31 de mayo de 2011

Volvió Mateos, volvió el rockero popular

Desde hace unos días algunos temas históricos de Miguel Mateos han vuelto a sonar en las radios. Temas que remiten a un par de décadas atrás, temas que hicieron furor en aquellos días en que los militares dejaban vacante el poder debido más a su ineficacia que por una lucha coordinada del pueblo. Las canciones de Miguel Mateos aparecieron en un contexto ideal. Mientras se producía el recambio musical que provocaba que al público masivo le diera igual Marilina Ross que la Trova rosarina o Dulces 16. El rok vivía un proceso de cambio en la Argentina, se modernizaba. Serú Girán se disolvía, Virus era atacado desde la revista Humor y el jazz rock pasaba a mejor vida. Se acababa una época de cachetes caídos y la música de la mano de Miguel Abuelo, Los Twist y otros tantos acompañaba ese despertar.
Zas, la banda de Miguel Mateos era una rareza. Debutan en un estadio, ante miles de personas y como banda soporte de Queen. Eso fue cuando el rock en la Argentina no existía para los medios caretas y el país era un país en blanco y negro gobernado por militares. Después de girar por pubs y boliches no muy grandes la banda aparece en el BA Rock. Su performance no aparece en la película pero sí forma parte del disco donde se lo escucha cantar a Mateos nada menos que con Migel Cantilo una canción emblemática de esos días. Huevos.
Ese es el nombre del disco que graban en Shazam records, sello que por aquellos días tenía fichadas a las grandes bandas de la Argentina. Al año siguiente editan Tengo que parar y entonces estalla Miguel Mateos. En 1985 se registra Rockas vivas y sale a la venta el álbum más vendido en la historia del rock hasta que Fito Paez lo desbancó varios años después con El amor después del amor. Las canciones de Rockas vivas las conoce todo el mundo, el cassete o el disco está en todas las discotecas. Mateos es el jefe del rock en Argentina? Bueno el vestuario lo muestra así porque se viste como el Sprinsteen de Born in USA. A no asombrarse, Bruce es en aquellos días una gran influencia para todo el mundo. Mateos es por esos días un número caro y exitoso. Entonces se va de gira. No por el interior, se va de gira por toda latinoamérica, abre mercados, se mete en Colombia, llega a México y es una vorágine. El rock argentino suena por todos lados, Soda stereo va también por ahí y hace los suyo.
En 1986 Mateos ya no es una imagen corriente para los argentinos, llegan noticias desde afuera, multitudes son convocadas por el rocker argentino y entonces decide instalarse en Los angeles. En Sunset Blvd, nada menos. Mateos saca un nuevo disco que es una rareza para los que nos quedamos acá y ni soñamos con conquistar Hollywood: Solos en América.
es medio complicado seguirle la carrera de ahí en mas, las imágenes que llegan es la de un Mateos que de repente adopta una estética a lo INX, que coquetea con la música tecno y vuelve a pegar con Obsesión, un hitazo.
La experiencia de conquistar Hollywood se corta, mateso vuelve a su país pero ya está, el éxito se le ha escapado. Celos cruzados de los músicos, incomprensión del público y el mismo que no logra sintonizar con ese país que dejó rockero pop pero que en los noventa es invadido por la cumbia, la bailanta y el rock barrial.

La carrera de Mateos ha seguido de manera dispar, se presenta periódicamente y llena aun par de teatros por año. En el 98 editó el disco que contiene Bar imperio, una canción en la que se adelantaba a lo que podía ocurrir el día después de que su querido Racing ganara un campeonato y todos fuimos testigos tres años después, en 2001, lo que se produjo el día que eso ocurrió.

Sus shows siguen siendo una fiesta y poner sus temas de comienzos de los ochenta en alguna reunión o baile tiene la respuesta inmediata de gente que salta y baila mientras se desgañitan recordando la historia de la tía Inñes que a los 16 se escapó con un marinero griego, o se siente atada a un sentimiento o sale a caminar en la madrugada con la convicción de que pase lo que pase no queda otra que tirar para arriba.

La verdad es que Mateos no es reconocido como debería serlo, no es nombrado en ningún canon. La inteligentzia rockera no lo reconoce como alguien del palo. hace unos días me contaron que ese apartheid aparentemente nació de cierto encuentro para la revista Pelo. Se habían reunido para una nota conjunta Fedrico Moura, Cerati y Mateos y parece ser que Moura lo relajó a Miguel con la complicidad del líder de Soda stereo porque Mateos había ido en ojotas. Me niego a creer que gente tan piola o libre hayan tenido semejante actitud cerrada y discriminatoria. Alguien me dijo que los músicos no le tienen simpatía, ja, porque nuestros rockeros son todos divinos. Se diga lo que se diga nunca entendí la actitud hostil hacía un creador que sin duda marcó a fuego los rimeros años ochenta y nos hizo cantar y bailar a todos.


Desde hace unos días está en las disquerías un nuevo trabajo de Mateos, una superproducción de Sony que se decidió a lanzar una serie de trabajos bajo el nombre de Primera fila. Mateos por en CD y en DVD. Viejos temas y algunos nuevos de un artista que no se detiene, por suerte.


En el programa de bailanta de América son de hacer bromas a los invitados e incluso a los integrantes del elenco. Los muchachos son bravos. Resulta que la producción se atrevió a ir más allá y se metieron con el conductor Hernán Caire y les salió medio como el orto.


Algo interesante es que fueron sobre el punto más sensible de los conductores, su ego. No fue un tortazo en la cara p un baldazo de agua, le sacaron el protagonismo! Y no, todavía no se sabe si vuelve.

Vedetonngas

ahora resulta que los presentadores y sus productores se pelean por twitter en lugar de arreglar sus cosas dentro de la oficina de producción como corresponde.
Desde que el tema Juanita Viale tomó el rumbo de la tragedia vemos en los medios reacciones de lo más descabelladas.
Fui testigo auditivo de la primera que fue cuando el mismo día en que Juana Viale se tivo que internar. Jorge Rial usó su micrófono de La red para hacer su descargo. Dijo, y creo que tiene razón, que nada de lo que Intrusos había hecho hasta ese momento los transformaba en culpables
de la muerte del niño. Una rato después desde el micrófono de la misma radio se quejaba de los periodistas que se meten en la vida privada de la gente. Como cuando se metieron en el momento en que cierto redactor quemado por la cama solar supo golpear a su pareja, no Mariano?.
hay gente que debería guardar silencio.
En estas horas la locura se desató porque Gastón Portal en su carácter de productor general del programa de Petinato se lamentó de haber tratado el tema con levedad. Al respecto Rozin por radio dijo acertadamente que Portal debió querer decir liviandad. Petinato le retrucó que no se hiciera el gil. Una pelea interna que a nadie debería interesarle.
Todo es muy hipócrita. La verdad es que la gente consume estas noticias y que hasta la muerte del niño el tema Juanita Viale daba para la joda. Que ahora Analía Franchin diga que sus ex compañeritos Rial y Ventura tienen las manos llenas de sangre es una sobre actuación más.
Para más INRI del profesionalismo ahora productores y estrellas se pelean por Twitter. Una mariconada.

30 de mayo de 2011

La paja no es como el trigo


Por ahí me acusan de españolizar demasiado porque dije que me dio paja escribir el fin de semana. No me parece que sea una expresión castiza, de hecho no me parece que haya forma más gauchita para mentar a la masturbación que la palabra paja. Aunque a la hora de buscar maneras de decir masturbación parece que hay más de una forma.
Miren este listado si no me creen:

* Hacerse un Antonio (sí, el cabezón)
* Cascapi (cascapi-co)
* Manola o manuela (en honor a su inventor)
* Lavar la ropa a mano
* Limpiar la tubería
* Darle a la manivela
* Hacer maniobras
* Manopla
* Pasar un buen rato (sin compañia)
* Pajote
* La cepillada
* Bartola
* "Me estoy peinando"
* Pajilla
* Pide la cola al cielo
* Peinarse * Sube-y-baja
* cambiar el agua a las aceitunas
* cusquiarse
* Menear la salchicha
* Apretarle el cuello al ganso
* Makukilla
* Maraca
* Maquearsela
* Chusca
* Gayola
* Gallarda
* Pajote
* Pelada
* Chimbonda
* Ordeñar el cabezón de leche
* Cucaracha
* Darle al yostik
* Tocar la zambomba
* Alemanita (del mozárabe-hoigan ale-manita)
* Echar un cinco contra uno, y el que pierde escupe
* Cinco contra el calvo
* Manfinfla
* Zurrársela
* "Si, ahora voy"
* Hacerse un Pedro Antonio (zurrársela en clase)
* Hacerse un solitario
* Cascársela
* Sacudir la sardina(encaso de ser oriental)
* Hacer fuego *
Mano a mano con el cíclope.
* Pulirle el casco al soldadito.
* Jalarle el cuello al ganso.
* Azotar al mono (spank the monkey en ingles)
* Ganar satisfacción personal
* Nolarse
* Ordeñarse
* Relajarse un rato
* Esplumar la perdiz
* Agitar el zumo
* Bombear leche
* Poner el freno de mano
* Hacerse una katana
* Darle al movimiento sexi
* Trabajar en Central Lechera Asturiana
* Practicar tiro al blanco
* Hacer la mascletá (en fallas)
* Sacudirse la nutria
* Riki Brusque
* Jugar con el Power Ranger rosa
* cachetearla un rato
* Estado "no disponible" en el mésenller
* La fuerza
* Hacer justicia por la propia mano
* Llamar a los Cinco Magníficos
* Hacer manualidades
* Estrujar el salchichón
* Sacudírsela
* Zumbar el arrollado de venas
* Matar un koala
* Menear el chino tuerto
* Reventarse el esfínter
* Sube y baja el periscopio o el paraguas
* Airear el pajarillo
* Tocarse (suele ir acompañado de una hora del dia, Ej.Tocarse por la noche)
* acogotar al pollo.
* Chantarse la vela.
* Coser la salchicha.
* Correrse la salchicha.
* Pelar la banana.
* Ir al lavabo (en el lavabo sacudirla mas de 3 veces)
* Arrancar el dumper (vehículos que se usan en las obras para cargar escombros, se arrancan con manivela)
* Hacer vomitar al calvo
* Hacerse una Makokis
* Makaca
* Manoli
* Manola
* Pasar a manual
* lavar a mano
* Coca-Cola, Coca-Cola, Kas, Kas, Kas, Schweppes
* Coca-Cola, Bilz y pap, pap, pap, Schweppes
* Hacerse el amor
* Desterrar un ruso blanco del Kremlin
* Sacar el cubo
* Llenar el pozo
* Fabricar gomina natural
* Cuzca
* Chaqueta
* Chaira
* Japirusa
* Intentar sacar a Excálibur de la roca (sin éxito)
* Las 3 C´s (Cama,caricia y cosquillas)
* ¡¡¡Hijo sal der baño!!!
* Fufársela
* Hacer bailar al soldadillo
* Dar brillo al calvo
* Jugar con la espada
* Autoconocerse
* Frotar el palito
* Cargar la Pistola
* Jugar al Uno
* Matar el tiempo
* Jugar al Soltero
* Limpiar el sable
* Hacerse la Pera
* Mano Helada
* Tocar la guitarra
* Hacerse la Manuela
* Cascarse la Guayaba
* Darle al Manubrio
* Sacar el juguito

29 de mayo de 2011

Y qué?

Este fin de semana no postee nada porque me daba paja.

Empobrecimiento- Por Enrique Vila Matas

Se ha visto que los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer


Pocos dudan que Internet sea una revolución tan importante como la que produjo Gutenberg con la imprenta. Sobre el futuro del lenguaje, en cambio, hay más dudas, porque todo indica que este ha empezado a perder parte de su energía y en consecuencia el género humano está volviéndose menos humano. Ese es el peligro real que, entre otros, ya advirtió George Steiner en 1971, cuando habló, largo y tendido, del periodo de cambios profundos que comenzábamos a atravesar y citó unos versos maravillosos de Wallace Stevens sobre el mundo de las hojas. Aquellas páginas de Steiner parecen escritas hoy mismo. Pero lo que sí fue escrito hace unas horas, en plena Spanishrevolution, es este tuit: "No había caído hasta hoy en que estamos en mayo. ¿Es el Mayo del 11 que contaremos a nuestros nietos?".

Supongamos que perdura en la memoria el Mayo español y un día hay que contarlo a los nietos. ¿Cómo se contará? Esa es la cuestión, que diría Hamlet. ¿Se narrará utilizando todos los resortes literarios de la complejidad que tanto pueden ayudar a profundizar en el laberinto de la realidad, o bien con el lenguaje surgido de la taquigrafía del tuit? En la Spanishrevolution se ha visto cómo los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer. Tal vez tanta simpleza esté relacionada con el hecho de que la biblia de los rebeldes hispanos sea ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, un librito de menos de 30 páginas (desde luego un tomito óptimo para un país de lectores perezosos), cuyo propio autor, hombre honesto, viene rogando a sus gandules seguidores que acudan a libros mucho más consistentes y elaborados que el suyo, libros como La voie (La vía), de Edgar Morin, o el ensayo de Susan George, Sus crisis, nuestras soluciones.

El problema de fondo ya estaba hace 40 años cuando Steiner advirtió de que se iban a modificar las formas de comunicación y que era preciso tener bien claro lo que estaba en juego, pues lo mejor del hombre se había relacionado con el milagro del lenguaje, y hasta entonces la humanidad y ese milagro habían sido indivisibles. Antes del hombre, venía a decir Steiner, solo existía un caótico mundo orgánico y animal, poblado de mensajes no humanos. Todo esto lo decía en 1971, poco después del famoso Mayo francés y en pleno ascenso de la generación de los baby-boomers, la generación de Tony Judt, nacido en 1948, muy crítico con ese Mayo francés que jugó tan infantilmente a hacer la revolución. En El refugio de la memoria -libro verdaderamente memorable- nos advierte Judt de que cuando las palabras pierden su integridad, también lo hacen las ideas que expresan. Muy duro con Facebook y Twitter -mundos en los que cree registrar que la concisa alusión sustituye siempre a la exposición-, cree Judt que Internet fue una oportunidad para la comunicación sin límites, pero el sesgo cada vez más comercial del medio ha traído consigo su empobrecimiento: "En la generación de mis hijos, la taquigrafía comunicativa propiciada por su hardware ha comenzado a calar en la comunicación misma: la gente habla como en los mensajes".

El empobrecimiento ya está aquí. Lo registramos en la economía, por supuesto, pero también en el lenguaje raquítico de los políticos y también en el habla tuitera, incapaz en muchos casos de pasar de la lectura de 30 páginas al año. Se está demoliendo el antaño asombroso poder de las palabras para analizar el mundo. Y, como dice Judt, más que padecer la aparición de la "neolengua", nos amenaza el auge de la "no-lengua".

Imposible no recordar a Wallace Stevens cuando escucha, un día invernal, las señales premonitorias de la catástrofe. Capta que ha desaparecido el hálito de héroes sin aliento, e incluso todo murmullo humano, y oye solo un susurro de hojas que no se trascienden a sí mismas, hojas carentes de imaginación, sin significar más de lo que son al encontrarse con el aire, en la cosa misma. "Hasta que finalmente el susurro no le interesa a nadie", concluye.

www.enriquevilamatas.com

27 de mayo de 2011

La Fogerty

Hace unos días les comenté que se había armado la Fogerty, pues bien hoy tuvo su bautismo de fuego mediático, se anuncian próximas acciones de las cuales nos haremos eco ya que formamos parte de esta agrupación y estuvimos en su acto fundacional.

Los lineamientos del primer partido político basado en CCR

1- Génesis: En el momento en que Bombita Rodriguez pasaba a la clandestinidad, una facción del peronismo formaba esta ala musical de rock pardo y barbacoa

2- Artífice: Artemio López, quien supiera fotografiarse con la famosa camisa leñadora rellena de John Fogerty, es su padre espiritual.

3- Montón- Eros: La nomenclatura se desliza de su acto inaugural que tuvo lugar en el Club Eros. Y eran un montón.

4- Plataforma: Devolver San Justo a Johnny Rivers/Que Fortunate son reemplace a Imagine como canción para aprender inglés/ Desentrañar si Prouy Mary esta dedicado a la Rachid.

5- Afiliados: Mozos, colectiveros, encargados de garages, capataces bisexuales, periodistas con panza

Suplemento Si! de Clarín/pag 20


Mientras posteaba esto estaba escuchando el nuevo trabajo de Miguel Mateos, que claramente esta inmerso en esto del rock pardo y barbacoa, eso es épica!

26 de mayo de 2011

Art Spiegelman
sketchbook

Recomendados

Un viejo productor de la televisión pública recordaba frente a un café humeante la cantidad de animaladas de las que había sido testigo por parte de las distintas autoridades que han pasado por el canal 7. Una de las más conocidas es aquella en la que un funcionario sushi en las épocas de la Alianza propuso hablar con Royal cuando la gente de iluminación le dijo que tenían problemas con las gelatinas.
El productor recordaba el paso de Mario Sabato por la dirección del canal como un verdadero milagro.
- Cayó un tipo que me dejó la tarjeta, trabajaba para Juan Carlos Pugliese (Pte. De la Cámara de de Diputados) y se ofrecía como actor. Fui con la tarjeta en la mano al despacho de Sabato. Veníamos de la dictadura y esa clase de cosas ocurrían todo el tiempo. Sabato me miró y me preguntó que quería hacer. Yo le dije que no sabía. Entonces me dijo: podes llamarlo, podes no hacerlo o podes ponerlo en ese cesto. Y cuando miré el lugar que me señaló vi que tenía un cesto de papeles con el cartel: RECOMENDADOS. Tiré la tarjeta en el cesto y salí de la oficina.

La mujer de tu prójimo por Paloma Bravo



Pablo está de viaje desde hace días. Y yo, en medio de esta crisis profesional que arrastro, incapaz de decidir si sigo en la publicidad, monto un chiringuito o me compro un perro, decidí pasar las noches lejos de mis dudas y de mi vida, encerrada, leyendo.
Leyendo a
Gay Talese, que es leerlo todo. Todo sobre el periodismo, todo sobre la sociedad en que vivimos, todo sobre el individuo. Incluso ahora, sí, en el 2011, treinta años después de que publicara el ensayo que yo acabo de terminar.
"
La mujer de tu prójimo" (Debate) es un libro que le costó casi diez años escribir y vivir. Un libro sobre sexo que es un libro sobre la libertad y -creo- también sobre la esencia del ser humano.
El sexo que somos, el sexo que practicamos, el sexo que vemos, el sexo que prohibimos, el sexo que no queremos contar, el sexo que nos gustaría vivir... El sexo es el síntoma de muchas otras cosas.
Porque, no es para tanto, pero... Pero ahí estamos: condicionados, jodidos, excitados, ilusionados, contentos, satisfechos, asustados, celosos, enganchados, impotentes, extrovertidos... Ahí estamos todos con nuestros mejores y peores deseos, con nuestros tabúes, nuestros complejos, nuestros puntos débiles.
Nuestra intimidad.
En el sexo está todo y no está nada.
Os transcribo, como muestra, una respuesta de Talese, a
La Nación:
-¿Qué mata a un matrimonio?
-Lo que mata a un matrimonio, o a una relación en general, es la falta de respeto. Lo que mantiene una relación es, de todas las cosas, el respeto. Y nunca es el sexo lo que mantiene una relación. ¡Es tan inmaduro pensar eso! Porque el sexo no es amor.

Dice Talese: "Siempre estuve orgulloso de contar las historias tal y como fueron, sin engrandecerlas". Por eso es enorme. Y con esta recomendación, os dejo, que Pablo no ha vuelto, yo sigo necesitando huir de mi mente, y necesito encontrar más libros de Talese antes de ponerme a trabajar (acaba de publicarse en España "
Honrarás a tu padre"), porque cuando alguien me explica a los demás, me entiendo mejor a mí misma.



El país
P.D.: Sol ya no está en los medios, pero es y está en la calle y en nosotros. #estonosepara.

25 de mayo de 2011

Charla-Debate sobre el caso Taringa

El seminario “Copyright/Copyleft. Debates sobre la cultura libre y el acceso al conocimiento en la era digital” (Cátedra Busaniche) y la Dirección de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires invitan a debatir sobre el caso Taringa! y la demanda que pesa sobre sus dueños por la violación al artículo 72 de la Ley 11723. El evento se realizará el jueves 26 de mayo, desde las 21 hs, en el Aula 6 de la sede Santiago del Estero de la Facultad.

Estarán presentes Glenn Postolski, director de la Carrera, Enrique Chaparro de la Fundación Via Libre y los dueños de Taringa!, Matías y Hernan Botbol.






Que Beatriz Sarlo, Pamela Anderson?

Para el mundo del pensamiento la noche de ayer estuvo marcada por la presencia de Sarlo en 6.7,8 un hecho irrelevante para la gran masa de espectadores que vio el debut de Pamela Anderson en Showmatch, tocó los 31 puntos de rating. La verdad es que mientras ambas cosas sucedían yo estaba en Villa Ocampo, la mansión de Victoria, participando de un evento en el que se recitaba Shakespeare y se cantaban madrigales, que no son la cosa con más swing del mundo, un espectáculo por momentos deslumbrante.
Antes de que el match entre Betty y las huestes de Gvitrtz se produjera adelanté que nada cambiaría con el choque pero dije también que posiblemente se produjera un momento de buena televisiónn lo que no es poco. Quintín primero me preguntó acá que era eso de buena televisión y acto seguido escribió en su blog. Q no necesitaba ver el programa para escribir lo que escribió, sus conclusiones ya estaban escritas de antemano.
Cecilia Absatz en cambio se tomó el trabajo de ver el programa y de pensar sobre lo que se vio en pantalla y escribió sobre el tema en su blog para radio Continental:

Festival Beatriz Sarlo

Canal 7 ofreció ayer (24/5) un gran momento de televisión en su programa 6-7-8. El notable productor Diego Gvirtz (TVR, Duro de Domar, antes Indomables) tuvo la cintura profesional de cortar la monotonía ideológica del programa e invitar a Beatriz Sarlo, una de las intelectuales más brillantes de la Argentina y crítica acérrima de las políticas del gobierno.

Su homenaje póstumo a Néstor Kirchner (http://www.lanacion.com.ar/1319325) ha sido en mi opinión uno de los más emocionantes, aun desde su franca oposición. La presencia de Sarlo en 6-7-8 sacudió hasta el tuétano la estructura argumentativa que suele aplicar el programa y mostró, una vez más, el talento de Gvirtz para inyectarle una ráfaga de electricidad a su producto estrella.

De entrada, nomás, en su primera participación, Sarlo aplicó un mazazo de tal magnitud que todo el resto del programa no fue otra cosa que el intento de los panelistas de responder a ese golpe con la solvencia que se espera de ellos. Sobre el informe referido a las protestas de los “indignados” en España, dijo Sarlo: “Este informe sobre la cobertura de prensa es lo que opino sobre todos los informes de este programa: presentan recortes en los cuales faltan las fuentes y repiten siempre los mismos mensajes.” El mensaje, esta vez, era un estribillo referido a la manipulación que hacen de los medios las élites. “Ustedes también son una élite”, dijo Sarlo a los integrantes de la mesa. “O acaso no pertenece a una élite Horacio Verbitsky.”

Dio una pequeña clase sobre las diferentes formas de llegar a la democracia: caso Chile, caso Uruguay, caso Brasil. Describió con detalles estilos periodísticos de medios latinoamericanos y europeos. Propuso una manera de conmemorar la tragedia argentina de los setenta en la apertura de cada Mundial de fútbol. No adhirió al ataque que se le hizo a Gelblung por su “pasado” como director de Gente, y en cambio habló de lo que llamó “la mecánica del periodismo”. Dijo no entender esa clase de condena. “¿Qué esperan, que todos los empleados de Clarín renuncien?” En un solo momento estuvo a punto de montar en cólera, ante un comentario de Orlando Barone. “A mí no, Barone. Vos trabajaste en Extra en los 90 y también en La Nación. Yo no te voy a preguntar por eso.”

Si algo le faltaba a 6-7-8 era un debate con esta clase de energía, una demostración de coraje y (me encanta esta expresión) honestidad intelectual, como para invitar a debatir a una figura de semejante estatura académica, solvencia mediática y sentido del humor.


Al fin se hicieron cargo

En 1986 la selección de Bilardo estuvo en Tilcara y prometió volver si ganaba la copa. Nadie volvió y desde ese momento andamos dando pena en los mundiales. Ahora Batista y Brown decidieron que con el emo Messi no alcanza y se dieron una vueltita por la virgen para cumplir aquella promesa. Ahora retornaremos a la senda del triunfo, casi seguro.
Que es lo que en general se odia de Elvis? Que haya sido una especie de buchón, dicen que el fue el que más trabajo para joderle a Lennon los papeles para quedarse en Estados unidos.
Elvis, el pibe que movió la pelvis y el mundo hizo plop se fue a cumplir el servicio militar en pleno ascenso de su carrera. Era un rey, un monstruo, un hitazo pero su apoderado, manager y esas cosas lo empujó a esa movida extraña. El coronel Parker manjaba todo lo referente a los contratos con discográficas, productoras de cine, manejo de imagen y repertorio incluso.
Elvis en el ejército fue un ciudadano ejemplar, buen compañero de los otros soldados y gozaba de ciertas prebendas gracias a que brindaba shows para los soldados. El lugar en el que llevó adelante su compromiso con el ejercito fue Alemania y allí conoció a Priscilla una adolescente de 16 años con la que terminaría casándose.
El personaje de Presley es raro, asexuado a pesar de su sensualidad, incapaz de mantener relaciones en condiciones razonables en parte porque era una estrella y en parte porque parece que le gustaban mucho las adolescentes. Le entregaban adolescentes, colegialas, con las que se toquetaba y besaba sin que aparentemente llegaran a la penetración.
Al llegar a su compromiso militar Elvis llama a sus amigos, unos muchachos de su edad que pronto se hicieron conocidos con el nombre de: La mafia de Memphis.
Con su grupete de amigos Elvis se va a París donde se instalan en un lujoso hotel, toman un piso, y se dedican a recorrer unos museos pero la cosa no dura mucho. A Elvis los museos le importan tres pindongas, el tipo quiere conocer la noche y le sobraba energía gracias a un descubrimiento que hizo en el ejercito, la efedrina. Elvis tomaba pastillas para no dormir, las usaba para tener largas sesiones de grabación y otros menesteres.
Una vez que el rey del rock dejó en claro que no quería ver pinturas el grupo se lanzó a recorrer la noche, iban de una cabaret al otro, elegían chicas y se las llevaban con un estilo parecido al de otro clan de la época que estaba instalado en Las vegas: El rat pack.
Una noche Elvis y sus chicos se llevan a todas las chicas de un lugar llamado Lido, un cabaret con cuerpo de baile. Las chicas y los chicos se van al hotel y pasan horas agitadas. Varias horas después el teléfono de la suite de Elvis comenzó a sonar. Uno de sus amigo de aventuras atiende y desde el otro lado del tubo alguien le decía que llamaban desde el Lido y que en un rato empezaba el show. el tipo dijo gracias y cortó. Al rato el teléfono volvió a sonar y entonces quien atiende un poco molesto al escuchar nuevamente que el show del Lido estaba por empezar contesta de mala manera: y a mi que me importa?
- Es que las chicas del elenco están todas con ustedes- le contestaron desde el otro lado.
Elvis se encarga entonces de que las chicas lleguen al Lido a tiempo para empezar con su show.

Fuente: Elvis, la destrucción del hombre - Peter Guralnick

25 de Mayo



Sin paraguas ni escarapelas
por Osvaldo Soriano



El 24 de mayo por la noche, el coronel Saavedra y el doctor Castelli atraviesan la Plaza de la Victoria bajo la lluvia, cubiertos con capotes militares. Van a jugarse el destino de medio continente después de tres siglos de dominación española. Uno quiere la independencia, el otro la revolución, pero ninguna de las dos palabras será pronunciada esa noche. Luego de seis días de negociación van a exigir la renuncia del español Cisneros. Hasta entonces Cornelio Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, ha sido cauto: "Dejen que las brevas maduren y luego las comeremos", aconsejaba a los más exaltados jacobinos.
Desde el 18, Belgrano y Castelli, que son primos y a veces aman a las mismas mujeres, exigen la salida del virrey, pero no hay caso: Cisneros se inclina, cuanto más, a presidir una junta en la que haya representantes del rey Fernando Vll &endash;preso de Napoleón&endash;, y algunos americanos que acepten perpetuar el orden colonial. Los orilleros andan armados y Domingo French, teniente coronel del estrepitoso regimiento de la Estrella, está por sublevarse. Saavedra, luego de mil cabildeos, se pliega: "Señores, ahora digo que no sólo es tiempo, sino que no se debe perder ni una hora", les dice a los jacobinos reunidos en casa de Rodríguez Peña. De allí en más los acontecimientos se precipitan y el destino se juega bajo una llovizna en la que no hubo paraguas ni amables ciudadanos que repartieran escarapelas.
El orden de los hechos es confuso y contradictorio según a qué memorialista se consulte. Todos, por supuesto &endash;salvo el pudoroso Belgrano&endash;, intentan jugar el mejor papel. Lo cierto es que el 24 todo Buenos Aires asedia el Cabildo donde están los regidores y el obispo. "Un inmenso pueblo", recuerda Saavedra en sus memorias, y deben haber sido más de cuatro mil almas si se tiene en cuenta que más tarde, para el golpe del 5 y 6 de abril de 1811, el mismo Saavedra calcula que sus amigos han reunido esa cifra en la Plaza y sólo la califica de "crecido pueblo".
La gente anda con el cuchillo al cinto, cargando trabucos, mientras Domingo French y Antonio Beruti aumentan la presión con campanas y trompetas que llaman a los vecinos de las orillas. Esa noche nadie duerme y cuando los dos hombres llegan al Cabildo, empapados, los regidores y el obispo los reciben con aires de desdén. Enseguida hay un altercado entre Castelli y el cura. "A mí no me han llamado a este lugar para sostener disputas sino para que oiga y manifieste libremente mi opinión y lo he hecho en los términos que se ha oído", dice monseñor, que se opone a la formación de una junta americana mientras quede un solo español en Buenos Aires. A Castelli se le sube la sangre a la cabeza y se insolenta: "Tómelo como quiera", se dice que le contesta. Cuatro días antes ha ido con el coronel Martín Rodríguez a entrevistarse con Cisneros que era sordo como una tapia. " ¡ No sea atrevido ! " le dice Cisneros al verlo gritar, y Castelli responde orondo: "¡Y usted no se caliente que la cosa ya no tiene remedio!"
Al ver que Castelli llega con las armas de Saavedra, los burócratas del Cabildo comprenden que deben destituir a Cisneros, pero dudan de su propio poder. Juan José Paso y el licenciado Manuel Belgrano esperan afuera, recorriendo pasillos, escuchando las campanadas y los gritos de la gente. Saavedra sale y les pide paciencia. El coronel es alto, flaco, parco y medido. El rubio Belgrano, como su primo, es amable pero se exalta con facilidad. Paso es hombre de callar pero luego tendrá un gesto de valentía. Entrada la noche, cuando French y Beruti han agitado toda la aldea y repartido algunos sablazos a los disconformes, Belgrano y Saavedra abren las puertas de la sala capitular para que entren los gritos de la multitud. No hay más nada que decir: Cisneros se va o lo cuelgan. ¿Pero quién se lo dice? De nuevo Castelli y el coronel cruzan la Plaza y van a la fortaleza a persuadir al virrey. Hay un último intento del español por formar una junta que lo incluya, pero Castelli, que tiene 43 años y está enfermo de cáncer, se opone. Los "duros" juegan a todo o nada. Cisneros trata de ganarse al vanidoso Saavedra, pero el coronel ya acaricia la gloria de una fecha inolvidable. Quizá piensa en George Washington mientras Castelli se imagina en la comuna francesa. Su Robespierre es un joven llamado Mariano Moreno, que espera el desenlace en lo de Nicolás Peña.
Entre tanto French, que teme una provocación, impide el paso a la gente sospechosa de simpatías realistas. Sus oficiales controlan los accesos a la Plaza y a veces quieren mandar más que los de Saavedra. Por el momento la discordia es sólo antipatía y los caballos se topan exaltados o provocadores. Al amanecer, Beruti, por orden de French, derriba la puerta de una tienda de la recova y se lleva el paño para hacer cintas que distingan a los leales de los otros. Alguien toma nota y nace la leyenda de la escarapela en el pecho.
Al amanecer, para guardar las formas, el Cabildo considera la renuncia de Cisneros, pero la nueva Junta de gobierno ya está formada. Escribe el catalán Domingo Matheu: "Saavedra y Azcuénaga son la reserva reflexiva de las ideas y las instituciones que se habían formado para marchar con pulso en las transformaciones de la autognosia (sic) popular; Belgrano, Castelli y Paso eran monarquistas, pero querían otro gobierno que el español; Larrea no dejaba de ser comerciante y difería en que no se desprendía en todo evento de su origen (español); demócratas: Alberti, Matheu y Moreno. Los de labor incesante y práctica eran Castelli y Matheu, aquél impulsando y marchando a todas partes y el último preparando y acopiando a toda costa vituallas y elementos bélicos para las empresas por tierra y agua. Alberti era el consejo sereno y abnegado y Moreno el verbo irritante de la escuela, sin contemplación a cosas viejas ni consideración a máscaras de hierro; de aquí arranca la antipatía originaria en la marcha de la Junta entre Saavedra y él." Matheu exagera su importancia. Todos esos hombres han sido carlotistas y, salvo Saavedra, son amigos o defensores de los ingleses que en el momento aparecen a sus ojos como aliados contra España.

El delirio y la compasión

La mañana del 25, cuando muchos se han ido a dormir y otros llegan a ver "de qué se trata", el abogado Juan José Castelli sale al balcón del Cabildo y, con el énfasis de un Saint Just, anuncia la hora de la libertad. La historiografía oficial no le hará un buen lugar en el rincón de los recuerdos. El discurso de Castelli es el de alguien que arroja los dados de la Historia.
Aquellas jornadas debían ser un simple golpe de mano, pero la fuerza de esos hombres provoca una voltereta que sacudirá a todo el continente. Dice Saavedra: "Nosotros solos, sin precedente combinación con los pueblos del interior mandados por jefes españoles que tenían influjo decidido en ellos, (...) nosotros solos, digo, tuvimos la gloria de emprender tan abultada obra (...) En el mismo Buenos Aires no faltaron (quienes) miraron con tedio nuestra empresa: unos la creían inverificable por el poder de los españoles; otros la graduaban de locura y delirio, de cabezas desorganizadas; otros en fin, y eran los más piadosos, nos miraban con compasión no dudando que en breves días seríamos víctimas del poder y furor español".
La audacia desata un mecanismo inmanejable. Saavedra es un patriota, no un revolucionario, pero no puede oponerse a la dinámica que se desata en esos días El secretario Moreno, un asceta de la revolución, dirige sus actos y sus órdenes a forzar esa dinámica para destrozar el antiguo sistema. Habla latín, inglés y francés con facilidad; ha leido &endash;y hace publicar&endash; a Rousseau, conoce bien la Revolución Francesa y es posible que desde el comienzo se haya mimetizado con el fantasma de un Robespierre que no acabará en la tragedia de Termidor. El ateo Castelli está a su izquierda, como French y el joven Monteagudo que maneja el club de los "chisperos". Todos ellos celebran en los templos del Norte el culto de
La mort est un sommeil éternel, que Fouché y la ultraizquierda francesa usaron como bandera desde 1792. Belgrano, que es muy creyente, no vacila en proponer un borrador con apuntes sobre economía para el Plan terrorista que en agosto redactará Moreno.
En la primera junta gana la
gauche (la acepción de "izquierda" se pronuncia, todavía, en francés): Moreno, Castelli y Belgrano son un bloque sólido con una política propia a la que por conveniencia se pliegan Matheu, Paso y el cura Alberti; Azcuénaga y Larrea sólo cuentan las ventajas que puedan sacar y simpatizan con el presidente Saavedra que a su vez los desprecia por oportunistas. Las discordias empiezan muy pronto, con las primeras resoluciones. Castelli parte a Córdoba y el Alto Perú como comisario politico de Moreno, que no confiaba en los militares formados en la Reconquista. Es él quien cumple las "instrucciones" y ejecuta a Liniers primero y al temible mariscal Vicente Nieto más tarde. Belgrano, el otro brazo armado de los jacobinos, va a tomar el Paraguay; no hay en él la cólera terrible de su primo, sino una piedad cristiana y otoñal que lo engrandece: en el Norte captura a un ejército entero y lo deja partir bajo juramento de no volver a tomar las armas. Manda a sus gauchos desharrapados con un rigor insostenible y no mata por escarmiento sino por extrema necesidad. Sufre sífilis, cirrosis y tiene várices, pero conserva la fe cristiana y el sentido del humor. Las victorias de Castelli en Suipacha y la suya en Tucumán afirman la posición de Moreno en la Junta, pero las catástrofes de fines de año aceleran su caída.
Frente a frente, uno de levita y otro de uniforme, Moreno de Chuquisaca y Saavedra de Potosí, se odian pero no se desprecian "Impío, malvado, maquiavélico", llama el coronel al secretario de la Junta; y cuando se refiere a uno de sus amigos, dice: "El alma de Monteagudo, tan negra como la madre que lo parió". El primer incidente ocurre cuando los jacobinos descubren que diez jefes municipales están complotados contra el nuevo poder. En una sesión de urgencia Moreno propone "arcabucearlos" sin más trámite, pero Saavedra le responde que no cuente para ello con sus armas. "Usaremos entonces las de French", replica un Moreno siempre enfermo, con el rostro picado de viruela, que acaba de cumplir 30 años. Al presidente lo escandaliza que ese mestizo use siempre la amenaza del coronel French, a quien hace espiar por sus "canarios", una especie de soplones manejados por el coronel Martín Rodríguez. Los conjurados salvan la vida con una multa de dos mil pesos fuertes, propuesta por el presidente. "¿Consiste la felicidad en adoptar la más grosera e impolítica democracia? ¿Consiste en que los hombres impunemente hagan lo que su capricho e interés les sugieren? ¿Consiste en atropellar a todo europeo, apoderarse de sus bienes, matarlo, acabarlo y exterminarlo? ¿Consiste en llevar adelante el sistema de terror que principió a asomar? ¿Consiste en la libertad de religión y en decir con toda franqueza me cago en Dios y hago lo que quiero?", se pregunta Saavedra en carta a Viamonte que lo amenaza desde el Alto Perú.
Desde fines de agosto, Moreno ha hecho aprobar por unanimidad el
Plan secreto de operaciones que recomienda el terror como método para destruir al enemigo emboscado. Ese texto feroz, por momentos descabellado, no se conoció hasta que a fines del siglo XIX. Eduardo Madero &endash;el constructor del puerto&endash; lo encontró en los archivos de Sevilla y se lo envió a Mitre. Para entonces, los premios y castigos de la historia oficial ya estaban otorgados y Moreno pasaba por un periodista y educador romántico influido por las mejores ideas de la Revolución Francesa. Pero es la aplicación de ese método sangriento lo que garantiza el triunfo de la Revolución. Hasta la llegada de San Martín la formación de los ejércitos se hizo a punta de bayoneta, la conspiración de Alzaga, como la contrarrevolución de Liniers, terminaron en suplicio y los españoles descubrieron, entonces, que los patriotas estaban dispuestos a todo: "Nuestros asuntos van bien porque hay firmeza y si por desgracia hubiéramos aflojado estaríamos bajo tierra. Todo el Cabildo nos hacía más guerra que los tiranos mandones del virreinato", escribe Castelli antes de ser llevado a juicio.

El coronel manda parar

A principios de diciembre dos circunstancias banales sirven de pretexto a la ruptura entre Moreno y Saavedra que será nefasta para la Revolución. En la plaza de toros de Retiro el presidente hace colocar sillas adornadas con cojinillos para él y su esposa. Cuando las ve, Matheu hace un escándalo y argumenta que ningún vocal merece distinción especial. Pocos días más tarde, el 6, el regimiento de Patricios da una fiesta a la que asisten Saavedra y su mujer. En un momento un oficial levanta una corona de azúcar y la obsequia a la esposa que la entrega al Presidente, Moreno se entera y esa misma noche escribe un decreto de supresión de honores. Saavedra se humilla y lo firma, pero el rencor lo carcome para siempre. Poco después, el 18 de diciembre, mientras los Patricios se agitan y reclaman revancha por la afrenta civil, el coronel llama a los nueve diputados de las provincias para ampliar la Junta. Moreno &endash;que intuye su fin&endash; no puede oponerse a esa propuesta "democratizadora". El único que tiene el valor de votar en contra es el tímido tesorero Juan José Paso.
Moreno renuncia y el 24 de enero de 1811 se embarca para Londres. "Me voy, pero la cola que dejo será larga", les dice a sus amigos que claman venganza. También pronuncia un mal augurio: "No sé qué cosa funesta se me anuncia en mi viaje". En alta mar se enferma y nada podrá convencer a Castelli y Monteagudo de que no lo asesinaron. "Su último accidente fue precipitado por la administración de un emético que el capitán de la embarcación le suministró imprudentemente y sin nuestro conocimiento", cuenta su hermano Manuel, que agrega en la relación de los hechos el célebre "¡Viva mi patria aunque yo perezca!"
Saavedra ha liquidado a su adversario, pero la Revolución está en peligro. El español Francisco Javier Elío amenaza desde la Banda Oriental y no todos los miembros de la Junta son confiables. El 5 y 6 de abril el coronel Martín Rodríguez,con los alcaldes de los barrios, junta a los gauchos en Plaza Miserere y los lleva hasta el Cabildo para manifestar contra los morenistas. Saavedra, que jura no haber impulsado el golpe, aprovecha para sacarse de encima al mismo tiempo a jacobinos y comerciantes corruptos. Renuncian Larrea, Azcuénaga, Rodríguez Peña y Vieytes. Los peligrosos French, Beruti y Posadas son confinados en Patagones. Belgrano y Castelli pasan a juicio por desobediencia y van presos.
Pero Saavedra sólo dura cuatro meses al frente del gobierno. Ha acercado a Rivadavia al poder, pero el brillante abogado y los porteños se ensañan con éI y lo persiguen durante cuatro años por campos y aldeas; se ensañan también con Castelli, que muere deslenguado durante el juicio; con el propio San Martín que combate en Chile; con Belgrano que muere en la pobreza y el olvido gritando el plausible "¡ Ay patria mía! " Pese a todo, la idea de independencia queda en pie levantada por San Martín, que se ha llevado como asistente a Monteagudo, "el del alma más negra que la madre que lo parió". Los ramalazos de la discordia duran intactos medio siglo y se prolongan hasta hoy en los entresijos de una historia no resuelta.




¿Qué nos faltó para que la utopía venciera a la realidad? ¿Qué derrotó a la utopía? ¿Por qué, con la suficiencia pedante de los conversos, muchos de los que estuvieron de nuestro lado, en los días de mayo, traicionan la utopía? ¿Escribo de causas o escribo de efectos? ¿Escribo de efectos y no describo las causas? ¿Escribo de causas y no describo los efectos? Escribo la historia de una carencia, no la carencia de una historia. (...) En esas desveladas noches de las que te hablo, pienso, también, en el intransferible y perpetuo aprendizaje de los revolucionarios: perder, resistir. Perder, resistir. Y resistir. Y no confundir lo real con la verdad.
La revolución es un sueño eterno- Andrés Rivera



(...( Los cimientos de una nueva república nunca se han cimentado sino con el rigor y el castigo, mezclado con la sangre derramada de todos aquellos miembros que pudieran impedir sus progresos; pudiera citar los principios de la política y resultados que consiguieron los principales maestros de las revoluciones, que omito el hacerlo por ser notorias sus historias y por no diferir algunas reflexiones que se me ofrecen "acerca de la justicia de nuestra causa, de la confianza que debemos tener en realizar nuestra obra, de la conducta que nos es más propicia observar, como igualmente de las demás máximas que podrán garantizar nuestros emprendimientos".
En esta atención, ya que la América del Sud ha proclamado su independencia, para gozar de una justa y completa libertad, no carezca por más tiempo de las luces que se le han encubierto hasta ahora y que pueden conducirla en su gloriosa insurrección. Si no se dirige bien una revolución, si el espíritu de intriga, ambición y egoísmo sofoca el de la defensa de la patria, en una palabra: si el interés privado se prefiere al bien general, el noble sacudimiento de una nación es la fuente más fecunda de todos los excesos y del trastorno del orden social. Lejos de conseguirse entonces el nuevo establecimiento y la tranquilidad interior del estado, que es en todos tiempos el objeto de los buenos, se cae en la más horrenda anarquía, de que se siguen los asesinatos, las venganzas personales y el predominio de los malvados sobre el virtuoso y pacífico ciudadano.
El caso y la fatalidad son las disculpas de la indiscreción y la flaqueza. El hombre animoso hace salir a luz los ocasos para utilizarlos, y sus enemigos son los que se rinden al yugo de la fatalidad. El que tiene gran corazón, espíritu y alma elevada, manda a la fortuna, o más bien la fortuna no es sino la reunión de estas cualidades poderosas, pero como su brillo amedrenta al vulgo y excita la envidia, será feliz quien pueda hermanarlas con la moderación que las hace excusables.
No admiremos la Providencia ni desconfiemos de ella, recordando que de las fatalidades más desastradas, saca las grandes e importantísimas lecciones que determinan el destino del mundo. La mano dio luz al sol y a los astros, y hace girar los cielos, humilla a veces los tronos, borra los imperios, así como desde el polvo encumbra a lo sumo de la grandeza a un mortal desconocido, demostrando al Universo que los mortales, los imperios, los tronos, los cielos y los astros, son nada en comparación de su poder.
Sentemos ante todo un principio: la filosofía que reina en este siglo demuestra la ridiculez de la grandeza y las contingencias a que está expuesta. La insubsistencia perpetua y continuada de la corona de España, lo está evidenciando; la familia real envilecida, había ya dejado de serlo y perdido sus derechos; el 25 de mayo de 1810, que hará célebre la memoria de los anales de América, nos ha demostrado esto, pues hace veinte años, que los delitos y las tramas de sus inicuos mandones y favoritos le iban ya preparando este vuelco.
Por mejor decir, no se la ha destronado ni derribado del solio, sino que se la ha hundido debajo de las plantas; y jamás pudo presentarse a la América del Sud oportunidad más adecuada para establecer una réplica sobre el cimiento de la moderación y la virtud.
La familia de los Borbones estaba en el suelo, y ninguno de sus cobardes amigos acudió a tiempo a darle la mano; no era menester más que dejarla dormir y olvidarla.
Así, pues, cuando las pasiones del hombre andan sueltas, ¡cuán horrible, pero cuán interesante, es el observarle! Entonces sale a lo claro lo más escondido de su corazón, entonces la vista puede seguir por las vueltas y revueltas de aquel laberinto inescrutable los estragos del odio, los arrebatos de la ambición, el desenfreno de la codicia, los ímpetus de vanagloria y los proyectos de engrandecimiento.
Hay hombres de bien (si cabe en los ambiciosos el serlo) que detestan verdaderamente todas las ideas de los gobiernos monárquicos, cuyo carácter se les hace terrible, y que quisieran, sin derramamiento de sangre, sancionar las verdaderas libertades de la patria; no profesan los principios abominables de los turbulentos, pero como tienen talento, algunas virtudes políticas, y buen crédito, son otro tanto más de temer; y a éstos sin agraviarlos (porque algún día serán útiles) debe separárselos; porque, unos por medrar, otros por mantenerse, cuáles por inclinación a las tramas, cuáles por la ambición de los honores, y el menor número por el deseo de la gloria, o para hablar con más propiedad, por la vanidad de la nombradía, no son propios por su carácter para realizar la grande obra de la libertad americana, en los primeros pasos de su infancia.
A la verdad, me rebajaría de mi carácter y del concepto que se tiene formado hacia mi persona si negase los obstáculos e inconvenientes que atropellando mis deseos desconsolaban mi ánimo, aunque concebía algunas veces medios para allanarlos. Otros, en mi lugar, lejos de confundirse transformarían, como hace la verdadera destreza, los obstáculos en medios, hollarían los estorbos, y aun los procurarían para complacerse en superarlos; en fin, yo titubeé en medio de las mayores dificultades, temiendo el empezar, y ansiando el acabar, excitado por mi adhesión a la Patria, contenido por los escrúpulos y agitado entre la esperanza del éxito y el temor del malogro.
En esta virtud, habiéndome hecho cargo de todo, resolví entregarme a la marea de los acontecimientos, porque las empresas arduas siempre presentan grandes dificultades, y, por consiguiente, grandes remedios; pues huir cuando se va a dar la batalla, no sólo es cobardía sino aun traición; y en este estado me puse en manos de la Providencia, a fin de que dirigiese mis conocimientos acerca de la causa más justa y más santa, pues si se malograse el fruto de mis intentos, la recompensa, creo, quedaría cifrada en la gloria de haberlos emprendido.
En cuya atención y consecuencia, la sensibilidad y una extremada energía son los elementos más grandes de la naturaleza y los más propios para realizar una grande obra, porque entonces los ánimos generosos se desenvuelven en medio de las más horrorosas tempestades, aumentando sus fuerzas a proporción de los peligros que los amenazan, y consiguientemente unos hombres de este corazón son capaces de las acciones más heroicas, y aun de conducir con su política las tramas más largas y formales, donde se cifre la vida de un hombre y el destino de un estado.
No se me podrá negar que en la tormenta se maniobra fuera de regla, y que el piloto que salva el bajel, sea como fuere, es acreedor a las alabanzas y a los premios; este principio es indudable, máxime cuando se ciñe a la necesidad absoluta como único medio para la consecución de lo que se solicita.
Las máximas que realizan este plan y hago presentes son, no digo las únicas practicables, sino las mejores y más admisibles, en cuanto se encaminen al desempeño y gloria de la lid en que estamos tan empeñados. ¿Quién dudará que a las tramas políticas, puestas en ejecución por los grandes talentos, han debido muchas naciones la obtención de su poder y de su libertad? Muy poco instruido estaría en los principios de la política, las reglas de la moral, y la teoría de las revoluciones, quien ignorase de sus anales las intrigas que secretamente han tocado los gabinetes en iguales casos: y, ¿diremos por esto que han perdido algo de su dignidad, decoro y opinión pública en lo más principal? Nada de eso: los pueblos nunca saben, ni ven, sino lo que se les enseña y muestra, ni oyen más que lo que se les dice.
En el orden moral, hay ciertas verdades matemáticas en que todos convienen, así como todos admiten los hechos incontestables de la física. Pregúntesenos a cada uno qué figura tiene el sol, y responderemos unánimes que redonda; pregúntesenos también sobre los bienes de la esclavitud y males de la libertad, y nos parecerán éstos preferibles a aquéllos, porque siendo poco numerosos unos y otros, queremos naturalmente la mayor suma de bienes, de la cual sólo hay que separar una cantidad pequeña de males.
Pero cuando vengamos a los medios de formar la mayor suma de estos bienes, y la segregación más considerable de estos males, entonces falta la unanimidad, el problema divide las opiniones y los debates comienzan.
Tal sería el estado en que nos encontraríamos, si no nos uniesen generalmente los intereses de la Patria; ¿y quién de vosotros, señores, sería capaz de poner en cuestión la libertad y felicidad de ella, no teniendo sino unos conocimientos superficiales de las causas secretas de la revolución? ¿ Acaso se necesitó más fortaleza el 25 de mayo de 1810, para derribar los colosos de la tiranía y despotismo; que se necesita para erigir los cimientos de nuestro nuevo edificio? Desembarácese el suelo de los escombros, quiero decir; concluyamos con nuestros enemigos, reformemos los abusos corrompidos y póngase en circulación la sangre del cuerpo social extenuado por los antiguos déspotas, y de este modo se establecerá la santa libertad de la Patria.
Y en consecuencia creería no haber cumplido, tanto con la comisión con que se me ha honrado, como con la gratitud que debo a la Patria, si no manifestase mis ideas según y como las siente el corazón más propias, y los conocimientos que me han franqueado veinticinco años de estudio constante sobre el corazón humano, en cuyo, sin que me domine la vanidad, creo tener algún voto en sus funciones intelectuales; y por lo contrario, si moderando mis reflexiones no mostrase los pasos verdaderos de la felicidad, sería un reo digno de la mayor execración; y así no debe escandalizar el sentido de mis voces, de cortar cabezas, verter sangre y sacrificar a toda costa, aun cuando tengan semejanza con las costumbres de los antropófagos y caribes. Y si no, ¿por qué nos pintan a la libertad ciega y armada de un puñal? Porque ningún estado envejecido o provincias, pueden regenerarse ni cortar sus corrompidos abusos, sin verter arroyos de sangre.
Hablemos con franqueza: hasta ahora sólo hemos conocido la especulativa de las conspiraciones, y como tal cuando tratamos de pasar a la práctica nos amilanamos. Pues no; no son éstas las lecciones que nos han enseñado y dado a conocer los maestros de las grandes revoluciones; fíjese la vista sobre los anales de las historias del Norte, de la Francia, etc., y aun de la misma España, y se observará las tramas y astucias políticas, únicamente dirigidas a conseguir por todo camino aquellos fines a que han aspirado.
Se ha repetido muchas veces, que la necesidad es madre de la industria, y que su carácter halagüeño, pintado con los bellos colores de una filosofía sutil, invierte su estudio y destreza por medio de la seducción y la intriga, teniendo a veces su origen más o menos noble, según las circunstancias.
Ultimamente, demos un carácter más solemne a nuestro edificio, miremos sólo a la Patria, y cuando la Constitución del Estado afiance a todos el goce legítimo de los derechos de la verdadera libertad, en práctica y quieta posesión, sin consentir abusos, entonces resolvería el Estado Americano el verdadero y grande problema del contrato social; pues establecer leyes cuando han de desmoronarse al menor ímpetu de un blando céfiro, depositándolas dentro de un edificio, cuyos cimientos tan poco sólidos no presentan aún más que vanas y quiméricas esperanzas, exponiendo la libertad de la Patria, la impotencia, que quizá al menor impulso de nuestros enemigos, envolviéndonos en arroyos de sangre, tremolen otra vez sobre nuestras ruinas el estandarte antiguo de la tiranía y despotismo; y por la debilidad de un gobierno se malograría entonces las circunstancias presentes, y más favorables a una atrevida empresa, que se inmortalizaría en los anales de América, y desvanecidas nuestras esperanzas seríamos víctimas del furor y de la rabia.
Y en consecuencia de todo lo expuesto, pasando ya a la exposición de los artículos que contiene la comisión de mi cargo, por el orden y según instruye su contenido, dice:
Artículo 1°- En cuanto a la conducta gubernativa más conveniente a las opiniones públicas, y conducente a las operaciones de la dignidad de este Gobierno, debe ser las que instruyen las siguientes reflexiones:
1ª Sentado el principio que en toda revolución hay tres clases de individuos: la primera, los adictos al sistema que se defienden; la segunda, los enemigos declarados y conocidos; la tercera, los silenciosos espectadores, que manteniendo una neutralidad, son realmente los verdaderos egoístas; bajo esta suposición, la conducta del Gobierno en todas las relaciones exteriores e interiores, con los puertos extranjeros y sus agentes o enviados públicos y secretos, y de las estratagemas, proposiciones, sacrificios, regalos, intrigas, franquicias y demás medios que sean menester poner en práctica, debe ser silenciosa y reservada, con el público, sin que nuestros enemigos, ni aun la parte sana del pueblo, lleguen a comprender nada de sus enemigos exteriores e interiores podrían rebatirnos las más veces nuestras diligencias; lo segundo, porque además de comprometer a muchos de aquellos instrumentos de quienes fuese preciso valernos ocasionándoles su ruina, también perderíamos la protección de tales resortes para en lo sucesivo, y lo que es más, la opinión pública; y lo tercero, porque mostrando sólo los buenos efectos de los resultados de nuestras especulaciones y tramas, sin que los pueblos penetren los medios ni resortes de que nos hemos valido, atribuyendo éstos sus buenos efectos a nuestras sabias disposiciones, afianzaremos más el concepto público, y su adhesión a la causa, haciendo que tributen cada día mayor respeto y holocausto a sus representantes; y así obviaremos quizá las diferentes mutaciones a que está expuesto el Gobierno.
2ª A todos los verdaderos patriotas, cuya conducta sea satisfactoria, y tengan dado de ella pruebas relevantes, si en algo delinquiesen, que no sea concerniente al sistema, débese siempre tener con éstos una consideración, extremada bondad: en una palabra, en tiempo de revolución, ningún otro debe castigarse, sino el de incidencia y rebelión contra los sagrados derechos de la causa que se establece; y todo lo demás debe disimularse.
3ª En todos los empleos medios, después que se hallen ocupados por éstos, la carrera de sus ascensos debe ser muy lenta, porque conceptuando que el establecimiento radicado de nuestro sistema, es obra de algunos años, todos aspirarían a generales y magistrados; y para obviar esto deben establecerse premios, como escudos, columnas, pirámides, etc., para premiar las acciones de los guerreros, y adormecer con estos engaños a aquellos descontentos que nunca faltan, y exigen por su avaricia más de lo que merecen. ¿ Pues en qué se perjudica a la Patria que un ciudadano lleve el brazo lleno de escudos, ni que su nombre esté escrito en un paraje público, cuando de ello no resulta gravamen al erario? Y así con éstos debe ser la conducta según y como llevo referido.
4ª Con los segundos debe observar el Gobierno una conducta muy distinta, y es la más cruel y sanguinaria; la menor especie debe ser castigada, y aun en los juicios extraordinarios y asuntos particulares debe siempre preferirse el patriota, porque, siendo una verdad el ser amante a su patria, es digno a que se le anteponga, y se forme de él no sólo el mejor concepto, sino que también se le proporcione la mejor comodidad y ventajas: es lo primero; y lo segundo, porque aprisionando más su voluntad, se gana un partidario y orador que forma con su adhesión una parte sólida de su cimiento.
5ª Igualmente con los segundos, a la menor semiprueba de hechos, palabras, etc., contra la causa, debe castigarse con pena capital, principalmente cuando concurran las circunstancias de recaer en sujetos de talento, riqueza, carácter, y de alguna opinión; pero cuando recaiga en quienes no concurran éstas, puede tenerse alguna consideración moderando el castigo; pero nunca haciendo de éstos la más mínima confianza, aun cuando diesen las pruebas más relevantes y aun cuando se desprendiesen de la mitad de sus intereses, hasta tanto no consolidar nuestro sistema sobre bases fijas y estables; que entonces sí, a los que se hubiesen distinguido con servicios particulares se les debe atender, y, formando de ellos el concepto a que son acreedores, participarles el premio.
6ª En los mismos términos, como la conducta de estos segundos y su adhesión contraria a nuestra causa es radicalmente conocida, sin embargo, el Gobierno debe, tanto en la Capital como en todos los pueblos, a proporción de su extensión, conservar unos espías no de los de primer ni segundo orden, en talentos y circunstancias, pero de una adhesión conocida a la causa, a quienes indistintamente se les instruya bajo de secreto, comisionándolos para que introduciéndose con aquellas personas de más sospecha, entablando comunicaciones, y manifestándose siempre de un modo contrario de pensar a la causa que se defiende, traten de descubrir por este medio los pensamientos de nuestros enemigos y cualesquiera tramas que se pudieran intentar; y a éstos débese agraciarlos con un corto sueldo mensual, instruyéndolos como he referido, bajo de ciertas restricciones que se les debe imponer; éstos no han de obtener ningún empleo o cargo alguno, ni aun el de soldado, pues este solo carácter sería suficiente para frustrar los intentos de este fin.
7ª Consiguientemente cuantos caigan en poder de la Patria de estos segundos exteriores e interiores, como gobernadores, capitanes generales, mariscales de campo, coroneles, brigadieres, y cualesquiera otros de los sujetos que obtienen los primeros empleos de los pueblos que aún no nos han obedecido, y cualesquiera otra clase de personas de talento, riqueza, opinión y concepto, principalmente las que tienen un conocimiento completo del país, situaciones, caracteres de sus habitantes, noticias exactas de los principios de la revolución y demás circunstancias de esta América, debe decapitárselos lo primero, porque son unos antemurales que rompemos de los principales que se opondrían a nuestro sistema por todas caminos; lo segundo, porque el ejemplo de estos castigos es una valla para nuestra defensa, y además nos atraemos el concepto público; y lo tercero, porque la Patria es digna de que se le sacrifique estas víctimas como triunfo de la mayor consideración e importancia para su libertad, no sólo por lo mucho que pueden influir en alguna parte de los pueblos, sino que dejándolos escapar podría la uniformidad de informes perjudicarnos mucho en las miras de las relaciones que debemos entablar.
8ª Ultimamente la más mera sospecha denunciada por un patriota contra cualquier individuo de los que presentan un carácter enemigo, debe ser oída y aun debe dársele alguna satisfacción, suponiendo que sea totalmente infundada, por sólo un celo patriótico mal entendido, ya desterrándolo por algún tiempo, más o menos lejos del pueblo donde resida, o apropiándole otra pena, según la entidad del caso, por un sinnúmero de razones que omito, pero una de ellas es para que el denunciante no enerve el celo de su comisión, vea que se tiene confianza, y se forma concepto de su persona.
9ª En cuanto a los terceros individuos, también será de la obligación del Gobierno hacer celar su conducta, y los que se conozcan de talento y más circunstancias, llamarlos, ofrecerles, proponerles y franquearles la protección que tenga a bien el Gobierno dispensarles, a proporción de empleos, negocios y demás, sin dejar de atender a la clase de bienes que gozan y la cantidad de sus caudales y trabas que los liguen, sin hacer nunca una manifiesta confianza hasta penetrar sus intenciones y su adhesión, practicándose esto por aquellos medios que son más propios y conducentes.
10ª Asimismo la doctrina del Gobierno debe ser con relación a los papeles públicos muy halagüeña, lisonjera y atractiva, reservando en la parte posible, todos aquellos pasos adversos y desastrados, porque aun cuando alguna parte los sepa y comprenda, a lo menos la mayor no los conozca y los ignore, pintando siempre éstos con aquel colorido y disimulo más aparente; y para coadyuvar a este fin debe disponerse que la semana que haya de darse al público alguna noticia adversa, además de las circunstancias dichas, ordenar que el número de Gacetas que hayan de imprimirse, sea muy escaso, de lo que resulta que siendo su número muy corto, podrán extenderse menos, tanto en lo interior de nuestras provincias, como fuera de ellas, no debiéndose dar cuidado alguno al Gobierno que nuestros enemigos repitan y contradigan en sus periódicos lo contrario, cuando ya tenemos prevenido un juicio con apariencias más favorables; además, cuando también la situación topográfica de nuestro continente nos asegura que la introducción de papeles perjudiciales debe ser muy difícil, en atención a que por todos caminos, con las disposiciones del Gobierno debe privarse su introducción.
11ª Los bandos y mandatos públicos deben ser muy sanguinarios y sus castigos al que infringiere sus deliberaciones muy ejecutivos, cuando sean sobre asuntos en que se comprometan los adelantamientos de la Patria, para ejemplo de los demás.
12ª Luego que algunos pueblos, tanto del Perú, como de la Banda Oriental hayan sucumbido, se deben ocupar aquellos primeros empleos por sujetos que, considerando en ellos alguna reputación y talento, podría servir de mucha extorsión su asistencia en esta Capital; y por lo tanto debe separárselos con esta política, a fin de obviar algunas convulsiones populares y mutaciones de gobierno, a que está expuesta la Patria, por el partido de la ambición.
13ª También deben darse los grandes empleos, como generales, etc., a sujetos en quienes puedan concurrir las mismas circunstancias explicadas ya en la reflexión antecedente.
14ª Asimismo, cuando los sujetos que empleados en los primeros cargos, como gobernadores de los pueblos, jefes de divisiones, o generales, llegasen a obtener una grande opinión y concepto, máxime los que gobiernan fuerzas, debe precisarse con disimulo mandarlos de unos a otros o con cualquier otro pretexto, llamándolos a la Capital, separarlos de sus encargos por algún tiempo, haciendo variar sus comisiones después, a fin de que como son los que manejan las fuerzas, ayudados de la opinión y concepto, no puedan cometer atentados que comprometan la felicidad pública, de lo que causarían disensiones intestinas y guerras civiles; lo mismo debe ejecutarse cuando la opinión y concepto de los primeros empleados en todo ramo claudique en los pareceres públicos, aunque sea sin causa verdadera, dándoles luego el Gobierno una satisfacción secreta de las causas que han dado margen a retirarlos de sus empleos; y, sin perjudicar su mérito, emplearlos en oportunidad con variación de destino.
15ª Siendo los magistrados, justicia, tribunales y demás autoridades, el antemural y sostén de los respetos públicos, donde algunas veces, cuando son ocupados por hombres corrompidos, y llenos de vicios, se acogen los tumultuosos, prevaliéndose de la protección y respecto para alguna trama, o deliberaciones; se debe precaver que dichos tribunales, justicias, magistrados y demás empleos sean ocupados por personas de nuestra entera satisfacción, quienes instruidos de nuestras ideas en la parte que les toque, nos sean adictos para estorbar el apoyo de los ambiciosos y perturbadores del orden público, y además prever cualquiera atentación contra las autoridades del Gobierno, que resulte en perjuicio de la causa, observándose siempre la política que debe guardarse con respecto a la reclamación pública, por opinión y concepto; adoptándose, cuandono haya otro, el medio del mal el menos.
16ª A todos los oficiales y militares (no siendo de aquellos muy conocidos que tengan acreditado ya su patriotismo), no debe despreciárselos y acomodándolos despacharlos fuera de la Capital, a las campañas del Perú, o la Banda Oriental.
17ª En los mismos términos, débese sin recelo dar empleos a todos los extranjeros, según el mérito o talento de cada uno, pues es creíble que éstos si no por patriotismo, a lo menos por el interés que les resulte, serán fidedignos en la confianza que de ellos se haga.
18ª Por consiguiente, el Gobierno debe tratar, y hacer publicar con la mayor brevedad posible, el reglamento de igualdad y libertad entre las distintas castas que tiene el Estado, en aquellos términos que las circunstancias exigen, a fin de, con este paso político, excitar más los ánimos; pues a la verdad siendo por un principio innegable que todos los hombres descendientes de una familia están adornados de unas mismas cualidades, es contra todo principio o derecho de gentes querer hacer una distinción por la variedad de colores, cuando son unos efectos puramente adquiridos por la influencia de los climas; este reglamento y demás medidas son muy del caso en las actualidades presentes.
19ª En la misma forma debe tratarse sobre el reglamento de la prohibición de la introducción de la esclavatura, como asimismo de su libertad, con las circunstancias que tenga a bien establecerla, pero siempre protegiendo a cuantos se acojan a nuestras banderas, declarándolos libres, a los unos, si sus amos fueren del partido contrario, y a los otros, rescatándolos con un tanto mensual de los sueldos que adquieran en la milicia, para de esta forma no descontentar a sus amos, pues es evidente que tocando al hombre en sus intereses claudica no sólo el patriotismo sino la buena fe y demás circunstancias que lo adornan; lo que me franquea decir que si los fondos del erario fueran suficientes para los gastos del Estado, hasta radicar su establecimiento, yo respondería con mi cabeza de la seguridad de nuestra libertad, en la mitad del tiempo que de otra manera necesitaremos.
20ª Ultimamente, el misterio de Fernando es una circunstancia de las más importantes para llevarla siempre por delante, tanto en la boca como en los papeles públicos y decretos, pues es un ayudante a nuestra causa el más soberbio; porque aun cuando nuestras obras y conducta desmientan esta apariencia en muchas provincias, nos es muy del caso para con las extranjeras, así para contenerlas ayudados de muchas relaciones y exposiciones políticas, como igualmente para con la misma España, por algún tiempo, proporcionándonos, con la demora de los auxilios que debe prestar, si resistiese, el que vamos consolidando nuestro sistema, y consiguientemente nos da un margen absoluto para fundar ciertas gestiones y argumentos, así con las cortes extranjeras, como con la España, que podremos hacerles dudar cuál de ambos partidos sea el verdadero realista; estas circunstancias no admiten aquí otra explicación, por ser muy extensa, y fuera del orden a que se propone este plan, cuyas máximas daré por separado en otras instrucciones, luego que concluya la obra que trata de éstas y otras, titulada: Intereses generales de la Patria y del Estado Americano; además, que aun para atraernos las voluntades de los pueblos, tampoco no sería oportuno una declaración contraria y tan fuera de tiempo, hasta que radicalmente no sentemos nuestros principios sobre bases fijas y estables y veamos los sucesos de la España la suerte que corren. (...)

Plan de Operaciones- Mariano Moreno