31 de octubre de 2011

HALL 6 OATES LIVE

NICOLA CONTE

FACA MOLADA

RICHARD COLEMAN HAMaCANDOTE

JUANSE TOMATES

BALTASAR COMOTTO Y EL INDIO SOLARI

GORDOS EN PATAS

Entre Marchetti, el de Barcelona y sus ojotas inmundas y esta imagen lamentable de Lanata me pregunto que mierda pasa con los periodistas argentinos?
Un fashion emergency urgente para estos dos pesos pesados de los medios. Marchetti al menos tiene la excusa de estar al frente de una revista de humor, pero Lanata que excusa tiene? Como mierda vas a leer seriamente una columna de un tipo con esta facha?
Que pasó Jorge, te cortaron el canje con Bolivia?

30 de octubre de 2011

MONTEVIDEO

La lectura de algunos diarios de estos días hacen pensar que vivimos bajo una dictadura que merece el oprobio de las mentes bien pensantes y no de un gobierno elegido por una mayoría importante de la población en elecciones libres.
La situación actual es que Cristina Fernández de Kirchner revalidó sus títulos con el 53.9% de los votos y los medios del stablishment desde ese momento no hacen otra cosa que
A- Amonestar a la oposición por haber sabido ganar
B- Decirle al gobierno electo que es lo que debe hacer

Lo primero es novedoso y revela la impotencia de esos medios en estos tiempos, lo segundo es la repetición de las conductas de siempre, recién había asumido Kirchner cuando José Claudio Escribano en nombre de La nación (y todo lo que eso significa) le acercó oficiosamente lo que debía hacer:

1.- La Argentina debe alinearse con los Estados Unidos. No son necesarias relaciones carnales, pero sí alineamiento incondicional. Es incomprensible que aún no haya visitado al embajador de los Estados Unidos.
2.- No queremos que haya más revisiones sobre la lucha contra la subversión. Está a punto de salir un fallo de la Corte Suprema de Justicia en ese sentido. Nos parece importante que el fallo salga y que el tema no vuelva a tratarse políticamente. Creemos necesaria una reivindicación del desempeño de las Fuerzas Armadas en el contexto histórico en el que les tocó actuar.
3.- No puede ser que no haya recibido a los empresarios. Están muy preocupados porque no han podido entrevistarse con usted.
4.- Nos preocupa la posición argentina con respecto a Cuba, donde están ocurriendo terribles violaciones a los derechos humanos.
5.- Es muy grave el problema de la inseguridad. Debe generarse un mejor sistema de control del delito y llevarse tranquilidad a las fuerzas del orden con medidas excepcionales de seguridad.

Por supuesto que Kirchner en aquel momento no lo hizo y pasó al diario de los Mitre a su lista personal de indeseables. Hoy ya no está Escribano pero el vocero es el ya demasiado conocido Dr. Mariano Grondona. Cristina está terminando su gobierno con una apretada nada sutil de estos grupos a los que les interesa el país pero no logran armar un candidato que pueda armar oraciones con sujeto y predicado, aunque más no sea. Lo peor es la reaparición desde lugares oficiosos y en las páginas de las tribunas de doctrina de esa peste medieval que son los economistas, consejeros, gurúes de la city que sin marionetas políticas para manejar se travisten en luchadores por la libertad y esconden su mercantilismo detrás de alusiones a la libertad sin decir que la única libertad que les importa es la de especular alegremente. Ellos fueron durante décadas los zorros a los que se les abría la puerta del gallinero para que pudieran cazar tranquilos.
Muchos de los integrantes del coro griego de plañidero de estos días sueñan con instalarse en Montevido y escribir cuartillas contra la nueva Rosas. Claro que Cristina no es Rosas y ninguno de los que escriben contra ella tiene pasta de Esteban Echverría ya no digamos de Alberdi.
El Kirchnerismo demostró que se puede gobernar con tapas en contra de los diarios más representativos, ahora deberá demostrar que se puede capear el temporal de una apretada de mercado, pero para eso Cristina debería apelar a sus propia palabras y ya que sola no puede contarnos a los que la votamos y a los que no que es lo que se juega en esta puja por el dólar.
Mientras el gobierno piensa en lo que vendrá sería bueno que además de hacerle pagar a las mineras y las petroleras le vaya sacando punta a la reforma de las entidades financieras y sobre todo a la reforma impositiva que deje de gravar al trabajo y al consumo para que empiece a pagar la especulación y las grandes fortunas, eso sería profundizar en serio el modelo.




JUSTIFIED


Llegué tarde a Justified, a pesar de diversas recomendaciones nunca juntaba ganas de verla en Space, que es una señal que no tengo en mi zapping. Pero fue la insistencia de Marcelo Panozzo lo que terminó por convencerme. Así que a pesar de tener ahí la segunda temporada de True Blood y sin abrir la primera de The walking dead decidí que era hora de ver que corno es Justified.
En el comienzo Justified hay un duelo, hay un Marshall que se presenta ante un tipo para avisarle que el tiempo de 24 hs para dejar el pueblo se acortó porque sí, porque al Marshall se le ocurrió. La escena es en una playa solitaria y el duelo es expeditivo el Marshall se lo carga al delincuente en un segundo. A continuación nos enteramos que el Marshall se llama Raylan Givens, que sus superiores están hartos de que sea más rápido con el gatillo que con las palabras, y que se cague en todas esas cuestiones de los derechos de los delincuentes. El resultado de ese duelo del comienzo es que los jefes de Raylan se lo sacan de encima y lo trasladan a su pueblo natal castigado. Su pueblo está en Kentucky en el condado de Harlan y es el último lugar al que Raylan Givens hubiera querido que lo mandaran, Allí están su padre, un patán de la peor clase, su ex esposa, sus amigos de la infancia que se dividen entre los que plantan y venden marihuana, los que trabajaban en las minas de la zona y los que están en la policía.
La primera temporada es buen pero la segunda es sencillamente brillante, todo ese mundo que rodea al Marshall Givens termina por atrapar al espectador y si bien es cierto que es muy fuerte la presencia de Walton Goggins como contracara del protagonista y productor de la serie Timothy Oliphant es poderosa en la segunda temporada aparece Margo Martindale, que este año ganó el Emmy por su actuación, y Martindale se transforma en una verdadera atracción en ese papel de matrona de una familia de Kentucky que maneja negocios sucios y conceptos incluso de magia negra.
Resulta que detrás de todo esto que acabo de contar se encuentra Elmore Leonard. Ese mundo de personajes menores, con sueños de pacotilla la mayoría de las veces o sencillamente atrapadas en vidas sin futuro. La base de Justified es un cuento de Leonard pero además el escritor aparece como productor de la serie.
El final de la segunda temporada nos dejó a los fanáticos de Justified con ganas de ver más y parece que después del alto nivel que tuvo la temporada anterior eso está asegurado. En 2012 tendremos más de Justified y sabremos que pasó con Ava, la amante que Raylan comparte con su amigo/enemigo, que quedó gravemente herida y si la ex esposa del protagonista decidirá seguir adelante con su embarazo que a decir verdad no queda muy claro si es producto de sus relaciones con Raylan, es que donde hubo fuego cenizas quedan y hubo algún revoltijo de sábanas entre ambos, o producto de las relaciones con el esposo del que se está separando un contador bastante trucho al que el protagonista tuvo que rescatar de las garras de unos prestamistas violentos. Confuso, sórdido, oscuro, ese es el mundo de Elmore Leonard, mundo al que Justified pertenece y eso hace que la serie sea tan disfrutable.

Terminé de ver la segunda temporada y no se que hacer de mi vida

28 de octubre de 2011

LA VANGUARDIA ES ASÍ, APOSTILLAS DE LA NOCHE DEL JUEVES



Charly es una mezcla de Cipe Lincovsky y el ministro Sileoni, usa capas y ponchos muy posiblemente para tapar un poco la gordura. Durante la primera década de este siglo la carrera de Charly no fue confiable. Ir a ver sus show era una apuesta que podía salir bien o pésimo. Nunca se sabía cuando empezaba o cuando terminaba, podían durar tres horas, toda la noche o tres temas. Pero después de su caída, de su internación y de su limpieza García volvió a ser un artista previsible. Seguramente esa es una de las cosas que recomiendan los médicos y sobre todo los productores de los shows. García es un artista en recuperación y cuenta con aliados incondicionales eso es algo a favor pero también es un punto en contra porque sus shows por momentos rondan el karaoke. Seamos duros, hace demasiado tiempo que García no muestra nada nuevo y por más incondicional que el seguidor de Charly pueda ser lo cierto es que desde 2003 no edita un disco completo nuevo salvo por Kill gil que ha sido un disco maldito en varios aspectos. Después vino el concierto sub acuático, donde todos nos empapamos acompañando el regreso de el hombre del bigote bicolor. De ahí en más Charly ha sido más noticia por sus avatares médicos que por otra cosa. Por ese este grupo de recitales es tan importante, Charly aparece más al frente de su banda, ya no cuenta con Hilda Lizarazu sobre quien recayó en estos días del regreso el peso de sostener vocalmente a la banda.

El primer show fue completo, la banda que ahora se llama The prostitution esta conformada por los tres músicos chilenos, el Zorrito Von Qintiero, el negro García López, Fernando samalea en bandoneón y cosas que suenan, Rosario Ortega en coros y por momentos cantando como solista y tres instrumentos de cuerda dirigidos por el maestro Alejandro Terán. En este primer show el único invitado fue el gran Juanse asumiendo el rol de líder en La sal no sala.

Charly estuvo medido en los discursos pero tuvo lo suyo
- Yo digo la música, nunca digo MI música como hacen algunos chantas que andan diciendo: porque mí música. Cómo mi música? Inventaste la música?
El show se apoya en algunas filmaciones y en las voces en cinta de Juan Alberto Badía y Graciela Borges que lanzan algunas frases famosas de Charly o letras de algunas de sus canciones.



La banda es por supuesto muy buena, la puesta hace acordar a aquella puesta de Renata Shussheim con Serú Girán para la presentación de Bicicleta.

Charly dijo en algún reportaje que a lo mejor el rock ya no lo llena, veremos que es lo nuevo pero lo veremos más adelante porque estos recitales están ordenados como un repaso de toda su carrera. Escuchar Los dinosaurios el mismo día que se anunció la condena a Astiz resultó para muchos un verdadero placer. Si el Tigre Acosta dijo que el enemigo es Calamaro que será lo que esos hijos de puta deben pensar de García. Volvamos al Gran Rex, el show se dividió en dos partes y cuando llegó el momento de la despedida en lugar de los tres bises anunciados Charly se despachó con seis temas y entre ellos nada menos que Eiti leda.
Estuvo todo bastante bien y por suerte Charly dio indicios de que el rockero que vive en él sigue intacto Fueron dos momentos, uno en que anunció que iba a hacer mierda a esa máquina refiriéndose a la que tiraba las frases gbadas por Badía y la Gra pero sobre todo cuando desde la platea un fanático le mostró un cartel preparado con letras de colores y García pregunto urbi et orbi: Desde cuando esto es Tinelli?. Ignoró el cartel pero el fan se lo dejó en el piso del escenario desde donde salió volando de la patada que García le encajó. Apenas dos gestos para que los que lo seguimos supiéramos que nos va a seguir matando con su manera de ser y que limpio y todo sigue demoliendo hoteles. Eso sí lo que vendrá todavía es un misterio.


PAPYROS SXXI

Estos días soleados por fin inspiran a los porteños a expresar su contento estacional silbando alegremente.

“Hay que ser elogiado ¡esto es fácil! ¡Se corrompe a la gente de letras con tan poco gasto! Mucha afabilidad y caricias y un poco de dinero” Denis Diderot.

Probablemente la mejor pizzería de Buenos Aires ha quedado para los turistas. Me refiero a El Cuartito. Cola en la puerta, muchísimos extranjeros, la cerveza a 35 mangos. ¡Y qué rica la pizza! (Son muchos los que dicen picsa)

Lo chino trae suerte.

Abrir "Las aventuras de Perón en la tierra" de Bernárdez y di Vito, es como abrir una caja con cartas, fotografías y recuerdos: un placer. Con gracia realizaron una selección de anécdotas, cuentos y retratos del General que se lee con curiosidad e interés. Sirve como manual de política, como viaje sentimental y como I ching. Muy recomendable.

Lilita descarrió.

Víctor Robledo es un fotógrafo colombiano que llega en estos días a Buenos Aires a tomar fotografías de casas y edificios valiosos desde un punto de vista arquitectónico que corran riesgo de demolición para un trabajo que prepara. Agradeceré si me escriben con datos de ese tipo de casas. Qué suerte que alguien se tomará ese trabajo. ¿Servirá para impedir alguna?

Y encima nos amenaza el comunismo.

De entre los tesoros de la fabulosa exposición mexicana en Proa quiero señalar especialmente los trabajos de alfarería. Y en particular las copas ceremoniales que usaban para tomar el peyote. El consumo de esta planta espirituosa estaba reservado a los sacerdotes. La bebida alcohólica que consumía el pueblo era el pulque pero estaba severamente castigado si se la tomaba en la juventud. Recién en la madurez estaba permitido, lo que nos resulta muy sensato. Se debe beber cuando falta la fuerza, no cuando sobra.

El sábado y el domingo sigue la Primavera Independiente. Los destacados: el sábado se presenta "No recuerdo" de Esteban Feune de Colombi en curiosa performance junto con Marc Caellas. Leen Katchadjian y Gerardo Jorge y Diego Melero hará la suya: “Los caudillos del Conurbano norte toman un té con el intendente de San Isidro, Gustavo Posse”. El domingo un taller de edición de e-books y lecturas diversas. Retumba Villa Ocampo.

En la presentación de un libro cantó una señora “La cautiva” y después como tres o cuatro más. Luego otra dama tomó el micrófono y cuando le pidieron un bis dijo: “yo siempre canto una, a lo sumo dos, si cantás más te ponés pesado”

“Los Salones de Victoria” que organiza Villa Ocampo en la Alianza arrancaron el martes con “El editor argentino y la tradición”. Empezó con un video de Victoria hablando de Sur, Gide y después. Luego los cuatro invitados: Gloria Rodrigué, Julia Saltzmann, Damián Rios y Damián Tabarosky hablaron por turno. Ernesto Montequin maniobró con destreza y se logró un matizado disenso y coincidencias. La disparidad de las cuatro editoriales allí representadas hizo que cada anécdota y cada idea fuera puntapié efectivo para comparar realidades.

El problema es que ahora hay dos significados para la palabra editor y se notan más los que modifican los textos originales. Si vos querés escribir algo mal a propósito no podés.

Juan Pablo Correa

LA CANCIÓN SIN FIN

Tres shows, sesenta canciones en total, las voces de Graciela Borges y Juan Alberto Badía disparando frases o partes de letras de García.
Cuando terminó el primer show de esta serie de conciertos García dijo, más para él mismo que para el público, una sola palabra: FUNCIONÓ

Y si le funcionó a él que decir para nosotros que estábamos ahí de manera incondicionalmente pero que en un momento nos dimos cuenta que nos estaban devolviendo desde el escenario con puro arte el aguante que estábamos brindando.

Quedan dos shows más de esta serie y una tanda de tres shows más.

Es tan poderoso lo que Charly ha hecho por nosotros que en muchas butacas los ojos se llenaban de lágrimas apenas se escuchaban los primeros compases de algunos de esos temas que hoy dicen casi tanto como ayer.

Sobre el final Charly se salió de programa con una canción que está en el listado de los temas del sábado, Instituciones.

Si a alguien le queda alguna duda acerca de cual Charly es el mejor, se los digo ya, antes de los shows que aún faltan, el mejor Charly es el Charly vivo

27 de octubre de 2011

EL TIGRE ACOSTA TAMBIÉN QUEDÓ ADENTRO DE POR VIDA

SOBRE LA LISTA DE LOS 200 LIBROS FUNDAMENTALES DE LA LITERATURA ARGENTINA

Como nos faltan temas de pelea un montón de intelectuales fueron consultados acerca de los 200 libros fundamentales de la literatura nacional y resulta que para muchas la lista resulta ser una funda mental. El diario La nación dijo al respecto:

Con el nombre "200 años, 200 libros. Recorridos por la cultura argentina", el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti (ex ESMA) y la Biblioteca Nacional presentarán hoy una muestra integrada por dos centenares de títulos considerados "fundamentales" en la historia del país, elegidos por un jurado de notables. La exposición podrá verse en Avenida del Libertador 8151 hasta enero del año próximo.

La lista de los 200 libros, que se comenzó a gestar en 2009, ya desató ciertas controversias por algunos de los textos elegidos. Algo que los organizadores parecían haber previsto, según se consigna en la gacetilla que acompaña el anuncio: "Una nación se piensa, también, en sus textos. Respira en los distintos usos de la lengua y se reconoce en sus polémicas". Y sobre la selección de los títulos, señala: "No era fácil y sin dudas es arbitrario definir cuáles son esas obras que consideramos fundamentales. Para ello se convocó a un extenso grupo de intelectuales, escritores y artistas. Para que propongan, cada uno, diez libros para integrar la exposición".

Los seleccionadores de los 200 título s fueron: Juana Bignozzi, José Emilio Burucúa, Arturo Carrera, José Carlos Chiaramonte, Angela Di Tullio, Leonora Djament, Jorge Dotti, José Pablo Feinmann, Norberto Galasso, Griselda Gambaro, Germán García, Noé Jitrik, Jorge Lafforgue, Laura Malosetti Costa, Alan Pauls, Eduardo Rinesi, Andrés Rivera, León Rozitchner, Beatriz Sarlo, Alberto Szpunberg, David Viñas, Eduardo Jozami y Horacio González.

En la elección de los títulos también se advierte que la mitad del jurado tiene un título de su autoría en la nómina. Sobre este punto, el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, dijo a LA NACION: "Puede que haya arbitrariedades, pero eso sucede con todas las listas. Por ejemplo, León Rozitchner pidió que no se supiera a quién elegían los otros y es probable que por eso algunos jurados hayan votado por el libro de los otros. Se me pasó, la verdad".

Sobre la presencia en la lista de dos libros de Eva Perón, como autora, aunque se sabe que ella no escribía, González comentó: "Esto demuestra las imposibilidades de catalogar un libro. Es un tema complejo porque seguramente va a traer problemas de autoría, dado que hay un escritor fantasma. Para mí que Borges los hubiera elegido si hubiera sido jurado, porque le encantaban estos problemas literarios". En cuanto a Leopoldo Marechal, un peronista prohibido y maldito durante años y de cuya autoría figuran sólo dos libros, González apeló al humor: "Qué mala suerte, pobre hombre, incluso con este gobierno".

La muestra se dividirá en ramales de tren, cuyas "estaciones" serán Jorge Luis Borges, Ezequiel Martínez Estrada, Ricardo Piglia, David Viñas y Rodolfo Walsh.

¿Cómo se eligieron estos 200 títulos, entre los que están Borges, Julio Cortázar, las hermanas Ocampo, Cristian Alarcón, Roberto Arlt y Juan Bautista Alberdi, entre otros? Dice Beatriz Sarlo, otra integrante del jurado (que no se votó a sí misma): "Yo mandé un mail en diciembre de 2009, por eso vas a ver que David Viñas todavía estaba vivo y era jurado. Me entusiasmé mucho cuando me lo pidieron y yo elegí 200 libros, pero después me explicaron que eran 12 o 15 por persona", Y añade: "Pensé que cada jurado elegía 200 y los que se superponían eran los que quedaban, pero no...".

Sarlo admite que es sumamente difícil hacer una nómina, pero que no haría una crítica al resultado. "No desconfío en absoluto de cómo se hizo la lista. En la literatura contemporánea va a haber ofendidos, porque es un campo en disputa, especialmente entre los jóvenes". Su último borrador incluyó a Facundo, de Sarmiento; Martín Fierro , de José Hernández; Ficciones y Evaristo Carriego , de Borges; Aguafuertes porteñas , de Arlt (ed. Victoria, 1933); Los siete locos , de Arlt; Muerte y transfiguración de Martín Fierro , de Ezequiel Martínez Estrada; Nadie nada nunca y El limonero real , de Juan José Saer; Obra completa , de Juan L. Ortiz (edición Universidad de Santa Fe); Boquitas pintadas , de Manuel Puig, y Literatura argentina y realidad política (1ra. edición), de David Viñas.

Entre los autores seleccionados también están Esteban Echeverría, Ricardo Piglia, Adolfo Bioy Casares, Isidoro Blaisten, César Aira,
María Elena Walsh, Hilario Ascasubi y Osvaldo Bayer, mientras que no figuran, por ejemplo, Tomás Eloy Martínez ni Juan Filloy

Las opiniones son como el culo, todos el mundo tiene una y para que sepan de que estamos hablando acá va la lista:

La luz argentina, César Aira, 1983.

Cuando me muera quiero que me toquen cumbia, Cristian Alarcón, 2003.

Bases y puntos de partida para la organización nacional, Juan Bautista Alberdi, 1852.

El crimen de la guerra, Juan Bautista Alberdi, 1870.

Fragmento preliminar al estudio del derecho, Juan Bautista Alberdi, 1837.

Grandes y pequeños hombres del Plata, Juan Bautista Alberdi, 1879.

La voluntad, Eduardo Anguita y Martín Caparrós, 1997-1998.

Los lanzallamas, Roberto Arlt, 1931.

Los siete locos, Roberto Arlt, 1929.

El juguete rabioso, Roberto Arlt, 1926.

Aguafuertes porteñas, Roberto Arlt, 1933.

Paulino Lucero, Hilario Ascasubi, 1853.

Santos Vega, Hilario Ascasubi, 1872.

El marxismo y las escatologías, Carlos Astrada, 1957.

El mito gaucho, Carlos Astrada, 1948.

San Martín, Augusto Barcia Trelles 1941-1948.

La Patagonia rebelde, Osvaldo Bayer 1972-1974.

Fuegia, Eduardo Belgrano Rawson, 1991.

Mujer de cierto orden, Juana Bignozzi 1967.

La invención de Morel, Adolfo Bioy Casares, 1940.

Dublín al Sur, Isidoro Blaisten, 1980.

Cuaderno San Martín, Jorge Luis Borges, 1929.

El Aleph, Jorge Luis Borges, 1949.

El lenguaje de Buenos Aires, Jorge Luis Borges y José Clemente, 1963.

El otro, el mismo, Jorge Luis Borges, 1969.

El tamaño de mi esperanza, Jorge Luis Borges, 1926.

Evaristo Carriego, Jorge Luis Borges, 1930.

Ficciones, Jorge Luis Borges, 1944.

Inglaterra. Una fábula, Leopoldo Brizuela, 1999.

Arte, sociedad y política, José Emilio Burucúa, 1999.

Poder y desaparición, Pilar Calveiro, 1998.

En la sangre, Eugenio Cambaceres, 1887.

Sin rumbo, Eugenio Cambaceres, 1885.

Tinieblas, Elías Castelnuovo, 1923.

Las otras puertas, Abelardo Castillo, 1969.

Las cuestiones, Nicolás Casullo, 2007.

Nunca Más, CONADEP, 1984.

Sudeste, Haroldo Conti, 1962.

Mascaró, el cazador americano, Haroldo Conti, 1975.

De dioses, hombrecitos y policías, Humberto Costantini, 1979.

Operación Masotta, Carlos Correas, 1991.

Final del juego, Julio Cortázar, 1956.

Las armas secretas, Julio Cortázar, 1959.

Rayuela, Julio Cortázar, 1963.

Fausto, Estanislao del Campo, 1866.

Río de las congojas, Libertad Demitrópulos.

Zama, Antonio Di Benedetto, 1956.

Babilonia, Armando Discépolo, 1925.

El organito, Armando Discépolo y Enrique Santos Discépolo, 1925.

Dogma Socialista con la Ojeada Retrospectiva, Esteban Echeverría, 1846.

El matadero, Esteban Echeverría, 1874.

La cautiva, Esteban Echeverría, 1837.

La astucia de la razón, José Pablo Feinmann, 1990.

Museo de la novela de la Eterna, Macedonio Fernández, 1967.

Las cien mejores poesías, Baldomero Fernández Moreno, 1961.

Versos de Negrita, Baldomero Fernández Moreno, 1920.

Los pichiciegos, Rodolfo Fogwill, 1983.

Cuentos, Fray Mocho, 1906.

Vida de Scalabrini Ortiz, Norberto Galasso, 1970.

El mal metafísico, Manuel Gálvez, 1916.

Eisejuaz, Sara Gallardo, 1971.

Lo mejor que se tiene, Griselda Gambaro, 1998.

Las islas, Carlos Gamerro, 1998.

Diccionario argentino, Tobías Garzón, 1910.

Carta a mi madre, Juan Gelman, 1989.

Gotán, Juan Gelman, 1962.

Interrupciones II, Juan Gelman, 1986.

Los gauchos judíos, Alberto Gerchunoff, 1910.

Política y sociedad en una época de transición, Gino Germani, 1962.

Obra poética, Joaquín Gianuzzi, 2000.

En la masmédula, Oliverio Girondo, 1954.

Ferdydurke, Witold Gombrowicz, 1947.

Camas desde un peso, Enrique González Tuñón, 1932.

La calle del agujero en la media, Raúl González Tuñón, 1930.

Santiago de Liniers, conde de Buenos Aires. 1753-1810, Paul Groussac, 1907.

Estética operatoria en sus tres direcciones, Luis Juan Guerrero, 1956-1967.

Don Segundo Sombra, Ricardo Güiraldes, 1926.

Villa, Luis Gusmán, 1995.

Cartas de un porteño, Juan María Gutiérrez, 1942.

Noticias históricas sobre el origen y desarrollo de la enseñanza pública superior en Buenos Aires, Juan María Gutiérrez, 1868.

Juan Moreira, Eduardo Gutiérrez, 1879-1880.

La República imposible, Tulio Halperin Donghi, 2004.

Revolución y guerra, Tulio Halperin Donghi, 1972.

Martín Fierro, José Hernández, 1872-1879.

La formación de la conciencia nacional, Juan José Hernández Arregui, 1960.

Cielitos y diálogos patrióticos, Bartolomé Hidalgo, 1813-1822.

La Argentina y el imperialismo británico, Rodolfo Irazusta y Julio Irazusta, 1934.

El hombre mediocre, José Ingenieros, 1913.

La evolución de las ideas argentinas, José Ingenieros, 1918-1920.

El medio pelo en la sociedad argentina, Arturo Jauretche, 1966.

Manual de zonceras argentinas, Arturo Jauretche, 1968.

Los grados de la escritura, Noé Jitrik, 2000.

El niño argentino, Mauricio Kartun, 2006.

Ciencias morales, Martín Kohan, 2007.

Todos los cuentos, Bernardo Kordon, 1975.

La libertad creadora, Alejandro Korn, 1922.

Hegemonía y estrategia socialista, Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, 1985.

Las patas en las fuentes, Leónidas Lamborghini, 1957.

Odiseo confinado, Leónidas Lamborghini, 1992.

Traiciones, Ana Longoni, 2007.

Historia de la República Argentina, Vicente Fidel López, 1883-1893.

El género gauchesco. Un tratado sobre la patria, Josefina Ludmer, 1988.

Los crepúsculos del jardín, Leopoldo Lugones, 1905.

El payador, Leopoldo Lugones, 1916.

Entre nos, causeries del jueves, Lucio V. Mansilla, 1889-1890.

Una excursión a los indios ranqueles, Lucio V. Mansilla, 1870.

Adán Buenosayres, Leopoldo Marechal, 1848.

Cuentos de la oficina, Roberto Mariani, 1925.

Amalia, José Mármol, 1851.

La bolsa, Julián Martel, 1891.

La cabeza de Goliath, Ezequiel Martínez Estrada, 1940.

Muerte y transfiguración de Martín Fierro, Ezequiel Martínez Estrada, 1948.

Radiografía de la pampa, Ezequiel Martínez Estrada, 1933.

La vida entera, Juan Carlos Martini, 1981.

Sexo y traición en Roberto Arlt, Oscar Masotta, 1965.

Canon de alcoba, Tununa Mercado, 1988.

Historia de San Martín y de la emancipación americana, Bartolomé Mitre, 1887-1888.

Historia de Belgrano y de la independencia argentina, Bartolomé Mitre, 1857.

Una sombra donde sueña Camila O'Gorman, Enrique Molina, 1973.

Vida y memorias de Mariano Moreno, Manuel Moreno, 1812.

Banco a la sombra, María Moreno, 2007.

Plan de operaciones, Mariano Moreno, 1810.

El vuelo del tigre, Daniel Moyano, 1981.

Misteriosa Buenos Aires, Manuel Mujica Láinez, 1950.

Homo atomicus, Héctor Murena, 1962.

Estudios sobre los orígenes del peronismo, Miguel Murmis y Juan Carlos Portantiero, 1971.

Cuentos completos, Silvina Ocampo, 1999.

Testimonios, Victoria Ocampo, 1935-1977.

El Eternauta, Héctor G. Oesterheld y Francisco Solano López 1957.

La musa de la mala pata, Nicolás Olivari, 1926.

Los juegos peligrosos, Olga Orozco, 1962.

Obra completa, Juan L. Ortiz, 1996.

El andariego. Poemas 1944-1980, Hugo Padeletti, 2007.

Catalina. Contra la oligarquía, Ernesto Palacio, 1935.

El pasado, Alan Pauls, 2003.

Potestad, Eduardo "Tato" Pavlovsky, 1985.

El triunfo de los otros, Roberto Payró, 1907.

Memorias, José María Paz, 1855.

Memorias. Alturas, tensiones, ataques, intensidades, Juan Carlos Paz, 1972-1994.

Facundo, David Peña, 1906.

Alambres, Néstor Perlongher, 1987.

La razón de mi vida, Eva Perón, 1951.

Mi mensaje, Eva Perón, 1994.

Correspondencia, Juan Domingo Perón y John William Cooke, 1972.

Nombre falso, Ricardo Piglia, 1975.

Crítica y ficción, Ricardo Piglia, 1986.

La ciudad ausente, Ricardo Piglia, 1992.

Respiración artificial, Ricardo Piglia, 1980.

Los trabajos y las noches, Alejandra Pizarnik, 1965.

Boquitas pintadas, Manuel Puig, 1969.

La traición de Rita Hayworth, Manuel Puig, 1968.

Historia crítica de los partidos políticos argentinos, Rodolfo Puiggrós, 1956.

La época de Rosas, Ernesto Quesada, 1898.

Cuentos de amor, de locura y de muerte, Horacio Quiroga, 1917.

Revolución y contrarrevolución en la Argentina, Jorge Abelardo Ramos, 1957.

Las multitudes argentinas, José María Ramos Mejía, 1899.

Rosas y su tiempo, José María Ramos Mejía, 1907.

Ese manco Paz, Andrés Rivera, 2003.

La revolución es un sueño eterno, Andrés Rivera, 1987.

José Hernández y la guerra del Paraguay, Enrique Rivera, 1954.

Historia de la tortura y el orden represivo en la Argentina, Ricardo Rodríguez Molas, 1984.

Historia de la literatura argentina, Ricardo Rojas, 1917-1922.

Latinoamérica, las ciudades y las ideas, José Luis Romero, 1976.

Cabecita negra, Germán Rozenmacher, 1981.

La cosa y la cruz, León Rozitchner, 1997.

Sobre héroes y tumbas, Ernesto Sábato, 1961.

El buen dolor, Guillermo Saccomanno, 1999.

El limonero real, Juan José Saer, 1974.

Nadie nada nunca, Juan José Saer, 1980.

La mayor, Juan José Saer, 1976.

Historia de la Confederación Argentina, Adolfo Saldías, 1881-1887.

Teatro, Florencio Sánchez, 1941.

Una modernidad periférica, Beatriz Sarlo, 1988.

Facundo, Domingo Faustino Sarmiento, 1845.

Recuerdos de provincia, Domingo Faustino Sarmiento, 1850.

Viajes por Europa, África y América, Domingo Faustino Sarmiento, 1851.

Manual de perdedores, Juan Sasturain, 1982-1987.

El hombre que está solo y espera, Raúl Scalabrini Ortiz, 1931.

Política británica en el Río de la Plata, Raúl Scalabrini Ortiz, 1940.

La pintura y la escultura en la Argentina, Eduardo Schiaffino, 1933.

Buenos Aires, vida cotidiana y alienación, Juan José Sebreli, 1964.

Libro extraño, Francisco Sicardi, 1964.

Zogoibi, novela humorística, Luis Emilio Soto, 1926.

No habrá más penas ni olvido, Osvaldo Soriano, 1980.

Languidez, Alfonsina Storni, 1920.

El Che amor, Alberto Szpumberg, 1965.

Escritos políticos (1918-1934), Saúl Taborda, 2008.

Nuestros años sesenta, Oscar Terán, 1991.

Versos de una., César Tiempo (Clara Beter), 1926.

La casa y el viento, Héctor Tizón, 1984.

El dolor de escribir, Manuel Ugarte, 1932.

Obra poética, Paco Urondo, 2006.

El vuelo, Horacio Verbitsky, 1995.

Cuentos y leyendas populares de la Argentina, Berta Vidal de Battini, 1980-1995.

Literatura argentina y realidad política, David Viñas, 1964.

Tartabul o los últimos argentinos del siglo XX, David Viñas, 2006.

El reino del revés, María Elena Walsh, 1963.

Los oficios terrestres, Rodolfo Walsh, 1965.

Operación Masacre, Rodolfo Walsh, 1957.

Un kilo de oro, Rodolfo Walsh, 1967


Cuando vi la lista y noté que no estaba Jose Bianco con ninguno de sus libros sentí que una lista de esa clase que no contenga Las ratas de José Bianco, es una lista incompleta.


De la página preliminar de Jorge Luis Borges a Ficción y Realidad:

Jose Bianco es uno de los primeros escritores argentinos y uno de los menos famosos. La explicación es fácil. Bianco no cuidó su fama, esa ruidosa cosa que Shakespeare equiparó a una burbuja y que ahora comparten las marcas de cigarrillos y los políticos. Prefirió la lectura y la escritura de buenos libros, la reflexión, el ejercicio íntegro de la vida y la generosa amistad.
[..]
Como el cristal o como el aire, el estilo de Bianco es invisible. Las palabras, aunque armoniosas, no se interponen entre el autor y los lectores. Este es un modo de afirmar que su estilo es clásico. [..] Las páginas de José Bianco nos confían casi imperceptiblemente, una historia que nuestra imaginación agradece y de la que no podemos descreer. Esta virtud no es común.
[..]
Recuerdo gratamente la lectura de su novela Sombras suele vestir , palabras que proceden de Góngora. En ella, Bianco nos cuenta una historia donde, tal como sucede en la realidad, lo cotidiano y lo fantástico se entretejen. Ayuda a lo fantástico la gravitación de la Biblia, tantas veces recordada y citada por los protagonistas.

Jorge Luis Borges. Buenos Aires, 18 de Septiembre de 1985.


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Nuestra casa estaba menos silenciosa que de costumbre. Algunos amigos de la familia nos visitaban todas las tardes. Mi madre se mostraba muy locuaz con ellos, y las visitas, al salir, debían de creerla un poco frívola. O pensarían: «Se ve que Julio no era su hijo».

Julio se había suicidado.

Desde mi cuarto escuchaba la voz de mi madre mezclada a tantas voces extrañas. En ocasiones, cuando yo bajaba a saludar, las visitas manifestaban estupor ante ciertos hechos no precisamente insólitos: que pudiese estrecharles la mano, responder a sus preguntas, ir al colegio, estudiar música, tener catorce años. «Ya es casi un hombre», decían los amigos de mis padres. «¡Qué grande está, qué desenvuelto! ¡Qué consuelo para el pobre Heredia!» No bien aludían a la muerte de Julio y a punto de repetir, después de esta frase, algunos sensatos lugares comunes sobre la caducidad de las cosas humanas y los designios inescrutables de la Providencia, que arrebata de nuestro lado a quienes con mayor éxito hubieran soportado la vida, esa terrible prueba, Isabel hablaba de temas ajenos al asunto, contestando con sonrisas inocentes a las miradas de turbación que provocaba su incoherencia.

Por la noche comíamos los cuatro en silencio, mis padres, Isabel y yo. Después de comer, yo acompañaba a Isabel hasta su casa. En la calle oscura, bajo el follaje indeciso de los árboles, hacía esfuerzos para adecuar mi paso al de ella, y por momentos, aguzando el oído, distinguía el ruido apenas perceptible del bastón con el cual se ayudaba para caminar. A veces, sin soltarme del brazo, Isabel se detenía bruscamente y frotaba la contera de su bastón en las manchas frescas de algún plátano, que mudaba de corteza. Eran caminatas bastante tediosas. Una noche le rogué a Isabel que intercediera ante mis padres para que no me mandaran al colegio (los cursos empezaban en el mes de abril) porque quería quedarme en casa a estudiar el piano. Otra noche, Isabel se refirió conmigo a la muerte de Julio —por primera y única vez. El hecho en sí, más que entristecerla, parecía suscitar su desconfianza, su aversión. «Es un acto que no lo representa», balbuceaba, como si Julio, al terminar voluntariamente sus días, se hubiera arrogado un privilegio inmerecido. ¿Qué había querido demostrar con matarse? ¿Que era sensible, escrupuloso, capaz de pasiones profundas? ¿Que ella estuvo siempre equivocada? Ahora, mientras escribo estas páginas y recuerdo sus palabras de esa noche, la evoco a ella —y también a Julio. Los veo formar una especie de Pietá monstruosa, y a Isabel, malhumorada, perpleja, sin saber qué hacerse del cadáver del sobrino que le han colocado en el regazo, vacilando entre arrojarlo lejos de sí o abjurar de sus convicciones.

Las ratas - Fragmento

26 de octubre de 2011

PERPETUA PARA ASTIZ, ERA HORA

EN ESTE ISPA NADIE QUIERE LABURAR VIEJO!

Lo que sigue salió ayer en Perfil.com y después de una lectura atenta lo que salta a la vista que laburar, lo que se dice laburar, no está en la agenda de ninguno de los candidatos a presidente que perdieron el domingo pasado.
Que clase de trabajo es la construcción de unh frente progresista o fomentar una cosa llamada Movimiento productivo argentino? Vayan a laburar chantunes!
El único que si vuelve a trabajar es Cobos que se va atrabajar de profesor y de ingeniero.


El futuro ¿político? de los candidatos de la oposición
A qué se van a dedicar los derrotados
Algunos volverán a sus antiguos oficios y otros remontarán su carrera pública. Mientras uno rompe una promesa, otro disfrutará de ser abuelo. Fotos.

Perdieron los comicios del domingo y buscarán recomponer sus propios partidos. Foto: DyN
Ampliar Fotogalería Los derrotados del domingo repartirán sus días entre la dirección de sus partidos, sus pasatiempos con la escritura y en la docencia. La familia y la militancia formarán además una amalgama particular para cada uno de los ex candidatos.

Hermes Binner: Quien resultó segundo en las elecciones del pasado domingo con el 16,87% de los votos, y quienes algunos ya se animan a calificar como el nuevo referente de la oposición, es el santafecino Hermes Binner. Luego de ejercer la medicina en distintas especialidades, pasó a la función pública, pasando por Secretario de Salud, Intendente de Rosario y Gobernador de su provincia. Los ingresos familiares se completaban con los construcciones realizadas por su segunda esposa, la arquitecta Silvana Codina. Por lo pronto, en los próximos meses se dedicará a la “construcción definitiva del Frente Amplio Progresista”, al tiempo que concluirá en diciembre con su gestión en Santa Fe. En las últimas horas, trascendió que Binner consideraría postularse como candidato a diputado nacional en las elecciones de 2013.

Ricardo Alfonsín: después de quedarse en el podio, con el 11,15 %, el radical seguirá en 2012 con sus actividades parlamentarias y del partido, tratando de liderar a los diputados de su bloque y apoyando la permanencia de Ricardo Gil Lavedra como titular de la bancada de la UCR ante el avance de Oscar Aguad. Los días posteriores a la elección los compartió con su esposa, Cecilia Plorutti, su familia y colaboradores más cercanos. Ya trabaja para lo que se viene en la UCR.

Alberto Rodríguez Saa: El puntano obtuvo el 7,98% del porcentaje total de votos. El resto del año, en lo personal, será destinado a la pintura, una de sus pasiones y disfrutará de su nieta. Trabajará, además, en la construcción de un peronismo no kirchnerista. Rodríguez Saa considera que, al haberle ganado a Duhalde, quedó como único referente de ese espacio.

Eduardo Duhalde: En su entorno, creen que es temprano para especular con su futuro. El ex presidente interino obtuvo esta vez el 5,89%. Pasó estos días en la quinta familiar. Seguirá trabajando en el Movimiento Productivo Argentino, centro de pensamiento estrátegico, donde motorizó su plataforma electoral.

Jorge Altamira: el dirigente izquierdista, que consiguió el 2, 31 por ciento en la última elección, participará el próximo fin de semana del Comité Nacional del partido. "De lo que se trata ahora es de discutir un balance de las elecciones recientes y de los resultados del Frente de Izquierda en los lugares de trabajo y en los de estudio, así como en los barrios. El objetivo es fortalecer y desarrollar el Frente de Izquierda y preparar, por este medio, a los trabajadores y al país para los desafíos sociales y políticos que plantea la crisis capitalista mundial en forma cada vez más aguda", dijo a Perfil.com el dirigente izquierdista.

Elisa Carrió: La actual líder de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, quien obtuvo un escaso 1,84% en los comicios, había anticipado que luego de las elecciones generales de octubre se recluiría en una “chacra en el interior del país”. Sin embargo, fuentes cercanas a la diputada nacional afirmaron categóricamente que “no se piensa ir a vivir a ninguna chacra”, al tiempo que aseveraron que los próximos dos años continuará su trabajo como legisladora hasta diciembre de 2013, momento en que concluirá su mandato en el Congreso.


EMOCIÓN PURA

No soy de llorar en el cine y la verdad es que creo que la última vez que lo hice fue en Armagedón cuando Bruce Willis entregaba la vida por nosotros. Bueno hoy volví a emocionarme con esa misma intensidad, Gigantes de acero es una especie de Rocky+El campeón+la parte del parque de diversiones de Inteligencia artifical+ transformers. Logra lo que ninguna de los transformers logra, que uno se interese por la suerte de los robots. Gigantes de acero (Real steel) emociona como la primera Rocky, tiene la clásica historia del padre que aprende a ser padre de todas la películas e Spielberg (Steven es el productor ejecutivo), una historia de amor y la promesa de una segunda parte.
Hay gente que se emocionó con El árbol de la vida, fuck Mallick! Gigantes de acero con su espíritu orgullosamente B hace que uno vaya ganándole simpatía a lo que pasa en la pantalla hasta llegar al match final en el que uno hace fintas en la butaca haciendo fuerza por Atom, el robot pura chatarra que se enfrenta al todopoderoso Zeus y al mejor estilo de Rocky Balboa da una lección de dignidad en el cuadrilátero.

24 de octubre de 2011

SERÚ GIRÁN EN ATC

MATEN A LA BOLUDA DEL MEGÁFONO!

VIRGENES YA NO QUEDAN


Mientras nos metíamos de lleno en la lucha electoral en Página 12 de ayer salió una muy buena nota sobre el tema de la virgen que los hinchas y los jugadores de Colón de Santa fe hicieron desaparecer.


La historia de una Virgen mufa

Desde que la pusieron en el estadio, en 2001, los jugadores dicen que la suerte les fue esquiva. De pronto, la imagen desapareció. La Iglesia protestó, hubo polémica en la hinchada, pintadas y una causa judicial. Ayer, el jugador Ariel Garcé admitió que la bajaron y se rompió “por accidente”.


De la noche a la mañana no estuvo. Una Virgen de Guadalupe de dos metros y medio de altura, blanca, encaramada en lo alto de un estadio de fútbol, ¿podía desaparecer? En Santa Fe, el destino incierto de la imagen religiosa entronizada en el Club Colón había alimentado un mes y medio de versiones, una denuncia penal contra el club de fútbol (por “robo calificado por escalamiento”) y dos allanamientos a la sede, una “misa de desagravio” hacia la estatua consagrada (y forzosamente ausente en el homenaje), otros dos comunicados oficiales. La saga de “la Santísima” que presidía el estadio desde 2001, cuando fue entronizada por el entonces arzobispo Edgardo Storni –quien renunció, acusado de haber abusado sexualmente de seminaristas–, revolucionó una ciudad poco acostumbrada a graffiti soliviantados contra jugadores del equipo. Como el que reclamaba: “(Ariel) Garcé ateo devolvé la virgen”. Ayer se supo que el jugador se hizo cargo: admitió en la justicia haber sacado la imagen y dijo que la estatua se les vino a romper justo cuando la trasladaban... para restaurarla.

La intriga que mantuvo en vilo a la ciudad desde principios de septiembre terminó (¿terminó?) esta semana. En la sorpresiva desaparición de la estatua que presidía la cancha del Club Atlético Colón “no hubo brujo, ni mufa ni ninguna de las cosas que la imaginación popular”, dijeron en un comunicado jugadores e integrantes del cuerpo técnico. Y explicaron que “todo fue a causa de nuestras buenas intenciones”. Por intentar “mejorar la imagen advocatoria de la Virgen Santísima”, la sacaron de su lugar, en lo alto del Estadio Brigadier López; camino al taller del restaurador se rompió. Pero “la Virgen ha triunfado iluminando al artista para que de la reconstrucción surja una imagen aún más hermosa”, dice el comunicado.

Hasta entonces, con el correr de las semanas, el minué de enfrentamientos había recrudecido hasta ganar actores de peso: el presidente del club, Germán Lerche, aliado de Julio Grondona en la AFA, no sólo recibía indirectas del sacerdote de la basílica de la Guadalupe, Olidio Panigo, sino también del arzobispo provincial, José María Arancedo, a quien los rumores sindican como sucesor del cardenal Jorge Bergoglio (cuya renuncia, por cumplir 75 años, sucederá en algunas semanas).

Después del temporal

Ahora que los cruces parecen haber amainado, el arzobispado de Santa Fe declinó realizar declaraciones. Pero un sacerdote especializado en derecho canónico explicó a este diario que el enojo eclesiástico se debe a que la desaparición de una imagen consagrada se considera “un agravio moral y religioso”, aun cuando se trate de propiedad privada de terceros. “En este caso, la Iglesia ejerce un tutelaje moral porque se trata de una imagen religiosa. El problema surge porque se trata de un objeto religioso que se ha roto. Si la hicieron desaparecer, como todo indica, es un agravio a la imagen.”

De todos modos, fuentes del Arzobispado santafesino fueron explícitas cuando este diario las consultó esta semana: “La última palabra pública sobre el tema fue la homilía del domingo” pasado (ver aparte).

Las autoridades religiosas también desmienten toda relación con Ulrich Lehmann, el abogado (y descendiente del formador de Rafaela) que, una vez que las autoridades del club reconocieron la ausencia de la Virgen blanca, radicó una denuncia penal. Al comenzar el trámite, la fiscalía había entendido que la investigación debía hacerse por “daño calificado”; poco después, el juez de instrucción de la 5ª nominación, Darío Sánchez, decidió imputarla como “robo calificado por escalamiento”. Luego, realizó dos allanamientos a la sede del club para secuestrar documentos. Además, ordenó que al club no ingrese ninguna nueva o vieja escultura de la Virgen, hasta tanto no hubiera sido previamente peritada por la Justicia.

El club, que ya había reconocido que la estatua no se encontraba en el estadio, acudió a tribunales. El presidente, Germán Lerche, planteó que haber retirado la imagen de la cancha no es “delito de acción pública que justifique la prosecución de esta investigación”. No hubo crimen: “No hay desapoderamiento, no hay daños cometidos por terceros y no se advierte dolo ninguno”. Lerche, quien a la hora señalada para la entrevista con este diario, se esfumó como la Virgen, pidió también al juez Sánchez que se cerrara la causa. Para qué seguirla, explica el escrito, “cuando la institución propietaria manifiesta expresamente que no ha sido desapoderada ni afectada en sus derechos”.

Pero la causa siguió impertérrita y con nuevas actuaciones hasta esta semana, cuando Lerche recusó a Sánchez por considerar “medidas exorbitantes” los allanamientos en los que “innumerables móviles y efectivos policiales coparon las entradas al club y al estadio”. A fines de esta semana, debería haber una resolución al respecto. Lehmann, el abogado preocupado por la integridad de la estatua, no se negó a hablar con los medios cuando radicó la denuncia; pero desde entonces se llamó a silencio y no atiende sus teléfonos. Poco antes, había advertido que analizaba presentarse a la delegación local del Inadi para pedir que se investigue si existió discriminación religiosa.

La dama desaparece

Patrona de América Latina desde 1945; emperatriz de América desde el 2000 gracias a Juan Pablo II; patrona de Santa Fe; fue vista por última vez el 28 de agosto. Ese día, jugando de local, Colón de Santa Fe perdió por 2 a 0 ante Unión, su rival clásico. El club venía de una seguidilla sin victorias, pero la estatua de la Virgen en oración, con sus dos metros y medio de altura y su blancura intensa, permanecía allí. Había estado, también, según recordaron memoriosos en diálogo con este diario, la noche en que Argentina quedó eliminada de la Copa América, por penales y ante Uruguay.

Luego llegó el rumor. Durante semanas, recordaron periodistas locales y allegados a sectores deportivos y religiosos, una especie aseguraba que la imagen de la Virgen había tenido un destino infausto. Las versiones no decían cómo ni cuándo, pero sí señalaban como prueba el vacío que había dejado en lo alto de las tribunas la desaparición de la estatua donada, hace diez años, por un viejo director técnico del club, Jorge Fossati.

La primera voz autorizada emergió desde dentro del propio club. El entonces dirigente Alberto Lotuf aseguró que había visto todo. “(Ariel) Garcé se trepó con una grúa hasta el lugar donde estaba la Virgen”, declaró, al tiempo que explicaba que eso habría sucedido porque el jugador consideraba que la imagen tenía responsabilidad en los malos resultados futbolísticos del equipo. Tras la denuncia, Lotuf renunció.

Con los días llegaron los detalles. Haciéndose eco de lo que señalaban como rumores, los medios referían escenas infaustas; sólo eventualmente los testimonios estaban acompañados por rostros y nombres. Trascendieron, también, algunas declaraciones judiciales, como aquellas según las cuales vecinos de la localidad de Monte Vera habían visto a un “brujo y vidente” ciego destrozar la imagen.

Alguien aseguró que, antes de los ruidos de golpes, había visto la estatua atada a un sauce en casa del curandero. Reconoció que lo contaba con indignación, porque “ni que fuese un animal la Virgen, la van a tener así atada”.

Ayer, la saga sumó un nuevo capítulo, aunque nadie puede asegurar que sea el último. El jugador Ariel Garcé presentó un escrito en la justicia en el que, en soledad, se hace cargo de todo. Dice que participó en el retiro de la imagen, que todo era con la buena intención de llevarla a restaurar, pero que la desgracia quiso se justo viniera a romperse cuando la llevaban rumbo al taller del escultor. Entonces, sostiene el “Chino” en su presentación judicial, se asustó al verla rota y por eso tiro todo: “Al ver la imagen rota me asusté, no supe qué hacer, pensé que los compañeros se iban a enojar conmigo, empecé a insultar, a llorar, y terminé arrojando los restos de la escultura”. Además, indicó que Lerche y Arancedo sabían todo desde el principio.

Saúl Millar, el autor de la primera Virgen, se ocupó en seguida de hacer un reemplazo. Y admitió que la nueva estatua es diferente a la original. Ahora solo resta saber si la versión logra cambiarle la suerte al plantel sabalero.

Soledad Vallejos


svallejos@pagina12.com.ar

23 de octubre de 2011

GENTE QUE NO SABE GUARDAR LA COMPOSTURA HAY EN TODOS LADOS

RODEADOS DE PELOTUDOS

"Acabo de dejar mí voto para Lilita.
Cuando salí del cuarto oscuro pude mirar en la cara a los demás votantes que esperaban su turno. ¿Podrán estos hacerlo cuando a su vez salgan del cuarto?"

Esta frase la puso un comentarista en el blog del amigo Quintín pero debo decir que escuché del lado del FPV comentarios parecidos, hay que ser pelotudo para suponerse moralmente superior a otros por el voto.

No hablo de la alegría, muy de peronista, de formar parte de un proyecto. Hablo de levantar el dedito con gesto adusto y actuar como si se fuera un padre de la patria y el resto una banda de descerebrados.

La medicina del doctor


Voy a comprar un alfajor, Voy a sacarme el pulmotor del corazon fatal, Voy a correr hasta morir, Voy a tener que subsistir en este drama mal.  Y aunque no pierdo la esperanza , A veces con vivir no alcanza, voy a tomar un poquito mas, de aquella medicina del amor.  Voy a mandar a construir, Un cohete que pueda ir, Hasta donde no voy.  Y todos correran a ver, Lo que tenemos que creer. Lo que no pueden ver.  Y aunque no pierdo la esperanza, A veces con vivir no alcanza, Voy a tomar un poquito mas, De aquella medicina del doctor.  Laralala laralalala lalaralalala  La fiesta debe continuar, Y todo el mundo va a bailar, Todo lo que le dan, Y si alguien viene a sonreir, Yo le dire porque sufrir, porque llorando esta. 
http://www.youtube.com/watch?v=xkNCiJkMXuM&feature=share

20 de octubre de 2011

EL FLACO, HISTORIA DE UN DESENCUENTRO

Compré El flaco para regalárselo a mi vieja. Mi vieja que creció en Puerto Bemberg (Misiones) y vio como el peronismo se quedaba con la propiedad de la familia Bemberg. Mi vieja que vio a su padre, mi abuelo, que era administrador de ese pueblo que funcionaba de acuerdo a las ideas fordistas de la época hacer el traspaso de ese pueblito de ensueño a las manos del estado nacional manejado por el justicialismo. Mi vieja que a partir de esa historia se imaginan que su idea sobre el peronismo no era precisamente la mejor hoy es kirchnerista. Su actual presente cristinista es para mí tan raro como si una nave intergaláctica llegara del planeta Ganímedes y me ofreciera irme con ellos. Pero no es apenas cristinista mi vieja. Mi vieja desprecia a Carrió y a la oposición y dice que Lilita es una guaranga. Piensa lo mismo de Magdalena pero eso lo piensa desde hace mucho. Mi vieja adora a Cristina y asegura que los que la odian lo hacen porque es mujer e inteligente. Mi vieja es kirchnerista de visión diaria de 6,7,8 al que llegó no por que yo se lo recomendara, yo no lo veo, sino porque una amiga de la familia, peronista de siempre, la escucho elogiar a Cristina en una cena familiar y le dijo por lo bajo que tenía que ver ese programa. Mi vieja me retó porque no le había avisado que existía ese programa que le evitaría, de ahí en más, soportar a TN todo el tiempo.
Así las cosas cuando empezaron a salir libros kirchenristas se los empecé a acercar, en su biblioteca se amontonan los libros sobre Mandela, al que descubrió gracias a Clint Eastwood y los libros sobre Néstor Kirchner de quien empezó a preguntarse cosas el día que el ex presidente murió.
Hace unos días le robé El flaco, lo hice con cierta aprehensión pero me dije que no podía ser tan pusilánime. Confieso que Feinman me provoca extrañeza. por un lado me simpatiza esa cosa bilardesca que tiene. Feinman se mueve en los medios con la pujanza de una manada de bufálos. Ya sea en su programa en Encuentro o ahora en radio Continental (madrugadas de los domingos y los lunes) habla hasta por los codos y aunque está claro que tiene un plan se atropella con las palabras y reafirma una y otra vez los conceptos hasta marear al oyente. Mal o bien, quien sabe, logró meter a la filosofía en la televisión y en la radio, aunque en este medio habla mucho de música. Es que Feinman además es un melómano. Por otro lado es un filósofo de un país periférico, nuestros filósofos no pesan demasiado, no jodamos, ni Abraham, ni Sebrelli, ni Feinman aparecen nombrados como creadores de nada en los libros de las centrales del pensamiento. Son filósofos de cabotaje que sólo provocan algo de escozor en Puán y en los bares de esa zona. Hace unos años supe, no sé ni quien lo contó ni donde lo escuché o leí, que Feinman intentó vender sus libros sobre filosofía en el mismo contrato que estaba firmando por sus libros policiales con una editorial española pero los tipos le devolvieron los libros y le dijeron: Para pensar estamos nosotros los europeos. Ya lo cantaba Caetano Veloso en los ochenta: Si tenés una idea increíble es mejor decirla en Alemán/Está probado que sólo es posible pensar en alemán.
Agarré El flaco pensando que no lo iba a leer sino a hojear descuidadamente tratando de evitar que el kirchnerismo explícito me afectara. A medida que avanzaba en las páginas noté que no era precisamente eso.
Lo primero que me llamó la atención fue una anécdota, me he convertido en un verdadero cazador de esos pequeños momentos de vida, vicio profesional a esta altura. La anécdota cuenta que Feinman fue invitado a participar de una cena con Saramago, que acababa de ganar el Nobel, fue en la casa del empresario Hugo Sigman. En esa cena estaban Cristina Fernández de Kirchner, Adolfo Castelo, Nun, algunos invitados más y Feinman. En un momento Saramago firma libros para los invitados, a Feinman le pone: A un hombre recto. Feinman se pregunta que será lo que el premio Nobel le habrá querido decir y bromea con Castelo:
- Que es esto que puso? El recto es una parte fundamental del intestino-
Castelo lo mira y le dice
- Bueno está clarísimo. Eso es lo que amablemente te quiso expresar-
- Que?
- Que pensás como el culo.

Kirchner y Feinman se conocieron a raíz de que el filósofo escribió una columna en Página 12 el día en que Kirchner asumió la presidencia. Esa nota emocionó al matrimonio Kirchner y lo convocaron a la casa de gobierno. De allí en más se producen encuentros entre el filósofo y el Presidente. Algunos con José Pepe Nun presente y otros apenas con Cristina como testigo y algunos ellos solos. Esos encuentros son narrados en el libro a través de diálogos que, dice Feinman, no son textuales pero se acercan bastante a la esencia de esos encuentros. La relación no fue fácil y en rigor de verdad se cortó. Néstor encontró gente menos crítica, Pepe Nun armó Carta abierta y Feinman no se integró nunca a ese grupo del que es crítico en cierta forma a pesar de tener grandes amigos allí. Los diálogos que Feinman y Kirchner sostenían eran sobre el poder, como acumularlo, básicamente. A medida que va avanzando el libro se van haciendo más notorias las diferencias entre ellos. Feinman le dice que Tinelli es una mierda mediática, que no debe ni acercarse, Kirchner le dice que no es así. Feinman es testigo del momento en que Kichner le pregunta a Alberto Fernández por un municipio del Gran Buenos aires y el jefe de gabinete le dice que el único tipo con el que se puede negociar es un hombre de Pati. El filósofo dice que no lo hagan pero Kirchner le explica que no se dejan espacios vacíos en política. Lo que sucede a continuación es que las contratapas de Feinman en Página 12 dejan de ser dulces y de emocionar al Presidente y a la primera dama. La relación se congela. Hasta llegar a su punto más bajo cuando Luis Barrionuevo epítome del menemismo se suma al kirchnerismo y el filósofo en llamas escribe una contra tapa furibunda, esta:

El factor Barrionuevo


Hay un chiste de Groucho Marx. Hay muchos, pero éste que me propongo analizar y –más aún– instrumentar para echar alguna luz sobre el anclaje de Luis Barrionuevo en eso que suele llamarse las filas del

kirchnerismo, es un chiste claramente político. Hay otros que no lo son. Groucho proponía escribir en su lápida: “Buenas tardes, disculpe si no me levanto para saludarlo”. O solía decir al llegar a un banquete: “¡Comida, mi plato predilecto!”. Acaso me equivoco y todos estos chistes sean políticos y hasta algo más: acaso todos sean utilizables para comprender lo que llamamos el factor Barrionuevo. Dudo, aquí, de su condición de chiste. Un chiste siempre es un relato con un remate inesperado o paradojal o rotundo y hasta bizarro o abiertamente guaso, pero, el que sea, va en busca siempre de la risa o la carcajada del receptor. Los textos de Groucho son máximas, o sentencias o afirmaciones que no tienen un relato incluido sino que, ellas mismas, son el remate. Es como si Groucho, del chiste, sólo se hubiera concentrado en el final. Así, contundente, todo se reduce a una frase que, ella sola, despierta una carcajada y hasta, con gran frecuencia, una reflexión. En este arte sólo Woody Allen lo ha igualado: “Cuido a mi cerebro: es el segundo de mis órganos predilectos”. También es cierto que ninguno de los chistes o máximas o frases que habrán de citarse será más graciosa que la que dispara este texto: “Barrionuevo es kirchnerista”. ¿Qué tipo de risa merece esta frase? Amarga, porque hay risas amargas. Triste, porque hay risas tristes. Contrariada, porque hay risas contrariadas. O desencantada o desengañada o decepcionada. Nunca alegre. Porque el caso no lo es. No se trata de una buena nueva. Para nadie: ni para Kirchner ni para la política argentina. Cuando se incorpora a la polis a alguien que debiera estar raleado de ella, purgando, sin más, sus estragos, nadie se beneficia; salvo, tal vez, el antes expulsado de la virtud pública; salvo, tal vez, Barrionuevo.

Dice Groucho: “Estos son mis principios. Pero si no le gustan, tengo otros”. En política los principios varían de acuerdo a las coyunturas o incluso a las necesidades inmediatas, electoralistas o, sin más, a las necesidades de controlar el caudillismo en una provincia que parece algo arisca al poder central. Dadas las condiciones en que la política se piensa en el país (o no se piensa o mal-se-piensa), supongo que algunos se estarán poniendo de buen humor a esta altura del texto. Veamos: su título es “el factor Barrionuevo” y se dispone a hablar de las impurezas de la política. Bien, pareciera una nota anti kirchnerista. Esto ocurre porque, torpe y hasta patéticamente, hay una furia y hasta un viejo rencor –ese eterno rencor de peronistas y antiperonistas– que sigue opacando la política argentina, y todos, al leer algo, antes de entender se preguntan: ¿es a favor o en contra? ¿Es a favor del Gobierno o en contra? Aclaremos: la nota pretende estar en contra de los usos pragmáticos de la política. Los radicales, por hablar de ellos, han protagonizado algunos de los momentos más espectaculares de esta modalidad: baste recordar a Alfonsín, sonriente, abrazándose con Menem en el tristísimo Pacto de Olivos. De todos modos, que todos incurran en esa práctica perversa no justifica a nadie. Si se dejara de hacer, si todos renegaran de ella, dejaría de existir. Pero si esa práctica –la del pragmatismo, la que implica dejar de lado los principios en nombre de las urgencias coyunturales, cuantitativas, suma votos– se abandonara, ¿seguiría existiendo la política? La que se practica actualmente moriría. Ocurre que uno, siempre, espera que algo nuevo surja. Ocurre que muchos esperaron que K no hiciera estas cosas. Ocurre que K llegó al Gobierno con la promesa de no hacerlas. Llegó para desmenemizar al país. Y meterlo a Barrionuevo en las propias filas es menemizarse hasta los huesos. ¿Cómo habría entonces de desmenemizar quien internamente se menemiza?

Sigamos con Groucho. Que había dicho: “Estos son mis principios. Pero si no le gustan, tengo otros”. Supongamos un diálogo (atención: escribí supongamos, o sea, se trata de un diálogo ficcional) entre K y Barrionuevo. O mejor: entre un puntero jerarquizado de K (quizá porque tal vez no se haya ocupado el mismo K de tan desagradable cuestión) y el señor de las fortunas vertiginosas. Funcionario K: “Oiga, Barrionuevo, nosotros conocemos sus principios. Usted tuvo la franqueza de decirlos públicamente. ‘La guita no se hace trabajando’, por ejemplo. O también: ‘Este país se arregla si dejamos de afanar dos años’. Vea, con esos principios no podemos arreglar nada con usted. Porque nosotros estamos en contra de la corrupción. Venimos a crear un país distinto al de Menem y usted está demasiado contaminado de ese virus”. “No se preocupen”, dice Barrionuevo. “Si no les gustan esos principios, tengo otros.” Y la alianza se torna posible.

Cierto es que Perón y –sobre todo– Eva Perón solían citar a un espartano (Licurgo) que habría sido el primer justicialista de la historia (porque, decía Eva, les había dado la tierra a los pobres) y Licurgo, según parece, decía una frase incómoda para esto que llamamos el “factor Barrionuevo”. Licurgo decía: “Hay un solo delito infamante para el ciudadano: que en la lucha en que se deciden los destinos de Esparta él no esté en ninguno de los bandos o esté en los dos”. Esta era, para Perón, la más sabia de las leyes que Licurgo había entregado a Esparta. Sin embargo, la política fáctica (la que responde a los hechos y no a las leyes, que debieran existir y ser irrenunciables) se trama en base a la negación de la frase de Licurgo. La política fáctica consiste en permanecer siempre en disponibilidad para estar en cualquier bando. El político fáctico no tiene principios, tiene intereses. Y esos intereses siempre implican sumar para tener más. Se tiene más para tener poder. Se tiene poder para dominar a los otros. Se domina a los otros para hacer mejores negocios que ellos. Cuando se tiene el poder –esta aclaración es muy importante– los negocios no se hacen para, según el lenguaje popular, “tener guita”, se hacen para tener más poder. El poder y los grandes negocios son los componentes de un mismo rostro. El del político victorioso. Perón era un artista en el arte de esta sumatoria. No voy a analizar otra vez algo que ya he hecho muchas veces: el arte sumatorio del Perón del exilio. Sólo recordar su empirismo absoluto: “Las empresas”, decía, “se juzgan por sus éxitos, por sus resultados”. Es decir, si Barrionuevo nos da una provincia la empresa habrá sido exitosa.

Perón, como vemos, en una parte hablaba de Licurgo y en otra proponía la apoteosis del pragmatismo. Evita tenía otro lenguaje: “Yo no me dejé arrancar el alma que traje de la calle” (Mi Mensaje). Se trata, aquí, cuando se habla del alma que se trajo de la calle, del juramento al que se ha prometido ser fiel para ganar la fe de quienes nos siguieron. Siempre un político llega al poder con un determinado bloque de principios, o, para resumirlos todos en uno, con un juramento. K tiene un matiz propio en esto. Llegó al poder a inventarse, dado que nadie conocía sus principios. Se lo votó contra Menem más que a favor de él. Pero K fue un político que supo inventarse, en poco tiempo de dio un rostro propio: derechos humanos, transparencia política, lucha contra la corrupción, enjuiciamiento de las cúpulas castrenses, negociación dura con los acreedores externos, desmenemización total de la política. Esto despertó muchas adhesiones y no era para menos. Los principios o el juramento fundacional de K se dio sobre la marcha. No se puede cambiar eso al precio de cambiar de aliados. Por decirlo claro: yo no puedo cambiar mi política y tener los mismos aliados, los que me siguieron por otras razones. Si ellos me siguieran igual yo debiera desconfiar, dado que son mercenarios que me siguen a cualquier precio. K enturbió sus principios originarios cuando le quitó la tropa a Duhalde. Y ahora (haya o no haya una foto mediante, algo que K es suficientemente hábil como para evitar) el “factor Barrionuevo” es la consagración del alacranismo.

Perón decía: “Tengo que llegar con todos. Si llego con los buenos no voy a llegar o voy a llegar con muy pocos”. ¡Qué poco glamour tiene la política cuando se la mira desde la ética, desde los principios que justifican el sacrificio, la fe, la entrega y hasta la vida! Acaso todo eso –toda la turbiedad de la política fáctica, todas sus impurezas morales– sea necesario. Aún más: acaso, a esta altura de los tiempos, la política no sea posible sin ellas. Pero así como Groucho Marx decía: “Nunca sería socio de un Club que me tuviera a mí como socio”. Algunos hoy habrán de decir: “Nunca seré socio de un Club que lo tenga a Barrionuevo como socio”. ¿Se ganó algo entonces? ¿O se perdió demasiado por incorporar a un sindicalista cuestionado? ¿A un hombre que estuvo y estará en todos los infinitos bandos en que Esparta pueda fragmentarse?

José Pablo Feinman

De más esta decir que los Kirchner nunca le perdonaron esa columna, se volvieron a ver y compartieron comidas pero ya nunca más hubo diálogos, ni Feinman pudo ver lo que pasaba adentro de los despachos ni ser testigo de nada.
La columna en Página 12 tuvo una respuesta, una tarde lo llamaron del despacho del Presidente para preguntarle su dirección de mail y le avisaron que recibiría un mail del presidente. Era la respuesta a esa columna.

Estimado José Pablo:
Hay veces que me decepcionás y otras que no. Los dos tenemos una historia anterior. Cada uno de nosotros sabe cuál es.
Cuando decís que no hemos resuelto la exclusión social sos injusto y cómodo a la vez.
Hemos bajado casi 30 puntos la pobreza, hemos llevado la indigencia a menos de la mitad y la desocupación ha bajado entre 12 y 14 puntos. Se redujo considerablemente la mortalidad infantil y la deserción escolar.
Triplicamos la jubilación mínima dando ocho aumentos y, por primera vez después de catorce años, otorgamos una suba general para todos los jubilados. Así achicamos la brecha entre los más ricos y los más pobres.
Aumentó el ingreso per cápita y el salario mínimo, vital y móvil se triplicó luego de diez años de estar estancado en la misma cifra.
Hacía cien años que Argentina no tenía una expansión de su economía como la que está viviendo.
No sé si pensar que tus declaraciones son el producto de una noche de insomnio o es esa tendencia de algunos que se dibujan intelectuales y se creen superiores, diferentes a los demás y hasta más inteligentes que el común de los mortales. Pero, y discúlpame que recurra a una frase peronista, la única verdad es la realidad.
En tus opiniones también menospreciás la victoria del pueblo de la provincia de Buenos Aires sobre el aparato duhaldista y confundís el voto popular con movimientos de aparatos.
Cuando te quejás de la CGT no podés reconocer que, nos guste o no, son ellos los que hoy representan a los trabajadores.
También caés en el reduccionismo político de equiparar a la CGT con Barrionuevo. Sería como equiparar a los empresarios con Martínez de Hoz.
Dentro del marco de esa realidad que nos toca vivir es que conseguimos una quita histórica de la deuda externa y cancelamos toda nuestra deuda con el Fondo, a pesar de lo cual, seguimos acumulando reservas. Esto, además, nos ha dado un nuevo marco de relacionamiento internacional y de autonomía en las decisiones.
José Pablo, yo no soy Mandrake el mago. Soy apenas un ser humano que asumió la Presidencia de la Nación con el menor porcentaje de votos de la historia argentina, 22 por ciento, y en el momento más difícil de nuestra historia reciente.
Acierto y me equivoco como cualquier ser humano. Vos sos una buena persona. No te voy a quitar méritos. A veces sos un intelectual brillante y otras veces opaco. Pero no olvides que también fuiste un militante político y como tal merecés un análisis más profundo y piadoso, pero siempre con los pies en la tierra.
Ser un intelectual no significa mostrarse diferente, tal como ser valiente no implica mirar a los demás desde la cima de la montaña.
Mi compromiso es el de siempre: gobernar, trabajar y administrar. Creo firmemente en mis convicciones y trato de llevarlas adelante con todas mis fuerzas, en el marco de la realidad que nos toca vivir. Los problemas de los argentinos no se resuelven a vendavales, sino gestionando todos los días.
Por eso creo que vos y yo no pensamos tan diferente, sino que tenés miedo. Miedo de que te confundan, porque creés que la individualidad te va a preservar. Pero no te olvides que pertenecemos a una generación que siempre creyó en las construcciones colectivas. La individualidad te pondrá en el firmamento, pero sólo la construcción colectiva nos reivindicará frente a la historia. Al fin y al cabo todos somos pasantes de la historia.
Por último, quiero decirte que no hay nada más lindo que comerse unos fideos con la vieja el domingo y por la tarde gritar un gol de Racing, por lo menos, para este humilde argentino.
Atentamente,
Néstor Kirchner

Hay que leer El flaco y si se puede hay que hacerlo sin pasión, hay que leerlo y marcarlo y pensar. Hay que leerlo para ver el inevitable drama del desencuentro entre un gobernante y un filósofo o intelectual o como quieran llamarlo. El pensamiento y la acción enfrentados, el pragmatismo y los principios en una pugna eterna, el fin sobre los medios o la idea de que los fines no justifican los medios. Temas eternos, los temas esos que se supone que son la materia de los filósofos, incluso de los filósofos que viven en el culo del mundo.


PRUDENCIA DE LOS SUSPIROS

En tiempo de campaña electoral, me viene a la memoria aquel cuento de Mastronardi: "Un industrial, tan rico como avaro, después de oír los reclamos de sus expoliados obreros, los tranquilizó de este modo: "Bien, trataremos de mejorar nuestras promesas de mejoras".

"El aire de Buenos Aires posee una calidad coloidal especial para la transmisión exacta de rumores falsos"

Se abría el Museo de Bellas Artes de una provincia del Cuyo. Una conocida artista avanzó a codazo limpio hacia el estrado en donde se estaba por cortar la cinta inaugural. Tal vez se vio envuelta en viejos recuerdos y creyó protagonizar un happening. El resultado final fue que cortó la cinta .

El juego de pelota de las culturas mexicanas prehispánicas es un rito que representa la lucha entre la luz y la oscuridad. Al jugador que ganaba lo sacrificaban para que el rito siguiera su ciclo. ¿No se resistían? Es posible que los drogaran. En el sacrificio a Xipe Totec les hacen un tajo abajo del corazón, con un movimiento rápido se los arrancan y después los cuerean. El sacerdote se cubre con la piel arrancada, cabeza incluida, conjurando a los dioses a ser propicios en las cosechas . "Qué crueles" dijo alguien y el curador replicó "Más cruel fue la Inquisición".

Siempre recomiendo la visita guiada. En el caso de la fabulosa muestra de Proa les encargo que la aprovechen y mejor aún la de los sábados a cargo de artistas y críticos. Ayudan grandemente y nos enseñan a mirar con fino detenimiento las imágenes talladas develando sus secretos.

Hace muchos años fui a ver a una cantora a quien criticaban por alternar tango, coplas y bossa nova. Con el paso del tiempo ese reproche me pareció mezquino y estrecho de miras. La cuestión es que los otros días lo fui a ver a Enrique Campos y me encantó la mezcla de tangos y zambas que desgranó con soltura.

En el B de B, Bioy se va poniendo cada vez más impiadoso con los defectos de sus prójimos mayores, pero se nota que se esfuerza por ser ecuánime.

El domingo pasado en Villa Ocampo hubo una mesa bastante redonda: “Los hermanos en la literatura argentina”. Se habló sobre las Ocampo, los Viñas, los Lamborghini y los Alemian. Como dijo José Hernández “Los hermanos sean unidos”. Sigue el sábado, y el domingo está cerrado. Para los perezosos que no se costean hasta Beccar, el martes 25 hay un debate en la Alianza Francesa sobre “El editor argentino y la tradición” con Ernesto Montequín, Gloria Rodrigué, Damián Ríos y Damián Tabarovsky. Estén muy atentos con esta Primavera Independiente, consulten la programación y reserven el domingo 6 para la fiesta de cierre.

Un detalle que se agradece y se disfruta en las recientes publicaciones de la editorial Sur (las correspondencias Oliver Guasta y Ocampo Merton) son las notas al pié. La verdad que son más que un detalle, acompañan y esclarecen, sin interrumpir la fluidez de la lectura.

-Maestro- preguntó un discípulo-, ¿por qué Buda vino del oeste?
El maestro señaló un poste que había delante de la puerta y contestó:
-Mira ese poste que hay allí.
-No comprendo –dijo el discípulo mirando el poste.
-Yo tampoco –dijo el maestro.


Juan Pablo Correa