Don Ramiro: ese aparatoso caldo de torrezno, que se servía en una sopera con candado para defenderlo de la voracidad de los pajes, tan insinuativo de la miseria decente, de la retahíla de criados, del caserón lleno de escaleras y vueltas y de distintas luces. He declarado un ejemplo corto, lineal, pero sé de dilatadas obras –las rigurosas novelas imaginativas ele Wells[1], las exasperadamente verosímiles de Daniel Defoe– que no frecuentan otro proceder que el desenvolvimiento o la serie de esos pormenores lacónicos de larga proyección. Asevero lo mismo de las novelas cinematográficas de Josef von Sternberg, hechas también de significativos momentos. Es método admirable y difícil, pero su aplicabilidad general lo hace menos estrictamente literario que los dos anteriores, y en particular que el segundo. Este suele funcionar a pura sintaxis, a pura destreza verbal.
Pruébelo estos versos de Moore:

Je suis ton amant, et la blonde Gorge tremble sous mon baiser,

cuya virtud reside en la transición de pronombre posesivo a artículo determinado, en el empleo sorprendente de la. Su reverso simétrico está en la siguiente línea de Kipling:

Little they trust to sparrow – dust that stop the seal in his sea!

Naturalmente, his está regido por seal. Que detienen a la foca en su mar.

1931

[1] Así El hombre invisible. Ese personaje –un estudiante solitario de química en el desesperado invierno de Londres– acaba por reconocer que los privilegios del estado invisible no cubren los inconvenientes. Tiene que ir descalzo y desnudo, para que un sobretodo apresurado y unas botas autónomas no afiebren la ciudad. Un revólver, en su trasparente mano, es de ocultación imposible. Antes de asimilados, también lo son los alimentos deglutidos por él. Desde el amanecer sus párpados nominales no detienen la luz y debe acostumbrarse a dormir como con los ojos abiertos. Inútil asimismo echar el brazo afantasmado sobre los ojos. En la calle los accidentes de tránsito lo prefieren y siempre está con el temor de morir aplastado. Tiene que huir de Londres. Tiene que refugiarse en pelucas, en quevedos ahumados, en narices de carnaval, en sospechosas barbas, en guantes, para que no vean que es invisible. Descubierto, inicia en un villorrio de tierra adentro un miserable Reino del Terror. Hiere, para que lo respeten, a un hombre. Entonces el comisario lo hace rastrear por perros, lo acorralan cerca de la estación y lo matan.
Otro ejemplo habilísimo de fantasmagoría circunstancial es el cuento de Kipling, The Finest Story in the World, de su recopilación de 1893 Many Inventions.

Jorge Luis Borge

28 de enero de 2010

Viendo a Fort en Infama me pregunto si no habría que aplicarle la eutanasia? Que no está enfermo? Que importa! Apliquemos la eutanasia preventiva!


Con este calor, no se comen una sandia?
No sé si la palabra censura que se usa en el comunicado es exacta pero el asunto entre los productores y las salas con muchas pantallas con respecto a la cuota de pantalla no es nuevo ni fácil de solucionar.

EXHIBIDORES CENSURAN AVANCES DE LA PELICULA ”ANDRES NO QUIERE DORMIR LA SIESTA”.

Diversos exhibidores cinematográficos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a menos de una semana del estreno, no confirman pantalla de exhibición para el film, pese a no haber cumplido con la cuota de pantalla del 1er trimestre de 2010.

Lo sorprendente es que también EVITAN proyectar su trailer o colocar la publicidad fija (posters, afiches, banners) oportunamente entregados.

Las multi-salas argumentan que los films norteamericanos tienen “total prioridad”.

La película de Daniel Bustamante, protagonizada por NORMA ALEANDRO, ha sido multipremiada en diversos festivales internacionales (MONTREAL, TRIESTRE, LA HABANA, MAR DEL PLATA, etc.).

ANDRES NO QUIERE DORMIR LA SIESTA trata la historia de un niño de 8 años, huérfano, que debe irse a vivir a la casa de su abuela materna, quien vive muy cerca de un centro clandestino de detención durante la dictadura argentina.

Exigimos que las empresas exhibidoras nacionales y extranjeras cumplan con la legislación vigente en Argentina y se ponga fin definitivo a prácticas cotidianas de competencia desleal y posición dominante de mercado y se les apliquen las sanciones que por derecho correspondan.

Atentamente

CAROLINA ALVAREZ

DANIEL BUSTAMANTE
Acabo de ver a Alfredo casero en la teatro de la torre acá en Pinamar. Si claro ya se sabe que con Casero uno se entrega y que pase lo que pase.
La última vez que me sometí a él en un teatro fue hace como ocho años en el Bauen. Habíamos llevado con un amigo a un jefe nuestro colombiano directivo de un sitio y la experiencia fue medio desastrosa, es más no sé si el cierre de esa corresponsalía no fue por culpa de Casero.
Lo de ahora de Casero es pura improvisación, ESTESE CONFUSO es le título y dice que lo hace para que no perdamos la natural propensión de los Argentinos a desarrollarnos en el caos y la imporvisación.
Lo de Casero es finalmente el triunfo de un tipo que hace lo que se le canta el culo y si el espectáculo no lo conforma a uno, a mí me gustó y mucho, deja al menos la enseñanza de que uno puede hacer lo que se le canta el orto y que siempre va a aparecer alguien dispuesto a pagar por eso si eso es legítimo. No es poca cosa al fin y al cabo.



27 de enero de 2010

Mientras espero para subir las fotos del epígrafe del día sábado en el que Clarín puso Animal F en lugar de Aníbal F bajo la foto del ministro Fernández (Pag 18 de la versión impresa) me llegó via el amigo y reconocido blogger Bigote una bonita historia vinculada también la diario cuyo nombre en otros países es apenas un istrumento musical pero en el nuestro es un toque de atención... blah, blah blah

Resulta que hace unos días, Mariana Mactas hizo esta nota de TV:

Hermanos Soto y Olé
Hoy, evidentemente herido en su orgullo, El Gran Pasquín Argentino publicó
ésto:


Valientes y su versión española

Y, de paso, TN editó este video:

http://television.com.ar/videos/63786/asi-son-los-valientes-espanoles

donde el videograph dice que "no se llama valientes, sino cojonudos".

Bueno: "Cojonudos" fue un chiste de tapa que sacó Fernando Capotondo. La info NO salió jamás en El País (Mactas hizo la nota consultando fuentes propias) y nadie chequeó la info en Clarín. Yo creo que la cosa en Clarín fue así:

Jefe de sección-¡Ché, a ver, pelotudos! ¡Miren lo que tienen los pelagatos de Crítica en tapa!
Redactor-ultimo-orejón-del-tarro- ¿A ver?
J-¡Lo de Valientes, boludazo! ¿Cómo no lo tenemos nosotros? ¿Para qué venís, para ver porno en la PC, tarado?
R-¡Uy! ¡Me lo comí!
J-¡Somos del grupo, carajo! ¡Cómo te lo vas a comer! Lo que te vas a comer son cien mil patadas en el orto, forro. Esta nota me la hacés yá y me la entregás yá si querés seguir cobrando tu pasantía.
R-¡Sí señor sí en seguida sí sí!
R-(Para sí: Má'sí, yo vine a hacer deportes y me mandan acá; yo copio como está y listo, total...¿Y qué mierda es ésto? ¿Una novela? Uh...no la debe ver nadie).


Bueno estámos de vacaciones y hace una calos que te la voglio dire, no se puede estar en todo. Ahh! el día Sábado también pusieron debajo de una foto de Carrio que su apellido es Carrito. lo dicho no se puede estar en todo
In memorian



Se murió Emilio Vieyra


Era hora de que la ya vetusta picana diera paso a un instrumento mas moderno. Estas preciosas pistolitas eléctricas son la nueva propuesta de Macri para acabar con la inseguridad, los trapitos, los piqueteros sean o no Kirchenristas, los estudiantes revoltosos y todos aquellos que no se pongan las pilas para que esté buena Buenos aires de una puta vez! Habráse visto!

Seguro que con los cortes de luz que hay ni siquiera las van a poder usar! Pero no importa igual como somos periodistas o algo así estamos llenos de preguntas:

Si uno tiene suela de goma igual hace efecto?
Cargar la pistola en la casa cuenta como horas extras?
Cuanto mide el cable?
Es legal eso?

Pavadas, bah!

26 de enero de 2010


Deslizando la mano por debajo de la blusa, sentir los ganchitos metálicos y pellizcarlos para desabrochar. Utiliza tres dedos: el índice y medio para detener, y el pulgar para empujar los broches.
Ensayar con alguno que tengas a la mano (la práctica hace al maestro).



The Big Black Book: Cómo desabrochar el bra en un paso- Esquire, Latinaomérica

25 de enero de 2010

Finalmente se queda el Chueco Alves en el banco de Boca, por seis meses, pero y si gana algo?
Pero el tema de este post es el Virrey!



Irónico, sarcástico, mal educado, soberbio, de todo menos lindo le batieron en estas horas. No fue bueno su papel como manager y desgastó su imagen.
Pero que Niembro y Closs se hayan largado a destrozarlo en sus respectivos programas sacando a relucir viejas cuentas (Closs, no podés!) y usando el repertorio de Mauricio Macri casi que lo limpia al profesor Locovich.
Por supuesto que frente a esos enemigos lo bancamos a Bianchi que ganó todo mientras que Mariano y Niembro (el que le puso voz a los indultos de Menem, no olvidemos) lo único que pueden ganar es el premio Bernardo Neustadt, a la operación periodística.
Una de las razones de la indignación de Closs es que Bianchi no haya querido agarrar porque no tiene ganas de ser el que en el mes de Junio tenga que decidir sobre los diez jugadores cuyos contratos se vencen. Jugadores que le hicieron ganar al club y a Bianchi grandes campeonatos. Parece que a Closs hacer algo así no le preocuparía. Por eso Bianchi, con sus errores, sigue siendo un caballero y Closs no.
Parece que llegó la hora del Guille!




24 de enero de 2010

Si algo faltaba para liquidar los ochenta después de la muertes de Alfonsín y de Mercedes Sosa era esto


AUGE Y CAIDA DEL BOLICHE CEMENTO (1985-2010)

Un parking ya pronto serás
El mítico boliche de San Telmo está siendo demolido. El gobierno porteño lo va a convertir en un garaje y galpón. Ya sólo quedará el recuerdo de una época que se cierra para siempre. Un baluarte de la cultura rock, que podría responder algunas preguntas incómodas. ¿Estuvo en Cemento la génesis de Cromañón? ¿Qué hubiese sido de Cemento sin Cromañón? ¿Y de Chabán?


Por Juan Ignacio Provéndola

El 28 de junio de 1985, Buenos Aires estaba siendo arreciada por un aguacero infernal y Omar Chabán, apostado en el techo, parecía Noé aguardando su rescate divino del Diluvio Universal. Aunque sus urgencias eran menos bíblicas: estaba enmendando los agujeros por los cuales se filtraban los caudales de agua que estaban convirtiendo el salón en un pantanal de arena y cal. Así fue la cuenta regresiva hacia la dilatada apertura de Cemento, signado desde sus inicios por desavenencias y conflictos (la inauguración, planeada para el año anterior, se había pospuesto cuando se derrumbó una viga en plena obra), pero también por el encanto y la épica: cansados de contratiempos, la sociedad marital–comercial de Chabán y Katja Alemann decidió de todos modos abrir esa noche un boliche cuyo nombre quedó inscripto no sólo en el devenir del rock local sino también en los calzados de los mil invitados, embadurnados del cemento fresco que aún no se había secado.

Para Chabán significaba una segunda oportunidad tras las recurrentes clausuras que acabaron con la vida de su primera experiencia con el Café Einstein. Katja se puso el proyecto al hombro desde el mismo instante en el que ingresó a la sala vestida de walkyria a bordo de una carroza tirada por caballos –dando por oficializada la ceremonia de estreno– hasta que, en 1987, puso final a su matrimonio. En esos días, Cemento era una discoteca, un tablado de teatro under y, entre otras cosas, un boliche de rock, pero de allí en más el destino del lugar quedaría definitivamente sellado hacia esta última propuesta. Omar había reconocido más de una vez que el rock no era su música de preferencia, tal vez por ello se guardó los miércoles para sus modestas creaciones teatrales. Un gustito personal que suma como anécdota, pero no hace a un mito construido con postales más que con recitales.
La inédita cumbre del Indio Solari y Luca Prodan cantando a dúo cuatro canciones en pleno show Redondo, Batato Barea meando en una pelela y acostándose a dormir en plena performance, la propuesta pluriartística de Sumo y la Organización Negra o Ricky Espinoza azuzando a hordas de punks para que lo escupieran, son algunas de las fotos sepia que fue dejando un escenario por el que pasaron todos. O casi: Chabán siempre se lamentará de no haber podido convencer nunca a Charly García de tocar allí.

Sí tuvieron espacio, en cambio, innumerables bandas punks que encontraron en Cemento una de sus trincheras más sólidas. Allí debutó Attaque 77 y Los Violadores grabaron su último disco (en vivo, claro) con Pil y Stuka en la formación, aunque también tuvieron la oportunidad de hacer sus primeros pininos en vivo incontables grupos con fortunas de las más diversas. Incluso dos de las gomas más salvajes que se recuerden en la historia de recitales realizados sobre nuestras pampas tuvieron que ver con la explosiva fórmula que a veces resultaba ser la combinación de punk y Cemento. El 19 de marzo de 1993, los disturbios generados por activistas neonazis en el recital de la banda escocesa The Exploited dieron lugar no sólo a la primera de una larga serie de clausuras sino también a tiempos de razzias y asedios policiales en las inmediaciones del lugar. Otro pico de clamor público sucedió el 10 de agosto de 1997, cuando una violenta gresca en un festival punk generó la intervención del por entonces jefe de gobierno porteño Fernando de la Rúa (“me siento preocupado porque lo sucedido fue muy grave”, había dicho), y acabó con el boliche cerrado durante cuatro meses.

Durante un tiempo, Chabán tuvo que promocionar los recitales del género prohibiendo “tachas, borceguíes y crestas” –en nombre de una ordenanza municipal ficticia–, para comenzar a limpiarle la cara a un lugar que se estaba convirtiendo, ante los ojos de la opinión pública, en un antro siniestro y mal habido. Había sido apenas un recurso más de alguien que, fiel a su estirpe de performer, acostumbraba a improvisar decisiones sobre tablas. De tal modo se lo veía negociando descuentos de entradas en la puerta, anunciando ofertas sobre el escenario o rematando a viva voz bebidas desde la barra.

Chabán y Katja Aleman en los buenos tiempos
Pero esa pretendida informalidad que se convirtió en marca registrada de Cemento también fue su cruz. La agobiante transpiración de sus paredes en una noche cualquiera de furioso sopor porteño, el audio siempre defectuoso e indomable y las espantosas vaporizaciones de urea y amoníaco a las que se sometían los corajudos que se les animaban a los baños fueron (aunque siempre criticadas por lo bajo) combustible del perfil bohemio de un lugar que se distinguió por tal condición hasta que, ya entrado el siglo XXI, lugares como El Teatro de Colegiales o La Trastienda comenzaron a disputarle el mercado, elevando los estándares de sonido y confort.

Pese a que siempre fue escondrijo de todas las generaciones con las que convivió (eso se veía claramente a ambos márgenes del escenario), Cemento comenzaba a parecer fuera época. El negocio del rock había perdido aquel romanticismo que hizo del lugar no sólo un mero boliche de música sino, más bien, un enclave ineludible de la historia cultural de las últimas tres décadas.

Chabán era un actor devenido en empresario del espectáculo. Alejado de los cánones del ortodoxismo empresarial (era uno de los pocos productores que privilegiaban los arreglos de palabra con los artistas por sobre los contratos firmados), pero empresario al fin. Como tal, entonces, quiso acomodarse a los nuevos dictámenes el show business y se lanzó a la empresa más osada de su carrera en el rubro. Con República de Cromañón pretendió disputarle palmo a palmo el terreno de acción al mismísimo Estadio Obras, no sólo doblando las dimensiones de su antecesor del barrio de San Telmo sino, incluso, pensando hasta en ofrecer una especie de “paquete rockero” que incluiría viaje, entrada y alojamiento en sociedad con los dueños del lugar (también propietarios del hotel adyacente y de una agencia de turismo). Era un triunfo suyo y del rock: se estaba ocupando un lugar que en otros tiempos supo ser la bailanta El Reventón de Once, aunque por Cemento alguna vez también habían pasado La Mona Jiménez y Damas Gratis.

Cemento hoy
Prometió no descuidar su boliche de siempre ante la nueva creación aunque, sin pensarlo, ya estaba escribiendo el fin de ambos. La noche fatal de Cromañón también fue la de Cemento. Aquel 30 de diciembre de 2004, Nuca suspendió su show al cuarto tema porque un grupo de padres clamaba por sus hijos en la puerta de Estados Unidos 1234, creyendo que ahí había sucedido lo que en realidad estaba ocurriendo en Once. Casi a la misma hora, ambos lugares se vaciaron. En Cemento volvieron las fajas de clausura (esas mismas que alguna vez Chabán arrancó de cuajo frente a las cámaras de televisión) aunque, increíblemente, se encontraba apto para su explotación como boliche de música, según indican los registros de la Dirección General de Habilitaciones y Permisos de la Ciudad.

El sereno Mario Duarte le hizo frente al vacío y al despojo ocupando su lugar de siempre: una habitación lindante con los baños pestilentes que tenía esa ínfima ventanita sobre la calle que siempre lucía como un lunar perdido en la oscura fachada del boliche sobre la que, durante largo rato, pendió un cartel de alquiler. Tuvo la noble intención de reabrirlo en forma de cooperativa, pero qué sabrán de nobleza los negocios. Hace unos meses, este diario llamó para saber si el lugar estaba en alquiler: pedían 20 mil pesos por mes, respondieron los dueños de la inmobiliaria que había puesto el cartel.

La posesión del gobierno de la Ciudad para utilizarlo como galpón del Ministerio de Educación acabó con meses de desuso. La maza se hizo lugar entre ratas, murciélagos y hormigón para dar fin a los rumores de reapertura; tirando abajo el portón principal, la boletería, el sector de ingreso, la barra y las gradas que se oponían a ella, la separación entre las dos salas y toda el área superior en la que estaban (aunque separados) los baños y la cabina de control. Apenas sí sobreviven todavía el escenario, los camarines y alguna que otra leyenda de esas que se superponían en las paredes hasta lo ilegible. Es el triste final de una etapa inolvidable que se alimentó con esfuerzo, creatividad, descuido, complicidad, desidia, bohemia y patetismo, en un lugar que supo construir su mística inquebrantable antes de que los tiempos cambiaran; y quizá nos encuentren igual de nostálgicos, pero menos ingenuos.





Página 12 - Radar- Domingo, 24 de enero de 2010


Sin tetas no hay paraíso



Durante décadas, las películas que Armando Bo filmó con Isabel Sarli fueron un éxito masivo de público en la Argentina y en el mundo, con jóvenes, adultos y adolescentes ardiendo frente a la pantalla, al principio sólo hombres y después mujeres. Pero también se convirtieron en objeto de culto entre cinéfilos locales y objeto de burla entre otros. Sin embargo, ninguno de los bandos vio exactamente las películas tal como fueron concebidas. Sometidas incesantemente a la censura, mientras las versiones exhibidas perdían escenas de un riesgo desconocido para el cine argentino y hasta coherencia narrativa, el material prohibido se acumulaba en poder del director y la actriz. Ahora, finalmente, tras años de trabajo, investigación y restauración junto a Octavio Fabiano y Fernando Martín Peña, Diego Curubeto proyecta Carne sobre carne, un documental que exhibe por primera vez ese material y echa luz sobre un aspecto inesperado y fundamental del cine en la Argentina.






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Por Diego Curubeto




La culpa la tiene Krzysztof Zanussi o, mejor dicho, su ausencia. A comienzos de los ’80 yo, habiendo empezado a estudiar cine seriamente tiempo antes, me ocupaba de ver cine europeo de calidad que seguía rigurosamente. ¡A veces hasta veía películas buenas y todo! En fin, un jueves a la noche hablo con un amigo y le digo que dan una nueva de Zanussi. No recuerdo si sería un estreno, una función en el Cosmos, algún cineclub, justamente porque no fui. Mi amigo era Nicolas Sarudianski, que saboteó por completo mi propuesta diciéndome que yo era un salame total, ya que esa noche se estrenaba una de Isabel Sarli, y había que estar ahí. Lo afirmaba con tal tono imperativo como para que no tuviera sentido discutir el asunto. Corte, y estábamos en un cine de la calle Lavalle, desbordado de gente. Vimos Insaciable en la fila 4 al costado, más o menos, y fue una experiencia impactante. Durante toda la proyección el público vivía la película de una manera interactiva, en un diálogo constante –a gritos, en realidad– con la pantalla. Al final, en la escena que Isabel ve a la gente desnuda al mejor estilo de El hombre con ojos de rayos X de Roger Corman –con el rock & roll más famoso de Bill Haley como fondo musical– el cine temblaba, y muchos espectadores alucinados literalmente saltaban sobre sus butacas.

Esa fue la mayor experiencia de cine de culto de mi vida. Años después estuve en Nueva York en funciones de midnight movies de todo tipo, y no se parecía ni remotamente al estreno de Insaciable en la calle Lavalle. Luego, cuando se suspendían las horas extra vespertinas de práctica contable en el Carlos Pellegrini, podía ir y colarme a ver algún doble programa “prohibido para menores” en el cine Continental, en el barrio de Flores (creo que quedaba en la calle Carabobo). Yo me fijaba qué daban, y en general daban un western o alguna película “buena” acompañada de un film presuntamente erótico, que yo obviamente despreciaba. Recuerdo ver extasiado Los profesionales, de Richard Brooks, y también mi decepción al ver un engendro llamado Confesiones de una azafata sueca, gran título que escondía un mediocre policial todo cortado por la censura, en el que en un momento cumbre Ursula Andress aparecía en bombacha y corpiño. Una de esas sesiones incluyó un film Sarli/Bo difícil de identificar, probablemente una versión toda cortada de Extasis tropical, que venía antes de un thriller de espías con Lino Ventura que era lo que realmente me interesaba. En todo caso, lo inolvidable era que íbamos con el uniforme del Pellegrini, el acomodador nos mandaba al pullman, y cada tanto pasaba y decía: “Chicos, ¡ojo con las manos!”. Se podría decir que de alguna manera eso también fue una experiencia de cine de culto.

Pero volviendo al impacto del estreno de Insaciable –film prohibido en tiempos de Galtieri, quien, según Isabel, dijo que “había que cortarla toda, pero a lo largo”, y recién permitida en democracia–, a partir de ese momento me interesé especialmente por leer y ver todas las películas de Bo/Sarli que pudiera. En ese sentido, una retrospectiva muy completa que se dio en la sala Lugones fue muy importante, igual que el libro de Jorge Abel Martín, uno de los grandes libros de cine publicados –y lamentablemente no reeditados– en la Argentina. Recuerdo especialmente algo que me impactó: la noción de realismo de Armando Bo al filmar Sabaleros: “¡Mierda, eso quiero filmar, mierda!”, citaba Jorge Abel Martín.

En un principio me gustaban más las primeras películas, sobre todo El trueno entre las hojas y Sabaleros, las que tienen un lenguaje más académico. Pelota de trapo, que nunca vi en cine, sólo en televisión, me parece buenísima, y realmente una película de Bo, más allá de que no fuera el director. En cambio demoré en entender el estilo de Bo en películas más delirantes como Embrujada, Fiebre o Fuego, pensadas para contar una historia adaptándose sí o sí a los designios del censor de turno.

De todos modos, mi película favorita, dada mi debilidad por el western gauchesco, sigue siendo hasta el día de hoy Furia infernal. Aunque sospecho que si pudiera ver entera India –un western filmado en el Amazonas con auténticos indígenas amazónicos como actores, y que incluye efectos ópticos y sonoros totalmente avant-garde–, sería de mis favoritas. Lamentablemente la película está perdida, y sólo se puede ver lo que rescatamos en Carne sobre carne. Creo que mi escena favorita es el “baño purificador” de India, una escena virada a color, tapada con efectos tipo op art y música sinfónica grabada en reversa... ¡en 1959!

Como en esos tiempos yo aún no escribía sobre cine, pasaron bastantes años antes de conocer a Isabel Sarli. Previamente conocí a Víctor Bo. Antes de trabajar como crítico, primero estudié cine y también trabajé como técnico, incluyendo cosas como meritorio de vestuario y asistente de efectos especiales en las primeras películas que Roger Corman produjo en la Argentina. En la primera, The Deathstalker, un sword & sorcery al estilo Conan, digamos, Víctor Bo interpretaba a uno de villanos. En un momento el héroe le cortaba la cabeza, pero como había magia, el otro villano revivía su cuerpo decapitado y la lucha persistía durante casi un acto. El encargado de efectos especiales, John Carl Buechler –el de Reanimator, de Stuart Gordon–, descubrió que mi altura era exactamente igual a la de Víctor sin cabeza, así que durante toda la escena del duelo el villano decapitado soy yo.

Años más tarde, cuando Víctor Bo era productor de cine de películas taquilleras como La clínica del Dr. Cureta, le hice una entrevista para Ambito Financiero. Al final, ya terminado el reportaje, le dije que como fan del cine de su padre pensaba que sería buenísimo ver una película de antología tipo Erase una vez en Hollywood (es decir Erase una vez una teta), con las mejores escenas de las películas de Sarli/Bo, que obviamente él debería producir. Por algún motivo él descartó de plano la idea.

En los ’90, mientras investigaba y escribía el libro Cine Bizarro, que ponía el énfasis en las películas argentinas relacionadas con el tema, entrevisté varias veces a Isabel Sarli, siempre terriblemente amable y hospitalaria. Algo que me impactó de su casa era la cantidad de latas de celuloide de sus películas que uno podía ver amontonadas en distintos lugares. Y algo preocupante era que en alguna visita posterior, por ahí se veían menos pilas de latas.




Por esa época también entrevisté a Paco Jaumandreu –una persona impresionante, y tan amable que terminó ayudándome con el vestuario de un clip del grupo Los Telépatas, donde la drag queen Sir James requería un traje de novia–, que con sus historias me hizo entender un poco mejor el fenómeno Bo/Sarli.

Cuando terminé el libro Cine Bizarro, pensé que era importante que Isabel tuviera un lugar en la portada como icono del cine erótico. El libro tuvo cierta difusión fuera de la Argentina, y un día me llamó un inglés, Pete Tombs, para que me ocupe del capítulo de un libro sobre cine bizarro global llamado Mondo Macabro. El capítulo de cine bizarro argentino se llamo Meat on Meat.

Tiempo después, Pete Tombs me avisa que está haciendo una serie de documentales para Canal 4 de Inglaterra sobre el libro Mondo Macabro, y que yo me tengo que ocupar de la parte argentina a producirse en forma inminente. Para eso es indispensable entrevistar a Isabel Sarli, que me recibe en su casa para discutir los detalles. En medio de la charla, de repente veo en un rincón de su casa unas latas de película que antes no estaban, de un aspecto mucho más antiguo y maltrecho de las que había visto en visitas anteriores. Entonces cambio abruptamente de tema y le pregunto:

–Isabel, ¿qué son esas latas?

–Uh, son cosas que guardó Armando, no sabía qué hacer con ellas, las estaba por tirar. Es que me da tristeza, son los cortes de la censura que Armando logró rescatar y guardar con la idea de poder mostrarlas alguna vez en una película.

Le pregunté si eso era todo o había más. Me respondió que existía más material.

¿Mucho más?, pregunté. Bastante, dijo.

Inmediatamente opté por olvidarme de todo el asunto del Channel 4 y ocuparme de hablar con ella para buscar todo ese material y ver de hacer algo parecido a una película de antología, si fuera posible. Le conté que como espectador/fan de sus películas me encantaría ver una antología de las mejores escenas de sus films. Erase una vez...: pensar en un film similar, pero con escenas nunca vistas –salvo por los censores– sonaba mucho mejor. Igual, sin saber si eso era posible, lo imperativo era salvar ese material, y chequear qué había ahí. Les expliqué el asunto a varias personas/empresas relacionadas o interesadas en producir cine. El que respondió en términos concretos fue Javier Finkman, productor de un par de cortos míos. Octavio Fabiano y Fernando Martín Peña inmediatamente aceptaron revisar el material. Que “era bastante”: hicieron falta tres camiones para transportar unas 300 latas.

Viendo el material en moviola con Fabiano y Peña, entendimos que esas latas no sólo mostraban lo que nunca se había visto de Sarli/Bo. También explicaban cómo trabajaba la censura. Y no sólo la censura argentina sino la censura de varios lugares del planeta.

Entendiendo que un censor corta cosas con la intención de que nadie las vea nunca más, el material salvado por Armando Bo y guardado tanto tiempo por Isabel Sarli era un verdadero tesoro, y de algún modo había que armar ese rompecabezas y convertirlo en una película.

Isabel preguntaba durante meses por material específico que no aparecía. “¿Encontraron el choricito?”, preguntó durante meses. Un día, Peña lo encontró: ¡era el plano detalle de una castración!

Durante aún más tiempo aseguró que había una escena perdida muy importante de Una mariposa en la noche. Lo decía como algo muy importante. Tal como yo había comprobado en la retrospectiva de la Sala Lugones, la gente parecía no divertirse con esa película sino más bien estar burlándose de ella. Especialmente por una escena en la que Isabel toma un tren en una típica estación del campo argentino, corte, y aparece en París. Isabel insistía en que eso era muy injusto dado que la censura había cortado mucho metraje que había en el medio.

Pero pasaba el tiempo, y no había ninguna evidencia al respecto.

Un día escuché que alguien –un espectador que se burlaba del film desde su estreno– volvía a reírse del viaje en tren de las pampas a París. Ahí me di cuenta de lo terrible del asunto de la censura: primero viene el facho (censor, militar, fiscal o lo que sea) y corta una película como se le canta... Luego se la exhibe cortada, y entonces los snobs progres supercool se burlan de lo que la censura les deja ver.

La insistencia de Isabel nos hizo insistir sobre Una mariposa... Finalmente Peña apareció con un material muy malogrado, una especie de fiesta con drag queens a ritmo de rock pesado setentista. El asunto es que Isabel se tomaba un tren en las pampas para volver a la casa de su marido, y cuando llegaba lo encontraba con vestido de novia, a punto de casarse con un señor llamado Porocho en medio de una horda de travestis frenéticos (luego Víctor Bo nos contó que las drag queens eran rugbiers amigos suyos). Desencantada, recién ahí se iba a París... pero eran los tiempos de la Triple A (que amenazó de muerte a Isabel y Armando) y la escena se esfumó... hasta ahora.

¡No sólo no iba en tren a París sino que protagonizaba una de las escenas más audaces de la historia del cine argentino! Esto gracias a los milagros de montaje de Zottola, la magia de la restauración en fílmico de Stagnaro, y la insistencia de Isabel para que encontremos esa escena que estaba escondida en algún lugar de las 900 latas herrumbradas.

Supongo que además de mostrar los mecanismos absurdos de la censura y explorar la historia personal y profesional de Isabel Sarli y Armando Bo, y algunos detalles pintorescos de la industria del cine sexploitation, Carne sobre carne es una película sobre un mal universal, pero especialmente argentino: la hipocresía.

Sin profundizar tanto también revela cosas concretas: Isabel Sarli era una estrella de Columbia Pictures. En Carne sobre carne se ve un cuadro del estudio con sus principales estrellas de mediados de la década de 1970. En orden alfabético aparecen nombres como Woody Allen, Warren Beatty, Sean Connery, Robert De Niro, etcétera, hasta llegar a la S con Isabel Sarli.

¿Qué más se puede pretender de semejante diva?

Carne sobre carne va desde el jueves 4 de

febrero, los jueves a las 22 y los sábados a las 24, en el Malba, Av. Figueroa Alcorta 3415.



- Deberíamos hacer la prueba de volver a ir a la playa en patas y con la llave para volver a entrar a la casa o departamento en la que estamos parando
- Es tan necesario que el parador tenga wi- fi?
- Que es tan importante que no puede esperar a que volvamos de la playa para hablar por teléfono?
- Quién le habrá dicho a Fabio Alberti que Coti Nosiglia era suficiente para sostener un espectáculo de teatro?
- Deberían incautar los cuatrociclos a todos los que se mandan por los médanos cual pilotos del rally Paris- Dakar.
- En Pinamar lo más son los shows de banditas que empiezan a las 18 en en el parador Robinson.
- Que buenos culos hay en Pinamar, el resto de los balnearios argentinos no tienen ni conque empezar. Las brótolas, chúpenla!

23 de enero de 2010


Volví a comprar Ñ gracias al Corto Maltés no es que la edición sea particularmente brillante pero a pesar de su tamaño, que no le hace justicia al dibujo de Pratt, es un placer reencontrarse con el marinero que hizo de la eventura su vida y que me enseñó a leer de todo.
Descubrí al Corto a los once años en el primer número de Skorpio, no se pueda decir que fuera el único en casa que la leyera, porque mi viejo era admirador de los dibujos de Arturo del Castillo así que se leía el Cobra antes que yo incluso. El Corto era todo mío ni las aventuras al estilo Conan de Henga ni las sórdidas historias del Precinto 56 me despertaban la fascinación que sí me despertaban las aventuras del marinero hijo de una gitana y de un marino y que mezclaba personajes reales como Jack London, con Merlín, Rasputín y el cangaceiro Tiro Fijo. Leí a London gracias Pratt con lo cual alcanza para venerarlo de por vida.
Claro ahora leo al Corto con otra mirada aunque sus respuestas afiladas, su heroismo hijo de una ética muuy personal y su melancolía eterna me siguen atrapando como a Merlin los embrujos de Morgana.
El Corto Maltés a partir de este número y durante trece números más aparecerá en Ñ y va a ser un gusto esperar en el kiosco el número de Ñ cómo esperaba al Skorpio allá por mil novecientos setenta y cuatro durante varios años. En Skorpio leía además unas historias extraordinarias de un tal Oesterheld del que ni siquiera sabía que era autor de El eternauta ni me imaginaba que su historia fuera una de las que más me iba a conmover cuando años después la leyera en el Nunca más . Cuando Skorpio ya no salía y yo redescubría el gusto de la historieta de la mano de otra revista que también esperaba con ansiedad y que se llamaba Fierro






Cuando en los ´90 se estrenó Acoso sexual los medios vendieron la película por el lado del engañoso título en castellano y lo explosiva que podía resultar la pareja Michael Douglas/Demi Moore. La película era más sobre la suupervivencia dentro de las corporaciones y el espionaje industrial que sobre el acoso sexual. Era una película que hablaba del mundo, de la vida.
Años después Tienes un email convocó a la gente a través de lo que se suponía podía ser una continuidad de Sintonía de amor comedia que el dúo Hanks/Ryan habían protagonizado unos años antes pero no. Tienes un email escondía detrás de la trama romántica la historia de una mega tienda que arrasa con una pequeña librería. Otra de esas películas que nos cuentan el mundo en el que vivimos.
Acaba de estrenarse con el absurdo y engañoso título de Amor sin escalas una película indispensable que en inglés se titula UP in the air otra de esas películas que nos explica la clase de mundo en que vivimos.
Resulta que las grandes empresas ya no echan a sus empleados sino que contratan empresas que se encrgan de eso a través de agentes que atraviesan los Estados Unidos de Miami a Chicago y de Wichita a New Orleans echando gente. Ryan (George Clooney) es el mejor de todos, el más efectivo, el más entendido sobre el tema. Ryan escribió libros sobre descomprometerse, vive de hotel en hotel, de avión en avión como los ejecutivos de la canción de Maria Elena Walsh. La empresa de Ryan con la crisis económica está en franca expansión y prueba un nuevo método para limpiar empleados. No voy a adelantar mucho más, anda Vera Farmiga por ahí y aparece medio en pelotas por suerte.
No vamos a adelantar mucho más, Up in the air no es sólo una gran película sino que es la mejor actuación de Clooney de las que se han visto y muestra que no se necesita hacer de minúsvalido para pelar una gran actuación.

22 de enero de 2010

She´s leaving home

Volvía del centro de Pinamar tras haber hecho unos tràmites uyparaevitar elsol que caía a plomo decidí usar calles internas del bosque. El olor de los eucaliptus, el cantode las cotorras, en fin una tìpica caminata por el bosque hasta que una imagen me llamó la atención. De un complejo estilo californiano digamos salía una chica. No salía por la puerta, salìa por la ventana, por una ventana amplia de la planta baja,
llevaba con anteojos oscuros,shorts y remeritas. Tomó su bolso´, se subió a una camuioneta, arrancó y salió disparada.
Este es el tema que nos ocupa

¿Katy Perry o Christina Aguilera?


Que? Prefieren una foto de Basile acaso?

21 de enero de 2010


- Mirá negro el tipo parece medio fanfarrón
- Pero nooo, esta es forma de ser que tienen todos los que pasaron por el peronismo, si ustedes ya saben. El gordo Rafael ya es distinto: Ha abrazado ideológicamente el marxismo leninismo. Así que absorbanló y van a ver como la presión ideológica positiva del proletariado revolucionario encarnado en nuestro partido va a lograr la transfiguración ideológica de este compañero que al mismo tiempo nos va a volcar toda su experiencia y conocimiento de la ciencia militar revolucionaria.

No, no es una parte de un libreto de Bombita Rodriguez es el diálogo que aparentemente tuvo Roberto Santucho cuando algunos militantes del PRT/ERP le plantearon sus dudas acerca del compromiso de Joe Baxter.
El momento está registrado en Joe Baxter del nazismo a la extrema izquierda de Alejandra Dand{an y Silvina Heguy una investigación exhaustiva de este pérsonaje que fue uno de los fundadores de Tacuara y terminó volando por los aires en un atentado en el que no estaba muy claro para quien estaba preparado, antes fue amante de Ava Gardner parece.
Gordo, pelirrojo, con un problema motriz en su brazo producido por una fractura mal curada Baxter fue un personaje extrañísimo que sabía manejarse en la trastienda de la política revolucionaria de los setenta, algo que se ve bien en Munich de Spielberg, pero que era reacio a entrar en la acción directa. Mas bien vago y poco comprometido según los militantes mas duros de la época, un muchacho con futuro, capaz de hacer el solo la revolución según el General Perón que lo recibió en Puerta de hierro. Lugar donde parece que Joe le midió el aceite a Ava.
Chanta o revolucionario? parece ser la gran pregunta que el lbro no se anima a contestar pese a lo cual vale la pena leerlo para adentrarse en un mundo que uno apenas puede imaginar. El de los militantes revolucionarios globales, antes de que la globalización existiera.
Perdón, perdón por tener una vida y no estar pendientes de ustedes!
Fotos más grandes, fotos de Palermo, opiná sobre esto, opiná sobre aquello bueno, Samurai rules! O sea no me rompan las pelotas que estoy de vacaciones!
Estoy tirado en la playa pelotudeando, ok eso lo hago todo el año dirán, puede ser. Vieron la vida no es justa, alguien les mintió y les dijo que lo era?
Este es el ritmo de este blog en estos días y punto.

20 de enero de 2010



Siempre me pregunté porque no existe un programa del tipo de PNP o TVR pero de radio. Hay cosas en las radios tan divertidas cómo las que se ven en la tele.
El último Domingo sin ir más lejos en el programa de Guillermo Stronati en Continental se produjo un momento digno de Cha -cha cha. Con el conductor del programa de vacaciones y Florencia Ibañez conduciendo a ciegas desde Villa gessell el programa avanzaba como podía, los columnistas en el estudio parecían potus a los que en algún momento Flopy les podía pedir opinión. Se perdieron algunas secciones pero al llegar el mediodía se produjo el gran momento del programa.
El columnista de música clásica del programa sacó al aire a Bruno Gelber, maestro de aquí, maestro de allá en fin la charla era un aburrimiento hasta que sacó al aire por sorpresa a un amigo del pianista: Gino Bogani!
De ahí en más la charla tomó por caminos recónditos, risas melifluas, elogios desmedidos, Bruno hasta lo elogio a Gino diciéndole: Estás hecho un pendejo, con esa voz deberías tener una línea erótica!. Gino se mostró modesto y dijo que ya no estaba en edad para eso, yo esperaba que le
dijera: para voz no hay como la mía. pero se contuvo. Casi veinte minutos después de que Bruno y Gino hablaran de la importancia de sus respectivas madres en sus carreras la nota terminó pero antes el columnista le mandó un saludo a su propia mamá por supuesto.

18 de enero de 2010

Vi La joven reina Victoria me pueden explicar para que se filmó esa película? Que hay en esa historia que le haya decir a alguien: esto merece ser contado!. Y de ahí en más convencer a un monton de gente para hacer una película que es la nada misma.

17 de enero de 2010


Leyendo Bobby Fisher va a la guerra veo que los autores David Edmonds y John Eidinow aseguran que la estrategia de la Unión soviética contra el decadente mundo occidental se basaba en los payasos comunistas del circo de Moscú,algunos siguen dando vueltas por acá, las bailarinas clásicas y los maestros de Ajedrez.
A ver, en este rincón los payasos politicamente correctos, minas estilizadas pero sin culos ni tetas y uno tipos que miran un tablero durante horas para voltear al rey del otro lado y en el otro rincón Elvis, Las vegas y la Coca Cola.
De un lado las matronas con la azada cosechando para el plan quinquenal, del otro Marilyn durmiendo con unas gotas channel número 5 sobre su piel por toda vestimenta. La derrota del PCUS no nos puede sorprender.

16 de enero de 2010

Perdón por lo del post de haití y la ruptura de la promesa de un blog veraniego, ahora si prometo que no volverá a pasar.



Uff entre Sandro, la presi, Redrado (que redrado Martínez?), el adelantamiento de 2012 en Haiti, los que escrachan a MIrtha y no le dan un botellazo (y es que es ancha la señora), Lilita y la pelea entre Pampita e Isabel Macedo, lograron cagarnos los primeros días del año. Pero ya está estamos de nuevo en la playa mojando las patas en esa fuente enorme que es el océano atlántico dispuestos a fumar poruqerías, comer frutos de mar, a tomar tragos con sombrillitas en el borde de la copa y a mirar chicas tontas bajo el sol. Si son inteligentes las chicas mejor para ellas pero nos alcanza con que tengan un buen culo y muchas tetas (pero no má que dos como en el chiste) nos alcanza.



Así que Cristina, Cobos, Redrado, el grupo Clarín, los campestres de Buzi, el juez yanky, Mirtha, Nestor, Lilita, El senador Morales, Joaquin Morales Solá, Pino Solanas, Los programas de chimentos de la tarde, los noricieros que te impulsan a comprar una magnun para salir a la calle, Facundo Pastor y todas esas cosas horribles que por momentos nos emputecen la vida se pueden ir por uno dias bien a la concha la lora!

Mi amigo el Checho, no no es Batista, resacató para Facebook esta canción de Caetano de Veloso





Haití

Quando você for convidado pra subir no adro
Da fundação casa de Jorge Amado
Pra ver do alto a fila de soldados, quase todos pretos
Dando porrada na nuca de malandros pretos
De ladrões mulatos e outros quase brancos
Tratados como pretos
Só pra mostrar aos outros quase pretos
(E são quase todos pretos)
E aos quase brancos pobres como pretos
Como é que pretos, pobres e mulatos
E quase brancos quase pretos de tão pobres são tratados
E não importa se os olhos do mundo inteiro
Possam estar por um momento voltados para o largo
Onde os escravos eram castigados
E hoje um batuque um batuque
Com a pureza de meninos uniformizados de escola secundária
Em dia de parada
E a grandeza épica de um povo em formação
Nos atrai, nos deslumbra e estimula
Não importa nada:
Nem o traço do sobrado
Nem a lente do fantástico,
Nem o disco de Paul Simon
Ninguém, ninguém é cidadão
Se você for a festa do pelô, e se você não for
Pense no Haiti, reze pelo Haiti
O Haiti é aqui
O Haiti não é aqui
E na TV se você vir um deputado em pânico mal dissimulado
Diante de qualquer, mas qualquer mesmo, qualquer, qualquer
Plano de educação que pareça fácil
Que pareça fácil e rápido
E vá representar uma ameaça de democratização
Do ensino do primeiro grau
E se esse mesmo deputado defender a adoção da pena capital
E o venerável cardeal disser que vê tanto espírito no feto
E nenhum no marginal
E se, ao furar o sinal, o velho sinal vermelho habitual
Notar um homem mijando na esquina da rua sobre um saco
Brilhante de lixo do Leblon
E quando ouvir o silêncio sorridente de São Paulo
Diante da chacina
111 presos indefesos, mas presos são quase todos pretos
Ou quase pretos, ou quase brancos quase pretos de tão pobres
E pobres são como podres e todos sabem como se tratam os pretos
E quando você for dar uma volta no Caribe
E quando for trepar sem camisinha
E apresentar sua participação inteligente no bloqueio a Cuba
Pense no Haiti, reze pelo Haiti
O Haiti é aqui
O Haiti não é aqui


Alguna gente se conduele de la tragedia de Haití pero estos números que siguen son anteriores al terremoto

- 4,7 de cada 10 son analfabetos
- 8 de cada 10 tiene un ingreso de menos de U$S 1 por día
- 7,5 de cada 10 no tienen saneamiento.
- Casi 4 de cada 10 tienen agua potable
- Seguirán conviviendo con la basura xq no existe servicio de recolección de basura.... Leer más
- 8 de cada 10 no tienen empleo.
- de los 2 cada 10 que tienen empleo ganarán en promedio menos de U$S50 por mes.
- 6 de cada 1000 chicos mueren en el primer año de vida
- Si se trata de una embarazada ttiene el 24% de probabilidades de q a su hijo lo reciba personal médico.
- La expectativa de vida (si no hay otro desastre natural) será de 49,1 años
- 1 de cada 75 esta infectado de VIH
- 1 de cada 90 tiene teléfono

Lo que demuestra que Haití ya no existía antes del terremoto

15 de enero de 2010






Las fotos recién salidas de la nueva campaña de Emporio Armani de ropa interior, en las que podemos ver a Megan Fox, una de nuestras chicas de portada recientes, prueban algo que creemos aquí en Esquire ya desde hace tiempo:

mujer sexy + ropa interior diminuta = campaña excelente

La campaña de Marcus Piggot y Mert Alas no empezará hasta Febrero, pero no se preocupen porque aquí tenemos una pequeña prueba.

Gracias squire! En muchos sentidos